El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 10 de octubre de 2008
A oscuras y en celada permanente
Me parece estupendo que, tras el apagón barcelonés de cada verano, los medios de formación de masas locales se lancen en busca de un culpable. La categoría del culpable varía según los intereses del medio y es instructivo comparar a quién señalan unos y otros. El resultado es una radiografía del poder real en Catalunya y su jovial ¡viva mi dueño! La pregunta fantasma es: ¿quién manda aquí? Y la respuesta: nadie a la vista. El poder real vive a oscuras todo el año. Jamás lo veremos. Más vale: nos llevaríamos un susto.
Antes era más fácil. El patriota Juan March exprimió a la región catalano-balear hasta dejarla exangüe. Su trompa de pulgón era una eléctrica. En cada cuadrante de la Península, Franco había impuesto un cacique armado de una eléctrica a modo de trabuco. A los gallegos, Fenosa. A los del centro, la familia Oriol. Todo en buenas manos. ¿Creen ustedes que ha cambiado algo? No se hagan ilusiones: Franco sigue vivo. Está escondido en las eléctricas, en las telefónicas, en Renfe, en Iberia, en el gang de banqueros, allí en donde siempre estuvo. Con leves matices sigue actuando con la impunidad, el despotismo y la chulería que le caracterizan, ante una sociedad abandonada por sus representantes.
El otro día cambiamos el contador de mi finca. Los vecinos nos preocupamos de mejorar unas instalaciones rotundamente viejas, como la casi totalidad de la red barcelonesa. Los de Fecsa-Endesa nos presentaron un presupuesto indescriptible. Amenazados con una auditoria, lo rebajaron- ¡a la décima parte! Eso sí, lo instalaron cuando les dio la gana. Por fortuna, uno de los vecinos había sido ingeniero en una eléctrica y antes de proceder al contacto general estudió la instalación. Se quedó lívido. La compañía nos había enganchado a 380 voltios. En una finca de 220. Si llegamos a conectar, salta la casa entera. Ordenadores quemados. Teléfonos fritos. Neveras congeladas. Televisores socarrados. Y así sucesivamente.
Franco vive entre nosotros disfrazado de enchufe eléctrico. Y sigue nombrando los gobiernos de cada centro caciquil.
Artículo publicado en: El Periódico, 28 de julio de 2007.
[Publicado el 30/7/2007 a las 09:22]
Comentado por: Nemo el 25/8/2007 a las 19:46
Comentado por: (...) el 20/8/2007 a las 11:03
Comentado por: W.F. el 10/8/2007 a las 23:15
Comentado por: (...) el 10/8/2007 a las 23:14
¿Será agosto el mes más cruel pero también el más descansado, al menos para algunos? Es un placer saber que estáis descansando.
Saludos
Comentado por: (...) el 10/8/2007 a las 13:51
@ Knudsen
El azar me ha servido en bandeja que pueda colgar un poema, en agradecimiento a los suyos.
Anoche empecé a leer el Diario de Etty Hillesum, en el que se citan los dos últimos versos de este poema de Rilke, que copio completo.
EL RAPTO
(Nuevos poemas II, 1908)
A menudo, de niña, de sus sirvientas
había escapado, hacia la noche y el viento
(porque desde dentro son tan diferentes)
afuera, para verlos en sus inicios;
pero ninguna noche de tormenta había sin duda
despedazado del tal modo el colosal parque,
tal como ahora se desgarraba su conciencia,
cuando él la tomó de la escalera de seda
y la arrastró, lejos, lejos...
hasta que el coche lo fué todo.
Y ella lo olió, el coche negro,
en el que permanecían contenidos
la caza y el peligro.
Y lo encontró cubierto de frío;
y lo negro y lo frío estaban también en ella.
Se deslizó al cuello de su abrigo
y se tocó el cabello, como si se quedara allí,
y oyó extrañada a un extraño decir:
yoestoycontigo.
Comentado por: ortega el 06/8/2007 a las 11:10
La Vida Secreta de Walter Mitty
Por James Thurber
Estamos pasando!” La voz del comandante se oía como cuando se quiebra una capa delgada de hielo. Llevaba el uniforme de gala, con la gorra blanca cubierta de bordados de oro, inclinada con cierta malicia sobre uno de sus fríos ojos grises. “No lo lograremos, señor. Según mi opinión está por desencadenarse un huracán”. “No le estoy pidiendo su opinión, teniente Berg -dijo el comandante-. ¡Ponga en marcha el generador de luz a 8500 revoluciones! ¡Vamos a pasar!” El golpeteo de los cilindros aumentó: tá-poquetá-poquetápoquetá-poquetá-poquetá. El comandante observó la formación del hielo sobre la ventanilla del piloto. Dio unos pasos y manipuló una hilera de complicados cuadrantes. “¡Conéctese el motor auxiliar número 8!”, gritó. “¡Conéctese el motor auxiliar número 8!”, repitió el teniente Berg. “¡Dotación completa en la torrecilla número 3’, gritó el comandante. “¡Dotación completa en la torrecilla número 3!” Los tripulantes atareados en el desempeño de sus respectivos trabajos, dentro del gigantesco hidroplano de ocho motores de la Armada, con sonrisa aprobatoria se decían entre sí: “¡El viejo nos hará pasar! ¡Ese viejo no le tiene miedo ni al diablo ... !”
-“¡No tan aprisa! ¡Estás manejando demasiado aprisa! -dijo la señora Mitty-. ¿Por qué vamos tan aprisa?”
“¿Qué?”, dijo Walter Mitty. Con un extraño asombro miró a su mujer que estaba sentada al lado de él. Le hizo el efecto de ser una mujer desconocida que le hubiera gritado en medio de una multitud. “Íbamos a cien kilómetros –dijo-. Sabes bien que no me gusta correr a más de sesenta. Sí, ¡llegaste a cien!” Walter Mitty siguió conduciendo el coche hacia Waterbury, en silencio, alejándose el rugido del SN202 a través de la peor tormenta que había experimentado durante sus veinte años de vuelos al servicio de la Armada en las íntimas y remotas rutas aéreas de su imaginación. “Te encuentras de nuevo sufriendo una tensión -dijo la señora Mitty- Es uno de tus días. Quisiera que el doctor Renshaw te hiciera un examen.”
Walter Mitty detuvo el coche frente al edificio adonde su esposa iba para que le arreglaran el peinado. “No te olvides de comprar los zapatos de goma, mientras me peinan”, dijo ella. “No necesito zapatos de goma”, dijo Mitty. Ella colocó el espejito de nuevo en su bolsa de mano. “Ya hemos discutido eso -dijo apeándose del coche-. Ya no eres joven.” Él aceleró el motor unos instantes. -¿Por qué no llevás puestos los guantes? ¿Acaso los perdiste?” Walter Mitty se llevó la mano a un bolsillo y sacó de él los guantes. Se Ios puso, pero tan pronto como ella volvió la espalda y entró al edificio, y después de llegar a una luz roja, se los quitó. “¡Dése prisa!” le gritó un policía cuando cambió la luz, y entonces Mitty se puso de nuevo los guantes y reanudó la marcha. Anduvo recorriendo calles sin rumbo fijo, y luego se encaminó hacia el parque, cruzando de paso frente al hospital.
-... es el banquero millonario, WeIlington McMillan, dijo la linda enfermera. “¿Sí?”, preguntó Mitty, mientras se quitaba lentamente los guantes. “¿A cargo de quién está el caso?” “Del doctor Renshaw y del doctor Bendow, pero hay también dos especialistas aquí, el doctor Remington de Nueva York, y el doctor Pritchard-Mitford de Londres, que hizo el viaje en avión.” Se abrió una puerta que daba acceso a un corredor largo y frío, en el que apareció el doctor Renshaw. Parecía aturdido y trasnochado. “¡Hola, Mitty! -le dijo-. Estamos pasando las de Caín con McMillan, el banquero millonario que es un íntimo amigo de Roosevelt. Obstreosis del área conductiva. Una operación terciaria. Ojalá que usted quisiera verlo”. “Con mucho gusto”, dijo Mitty. En la sala de operaciones se hicieron las presentaciones en voz baja: “El doctor Remington, el doctor Mitty. El doctor Pritchard-Mitford, el doctor Walter Mitty”. “He leído su libro sobre estreptotricosis -dijo Pitchard-Mitford, estrechándole la mano- Un trabajo magnífico”. “Gracias”, dijo Walter Mitty. No sabía que estuviere usted aquí, Mitty -murmuró Remington-, llevar bonetes a Roma; eso fue lo que hicieron al traernos a Mitford y a mí para esta operación terciaria”. “Es usted muy bondadoso”, dijo Mitty. En aquel momento, una máquina enorme y complicada conectada con la mesa de operaciones, con muchos tubos y alambres, comenzó a hacer un ruido: poquetá-poquetá-poquetá. “¡El nuevo anestesiador está fallando! -exclamó un interno del hospital-. ¡No hay aquí quién sepa componer este aparato!” “¡Calma, hombre!”, dijo Mitty, en voz baja y serena, y en un momento se colocó frente a la máquina, que seguía haciendo en forma irregular poquetá-poquetá-cuip. Comenzó a mover con suavidad una serie de llaves brillantes. “¡Dénme una estilográfica!”, dijo secamente. Alguien le entregó una pluma estilográfica. Sacó entonces un émbolo defectuoso, y en su lugar insertó la pluma. “Esto resistirá unos diez minutos -dijo-. Prosigan la operación.” Una enfermera se acercó y dijo algo al oído de Renshaw, y Mitty pudo ver que el hombre palidecía. “Ha aparecido la coreapsis -dijo Renshaw, muy nervioso-. ¿Quisiera usted intervenir, Mitty?” Mitty se les quedó mirando a él y al atemorizado Bendow, y fijó luego la vista en los rostros austeros y llenos de incertidumbre de los dos grandes especialistas. “Si ustedes lo desean”, dijo. Le pusieron una túnica blanca y él mismo se ajustó una máscara y se puso los guantes de cirugía que le presentaban las enfermeras.
-¡Atrás, Mac, atrás! -dijo el encargado del parque- ¡Cuidado con ese Buick! Walter Mitty aplicó los frenos. “No, por ahí”, continuó el encargado. Mitty murmuró algo ininteligible. “Déjelo donde está. Yo lo colocaré debidamente”, dijo el parqueador. Mitty se apeó del coche. “¡Pero déjeme la llave!”. “Sí, sí”, dijo Mitty y entregó la llave del motor. El parqueador saltó al coche, lo hizo retroceder con insolente habilidad y lo colocó luego en el lugar debido.
Son gente demasiado orgullosa, pensó Walter Mitty mientras caminaba por la calle Main; creen que lo saben todo. Una vez, a la salida de New Milford, había tratado de quitar las cadenas antideslizantes de las ruedas y las enredó en los ejes. Hubo necesidad de llamar a una grúa para que el mecánico desenredara las cadenas. Desde entonces, cuando se trataba de quitar las cadenas la señora Mitty le obligaba a llevar el coche a un taller para que efectuaran esa sencillísima operación. La próxima vez, pensó Mitty, me pondré un brazo en cabestrillo y entonces no se reirán de mí, pues verán así que me era imposible quitar yo mismo las cadenas. Pisó con disgusto la nieve fangosa en la acera. “Zapatos de goma”, se dijo, y se puso a buscar una zapatería.
Cuando salió de nuevo a la calle ya con los zapatos de goma dentro de una caja que llevaba debajo del brazo, Walter Mitty comenzó a preguntarse qué otra cosa le había encargado su mujer. Le había dicho algo dos veces, antes de que salieran de su casa rumbo a Waterbury. En cierto modo, odiaba esas visitas semanales a la ciudad; siempre le salía algo mal. ¿Kleenex, pasta dentífrica, hojas de afeitar?, pensó. No. ¿Cepillo de dientes, bicarbonato, carborundo iniciativa o plebiscito? Se dio por vencido. Pero ella seguramente se acordaría. “¿Dónde está la cosa esa que te encargué? —le preguntaría—. No me digas que te olvidaste de la cosa esa?” En aquel momento pasó un muchacho voceando algo acerca del juicio de Waterbury.
-... tal vez ésta le refrescará la memoria. El fiscal, súbitamente presentó una pesada pistola automática al ocupante del banquillo de los testigos. “¿Ha visto usted esto antes, alguna vez?” Walter Mitty tomó la pistola y la examinó con aire de conocedor. “Esta es mi Webley-Vickers 50.80”, dijo con calma. Un murmullo que denotaba agitación general se dejó oír en la sala de la audiencia. El juez impuso el silencio dando golpes con el mazo. “Es usted un magnífico tirador con toda clase de armas de fuego, ¿verdad?”, dijo el fiscal con tono insinuante. “¡Objeto la pregunta!, gritó el defensor de Mitty- Hemos probado que el acusado no pudo haber hecho el disparo. Hemos probado que la noche del 14 de julio llevaba el brazo derecho en cabestrillo.” Walter Mitty levantó la mano como para imponer silencio y los abogados de una y otra parte se quedaron perplejos. “Con cualquier marca de pistola pude haber matado a Gregory Fitzhurst a cien metros de distancia, usando mi mano izquierda.” Se desencadenó un pandemónium en la sala del tribunal. El alarido de una mujer se impuso sobre todas las voces y, de pronto, una mujer joven y bonita se arrojó en los brazos de Walter Mitty. El fiscal la golpeó de una manera brutal. Sin levantarse siquiera de su asiento, Mitty descargó un puñetazo en la extremidad de la barba del hombre. “¡Miserable perro!”
-Bizcocho para cachorro, dijo Walter Mitty. Detuvo el paso, y los edificios de Waterbury parecieron surgir de entre la niebla de la sala de audiencias, y lo rodearon nuevamente. Una mujer que pasaba por ahí se echó a reír. “Dijo bizcocho para cachorro -explicó a su acompañante-. Ese hombre iba diciendo bizcocho para cachorro, hablando solo.” Walter Mitty siguió su camino de prisa. Fue a una tienda de la cadena de A and P, pero no entró en la primera por donde pasó, sino en otra más pequeña que estaba calle arriba. “Quiero bizcocho para perritos muy chicos”, dijo al dependiente. “¿De alguna marca especial, señor?” El mejor tirador de pistola de todo el mundo pensó durante un momento. “Dice en la caja bizcocho para cachorro”, dijo Walter Mitty.
Su mujer ya debía haber terminado en el salón de belleza, o tardaría tal vez otros quince minutos, pensó Mitty consultando su reloj, a menos que hubiera tenido dificultades para teñirse como le había ocurrido algunas veces.
No le agradaba llegar al hotel antes que él; deseaba que le aguardara allí como de costumbre. Encontró un gran sillón de cuero en el vestíbulo, frente a una ventana, y puso los zapatos de goma y el bizcocho para cachorro en el suelo, a su lado. Tomó un ejemplar atrasado de la revista Liberty y se acomodó en el sillón. “¿Puede Alemania conquistar el mundo por el aire?” Walter Mitty vio las ilustraciones del artículo, que eran de aviones de bombardeo y de calles arruinadas.
“... El cañoneo le ha quitado el conocimiento al joven Raleigh, señor”, dijo el sargento. El capitán Mitty alzó la vista, apartándose de los ojos el pelo alborotado. “Llévenlo a la cama con los otros -dijo con tono de fatiga-. Yo volaré solo.” “Pero no puede usted hacerlo, señor -dijo el sargento con ansiedad-. Se necesitan dos hombres para manejar ese bombardero y los hunos están sembrando el espacio con proyectiles. La escuadrilla de Von Richtman se encuentra entre este lugar y Saulier”. “Alguien tiene que llegar a esos depósitos de municiones -dijo Mitty-. Voy a ir yo. ¿Un trago de coñac?” Sirvió una copa para el sargento y otra para él. La guerra tronaba y aullaba en torno de la cueva protectora y golpeaba la puerta. La madera estaba desbaratándose y las astillas volaban por todas partes dentro del cuarto, “Una migajita del final”, dijo el capitán Mitty negligentemente. “El fuego se está aproximando”, dijo el sargento. “Sólo vivimos una vez, sargento -dijo Mitty con su sonrisa lánguida y fugaz-. ¿O acaso no es así?” Se sirvió otra copa, que apuró de un trago. “Nunca había visto a nadie que tomara su coñac como usted, señor -dijo el sargento- Perdone que lo diga, señor. “ El capitán Mitty se puso de pie y fijó la correa de su automática Webley-Vickers. “Son cuarenta kilómetros a través de un verdadero infierno, señor”, dijo el sargento. Mitty tomó su último coñac. “Después de todo -dijo-, ¿dónde no hay infierno?” El rugido de los cañones aumentó; se oía también el rat-tat-tat de las ametralladoras, y desde un lugar distante llegaba ya el paquetá-paquetá-paquetá de los nuevos lanzallamas. Walter Mitty llegó a la puerta del refugio protector tarareando Auprés de Ma Blonde. Se volvió para despedirse del sargento con un ademán, diciéndole: “¡Animo, sargento ... !”
Sintió que le tocaban un hombro. “Te he estado buscando por todo el hotel -dijo la señora Mitty- ¿Por qué se te ocurrió esconderte en este viejo sillón? ¿Cómo esperabas que pudiera dar contigo?” “Las cosas empeoran”, dijo Mitty con voz vaga. “¿Qué?”, exclamó la señora Mitty. “¿Conseguiste lo que te encargué? ¿Los bizcochos para el cachorro? ¿Qué hay en esa caja?” “Los zapatos de goma”, dijo Mitty. “¿No pudiste habértelos puesto en la zapatería?” “Estaba pensando -dijo Walter Mitty-. ¿No se te ha llegado a ocurrir que yo también pienso a veces?” Ella se le quedó mirando. “Lo que voy a hacer es tomarte la temperatura tan pronto como lleguemos a casa”, dijo.
Salieron por la puerta giratoria, que produce un chirrido débilmente burlón cuando se la empuja. Había que caminar dos calles hasta el parque. En la droguería de la esquina le dijo ella: “Espérame aquí. Olvidé algo. Tardaré apenas un minuto”. Pero tardó más de un minuto. Walter Mitty encendió un cigarrillo. Comenzó a llover y el agua estaba mezclada con granizo. Se apoyó en la pared de la droguería, fumando. Apoyó los hombros y juntó los talones. “¡Al diablo con el pañuelo!”, dijo Walter Mitty con tono desdeñoso. Dio una última fumada y arrojó lejos el cigarrillo. Entonces, con esa sonrisa leve y fugaz jugueteando en sus labios, se enfrentó al pelotón de fusilamiento; erguido e inmóvil, altivo y desdeñoso, Walter Mitty, el Invencible, inescrutable hasta el fin.
La traducción de Cecilia Filipetto para Acantilado es mejor pero...
Comentado por: Cristóbal el 06/8/2007 a las 00:55
Comentado por: ortega el 06/8/2007 a las 00:28
buenas noches
http://www.youtube.com/watch?v=2cWq3mIp4cU
Comentado por: knudsen el 05/8/2007 a las 23:30
Por cierto,ya tengo futbolin,de los reglamentarios,no de esos de bolsillo de los que se veian por Barcelona o por Madrid.Cuando quieras,ya sabes.
Comentado por: maleas el 05/8/2007 a las 22:57
@ maleas,
los caminos del señor son inescrutables.
Yo llegué a Erasmo desde los heterodoxos de Menéndez Pelayo, y a la señora Regás (que quería castigarle en efigie poniéndola a la intemperie) dese "Abuela de verano".
Lo importante es que la rueda gire, ¿no?
Comentado por: knudsen el 05/8/2007 a las 22:55
Albert,tambien yo salí anoche,raro en mi que ya no salgo como antes,y si pasó algo,presencié tres peleas.En una,un amigo que no estaba en ninguna de ellas,resultó con el labio partido por un reloj de pulsera que salió despedido.Nimelocreo decia que esas cosas pasan por una conjunción entre testosterona y alcohol,"Follan poco" traduje yo.Al final vino la guardia civil cuando ya todo habia pasado,mejor,menos papeleo.Bueno,el dueño del garito me sobornó con un habana para que me llevase a mis amigos del local,los mas peligrosos del barrio.!Quien iba a decirme a mi que con los años me convertiria en un manso!.
Comentado por: maleas el 05/8/2007 a las 22:53
@ albert pla,
por si le gustara a Judith
http://www.youtube.com/watch?v=jV6G4kfkmmY
Comentado por: knudsen el 05/8/2007 a las 22:49
Hasta el último minuto previo a la apertura de las urnas no me creeré que ganó el Rolex de oro
lo, no está al día, ay! Federer gano en Londres, al día siguiente salió en la prensa el anuncio con chaqueta blanca, arremangada hasta el codo, la copa y el reloj en la muñeca...
no en la caja de Pandora, que por si lo sabe o no se lo recuerdo ... los griegos pusieron en la caja de Pandora, todo lo que aún debían solucionar, por eso crearon ese mito... mientras tanto poseidón mandaba a otro toro a parar el carruaje de quienes eran los asesionos de su hijo que Fedra llena de rabia por no conseguir a su amante mandó suicidándose ( perdida estaba, maldad para los griegos) matar en una carta
pero para eso está el mar, y recuerde Lucía, la lluvia es el mar cuando regresa a la tierra a fecundar, no a follar
eso significa: que el esfuerzo de Federer le costó lluvia en los ojos, no se preparó durante tanto tiempo para ganar un reloj, que podía comprar él. m?
Enea
Comentado por: Enea el 05/8/2007 a las 22:43
Knudsen,no sé si podré leer el ensayo de Coetzee sobre Green.Green descubrió el Quijote de mano de Unamuno,de su Vida de Don Quijote y Sancho llegó a decir que era mejor que el original.Tal afirmación no es una boutade,para él la visión de Unamuno era mas proxima que la de Cervantes.Ortega descubrió al Quijote gracias a Camús y Green se aproximó al Quijote por el camino de Unamuno.Fijate,moralistas todos.
Comentado por: maleas el 05/8/2007 a las 22:41
Folino
Pero usted es nueva por aqui , todo el mundo sabe que Judith no era mi pareja ni mi novia ,no soy un hombre abandonado y mucho menos solitario , el tema es otro , pero usted no pilla nada nunca .
Comentado por: albert pla el 05/8/2007 a las 22:11
Se caen hasta los puentes. Esperar sentado a que se caiga un puente no parece tan descabellado. Todo ya es, no solo posible, sino bastante probable. Cae un misil y cae un puente, y no siempre en el mismo sitio. Curioso. Muchos frentes abiertos. Demasiados. Eligen poder derribar puentes guiándose por satélite y guiándose por el ojo adviertieron de la ruina de los puentes cercanos a casa. Cuestión de elegir, como la vida misma: no hay dinero para todo.
Comentado por: es lo que hay el 05/8/2007 a las 22:07
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 05/8/2007 a las 21:59
Bueno, puede que si sales te atropelle una moto en la acera ¿no?. Aunque también es verdad que tal vez haya un generador nuevo.
La vida es arriesgada: hasta al que se queda en casa dicen que se le puede caer la casa encima.
Prudencia
Prudencia
Comentado por: mindundi el 05/8/2007 a las 21:45
Sobre el poema de Gil de Biedma
El otro dia llame a un amigo para ir a tomar una copillas , me dijo que no , yo sorprendido le pregunte por su negativa y me dijo , si salimos pasara algo y no quiero que me pase nada , quiero estar quieto , no lo entendi mucho , creo que esta depre , yo sali me hice unos amiguitos ocasionales y volvia a casa por la mañanita , no paso nada especial .
Por cierto ya no creo que Judith salga mucho por aqui , se ha cansado definitivamente , la he cagado , supongo que no entendi nada y ahora ya es tarde , ya les dije que soy idiota .
Comentado por: albert pla el 05/8/2007 a las 21:32
@ maleas,
te recomiendo el ensayo de J.M. Coetzee sobre G.G. ("Graham Green, Brighton Rock -J.M. Coetzee, 2004)
¿Has visto que ya han subido el precio del pan, de la pasta y de los lácteos? Nos vamos a enterar de lo que vale un litro de "bio" etanol. Es la nueva pesadilla orwelliana: si los cereales son más rentables como combustible que como alimento ya nos podemos ir preparando.
Saludos
Comentado por: knudsen el 05/8/2007 a las 21:31
Comentado por: Lucïa Angélica Folino el 05/8/2007 a las 21:02
Dos poemas que he leído este fin de semana, por si le alegrasen a alguien la tarde de domingo
"You whom I gladly walk with, touch,
Or wait for as one certain of good,
We know it, know that love
Needs more than the admiring excitement of union,
More than the abrupt self-confident farewell,
The heel of the finishing blade of grass,
The self-confidence of the falling root,
Needs death, death of the grain, our death,
Death of the old gang; would leave them
In sullen valley where is made no friend,
The old gang to be forgotten in the spring,
The hard bitch and the riding-master,
Stiff underground; deep in clear lake
The lolling bridegroom, beautiful, there."
W.H.AUDEN
LUNES
"Pero después de todo, no sabemos
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito... Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.
Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados."
J. GIL DE BIEDMA
Comentado por: knudsen el 05/8/2007 a las 20:48
Omite Vicent algo que con toda seguridad conoce en su magnifico articulo,a momentos me ha recordado los magistrales de Cabrera Infante.Me refiero a la experiencia española del Irlandes Herrante.Durante varios años pasó con regularidad unas vacaciones aqui en compañia de un cura amigo suyo,durante las cuales efectuó multiples viajes por España de los que surgió una de sus ultimas novelas:Monseñor Quijote.No parece una novela de Green,es un texto tierno y amable.Un homenaje a la figura del Hidalgo y un agradecimiento a las gentes sencillas que en aquel tiempo poblaban estas tierras.Da la impresión de que fué de los pocos momentos en que le abandonó la pulsión dramatica que le acompañó toda su vida.
Comentado por: maleas el 05/8/2007 a las 20:14
Hasta el último minuto previo a la apertura de las urnas no me creeré que ganó el Rolex de oro. Soy así. No pierdo nada con intentar cambiar al mundo y a veces, suceden milagros.
Vamos enea, que ya estarás enterada de las chicas Koala y su difusión por entrar sin permiso al Congreso chileno.
¿Seré koala también?
Hace menos de una semana entré sin permiso a la casa de Gobierno de la Provincia de San Luis y "el Alberto" casi casi me hace una fiesta. Decí que tenía que volver con el tour (de las hormonas) que si no... Penélope tendría que haber cambiado el tejido por medias de red y portaligas, jajajajaja.
KOALAS.
a Las tres Gracias, de Rafael Sanzio de Urbino.
Vestidas sin vestido,
perfumadas, sin boda,
ilícitas al hombre,
al sueño de derrota.
Fugaces como cúmulos
de blancos nacarados
que perforan la lengua y los percheros devoran
con tules que no existen, inocentes gaviotas.
La caja de Pandora
aprieta entre sus alas un lucero.
No hay duelo
ni vapores ni brumas ¡ay!:
El día mañana, es nuestro día.
La mano que se posa en otra mano
enciende los tizones y acoraza.
La cruz cuece las nalgas,
el pubis perspectivo,
dos ombligos fulgentes
y la sombra de escarchas.
Vanidad en huesos con pies descalzos
de paisaje insurgente
y una duda cercana con aroma a eucaliptos...
Un temor diletante
maldice sus pupilas,
estrecha sus koalas,
empequeñece el cielo
las dilata, delata y agiganta.
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 05/8/2007 a las 19:57
MANUEL VICENT
Nada como el pecado
MANUEL VICENT 05/08/2007
Su niñez estuvo dividida entre dos lealtades. Su padre era director del colegio de Berkhamsted, ubicado en un viejo edificio que se comunicaba con la casa natal del pequeño Graham por una puerta tapizada de bayeta verde.
Greene jugó a la ruleta rusa cuatro veces con una Smith & Wesson, calibre 32, cuyo tambor era de seis balas
Esa puerta daba también a dos lados de su propio cerebro. En una parte hervía la brutalidad escolar del patio donde sus compañeros le exigían compartir los ritos feroces contra los maestros; en otra estaban su padre y los hermanos dentro del orden apacible del hogar. En el recreo su timidez mórbida se hallaba a merced de las humillaciones que le infligía el más duro e inteligente de la banda, un tal Carter, para que tomara partido contra el director, y esta tortura le produjo una esquizofrenia de la que nunca se repuso. Graham Greene ha confesado que se hizo escritor sólo para vengarse de aquel tipo. Derrotar a Carter, enmascarado después en varios perdedores de sus novelas, se convirtió en un destino.
Esa neurosis tuvo un primer tributo. A los 16 años fue sorprendido acariciando la culata del revólver de su hermano mayor, un Smith & Wesson, calibre 32. Graham Greene jugó a la ruleta rusa cuatro veces con aquel arma, cuyo tambor era de seis balas. Durante el rodaje de Nuestro hombre en La Habana se lo contó a Fidel Castro. Y éste le dijo: "Si el tambor era de seis balas y se disparó en la sien en cuatro ocasiones, usted está matemáticamente muerto". Graham Greene contestó: "Yo no creo en las matemáticas". Después de todo, el azar de su vida fue un largo suicidio, unas veces feliz y otras atormentado, que duró 86 años.
A raíz de aquel lance sus padres lo dejaron en Londres en manos de un psicoanalista. Tumbado en el diván, el chico un día explicó su sueño erótico más recurrente. "Su mujer entra en mi habitación con los pechos desnudos y yo se los beso". El psicoanalista, sin pestañear, le preguntó: "¿Qué asocia en primer lugar con los senos de mi mujer?". El chico contestó: "Dos vagones del metro". Oído lo cual, el psicoanalista, para quitárselo de encima, lo dio por curado y Graham, embargado por un gran sentimiento de libertad, entró en Oxford como un caballo desbocado, se hizo periodista, redactor del Times, crítico literario y cinematográfico y a los 23 años se convirtió al catolicismo para poder casarse con la católica Vivien Dayrell Browning, pero sólo empezó a creer en el Dios de los católicos cuando conoció en México a un cura lujurioso y alcoholizado, perseguido por los revolucionarios, que estando ya a salvo fuera de la frontera vuelve a cruzarla hacia este lado para darle el sacramento a un agonizante y muere fusilado en pecado mortal. Este desecho humano, que luego sería el protagonista de su mejor novela, El poder y la gloria, le hizo degustar la sabrosura del pecado, y en medio de sus combates de la existencia Graham Greene supo que ese sabor era el único que le había dado sentido a su vida, como escritor, espía, esposo infiel, amante apasionado y viajero por los lugares más turbios del planeta.
A finales de 1946, con Europa todavía humeando, Graham Greene, ya famoso, conoció a Catherine Walston, una norteamericana de 30 años, casada con el multimillonario terrateniente laborista judío inglés Harry Walston. Ella era una especie de Lauren Bacall, madre de cinco hijos, frívola, atractiva, que solía ir descalza con el whisky en la mano por los salones de su mansión. Nuestro hombre quedó abducido por esta mujer con una pasión que duró 13 años, en cuya carne conjugó la emoción del adulterio con el placer del remordimiento, un privilegio espiritual que consistía en alcanzar el cielo a través del camino de perdición. Aquella millonaria turbulenta y caprichosa le llevaba todos los días al éxtasis de tener que pegarse un tiro en la cabeza para salvarse. Se separaron en 1960 porque ella se había enamorado de otro y lo dejó tirado.
Cuando Graham Greene ya era un viejo sonrosado, de ojos azules acuosos y sonrisa bondadosa, sentado en un sillón de mimbre junto a una botella terciada de JB en la terraza de su pequeño apartamento, que daba al puerto de Antibes, en la Costa Azul, aún iba a misa todos los domingos muy planchado, con las piernas largas, ligeramente encorvado, del brazo de su amante Yvonne Cloetta, con la que convivió los últimos treinta años de su vida. Seguía siendo católico, aunque no creía en el infierno, sino en el purgatorio, por ser éste un castigo no tan duro pero mucho más refinado. Pocos vecinos podían imaginar que este hombre, rehogado en alcohol, había llevado dentro un alma siempre al borde del abismo.
A Graham Greene nunca le abandonó la aureola de haber sido espía al servicio de la Corona durante la II Guerra Mundial. Este oficio llenó de fascinación la imagen del escritor, aunque se trata de un trabajo la mayoría de las veces burocrático, aburrido, rutinario e incluso cutre. Pese a que él procedía de Oxford, fue captado para el servicio secreto por Kim Philby, un tipo simpático que dirigía el grupo de espías esnobs, turbios y sofisticados de Cambridge. Graham Greene fue destinado a Sierra Leona y de esa misión extrajo, como siempre, una novela, El revés de la trama. Cuando Kim Philby, agente doble, al ser descubierto, se pasó al bando de los soviéticos su amigo Graham Greene lo convirtió en el personaje de El factor humano.
Siempre el doble juego, entre la vida y la muerte, la política y la religión, el amor y el odio, el sufrimiento y la compasión, la inocencia y la presencia del mal desarrollados en ambientes cargados de calor húmedo y de lujuria pegajosa que llevan al protagonista hacia un destino trágico de tener que apurar el cáliz del perdedor. Graham Greene, como buen católico, se excitaba en los prostíbulos más espesos. A uno de ellos, en París, llevó a su nueva amante Yvonne. La dejó en la barra frente a una copa y él se adentró en el laberinto abrazado a una prostituta. Su amante era una mujer casada a la que había rescatado de un marido ejecutivo en la selva del Camerún, una francesa ordenada, con cada pasión en su sitio, pero después de aquella aventura comenzó a pensar que el alma de Graham era más oscura de lo que aparentaba su diseño de apacible burgués. Se enamoró de aquel hombre hasta el fondo donde nadan los peces negros que nunca ven la luz.
La mayor parte de sus novelas fueron llevadas al cine, pero sólo dos, El tercer hombre y El americano impasible, pertenecen a la imaginación colectiva. Los sótanos de Viena dividida en la posguerra mundial y el Vietnam a punto de ser abandonado por los colonialistas franceses están ya unidos para siempre al poderío de Graham Greene de contar historias duras, sin adjetivos, aparentemente ligeras, pero llenas de misteriosos laberintos que son los del alma humana.
Murió en Vevey, un pueblo de Suiza, adonde se había retirado para estar cerca de una de sus hijas. El funeral fue la última secuencia de cualquiera de sus novelas. En un lado de la iglesia estaba Vivien, su primera mujer, de 86 años, de la que no se había divorciado. En el otro estaba Yvonne, de 60 años, su última amante, que tampoco se había separado de su marido. En medio estaba Graham dentro del féretro, ante la puerta que daba a la vez al cielo y al infierno.
Comentado por: maleas el 05/8/2007 a las 19:54
Tener que aceptar, padecer y abjurar porque un hombre vestido de mujer, con Rolex de oro
... es que ... muchacha, ganó el suizo en Wim... London con sudor pe´ro ganó el partido de tenis... y luego lució el Rolex...
descéntrese... que Nadal jugó muy bien, rodilla incluída, pero en ese torneo ganó F...chica... no está usted al día
le recomiendo ver más tenis, los espectadores por mucha lluvia que caiga están en silencio y gana quien gana, no el mejor, si los mejores en tenis.. Nadal y F... F, después se puso el Rolex... hay que estar al día, no se olvide de las gafas de sol
enea
Comentado por: Enea el 05/8/2007 a las 19:25
CARTA ABIERTA A PANCHO VARONA.
(esto no termina hasta que los ladrones me den mi parte).
Apreciado Pancho:
Lamento profundamente tener que enviarte mi carta por este medio, ya que pese a haber sido vos el primero que me dirigió un correo (hace de esto casi una década) a raíz de una participación espontánea en la página ocre, cuestiones que no te son ajenas impidieron continuar con el intercambio postal que mantuvimos (con lo que he gozado al leer tus intervenciones de Armatoste).
Por otra parte, es un desgaste tener que responderle luego a los curiosos que llueven por cientos a preguntar qué fue lo que ocurrió y que por arte de birlibirloque se despreocupan y siguen consumiendo la mentira organizada y el mercado de los carreteros del top manta.
Como -gracias al cielo- tengo una memoria frágil y olvido fácilmente las ofensas, que son generalmente infundadas, puedo entrar a contestar tus inquietudes sobre los agravios que recibís por tu "trabajo". Lo que no se me escapa es hecho de que ahora tus jefe ande cantando "Lucía" y cierre con un "Pacto entre caballeros" y que según tus palabras (si es que eran tuyas) nunca podrías escribir una canción tan bella ni en ocho años.
Esta mañana leí en un editorial de Vila Matas que George Duhamel llamaba a Erasmo de Rotterdam "el Rey del pero". Por extensión metafórica podría decirse que estoy igual.
Admiro tu humor y tu música pero me pareció una actitud mezquina, cascarrabias y sobre todo proclive a separar las castas sociales tu actitud, tanto en Madrid como en Buenos Aires, cuando me acerqué a charlar contigo.
No fue tan desdeñoso Antonio G. y se lo agradezco. Vos fuiste demasiado lejos para cuidar tu puestito y la obra social. Preferiste decir que "dejara la milonga" antes que dar la cara con valentía y una explicación sobre los enfermizos comportamientos de Joaquín en las tablas y ante la prensa.
La verdad es que hacerlo hubiera implicado un reconocimiento expreso, un valor agregado que no estabas dispuesto a compartir. ¿Lo digo una vez más? Para "Joaquinito" "las musas no cobran derecho de autor", son "putas" o "monjas menopáusicas" y "toda la platita es para él".
En lo personal creo que tu hija te va a pasar esta factura. Va a preguntarte ¿por qué hicieron algo tan nefasto con Lucía?, ¿por qué para curarse de la abulia crónica alguien puede manipular, acaparar, blasfemar, increpar, ocultar, trangredir impunemente y lucrar a costa de una persona, cuando ni hasta con los animales admitimos un comportamiento tan patético como es someterlos a sesiones de toros o partidos de pelota con pato vivo, tal como se jugaba entre semianalfabetos del campo.
Muchas veces dicen que se sienten ofendidos por mis comentarios. ¿No es mayor ofensa el ostracismo, el ninguneo (del que alardea Sabina para provocar dolor), la injusta retribución o la insensatez del encubrimiento?
Aquí no hubo muertos, aunque podría.
En realidad, no los tomo en serio, me río de sus miserias avariciosas.
Te consta que si no hubiera existido esa carta "parricida" que envié a Joaquín a través del foro, bajo el nombre de Rocío, no habría existido gira, disco, ni recuperación del capitán de nave. El que "no ve no ve".
Mucho más penoso que la incongruencia de la conducta de alguien que como don Joaquín está irremisiblemente enfermo, fue el padecimiento de los mediocres sarcásticos y pedantes que quedaron "tirados en la hierba"sin atreverse a dar explicaciones.
La lista es interminable:
Abarca muchos personajes famosos y de los que no tienen tanto nombre público pero sí un imnenso poder mediático.
Cito, por caso a José Tomás Muñoz Romero, a Adolfo Verde, a Paco Martín, a Joan Manuel Serrat, a Fito Páez, a los Pimpinela, a Jorge Guinzburg, a los hermanos Stivel, a los Rot y Roth, a Gerardo Sofovich y sus lacayos Rial, Polino, Canosa, a Javier Menéndez Flores, a Alberto Oliart Saussol, a los periodistas y editorialistas de diarios prestigiosos como los del grupo Polanco de El País y Clarín, a personajes de fútbol que se involucran en sucios negocios de lavado de dinero y pases millonarios...
En varias oportunidades hubo quienes haciendo ejercicio de la ética me permitieron expresar mi disgusto por el hostigamiento que padecí siendo "la jime" de los libros y entrevistas. Nunca pude obtener una palabra de confirmación.
No te agradecí en cambio, los aplausos en la puerta del Gran Rex, cuando denuncié con megáfono lo que me impidieron denunciar por micrófono televisivo.
Publiqué una carta de lectores en la revista R.S. de Argentina (te la envié: "Camas desde un peso") y tuve un par de réplicas "como oyente" en espacios radiales de Lanata, Baby Etchecopar y algun medio local de mínima onda de transmisión. Punto.
Pero (vuelvo a "perificar") el silenciamiento más allá de agredirme por herir el ego (que todos tenemos y no es superlativo, por mucho que lo creas), ratificó que "ul curriculum brillante no es la lámpara de Aladino". De Aladino producciones: Los Pimpinela (que ni se llaman Joaquín y Lucía ni son galanes de telenovela).
Hay gente que cree tener un Dios aparte. Les resulta gracioso. A mí lo que me resulta gracioso de todo esto es darme cuenta que no ven más allá de sus narices. Que no seré una "enemiga íntima" de nadie porque ninguno de los que me instan a la guerra da la talla, ni está a la altura de los acontecimientos. Fiel a mi tradición "con la frente marchita", y sin que el viento me levante la pollera cuando no quiero que se levante, seguiré tendiendo la lengua muy larga, la frente muy alta y la falda muy corta.
Podrás decirle a tu hija que cometiste un error y dar la cara (los bailes de disfraces dejáselos a los chicos). Podrás contestarme en privado (luciangelicafolino@gmail) o por cualquier medio que me identifique. Hace tiempo que dejé de llamame Jimena de la Frontera, Anita Belén o Niña Pastori. Podrás rendir cuentas (que no vas a salir quebrado por compartir un poco lo que te sobra dado que lo que te pido es un reconocimiento moral y público). Podrás también obedecer y sufrir de gastroenteritis toda la vida sabiendo que hiciste lo incorrecto al robar para la corona.
Por último, y ante la inminencia de las elecciones nacionales en mi país, ya que Sabina desconce y actúa por boca de los gansos que desde aquí les muestran estrellitas de colores, y falsedades flagrantes, te diré que el achatamiento de persistir en no ponerme en el mapa mediático, como quien fui, sin jactancias, dicho desde el raciocinio y el entendimiento de que existen caballeros andantes, subcomandantes de Marcos-Márquez, cruzados, templarios, masones, cabalistas, opusdeístas, rosacruces y toda una sarta de misóginos cobardes que se niegan al reconocimiento, los argentinos estamos ante el precipicio, del que nos salvamos en el 2001, cacerolazo de por medio, y al borde de caer dentro del abismo:
Tener que aceptar, padecer y abjurar porque un hombre vestido de mujer, con Rolex de oro y cartera Louis Vuitton, nos gobierne, sin oposición real y concreta, continúe vaciándonos y destruya nuestras reservas materiales y morales durante los próximos cuatro años.
Si seguís pensando que esto es un tango, no entendiste la relación que hay entre Arte, Fútbol, Erotismo, Política, Amor, Dios, Virtud y Felicidad. Tendrías que empezar a aprovechar los bañitos en la playa para meditar reflexionando sobre lo breve de nuestras existencias y las misiones que tenemos en la Tierra.
Coraje porque no tenés idea de la que se les viene encima a los malvivientes.
Y sin embargo, un abrazo.
Lu.
Comentado por: Lucïa Angélica Folino el 05/8/2007 a las 18:47
glups! NA!, esa interpretación me ha gustado, parece creíble y mucho más interesante que todo el envolado que se monta Vila-Matas a partir de esa paparruchada del tan gracioso dibujito.
Yo no paro de reirme. Ya me gustaría estar más seriecito a ratos, ¡quién pudiera!.
Comentado por: playboy el 05/8/2007 a las 18:44
lo diré brevemente.
el dibujante de Jueves el Jueves, y su director, no sabe historia, eso está claro. Viven en el siglo medieval los proletarios palabra que no se usba, están llenos de rencor , no pueden follar como el Príncipe...
Señor director de El Jueves, dígale a su dibujante que ponga las caras de su madre y su padre follando por dos mil euros y un poc más por criarle...
Lo dijo el dibujante, nadie se fijo en el texto... Nadie.... y tú que sabes... nos fijamos en el texto, niño... no en la foto.... tú dibujante creiste que los dos mil euros eran pagar a la fulana... trabajo... pon a tu padre y a tu madre follandola...
pero nosotros te recomendamos que no te irrites tanto por lo que dijo Zapatero ( no la casa Real) y que pongas un dibujo sin caras.... que dirán los que realmente necesitan ese dinero al ver tu dibujo?
lo has pensado... este sólo piensa en princesas... nene... baja al suelo
Ahora que los han castigado ( y no me parece correcto el Olmo, pero eso lo dejo a los jueces) va y saca otra portada
pero qué bueno eres chico, necesitas que te castiguen
Enea
Comentado por: Enea el 05/8/2007 a las 18:36
Nosotros cantábamos 'Que es de una pobre señora / que vive en El Escorial'.
Publicado por: Al59 | 05/08/2007 13:41:43
La mayoría de la gente que he conocido que se apoyase en conceptos tan subjetivos y caprichosos como el honor y la dignidad, suele tener un concepto estupendo de sí mismos...y uno un poco menos estupendo de los demás.
¿De dónde se puede sacar una idea tan absurda como la del derecho de inmunidad a la opinión ajena? Qué pretensión más extraña, esta...más cuando se necesita, antes que nada, que "los demás" nos tengan en cuenta y cuando esa dignidad y honor se defienden cara a la galería, nuevamente frente a ese conjunto amorfo que llamamos, "los demás".
........esperemos que el señor al poner el texto no sienta que está fuera de "los demás"
o ... es que usted se sitúa en un lugar y "los demás" claro... qué malos son... porque no me dejan decir lo que digo sin aplaudirme... entonces prefiero ser... los demás
a ese Yo que usted sitrçua en el placer de decir sin tener en cuanta a los demás, puesto que ... Yo es suficiente... los demás que pelbe... eso fue lo que dijo el Jueves... los Reyes o los Principes son plebe ah!!!!!!!
y aún están pobres en esos temas... en el pobre dibujante del Jueves dijo: los pondré en corbata y traje... claro muchacho... claro.... mejor pon a tu padre jodiendo a tu madre y pidiendo dinero.... lo mejor es replicar las soluciones políticas con portadas anónimas.... tanto le molesta que ytrabaje el Principe señor dibujante de El Jueves... qué lástima.... porque no puso esa misma portada sin rostro conocido, ?
porque sigue pensando que le jode ser dibujante y no Rey? o Principe... no creo, el Principe trabaj, Leticia trabajó...
Que le parece Rajoy y Aznar y la Botella... ya.. no le gusta la monarquía
pero señor Jueves que eso lo dijo AQzaptero... entonces ponga a su jer follando con usted o a Zapa...
vamos que el seños está que no aguanta la corona y en lugar de reivndicarlo correctamente necesita ponerlo en manos de Zapatero...si,, claro y ahora una abjetica...
ay! los del Jueves solo demostraron su envidia por el dinero... ya le gustaria al dibujante follarse a la Leticia
eso fue lo que entendimos muchos
a este... le va follar y le gusta Leticia
qué pena... en fin... son fundamentalistas de derechas, eso sí dicen No pasarán... también lo dicen los carteles en Madrid de la Falange... No volverán a Pasar
eso es el jueves y su dibujante
Un señor frustrado que ansía follarse a Leticia y .. bueno para eso está Freud
Enea
Comentado por: Enea el 05/8/2007 a las 18:21
Efectivamente. Pasé a saludar, como has visto. Y un poco más y no llego entero. Esta mañana un motorista casi me atropella (y luego casi me fulmina), al pretender que era yo el que debía abandonar la acera para que él subiera a la misma. Esperando con otra gente a que el semáforo de peatones se pusiera verde. Hoy es domingo. Día de reunión familiar.
Comentado por: mindundi el 05/8/2007 a las 16:11
Comentado por: Saludos el 05/8/2007 a las 15:57
Si Vila-Matas leyera esto, creo que sonreiría. A tenor de lo que dicen sus palabras, no creo que se tome demasiado en serio. Con tanta gente que se siente agraviada e indignada hasta la extenuación por cualquier cosa, con tanta crispación de gente dispuesta a darte una hostia ya a las 8h de la mañana en cualquier semáforo, es reconfortante saber que hay personas que se indignan pero son capaces de reírse de ello. Mientras se duda no se van dando todo tipo de tortazos a la gente. Y si se da alguna vez uno, se recuerda con ridículo.
Saludos.
Comentado por: mindundi el 05/8/2007 a las 15:41
Gracias Albert
De lo de la viñeta,me repito,lo que a mi me molesta no es los individuos que representa,da lo mismo que sea Ulises o su porquero,me molesta el mal gusto.Lo que se conoce como humor español es el de mala leche,el opuesto al del Quijote,este pais es el menos quijotesco del mundo.Y ademas el oportunismo de los medios,incluido El Pais,que reprodujo la famosa viñeta y no las de Mahoma,que tenian bastante mas gracia.Es una opinión.
Por lo demas me ha sorprendido gratamente la alusión de Vila Matas a un texto delicioso y que solo una vez ha sido representado en España,en Manresa concretamente,El gran teatro natural de Orklahoma.Otra manifestación mas de como está el panorama cultural.
Comentado por: maleas el 05/8/2007 a las 15:21
En mi modesta opinion , creo que el respeto y el honor son algo que cada uno tiene de una forma muy personal , por ejemplo yo soy inmune al insulto y no porque no respete las opiniones de los demas , sino porque no veo a que vienen , es decir todo el mundo me puede insultar y yo puedo insultar a todo el mundo , con lo cual es igual que el piropo una cosa vacia , la critica ya me gusta mas , la negativa o la positiva pero ya tenemos un argumento y entonces podemos discutirlo .
Vila-matas no a dado clases nunca , es un escritor y columnista , se ha ido creando una obra con los años , a mi me gusta pero no es digamos la profundidad personificada , es el escritor de moda dentro del mundillo Snob , dentro de unos años Vila-matas no sera un tio basico , claro que no veo a muchos escritores que no sean un mero entretenimiento mas o menos culto , muchos de estos critican a las Catedrales , las Sombras , y todo eso , pero en realidad no son mucho mejores , tienen un publico mas minoritario , con mas pose .
Eduardo Mendoza dijo una vez que se tendrian que publicar los libros sin el nombre de los autores y al final del año con las criticas hechas y las ventas , decir que libro era de quien , eso seria demoledor para muchos , espero que por el bien de la pedanteria oficial no se haga .
Comentado por: albert pla el 05/8/2007 a las 15:12
La mayoría de la gente que he conocido que se apoyase en conceptos tan subjetivos y caprichosos como el honor y la dignidad, suele tener un concepto estupendo de sí mismos...y uno un poco menos estupendo de los demás.
¿De dónde se puede sacar una idea tan absurda como la del derecho de inmunidad a la opinión ajena? Qué pretensión más extraña, esta...más cuando se necesita, antes que nada, que "los demás" nos tengan en cuenta y cuando esa dignidad y honor se defienden cara a la galería, nuevamente frente a ese conjunto amorfo que llamamos, "los demás".
Quienes se indignan por lo que digan de ellos, entregan los supuestos valores de su honor o dignidad al alcance de quien trata de ridiculizarlos.
Playboy, no sé si has puesto demasiado de tu parte al decir que Vila-Matas olvida las ofensas a los "plebeyos" (en primer lugar, "plebeyos" son quienes redactan, dibujan y leen El Jueves, sin ir más lejos) y en lo de imaginarlo dando clases aburridas, más todavía. No conozco lo bastante de Vila-Matas para saber si se ha dedicado a la docencia nunca, pero no me cuadra con el carácter que muestra en su trabajo el verlo sentado en la mesa de quien está obligado -por contrato- a tener todas las respuestas.
Comentado por: Coco el 05/8/2007 a las 14:52
Comentado por: Al59 el 05/8/2007 a las 13:41
Les dejo una ficción popular, pura literatura:
Ahora que vamos despacio, (bis)
vamos a contar mentiras, tralará, (bis)
Vamos a contar mentiras.
Por el mar corren las liebres, (bis)
por el monte las sardinas, tralará, (bis)
por el monte las sardinas.
Yo salí de un campamento (bis)
con hambre de tres semanas, tralará, (bis)
con hambre de tres semanas.
Me encontré con un ciruelo (bis)
cargadito de manzanas, tralará, (bis)
cargadito de manzanas.
Empecé a tirarle piedras (bis)
y caían avellanas, tralará, (bis)
y caían avellanas.
Con el ruido de las nueces (bis)
salió el amo del peral, tralará, (bis)
salió el amo del peral.
Chiquillo no tires piedras (bis)
que no es mio el melonar, tralará, (bis)
que no es mio el melonar.
Que es de una foncarralera (bis)
que vive en El Escorial, tralará, (bis)
que vive en El Escorial.
Canción popular
Comentado por: en la fiesta de disfraces el 05/8/2007 a las 12:32
Buenos dias caballeros y ¿las damas?.
A mi no me "pone" Vila-Matas, me resulta vacuo, formalista, un auténtico "name dropper", y muy poco sutil.
Me lo magino ejerciendo una actividad docente y me espanta lo aburrido y arbitrario que podría llegar a ser.
He sido lector entusiasta de Coetzee pero este último texto no lo conozco, e intuyo, no hablaremos de seguridades que parece están mal vistas, que Mr. Vila-Matas utiliza el texto para invitar a un relativismo que sublime la estúpida y grosera anécdota sobre unos personajes públicos para olvidar las continuas ofensas y falta de respeto a los "plebeyos".
Tout va bien.
Comentado por: playboy el 05/8/2007 a las 12:24
Comentado por: Coco el 05/8/2007 a las 11:27
Les dejo un texto de vila-matas de hoy en el Pais , es un buen articulo que creo que puede interesar , especialmente a Maleas y a Coco . Me ha sorprendido Vila-matas , nunca crei que pensara mucho y aqui demuestra capacidades , si lo aplicara a su lietratura estaria bien .
TRIBUNA: ENRIQUE VILA-MATAS
La ficción de la dignidad
ENRIQUE VILA-MATAS 05/08/2007
Coincidiendo con el secuestro del semanario que publicó la viñeta de los príncipes de Asturias, aparecía entre nosotros Contra la censura, ensayos de J. M. Coetzee, audaz explorador del lenguaje, escritor de estilo tan directo y distante como a veces sorprendentemente anfibio y paradójico, a la cabeza de la más genuina vanguardia contemporánea. Cruza por el libro de Coetzee el espíritu de Erasmo de Rotterdam, de quien admira su extrema libertad intelectual y la "suavidad aterciopelada" de su ambiguo lenguaje en estado de inquietud eterna desde que prefiriera no tomar partido en el enfrentamiento entre católicos y calvinistas, dos voluntades totalizadoras. Cabe pensar, por cierto, que en la guerra de España a Erasmo lo habrían fusilado a la primera de cambio, pues éste es un país, dicho sea de paso, no apto para las sutilidades. Pero sigamos. Coetzee sitúa el origen del gesto punitivo de censurar en la capacidad de ofenderse: "La fortaleza de estar ofendido radica en no dudar de sí mismo; su debilidad radica en no poder permitirse dudar de sí mismo". Es una hermosa paradoja, que descarta al verdadero literato del oficio de censor. En el caso de los príncipes de Asturias, la indignación oficial del juez Del Olmo nos confirma algo tan elemental como que, en efecto, sin su capacidad de ofenderse, no habría existido represión y se habría incluso evitado que el propio presidente Zapatero registrara la supuesta ofensa y se apresurara a hablar de la dignidad del Príncipe: "Puedo decir, sin exageración y por conocimiento directo, la gran responsabilidad y dignidad con la que el príncipe Felipe realiza su tarea".
Así pues, la ofensa resultó decisiva en este asunto, tanto como la dignidad, que pudo ser ofendida, según Zapatero. Pero tal vez, de haber leído ciertas páginas de Contra la censura, el presidente habría podido añadir algunas sombras de duda a sus palabras. En el libro de Coetzee se profundiza en el conocimiento de lo que entendemos por dignidad y se analizan, con espíritu sutil y erasmista, los orígenes y circunstancias que rodean palabras como censura, ofensa, dignidad. La alta literatura suele alimentar siempre dudas mentales que acaso un cargo público no se puede alegremente permitir. Ésa es una de las muchas ventajas de la alta lectura sobre la acción política. En cualquier caso, en ese libro de Coetzee el presidente todavía está a tiempo de encontrar, si quiere, una idea que en el fondo no deja de ser sencilla, aunque se halle en Contra la censura agazapada tras un hondo bosque analítico. La idea es que para que haya una ofensa tiene que existir un concepto equivocado de la dignidad: sólo hay ofensa si se ignora que la dignidad es una ficción, un eje más de las ruedas del teatro del universo.
Así es, si así nos parece. El mundo es una ilusión, un escenario en el que todos tenemos frases que decir y un papel que representar. Cierta clase de actores, al reconocer que están en una obra, seguirán actuando a pesar de todo; otra clase de actores, escandalizados de descubrir que están participando en una mascarada, tratarán de irse del escenario y de la obra. Los segundos se equivocan. Se equivocan porque fuera del teatro no hay nada, ninguna vida alternativa a la que uno pueda incorporarse. El espectáculo, al igual que el teatro kafkiano de Oklahoma, es, por así decirlo, el único que hay en la cartelera. Y lo único que uno puede hacer es seguir representando su papel, aunque tal vez con una nueva conciencia, una conciencia cómica.
Decía Erasmo que una dignidad digna de respeto es una dignidad sin dignidad, que es muy distinta de una dignidad natural. Y esta opinión me recuerda que los autores que admiramos no se tomaron a sí mismos nunca en serio y supieron siempre que no llegaban a ser ni una mota de polvo en el universo. Coetzee explica que, si bien él no es incapaz de ofenderse, no siente un respeto particular por su propio sentimiento de ofensa; no lo toma en serio, en especial como base para la acción de réplica. Seguramente, él mismo es el primero en no tomarse en serio y en contemplar la literatura como un juego de riesgos y abismos de altura. Es más, juraría que de la inseguridad saca sus fuerzas; no cede a nada, y nadie que quiera ofenderle puede con él. Seguramente le basta con su dignidad propia, secreta, con esa dignidad que no recurre al respeto, porque sabe sobradamente que la esencia del respeto es la pura y simple maquinación y, en consecuencia, el engaño. Y, además, porque sabe
también que el respeto es siempre superfluo -un añadido insignificante a la dignidad- y muy parecido a la seriedad de las personas mediocres que ocultan tras sus redundantes dignidades sus defectos mentales.
Recuerdo que un gran amigo me habló, en una noche inolvidable, de las renuncias secretas a todo tipo de poder que constituían el asombroso núcleo central de su dignidad propia y más íntima, su dignidad natural. La gente juzga con precipitación y no quiere saber -seguramente no le intere-san- las virtudes secretas que componen la dignidad verdadera de los otros. En mi minúsculo caso concreto, yo considero que, tras una sucesión de tomas de conciencia cómica, se ha ido reforzando mi indiferencia hacia cualquier agravio. Eso me hace comprender mejor que, como sugiere Coetzee, las afrentas a la dignidad de nuestra persona no sean ataques a nuestro ser esencial, sino a construcciones gracias a las cuales vivimos, pero construcciones al fin y al cabo. "Las afrentas pueden ser reales, pero no debemos olvidarnos de que lo que vulneran no es nuestra esencia, sino una ficción fundacional que suscribimos con mayor o menor entusiasmo", es decir, que en realidad, cuando apelamos a nuestros derechos y exigimos reparación, haríamos bien en recordar lo insustancial que es la dignidad en que se basan esos derechos: "Si olvidamos de dónde procede nuestra dignidad, podemos caer en una postura tan cómica como la del censor enfurecido".
En su innovadora lectura de Erasmo, Coetzee avisa de que este autor, que no estaba con unos ni con otros, desarma prácticamente a cualquiera que decida adoptar la causa erasmista elevando por adelantado al pensador de Rotterdam a la condición de uno que sabe. Y es que el poder y modernidad del texto erasmiano radican precisamente en su debilidad -su renuncia jocosa y seria a la condición de gran falo, su evasiva (no) posición dentro y fuera del teatro del mundo-, del mismo modo que su debilidad radica en su poder de crecer, de propagarse, de engendrar erasmistas: yo mismo, por ejemplo, un caso cómico, el último -por ahora- de ellos.
Murió Erasmo en Basilea y, como un reconocimiento a su sentido de la libertad individual, en la tumba se grabó su lema: No cedo a nada. También podrían haber inscrito aquello que dijo cuando fue instado por el Papa a denunciar las herejías de Lutero: "Preferiría morir a unirme a una facción". En privado, consideraba Erasmo que la controversia de la Reforma era insensata por su fanatismo. La creciente violencia de la rivalidad de las dos facciones le hacía ver que se parecían, que era como si estuvieran los dos bandos en connivencia. Acabó su vida aislado, acosado. "Rey de los anfibios", lo llamó Lutero. "El rey del pero", dice Georges Duhamel. Su posición en el teatro de la vida era la del que no está con nadie, no está ni con él mismo, de quien se ríe en pleno centro del escenario. Sus anfibios e inseguros puntos de vista nos parecen hoy un buen referente para nuestra higiene política en un momento en que nos resultan tan difíciles actitudes intelectuales que sean coincidentes con las de nuestros gobernantes. Hasta el siglo XIX, el gran político y el gran escritor podían confluir en una similitud solidaria de lenguajes. La novela decimonónica, por ejemplo, retrataba el mundo con las mismas categorías que presidían la labor del político que construía el mundo. La literatura podía ser central, colocarse en el centro del devenir histórico. En el siglo XX, aquella solidaridad se quebró. El político y el escritor, la historia y la poesía, comenzaron a hablar dos lenguajes diferentes e incompatibles; sus mundos empezaron a no coincidir uno con otro. Franz Kafka, heredero del lenguaje paradójico de Erasmo, fue el maestro de esta sutil, decisiva inversión.
Es por todo eso interesante ver cómo Coetzee aplica al tema de la censura una crítica paradójica e insegura, no vacilante, pero "tampoco segura de sí misma". En la medida en que su propia crítica del censor es admirablemente insegura (tiene dudas, por ejemplo, acerca de qué pensar de los artistas -léase aquí dibujantes de viñetas- que rompen tabúes pero reclaman la protección de la ley), su libro está dominado por el espíritu de las incertidumbres de Erasmo, pero también por sus herederos literarios: los comediantes Cervantes y Sterne, el ambiguo señor Hamlet, el Gran Teatro de Oklahoma y, al fondo de todo, como una fatalidad feliz, el mundo no menos teatral de Beckett y su viejo solitario avanzando bajo la lluvia en el último muelle del mundo: un aliado eterno de la broma infinita y enemigo de la retórica política y, sin duda, amigo de la dignidad natural, tan común a todos, nobles y plebeyos, sin distinción alguna.
Enrique Vila-Matas es escritor.
Comentado por: albert pla el 05/8/2007 a las 10:49
Y yo no pienso hacer ninguna guerra.
Considero que a estas alturas la gente se entenderá hablando y sopesando los riesgos.
Voy a continuar reclamando lo mío, como un Luther King del subdesarrollo.
Martin Luther King
(Atlanta, 1929 - Memphis, EE UU, 1968) Pastor baptista estadounidense, defensor de los derechos civiles. Hijo de un ministro baptista, Martin Luther King estudió teología en la Universidad de Boston. Desde joven tomó conciencia de la situación de segregación social y racial que vivían los negros de su país, y en especial los de los estados sureños.
Convertido en pastor baptista, en 1954 se hizo cargo de una iglesia en la ciudad de Montgomery, Alabama. Muy pronto dio muestras de su carisma y de su firme decisión de luchar por la defensa de los derechos civiles con métodos pacíficos, inspirándose en la figura de Mahatma Gandhi y en la teoría de la desobediencia civil de Henry David Thoreau. Al poco de llegar a Montgomery organizó y dirigió un masivo boicot de casi un año contra la segregación en los autobuses municipales.
Martin Luther King
La fama de Martin Luther King se extendió rápidamente por todo el país y enseguida asumió la dirección del movimiento pacifista estadounidense, primero a través de la Southern Cristian Leadership Conference y más tarde del Congress of Racial Equality. Asimismo, como miembro de la Asociación para el Progreso de la Gente de Color, abrió otro frente para lograr mejoras en sus condiciones de vida.
En 1960 aprovechó una sentada espontánea de estudiantes negros en Birmingham, Alabama, para iniciar una campaña de alcance nacional. En esta ocasión, Martin Luther King fue encarcelado y posteriormente liberado por la intercesión de John Fitgerald Kennedy, entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, pero logró para los negros la igualdad de acceso a las bibliotecas, los comedores y los estacionamientos.
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 05/8/2007 a las 00:26
¿Cuántas veces da la vida la oportunidad de hacer el amor o de follar? Bastantes. Decenas, cientos, miles de veces; tantas que hay quienes aburren al asunto.
¿Cuántas veces da la vida la oportunidad de hacer la guerra? Pocas. Con suerte, ninguna, puede que por eso haya quienes no ven el momento participar en una.
¿Cuántas veces tiene uno la posibilidad de negarse a hacer el amor o follar? Decenas, cientos, miles.
¿Y cuantas veces se tiene la ocasión de negarse a participar en una guerra? Pocas. Puede que una como mucho, si el compromiso con el amor, y no con el follar, es lo suficientemente real.
Comentado por: Coco el 04/8/2007 a las 23:10
Haz el amor y espera la guerra.
¿Que fiabilidad tiene la noticia? Ortega.Congruente con la historia del pais si la encuentro.Despues de mil invasiones,del Este y de el Oeste,ellos se vengaron invadiendo el Norte y el Sur,no me extraña que se preparen para ella,harán falta soldados,que ademas les amenaza por el Este,el Oeste,mayormente sector Far y ademas ahora,el Sur.
Ante el vano consejo "haz el amor y no la guerra" surge la terrible verdad:"Hacer el amor es el preludio de la guerra",incluida la de los sexos.
Comentado por: maleas el 04/8/2007 a las 22:44
Un ex amigo,se pueden perder amigos por las cosas de la vida o por la de la muerte que es la mas dolorosa, excelente nefrologo de oficio y sesudo Doctor en Filosofia por afición me decia que veia dificil la tarea de Dios para juzgar.El cuento del Lobo que nos contó Cristobal creo que es una reflexión al efecto.De las cosas del cielo,de los que no se puede hablar,mejor callar,de momento me abastengo,pero de la tierra,casi tan viejo como el lobo del cuento no solo puedo,sino que debo hablar.Y en eso estamos.
Comentado por: maleas el 04/8/2007 a las 22:32
Esta bien el articulo de Savater , prodria ser mas breve pero bueno . Asi los progresistas son los buenos y los reaccionarios son los malos , no ? pero se puede ser reaccionario de derechas o de izquierdas , no ?. Se puede ser progresista y de derechas ? si , no ? porque derechas e izquierdas significan poco , no ?
Bueno , me hacer un cuadro sinoptico que me estoy liando , pero creo que la division es la de siempre hay buenos y malos .
Comentado por: albert pla el 04/8/2007 a las 21:26
Ya conocía la noticia, pero hasta que no la he leído así, no me sonó bien.
«Procriem para a Mãe Rússia!» Este é o incitamento de uma organização que montou um acampamento nos arredores de Moscovo e são estimulados a ter relações sexuais. Não se trata de uma qualquer rave pós-perestroika, mas antes uma organização que pretende criar «russos autênticos».
Os jovens obedecem a um som que os encoraja a dirigirem-se para as tendas dispostas em forma de coração e chamadas de «Oásis do Amor». As mulheres entregam a roupa interior de tamanho mais pequeno e recebem cuecas e soutiens maiores e mais confortáveis. Neste acampamento ¡pasmem-se! ¡não há preservativos nem bebidas alcoólicas!
Os organizadores justificam o movimento com esta frase: «Os mamutes foram extintos porque não faziam muito sexo. Isto não pode acontecer com a Rússia».
O movimento é controlado pelo Governo de Putin e o Nashi tornou-se uma figura estratégica dentro do panorama político russo. A frequência é monitorizada electronicamente por meio de crachás e quem faltar a três eventos programados é automaticamente expulso por movimento.
Durante duas semanas, dez mil jovens, além do sexo, praticam educação física e realizam debates."
Comentado por: ortega el 04/8/2007 a las 20:08
Hoy creo que se ha registrado un maximo de tiempo sin recoger un comentario esta pagina desde su creación.
¿Existe alguna relación entre el megaatasco que se está produciendo en las carreteras y este parón?.¿Existe a su vez una relación entre ambos sucesos y el maximo de temperatura que estos dias se estan produciendo,que provoca el actual éxodo urbano?.
Tal vez esta sea la verdadera cara del progreso que nos invade.
Provoqueen ya anticipó esta situación,para que luego digan que la Sociologia es una ciencia vacia fue Keynes,el amigo de Winttengstein quien apuntó el origen de problema:"No es la razón la que gobierna este mundo,sino los espiritus animales que rigen a lo humanos".
Comentado por: maleas el 04/8/2007 a las 20:02
TRIBUNA: FERNANDO SAVATER
Regreso al progreso
FERNANDO SAVATER 04/08/2007
Incluso antes de que Leo Strauss cuestionase el término, el progreso había criado mala fama. Sonaba a ingenuidad ilustrada apoyada en un automatismo optimista, que inyectaba en el decurso histórico las funciones salvíficas anteriormente reservadas a la Providencia divina. A trancas y barrancas, todo debe avanzar hacia lo mejor: es una rueda de molino difícil de tragar, sobre todo para quienes han padecido los avatares del siglo XX. Sin duda el conocimiento científico y sus aplicaciones tecnológicas mejoran gradualmente, pero tanto en sus logros beneficiosos para la industria y la comodidad humanas como en sus potencialidades destructivas. Los derechos humanos han sido proclamados internacionalmente sobre los holocaustos de dos atroces totalitarismos, pero siguen careciendo de recursos internacionales de garantía y son más retóricamente predicados que eficazmente defendidos en gran parte del mundo. La noción de "modernidad", que para algunos equivale a progreso, envuelve en demasiadas ocasiones el simple despliegue arrollador de las conveniencias de un capitalismo que maximiza beneficios pero se desentiende de las efectivas mejoras sociales para la mayoría. Oímos vocear lo que como beneficio de algunos se consigue pero se silencia o minimiza lo que pierden tantos en riqueza de convivencia o de protección ante los abusos plutocráticos. Etcétera... para qué seguir.
Sin embargo, purgado de automatismos y dotado de voluntad política, el término progreso tiene pertinencia como ideal. El progreso no es un destino en el que se cree, sino un objetivo ilustrado al que se aspira y hacia el que se lucha por avanzar, en la incertidumbre de la realidad histórica. Será progreso cuanto favorezca un modelo de organización social en el que mayor número de personas alcancen más efectivas cuotas de libertad: es decir, son progresistas quienes combaten los mecanismos esclavizadores de la miseria, la ignorancia y la supresión autoritaria de procedimientos democráticos. Hablando el lenguaje que hoy resulta más próximo e inteligible, la sociedad progresa cuando amplía y consolida las capacidades de la ciudadanía. Ser progresista es no resignarse ni conformarse con las desigualdades de libertad que hoy existen, sino tratar de superarlas y abolirlas. Y es reaccionario cuanto perpetua o reinventa privilegios sociales, descarta los procedimientos democráticos en nombre de mayor justicia o mayor libertad de comercio, propala mitologías colectivas como si fuesen verdades científicas, etcétera...
En la interpretación política actual creo que el eje progresista-reaccionario tiene mayor capacidad movilizadora que la tradicional división entre izquierda y derecha. No se trata de que ya no existan izquierdas o derechas, como se dice a veces. Esta división sigue siendo operativa, siempre que no se absolutice, es decir, que no se pretenda la hemiplejia social de abolir la mitad complementaria. En el reparto de la intencionalidad política es necesaria la visión que prima los espacios y servicios públicos, la redistribución y la protección social tanto como la que estimula la iniciativa individual junto a los derechos adquiridos de propiedad. De la pugna leal entre ambos polos surge la vitalidad comunitaria. Pero ni los unos ni los otros tienen la exclusiva de las virtudes sociales: ni los unos monopolizan la justicia ni los otros monopolizan la libertad. Y desde luego tanto desde la izquierda como desde la derecha pueden venir propuestas progresistas o esclerotizarse cautelas o imposiciones reaccionarias. Por eso resulta quizá este último índice el más inspirador para quien no se aviene sencillamente a la militancia ciega en las formaciones políticas tradicionales.
Respecto a la noción de progreso existe un acrisolado prejuicio que lo liga a la política de izquierdas (simétrico al que llama "modernización" a cuanto aligera de trabas de protección social para facilitar la extensión del capitalismo internacional). Pero cuando se hace inasumible la vinculación entre progreso e izquierda, como en los totalita
rismos comunistas, se decreta que allí no se trata de una izquierda "verdadera". Sin embargo, Stalin era de izquierdas, qué otra cosa podía ser, aunque también profunda y radicalmente reaccionario. Y los gerifaltes del comunismo español que disfrutaban de la hospitalidad de Ceaucescu o Kim Il Sung se portaban como correctos miembros de la izquierda aunque también como cómplices de los gobiernos más reaccionarios de la época. Aún no hace mucho, en nuestro Parlamento, se presentó una moción para solicitar a la dictadura cubana que liberase a sus presos políticos: sólo tres partidos de derechas -PP, PNV y CIU- adoptaron la actitud progresista de apoyarla, mientras que los grupos de izquierda se unían para rechazarla con reaccionario entusiasmo. Etcétera...
Uno de los más notables enigmas de la actual política española al constituir los consistorios de ayuntamientos o comunidades autónomas es el empeño en llamar "gobierno de progreso" a cualquier combinación que incluya a nacionalistas y partidos de izquierda, con tal de que excluya al PP. Es difícil imaginar por qué regla de tres semejantes contubernios pragmáticos -sin duda muy convenientes para los intereses particulares de quienes los protagonizan- representan un "progreso" para todos los demás. No soy de los que ven el futuro de un radiante color de rosa, pero aceptar que el país "progresa" hacia Javier Madrazo o Joan Tardà me parece francamente un pesimismo excesivo. Y ¿por qué diablos va a ser "progresista" que los socialistas formen gobierno en Navarra con NaBai, ese indudable frente nacionalista, con el que poco deberían tener que ver? A no ser que estén intentando retomar alguna de las cochinadas que tenían medio apalabradas el pasado noviembre con Batasuna y el PNV. Por cierto, ya vamos sabiendo cuál era el lema más despótico que ilustrado de las falsamente negadas negociaciones del aún más falsamente llamado proceso de paz: "todo para ETA pero sin ETA". Pues bien, de progreso nada. La tradición nacionalista, separatista y disgregadora, es uno de los dos chancros reaccionarios que infectan el desarrollo democrático español desde el siglo XIX (el otro es el tradicionalismo clerical, que también sigue tristemente vigente como demuestra la polémica en torno a la Educación para la Ciudadanía). Nada hay de progresista en romper la igualdad legal o fiscal del Estado de Derecho ni en fórmulas de inmersión lingüística educativa y social que no sólo atropellan la lengua materna de los castellano hablantes sino que también amenazan la necesaria existencia de una lengua política común (véase Appiah, La ética de la identidad, ed. Katz), indispensable para el funcionamiento de una comunidad democrática plural. Este último abuso (negado con desfachatez por los cuentistas de turno, ya saben ustedes) es tan avasallador y dañino que sólo el desinterés de la mayoría de la población por cuestiones educativas y culturales explica que no haya una sublevación cívica masiva contra tales prácticas.
La izquierda devalúa la noción de progreso cuando la esgrime legitimadoramente en casos tan inverosímiles. Lo cual no deja de volverse a veces contra ella: Madrid ha pasado a ser -en su Ayuntamiento y su Comunidad- de "rompeolas de todas las Españas" a rompepelotas de todas las izquierdas, entre otras sutiles razones que los analistas estudian, porque en esta capital se han refugiado muchos de los damnificados por "gobiernos de progreso" periféricos que no están dispuestos a colaborar con su voto en la repetición de nada ni remotamente parecido. En el futuro inmediato, con una situación económica de bonanza decreciente y gran parte de la población acosada por la voracidad del Euribor como Baskerville lo fue por el célebre sabueso infernal, no serán los que llamen progreso a dificultar aún más las cosas segmentando estatutaria e insolidariamente los mercados o estableciendo barreras lingüísticas quienes van a conquistar la simpatía de los votantes... Y si no, al tiempo.
Algunos creemos que un enfoque progresista de la política sigue teniendo hoy sentido: es decir, que no compartimos la pataleta de quienes por indignación con los reaccionarios de izquierda se hacen reaccionarios de derechas o viceversa. Más bien se trata de buscar planteamientos de progreso que escapen al mero maniqueísmo partidista: quizá hoy se esté intentando también algo parecido en el nuevo Gobierno francés y en otros espacios de la Unión Europea. Merece la pena intentarlo en España, no como mera cuestión de debate académico, sino en el terreno de la representación parlamentaria: en ello estamos.
-Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.
Comentado por: maleas el 04/8/2007 a las 19:39
¿Y de esto que?
Bush convoca para septiembre una conferencia mundial sobre cambio climático
El objetivo es establecer un tope para las emisiones de gases de efecto invernadero de los 15 países que más contaminan
AGENCIAS - Washington - 03/08/2007
El presidente de EE UU, George W. Bush, ha convocado a las grandes potencias mundiales a una conferencia internacional sobre el cambio climático que tendrá lugar en Washington los días 27 y 28 de septiembre, según ha anunciado hoy la Casa Blanca. La conferencia será presidida por la secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice.
Problemas medioambientales
GRAFICO - El Pais - 07-05-2007
Descripción de los principales efectos del calentamiento global - Carlos Gámez
El fin de la conferencia, que va a reunir a 15 países, la Unión Europea y las Naciones Unidas, será fijar un objetivo a largo plazo de reducción de la emisión de los gases culpables del recalentamiento climático, según el comunicado. En la lista de invitados probablemente estarán China, India, Brasil, Australia, Suráfrica, México, Corea del Sur, Rusia y las mayores economías de Europa.
Estados Unidos ya propuso la celebración de esta conferencia en mayo, justo antes de la cumbre del G-8 (EE UU, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia) en Heiligendamm (Alemania), pero no había dado a conocer los detalles hasta ahora. Entonces dijo que los 15 países que más contaminan se reúnan y establezcan un tope para sus emisiones de gases de efecto invernadero antes de que termine 2008.
Hasta este proposición, Estados Unidos, el país más contaminante del planeta, siempre se ha opuesto al establecimeinto de límites para las emisiones de CO2.
En la carta remitida por Bush a los países y organismos invitados, el mandatario estadounidense asegura que EE UU mantiene su compromiso de "colaborar con las otras grandes economías" con vistas a llegar a un acuerdo global para rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, una fuente gubernamental ha afirmado que el Gobierno estadounidense mantiene su oposición a la obligación de tener que imponer límites de emisiones a todos los sectores económicos.
En la cumbre del G-8 en Alemania, el presidente estadounidense se mostró de acuerdo con los otros mandatarios en reducir "sustancialmente" las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y negociar un nuevo pacto que extendería y ampliaría al Protocolo de Kioto más allá del 2010, aunque no concretó sus planes.
No obstante, mantuvo su negativa a firmar objetivos concretos sobre las emisiones mientras economías emergentes como China e India no hagan concesiones similares.
Comentado por: maleas el 04/8/2007 a las 00:20
a vueltas con los toros...
http://www.theonion.com/content/node/30771
Comentado por: knudsen el 04/8/2007 a las 00:04
Que ha pasado ? mi idea de España es la de BIGAS LUNA , me mola Bigas , las pelis no estan mal pero el como personaje es lo mejor que hay , se lo monta de pelicula .
30. Adoro el toro de Osborne. Gracias por apoyar su supervivencia
Yo también y te agradezco tu comentario. En mi casa tengo los cojones del toro de Candasnos (LOs Monegros, Huesca), y es uno de mis mejores tesoros.
31. Me parece usted de una españolidad periférica muy interesante. Me gustaría que me confirmara si esto es así.
Si, me siento muy español, soy muy catalán -en un chat no se nota pero mi maravilloso acento me delata solo con abrir la boca- y soy de lso catalanes que creo que el mayor patrimonio linguístico de un catalán es que el castellano es una lengua suya. ¡Qué chollo y que pena que algunos catalanes no lo entiendan!
Comentado por: albert pla el 03/8/2007 a las 21:38
Ortega, la clase del maestro SeAgobia es muy cachonda. Empieza con el hombre diciendo "Eiiiiiiin? You have to feel all that..." lo que parece un diálogo de "Dune", mínimo. Luego, hay que ver el tacto con el que trata a los americanos, ingleses, italianos, guiris de donde sean...¡Y cómo se cabrea como una mona cuando le toca juzgar al pobre compatriota!
El genio no tiene enmienda.
Comentado por: Coco el 03/8/2007 a las 21:32
@ Knudsen.
¡Bien regresado!
Uba cancioncilla que creo que le gustará.
http://www.youtube.com/watch?v=VOkJKxC3l-0
Comentado por: ortega el 03/8/2007 a las 21:03
@ Coco
Para Branca, mejor el Fernet.
Una enmienda a la totalidad.
http://www.youtube.com/watch?v=CNjNXuGQaAE&mode=related&search=
Comentado por: ortega el 03/8/2007 a las 21:00
Comentado por: maleas el 03/8/2007 a las 20:51
Si Coco,no los discuto,pero los primeros papafritas,los que inician el proceso son los que destruyen una propiedad privada.Lo de los comentarios con que han acompañado su acto,de Juzgado de Guardia.Españolito que al mundo vienes...
Comentado por: maleas el 03/8/2007 a las 20:50
Comentado por: Bruja el 03/8/2007 a las 19:54
Yo creo que son cuatro papafritas que no saben qué hacer para que hablen de ellos. Por otra parte, el toro ese era un motivo publicitario que ahora, otros igual de papafritas, quieren convertir en algo diferente, de un alcance que tampoco viene a cuento.
Comentado por: Coco el 03/8/2007 a las 19:48
Comentado por: SPQR el 03/8/2007 a las 19:44
Y otra mas.
Acabo de intentar pegar aqui la noticia de El Pais de hoy en que se da cuenta del acto vandalico de destrucción del toro de Osborne en una localidad de Barcelona,El Bruch,ya saben,donde el Tambor y el programa no me lo permite.Supongo que alguna palabra que incluye la noticia.Creo que es una limitación grave a la fluidez de expresión,las palabras son neutras,la intención con que se pronuncian no.
Comentando la noticia se me ocurre la pregunta:¿Quienes son los barbaros?.
Comentado por: maleas el 03/8/2007 a las 19:33
Documento # 2.
Mientras tanto, en la habitación de al lado, Al Flat estalla después de comerse dos platos de lamé con patatas y beberse cuatro vasos de purpurina sin hielo...
http://video.google.es/videoplay?docid=6532178037680517632&q=glenn+branca&total=24&start=0&num=10&so=0&type=search&plindex=4
Comentado por: Coco el 03/8/2007 a las 19:16
Testimonio documental.
Justo antes de que estallase la refriega bibliófila, Brian Félix, "el baranda de la banda", le cantaba a knudsen:
http://video.google.es/videoplay?docid=-4267761700167237034&q=roxy+music&total=1256&start=10&num=10&so=0&type=search&plindex=3
Comentado por: Coco el 03/8/2007 a las 18:28
MPM
-“El poema se titula”, dije yo -lo confieso- encantado de ser llamado en público “mi querido becario” y recibir así de Azúa un reconocimiento que ni siquiera se le concedió a los Zebedeos, y engolando la voz como lo haría un poeta sudamericano, procedí:
ALIMENTO
Despensa atiborrá tienen algunos
En un lugar disparatado que a veces es bodega
Y otras sótano.
De mar y tierra, frutos, y la carne…
Si lo saquean, comen, las panzas llenan
Glotones viven
Repletos
Llevando dentro -¡cómo no!-
Despensa atiborrá tienen etcétera
Leí de un tirón, a la vez que aleteaba con mis cuatro apéndices plumíferos, los dos inguinales de paloma y las magníficas alas de buitre que el taxidermista hubo de implantarme a la espalda, para tapar el agujero por el cual extrajo los descomunales pechos de la pobre Lili Andersen, cuyo cadáver mutilado fue, paradójicamente, devorado por un grupo de buitres afganos.
Los congregados aplaudieron y Ortega, puntilloso como siempre, rompió el encanto del momento haciendo una de esas observaciones suyas con las cuales pretende marcar sus distancias frente a sentimientos populares tales como el arrobamiento ante la lectura de un poema.
“Señor Azúa, sus versículos no están mal, pero, si me acepta la sugerencia, creo que debería hacer Vd. mención a la fresa lepera; al fin y al cabo son ellos quienes aflojan la tela, ¿no?”
Azúa movió la cabeza de un lado a otro como si el comentario le hubiese molestado. Ortega insistió,
“Digo yo que cuando unos suelta dos millones y medio de euros por una poesía de nueve renglones, por lo menos habría que citar al mecenas, ¿no le parece?”
“Wer zu Lebzeit gut auf Erden
Word nach dem Tod ein Engel werden” (*1), respondió Azúa a la vez que sacaba una bolsa de Maltizers del bolsillo trasero de su pantalón y procedía a repartirlos entre todos nosotros. Recibí el mío con la devoción propia del momento y sentí una extraña afinidad con el ángel que el maestro nos anunciaba. Entonces me pregunté si la profecía de Asier (“knudsen es post human”) tendría algo que ver con el evangelio que ahora se nos anunciaba. ¿Y si, más que haberme convertido en un buitre apalomado yo estuviese sufriendo una transformación seráfica? Me asusté un poco, la verdad, y decidí apartar de mi mente todo pensamiento que me alejase de mis metas tradicionales: bien comer, mejor dormir y bailar siempre que sonase un mambo. Catsmeat me sacó de tan profundas cavilaciones.
“Bueno, amigos, ha llegado el momento de recoger la cocina, ¿Quién se apunta?”, preguntó el pobre ingenuo. En cuestión de segundos nos convertimos en las personas más atareadas de todo el Reino Unido.
“Isis, Joaquinita. Ortega y Vernon”, dijo Azúa, “les necesito para colocar en la librería los doscientos tomos de Cocina Castellana Conventual. Vienen envueltos en un espantoso celofán que no hay quien pele. Todas las manos son pocas y yo cuento con las suyas”, ordenó, más que pidió.
Como ví que Catsmeat y Mr. Little me miraban con ojillos perversos, batí con fuerza mis dos pares de alas y aunque no conseguí elevarme más de metro y medio del suelo, desaparecí de su vista y me dirigí hacia la pradera donde Pati y Aboukir se regalaban con una hierba de esa calidad que en España sólo se ve en un green de campo de golf.
“Cuidado con los atracones, Pati, que luego te da la tripotera”, le recomendé sabiendo de antemano el caso que iba a hacerme. Aboukir se me acercó braceando y resoplando como un diablo por sus ollares de árabe fogoso. “Tranqui, colega, que yo la quiero mucho pero no de la manera en que estás pensando”. El caballo, al haber comprendido que mi interés por su novia no era de tipo sexual, subió y bajó la cabeza repetidas veces, se giró y me soltó en plena cara una ventosidad de grado 9 en la escala eólica. Juraría que la potra se estaba partiendo de risa cuando me vio alejarme con la nariz tapada. Me disponía a entrar en el invernadero que cerraba la explanada cercana al estanque, cuando me di cuenta de que en la cabezada de Pati había un rollo de pergamino. Espanté al hijo de Boreas con mis peores modales y conseguí sujetar a la potra a base de silbar bajito y hacer gestos que parecieran indicar que me alejaba. Los caballos son como la gente que nos gusta: si uno hace como que no está interesado enseguida los tenemos encima. Desenrollé el papel; decía: “Perfecciona tu dominio del olvido” (*2) Nada más.
El parque de Catsmeat Manor era suntuoso. Los pinos Melis mezclados con hayas de Flandes enmarcaban praderas donde se podría haber buscado un trébol a lo largo de diez años sin posibilidad alguna de encontrarlo. Lejos del gusto por la ornamentación del tipo gnomo meando sobre bacinilla final de un arco iris; garza en una pata masticando saltamontes; Venus, espinario, rapto de Europa o prócer- padre de la patria, en Catsmeat Manor no había estatuas, ni fuentes, ni ninguna de esas terribles farolas de hierro fundido con las que suelen rematarse los peores proyectos paisajísticos. Allí, tierra, agua, árboles centenarios y unas praderas cuidadosamente segadas desde hacía siglos era todo lo que se le ofrecía al paseante. Nada menos.
Admiraba el bosquecillo cercano cuando les vi. Eran dos y se acercaban hacia mí sin dejar de charlar animadamente. Cuando llegaron a mi altura, el más alto se acercó a una distancia que me pareció excesiva. Desplegué mis alas posteriores y me puse de costado, protegiendo los pocos órganos vitales que me quedan.
-“Huye de quien te quiera liberar” (*3) me espetó el gigantón con aire de Lobezno.
-“¿Perdón?, pregunté desconcertado.
-“Que no te oigan pensar cuando te asomes” (*4)
-“¿Cómo dice?” Me preguntaba si por allí cerca habría algún asilo para enfermos mentales.
-“El pensamiento es un lugar pequeño para encerrarse” (*5), insistió.
Balbuceé algo inconexo con idea de entretenerles unos segundos y salir pitando, pero el otro, algo más bajo, fibroso y con aspecto de ser un buen nadador tomó la palabra.
-“Tomando el sol. Por el lado más bestia de la vida. ¿Qué más puedo hacer yo en esta mier da de rincón?” (*6)
Batí las alas para ir calentando motores y pregunté la única estupidez que se nos ocurre a todos cuando nos encontramos con alguien a quien no sabemos cómo tratar,
-“¿Quiénes sois?”
Se echaron a reír y se abalanzaron sobre mí. Conseguí elevarme por encima de sus cabezas.
-“¿Cómo os llamáis?”, pregunté desde lo alto, no sé muy bien por o para qué.
-“Ven con nosotros, te divertirás. Asier lo está pasando en grande”, dijo el más pequeño.
-“Las víctimas no glorifican la derrota” (*7), apostilló el grandote.
-“¡Vuestros nombres!”, bramé.
-“Somos Al Flat y Coco Nut”, me respondieron a coro. Entonces empezaron a emitir un sonido que al principio sonó como música, pero que, segundos después me pareció una red muy fina que caía sobre mí y se me enredaba en las alas hasta impedirme volar. Caí desde una altura de varios metros y, con la costalada, perdí el conocimiento.
Me desperté dentro del invernadero. Hacía un calor insoportable y las cuerdas que me rodeaban el cuerpo me rozaban la piel que, por dura que la tenga, todavía se entera y protesta de todo lo que no sean las agradables cremas de Joaquinita. A mi lado, un bulto maniatado como lo estaba yo, resoplaba y maldecía en dos idiomas. Reconocí a Asier, pero la mordaza que le tapaba la boca era idéntica a la mía. No podíamos pues, intercambiar palabra. Pero sí podíamos oír.
-“Los batiscafos rusos han puesto hoy su bandera de titanio en el fondo ártico. Tenemos que impedir que hagan otro tanto en la Antártida”, decía un viejo ataviado con un kimono japonés color coral. De inmediato reconocí a RSF.
-“Eso está chupado. Azúa y sus frikis ya han pensado en dirigirse hacia allí”. Quien hablaba era –no podía ser de otro modo- el profesor Cristóbal Empatía.
Junto a ambos, Al Flat y Coco Nut, trabajaban en un ordenador con un programa midi que recogía el sonido de los insectos que libaban las flores de la inmensa plantación de cardamomo que albergaba el invernadero.
-“El señor Ogden, jardinero en jefe del lugar, nos ha informado de que los planes de Azúa son exactos a lo que pretendíamos que hiciese a la fuerza”, explicó RSF a la vez que señalaba a un hombre con aspecto de granjero que fuchicaba entre los vaporizadores que mantenían constante la elevadísima humedad del lugar. –“Al final va a resultar que, dentro de lo que cabe, Azúa es mucho más retorcido que todos nosotros juntos”, añadió con una risita tan siniestra que haría temblar a los mismísimos lobos esteparios.
-“No es tan sencillo como Vd. cree”, le replicó el profesor Cristóbal Empatía con un tono de voz que ponía de manifiesto el habitual desprecio que los hombres de ciencia sienten por los sarasillas que se dedican a las letras. “El programa desarrollado por mis colegas”, dijo y señaló a los dos chiflados que hablaban en clave “es el verdadero responsable. Lo llamamos CVMOP (captador de voluntades mal que os pese) y es el instrumento con el que lograremos hacernos con el poder total. Sobre todo ahora, que, fallecido el emperador, las aguas andan tan revueltas en la jefatura del estado brasil”
-“¿Hay que ir a Brasil?”, inquirió el menudo profesor Al Flat levantando la cabeza del ordenador.
-“No, hombre, no. Hay que ir a la Antártida”, le respondió Empatia con muy mala leche.
Asier no paraba de rebullirse. Me miraba y señalaba como un poseso a las zonas de mi cuerpo que tanto parecen mosquear a cuanto humano me encuentro. Yo quería decirle, “que sí, hombre que sí. Lo que ves es cierto: ni niño, ni niña. Soy un posthumano, chaval, ¿qué pasa?”, pero como no podía hablar, me limité a encogerme de alas y esperar un milagro. Y llegó, por supuesto. El milagro se llamaba Joaquinita en la faceta Cat Woman de su personalidad. Retrepada en la cubierta de cristal del invernadero, me hizo un gesto con la cabeza para que me quedase a la espera de sus instrucciones. Asentí y me dispuse a esperar.
-“Y a éstos dos, ¿para qué los queremos?”, preguntó RSF con tanto desprecio en la voz que yo me pregunté a qué grado de bordería podría llegar si le concediesen el Cervantes.
-“Vamos a ir haciéndolos desaparecer uno a uno. Como en la novela aquella tan famosa, “Diez Subsaharianitos”, ¿la habrá leído Vd. no?”, preguntó Empatía con retintín.
Cuando Joaquinita se colgó boca debajo de la chimenea de ventilación recordé lo bien que se estaba en la hacienda de Miss Tamara, sin tanta acción, ni tanta violencia, ni tanta manía por rompernos las caras los unos a los otros, pero ya era tarde: con un estrépito monumental, Cat Woman cayó sobre la cabeza de Empatía. Chillaba de tal modo que los micrófonos del ordenador hicieron subir los gráficos hasta el punto de romper el cristal de la pantalla en mil pedazos y el del invernadero a continuación. Empujé a Asier hasta que los dos quedamos protegidos bajo las mesas de cultivo. Aproveché uno de los trozos de vidrio para cortar nuestras ataduras y me abalancé sobre el jardinero jefe antes de que se hiciera con la uzi que tenía escondida entre unas macetas. Cuando empezó la balacera no pude evitar una sonrisa:
“Ya estoy en casa”, me dije.
En ese momento ví a Catsmeat y a Mr. Little acercarse corriendo desde el manor.
“Cuaquinita, beware of cats, honey. Recuérdate tu estás alergía los gatos y uno gran es en conservatory. Cuaquinita, ¿dónde tú eres?”, gritaba Bingo desesperado mientras su ex arañaba a conciencia la cara de los malvados conspiradores.
El estrépito atrajo al resto de la pandilla. Yo seguía repartiendo puñetazos y golpes de ala.
“Esto es lo que un posthumano necesita para ser feliz”, me dije. Instantes después contemplaba a Azúa, Vernon y Ortega llegar corriendo desde la casa. Los libros de la Cocina Castellana Conventual se mostraron los mejores proyectiles del mundo. Por lo menos, hasta que llegaron los quads……
……………………………………………………
(*1)
“Quien en su tiempo en vida fue bueno en la tierra
Después de la muerte se convierte en ángel”
Rammstein
(*2,3,4,5,7)
Títulos de diversas composiciones del maestro coco becerra
(*6)
Fragmentos de canciones de Albert Pla
“Veintegenarios”
“El lado salvaje de la vida” (Comp. Original de Lou Reed)
Banda sonora
http://www.youtube.com/watch?v=L9tPr06D67k
Comentado por: knudsen el 03/8/2007 a las 17:11
Cher zampón de piedras, mi gratitud.
Pele ara todo el día sin consideración. Pele le respondía a gritos.
¿Qué comeremos mañana?
Reveuse et douce nuit, mon ami.
Comentado por: Mandorla el 03/8/2007 a las 00:20
debiera cuidarlo un poco y evitar los comentarios insultantes y los abusos claros.
Publicado por: Piel | 02/08/2007 22:47:27
sí, deberíamos hacerlo todos... no le parece?
2y fui a un restaurante de cinco estrellas y pedí una botella del Rioja del 67 que aún no había probado, la verda es que nos es tan diferente de las del Capbravo..."
Estopa... qué cultura tienen qué buenos son...sí la verdad es que no son tan diferentes...
Enea
Comentado por: Enea el 02/8/2007 a las 23:23
Comentado por: y lo escribo el 02/8/2007 a las 20:37
Los golpes del martillo
dicen la negra caja;
y el sitio de la fosa
los golpes de la azada...
No te verán mis ojos:
¡mi corazón te aguarda!
Terribles pero innecesarias, ¿Por qué amargarse con los pámpanos cuando pronto, tan pronto, las uvas nos regalarán el mejor momento del año?
Sentir la bendición de la cosecha, mirar como la Garonne refresca las bayas sedientas, sólo desear llegar a tiempo al Neckar y rescatar los últimos suspiros que nos dejó (tan lejos, tan cerca!).
Llega el momento de regresar a la tierra prometida, y no volveré como preceptor de ningún cónsul, llegaré como siervo de las viñas sagradas, enmarcadas por la aureola que proyecta.
Parto.
Compartiré mis paseos con las amadas viñas de Sant-Emilion, pero no habrá ausencia, sólo silencios que escucharán a sabios amigos. Cómo dejar de dirigir la mirada a la belleza de sus palabras. Perdóneme si no hablo, déjeme mirar durante un tiempo, estaré por aquí, pero fuera.
Estás palabras que copio del maestro, tan gastadas por voces incrédulas, son para nosotros, mi querido Bellarmino, la realidad añorada. Mi año, como ciclo de una vid, me deja reencontrarme con Ella, aunque, no nos engañemos, todo sea fingido.
A ser uno con todo lo viviente, volver en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza. A menudo alcanzo esa cumbre...pero un momento de reflexión basta para despeñarme de ella. Medito, y me encuentro como estaba antes, solo, con todos los dolores propios de la condición mortal, y el asilo de mi corazón, el mundo enteramente uno, desaparece; la naturaleza se cruza de brazos, y yo me encuentro ante ella como ante un extraño, y no la comprendo. Ojala no hubiera ido nunca a vuestras escuelas, pues en ellas es donde me volví tan razonable, donde aprendí a diferenciarme de manera fundamental de lo que me rodea; ahora estoy aislado entre la hermosura del mundo, he sido así expulsado del jardín de la naturaleza, donde crecía y florecía, y me agosto al sol del mediodía. Oh, sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona. "
Gracias M., por entender mi Kamalatta. Por favor, no haga que eche de menos su escritura. Espero que sea hasta pronto.
Humildemente,
S.
Comentado por: Scardanelli el 02/8/2007 a las 18:40
Grifo: no sabes (sí sabes) lo que me alegro de haberte presentado a Pele. Si alguien quiere visitar el día de la cita a ciegas, helo aquí: http://todoal59.blogspot.com/search?q=Pele
(Creo que el mundo necesita un libro en el que recrees a tu modo las leyendas urbanas. Inevitablemente, todos se lo regalaríamos a nuestros mejores amigos, e incluso a los que no lo son tanto. Piénsalo.)
Comentado por: Al59 el 02/8/2007 a las 16:50
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 02/8/2007 a las 16:24
Si quiere ver una buena paja pídale a Joaquín Sabina el poema que le dediqué en mi libro "Retablo de duelos".
Lo guarda bajo cuatro llaves.
Le cambié el final, porque el tío es un miserable psicópata y no merecía la pena. Pero, la masturbación es la misma.
Y no sea vago y venga a decir: "no lo conozco".
Nadie está más lejos que cinco llamados telefónicos.
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 02/8/2007 a las 16:23
@ al HABLADOR ANÓNIMO
¿quién manda aquí?
ay ay ay. Silencie un poco su mollera, relájese y fornique de verdad. Tanta masturbación no hace sino provocarle más turbación.
La pregunta de quién manda es irrelevante. Todos, casi todos, casi nadie, sabe que ya no hay oscuridad y aquí mando yo: la Comandante General de Dios.
Él me dio la representancia (de Ängel) y el fuego de Pele (y yo con estos pelos) y sus demonios de mañas.
Hace unos días anduve por tierras virgenes: El volcán, La Toma. La toma o la deja. Y Luego Sierra de las Quijadas, cuajadas, ajadas pero bellas, esperando la lluvia, la alubia, la rubia, indubbiamente.
¿Estuvo, uvo, uvo, por allí?
Le diré en secreto donde no hay loritos ni cotorras que nos escuchen como procedo a colmar la tierra (la colmata) y luchar contra los imperialistas y el franquismo francamente, como una Reina Plabeya que no aleticiada por los especuladores expectantes.
Primero chupo, upo, upo... las energías de la Tierra: pensamientos tao, sufistas, grecolatinos, indoeuropeos, judeocristianos, musulmanes, zen, aborígenes americanos, y sigue la lista.
Tengo mis ejercicios para mejorar el impacto, no se crea que los voy a divulgar así nomás.
Aunque no son ningún misterio.
Una vez lograda la electromagnetización, pongo en práctica el segundo paso: la elevación astral de la síntesis (cosa que lleva años de entrenamiento).
LLegado el flujo a los cielos la circulación de aire avanza y despeja los nubarrones. Los carga con nuevas ondas hasta condensarlos.
Yo misma debo provocar los choques, sismos, terremotos, huracanes, tsunamis, marejadas.
Para darle un ejemplo simple procedo como el prota de la película Alto, rubio y con un zapato negro, aunque tengo total conciencia de mi poder y lo aprovecho argentinamente.
Sabrá amigo hablador (y si no lo sabe lo está aprendiendo ahora) que de uno debe tomar recursos de la adversidad y capitalizarlos como si fuera una sencilla operación capitalista).
Le decía, las nubes chocan y llueve.
La lluvia baja dulcemente mis directivas y de ese modo todos piensan que fueron ellos los descubridores de la norma de
abelito ito ito. Realmente lo creen. No ven más lejos que sus propias narices de Cyrano.
Hacen estupendos negocios y se olvidan de la musa inspiradora.
Hay, sin embargo, alguien que està atento al todo, el voyeur anónimo, un diabólico querube de alas rotas (no permite que penetremos para curarlo y se siente extasiado en su dolor y su resentimiento).
Las fuerzas están distribuidas. El combate ya no tiene sentido.
Todos saben quien soy yo, y ninguno ignora quien es él.
Los dos tenemos ejércitos. Ël quiere conflagración y yo le ofrezco paz. Ël quiere venganza y yo entrego amor.
Ahora, don hablador, hablante y hablado: véalo como un partido de fútbol.
¿Quién cree que tiene la mejor estrategia para ganar?, ¿los mejores jugadores?
¿Qué tácticas me aconsejaría para acelerar el ingreso a la nueva era planetaria?
Mis canales están abiertos. Diga nomás.
Deberemos conseguir fondos (dinero, muchísimo dinero porque a la masa de los mediocres consumidores no es fácil convencerlos así como así).
El dinero debe ser empleado bajo mis directivas precisas. Hay mucho espionaje interceptando los manejos divinos (locales, internos, conversos, mortales y sobrevivientes).
Nuestro punto a favor es que nosotros no guardamos secretos. No necesitamos redes de renacuajos que serán sapos gordos y ranas enmoñadas y enseñoradas cuando crezcan y dejen cría.
Nosotros (mi ejército y yo) somos transparentes y luminosos.
En un ring de boxeo los adversarios perderían por knock out, y el gran manager del egoísmo universal tendría que tirar la toalla y cultivarse. No rendir culto sino reconocer la nueva cultura (bien entiende la etimología y esas babélicas cuestiones).
Pero estamos en un campo minado y hay que distinguir la paja del trigo, el chocolate espeso del colorante grasoso, la osadía con imprudencia, la cobardía con temor, la marcha con el avance. Debemos distinguir y no es fácil para aprendices.
Escuche en silencio que la maestra va a empezar a dictar sus clases.
Apague el ruido de los transmisores.
Descruce los brazos y afloje sus piernas. Entréguese.
Respire hondo y comience a soltar esa billetera apretada que lo tiene enfermo.
Esté atento a las instrucciones y sea feliz.
Un abrazo.
Lu.
(espero su respuesta por Azúa´s blog, porque mi tiempo real es escaso para andar circulando por espacios limitados y mi libertad tiene restricciones materiales).
Comentado por: Lucïa Angélica Folino el 02/8/2007 a las 16:21
Buen día, terráqueos y terrenales:
¿A qué hueles tú, Grifo?
(mucho recuerdo, pero los cuentos se los dedicas a las mandorlas de turno)
Estoy aprendiendo a hablar español por correspondencia.
Lu.
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 02/8/2007 a las 15:32