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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 6 de septiembre de 2008

Blog de Félix de Azúa

Cantando 'La Internacional' con desespero

En un programa de TVE le preguntaron a Gaspar Llamazares, jefe de la izquierda radical, por qué le preocupan tanto las injusticias que se cometen en el Cuerno de África, pero en cambio no mueve un dedo cuando las familias pobres de España ven subir el precio del pan y la leche a modo de extorsión para enriquecer a ocultos intermediarios. Llamazares silbó la célebre canción Pajaritos moviendo incluso las axilas con verdadero arte.

El señor que se lo preguntaba confundía el espectáculo titulado Yo soy la izquierda feliz, con lo que se llamaba izquierda hace unos 40 años. No entiende que las figuras que encarnan los diversos papeles de la representación, es decir, los actores, no tienen por qué creer en lo que recitan. Es como si a Josep Maria Flotats le obligaran a creer las barbaridades que dice Stalin. La obligación de Llamazares es mantener la gracia de la pieza dando contraste al Gran Divo. Una primera figura sin comparsas, desfallece. De modo que el actor que hace de izquierda extrema sirve para que otro actúe de izquierda moderada, siendo ambos, seguramente, de derechas de toda la vida.

Esta semana subí a comer a uno de mis restaurantes favoritos de Barcelona. Se llama La Venta y está a una altura idónea para divisar la ciudad bajo una buganvilla y sitiado de palmeras. Al fondo, el espejo del mar. Pero antes un amigo me llevó a pasear por las faldas del Tibidabo, el último lugar medianamente arbolado de la ciudad, pinares donde los curas nos llevaban a juntar retama para la Inmaculada. Pues está desapareciendo bajo el ladrillo de Núñez y Navarro, que no son dos sino uno. Seguro que el expolio es legal, y eso es lo más curioso. Las masas pétreas que están devorando el monte al modo levantino han sido aprobadas por el ayuntamiento socialista, no me cabe ninguna duda.
Una concejala, Imma Mayol, fuente de infinito regocijo entre la ciudadanía, hace aquí el papel de Llamazares, algo así como La Superprogre guay. El señor del programa le habría preguntado cómo ha podido colaborar en semejante mina de oro para los ricos. ¡Qué ingenuidad!

Artículo publicado en: El Periódico, 20 de octubre de 2007.

[Publicado el 22/10/2007 a las 10:31]

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Comentarios (47)

  • @ Knudsen

    Seguimos totalmente seducidos por las andanzas de Olivia Ruiseñor.

    @ Maleas

    Quería ser yo el que colgara lo de los troll y los insultos en el blog. Esperaba que usted no desenfundara primero. En fin, hay que saber perder...

    Comentado por: Vernon S. el 24/10/2007 a las 08:06

  • Qué gusto irse a dormir después de una buena lectura. Gracias, gracias, Knudsen. Y no digamos si lo acompañamos de una buena sonrisa, Coco.
    Besos y buenas noches.

    Comentado por: Isis el 24/10/2007 a las 01:19

  • A mi madre friendo sardinas


    - ¿Dónde está el diablo?

    - En el fondo del mar.




    http://es.youtube.com/watch?v=-3DrL8pwu1k



    Comentado por: Don Quijote en los autos de choque el 24/10/2007 a las 00:59

  • Comunicado oficial de la SECAE:

    Es timada Srta. Ruiseñor,
    el Sr. públicamente desconocido como 2KO es un personaje fictício. No nos consta la existencia de ninguna persona fiscal o física ni de formulación química alguna reconocida bajo tal nomeclatura. Por tanto, le rogamos deje de menoscabar la credibilidad de nuestra asociación haciendo correr rumores que caen en el terreno de lo delictivo. Nuestros abogados tomarán cartas en el asunto de persistir ud. en su actitud calumniosa cuando proclama en público que el Sr. 2KO ha compuesto:
    -2KOrazón de melón
    -2KOardenias para ti
    -Las Variaciones 2KOlberg
    -The final 2KOndom
    -2KOme together
    -La 2KOmparsita
    -EL 2KOcherito leré
    -Pulpa de tamarin2KO
    De la misma manera, el inexistente Sr. 2KO, tampoco es responable de los repertorios completos de Albert Pla, Francis Black, Lou Reed, Almodóvar y/o McNamara, J. Sabina, Serrat, Tamara (la de la madre con el ladrillo en el bolso) o la otra Tamara.

    Sin otro particular que el de la amenaza legal antedicha, se despide de ud.
    Atte,
    2KO. (Presidente honorario de la SECAE).




    Comentado por: Coco el 24/10/2007 a las 00:47

  • Manuel,dice Confucio :Cuando un caballero desea hablar,busca caballeros en su ciudad y si no los encuentra,en su comarca y si no en el pais y si tampoco,en el mundo.Esto es el mundo.

    Comentado por: maleas el 24/10/2007 a las 00:15

  • III k.

    Volví a casa ya de amanecida y andando. Pensaba en lo bien que me sentaría una ducha caliente nada más llegar, cuando me vino a la memoria el desastre hidráulico del apartamento. Todo apuntaba a que aquello era un presagio y que aquel edificio estaba gafado. Al llegar al portal y escuchar la algarabía de voces femeninas ante la tienda de salazón me pregunté qué demonios podía estar pasando. Dos mujeres discutían acaloradamente con la regente del establecimiento.
    “¡Que le digo yo que la hija de don Claudio Ortega nos ha firmado el contrato por Internet, mire, lea y deje de negar lo evidente!”, exigía una de ellas a la vez que agitaba unos papeles a la altura de la cara de doña Joaquina.
    “¡Pero si don Claudio no tiene hijos!”, bramó la interpelada con aire de estar a punto de perder la paciencia.
    “Hijos no tendrá, pero una hija sí, aquí lo pone: heredera de don Claudio Ortega. Lea, lea. ¿Acaso no es ella la propietaria de todo el inmueble? ¿Acaso no es éste el local que nos ha alquilado para la tienda de especias? ¿Acaso no he viajado yo desde Alejandría y mi socia desde Chipre para firmar este contrato y recoger las llaves?”, argumentó la poseedora de la resma de documentos que agitaba por encima de los rizos de su cabeza.
    “Usted puede haber viajado desde la mismísima Cangas de Onís”, se defendió doña Joaquina, “pero yo tengo un contrato de renta antigua y de aquí no me echa nadie”, proclamó poniéndose de jarras delante del cierre metálico a medio abrir. Antes de que le diera tiempo a reaccionar, las dos especieras la empujaron a la vez, la tiraron al suelo, se colaron por debajo de la reja y cerraron ésta de golpe, dejando a la experta en arenques del Báltico y sardinas de Santoña con un palmo de narices y del lado de la acera.
    “¡Socorro!”, gritó la afectada incorporándose. “¡Ayuda, unas okupas se han hecho con mi local! ¡Ayuda, vecina!”, gritó en mi dirección cuando me reconoció, pero yo entré a toda velocidad en el edificio y subí corriendo los cuatro pisos hasta mi puerta. Nada más introducir la llave en la cerradura me volví. A la vez que yo giraba la llave, la mirilla del piso de enfrente se oscurecía. Entré y cerré de un portazo.
    El olor a humedad era pestilente. Abrí las ventanas y miré a mi alrededor. En un rincón de la sala, por suerte a buen recaudo de la inundación de la noche anterior, mi ropa seguía dentro de la maleta. El armario del dormitorio estaba tan sucio que había decidido no guardar mi ropa en su interior. El cuarto de baño daba pena: los aparatos sanitarios tenían encima tantos años que eran de aquel color que en los setenta la casa Toca tuvo la osadía de bautizar con el pomposo nombre de “visón”. Los grifos rezumaban óxido y roña, la cortina de la diminuta bañera contenía más gérmenes que un laboratorio de análisis clínicos y la pintura de las paredes parecía un muestrario de texturas y variaciones a parches sobre el tono marfil. Además, los muebles daban grima, como si hubiesen sido comprados en la subasta de un meublé clausurado por sus deficientes condiciones higiénicas. ¿Qué estaba haciendo yo allí? Sonó el teléfono.
    “¿Sí?”, contesté con la dudosa esperanza de que el señor Knudsen hubiese cancelado la misión.
    “Asier, is that you? We have to talk. You’ve gone too far, you bastard. You better tell me where’s the money, you dirty beast. You took everything and now we can’t operate. I’ll eat your guts, you, motherfucker!”, dijo la misma voz lahorí de la víspera.
    “Sorry”, respondí, “Asier doesn’t live here anymore”, y colgué, ignorando los gritos al otro lado de la línea.
    Aquella llamada me decidió. Cogí mis llaves, el neceser y ropa limpia y, antes de pensarlo dos veces, subí directa al ático. Su ocupante me abrió al tercer timbrazo.
    “¿Pero quién conio es a estas horas?”, dijo nada más abrir. Estaba recién despertado, tenía los pelos de punta y llevaba un esquijama con dibujos del Coyote y Correcaminos. Al reconocerme intentó sonreír. “¡Ah, eres tú!”, dijo a modo de saludo.
    Le expliqué mi situación y le pedí mil perdones por molestarle tan temprano un sábado por la mañana.
    “Te prometo que será la primera y última vez que te hago algo parecido, pero necesito darme una ducha con agua caliente. Mi apartamento es un caos y estoy a punto del suicidio”, ronroneé con mi voz más zorril.
    “¡Claro, claro!, estás en tu casa. Ven, que te enseño dónde está el baño. ¿Has desayunado? ¿Te apetecen unos Frostis, o prefieres un café?”, me ofreció.
    “Nada, no te molestes. Bastante invasión es esto de la ducha…”, respondí, y en eso estaba siendo sincera.
    “Nada de molestia, ¿café?”, insistió.
    “Bueno… si vas a prepararlo para ti, acepto una taza encantada”, dije. Luego entré en el baño, me desnudé y abrí los grifos de la maravilla de ducha que el compositor se gastaba. Permanecí mis buenos diez minutos probando todos y cada uno de los chorros de aquella fabulosa cabina. Me sequé, me puse unos vaqueros y una camiseta reventona, y me reuní en la sala con mi buen samaritano.
    “¡Soy otra!”, proclamé de corazón, porque no hay nada como una buena ducha para que la existencia se parezca un poco a lo que debería ser.
    2ko se sonrojó y apartó la mirada de mi esternón. Me sirvió una taza de un café que olía mejor que si estuviese recién cogido del secadero de una plantación de Manizales y me ofreció leche en una jarrita de porcelana escocesa.
    “No, gracias, está demasiado bueno como para ponerle leche. Me pasa lo mismo con el té, ¿sabes? Me parecen bebidas de los dioses y la leche, la verdad, es mucho más terrenal. No sé, es como con la música: si escuchas una línea de saxo a la cual un contrabajo le sirve de percusión, ¿para qué demonios vas a añadirle una batería? La leche y los tambores son el refugio de quienes creen que la fuerza viene de la tierra. Pero no, créeme: “toda la claridad viene del cielo”. ¿A ti te gusta la música?”, pregunté como quien no quiere la cosa. Funcionó.
    Pasamos las siguientes dos horas hablando de música. Sin el menor pudor (a aquellas alturas yo ya tenía un único objetivo: abandonar aquel edificio lo antes posible) le fui llevando como al agua por una acequia que yo excavaba a medida que el se expandía. Me habló primero con mucha timidez, pudor, incluso, pero, como a todos los verdaderos artistas, a 2ko su don le desbordaba. Así llegamos al terreno que a mí me interesaba, y de una forma tan natural, que parecía que la idea hubiese sido suya.
    “Desde hace un par de años compongo para otros”, dijo ya sentados ante su ordenador, “aunque no te lo creas, sólo he puesto las manos sobre un piano en una ocasión”, añadió a modo de disculpa cuando yo estaba elogiando una de las muchas composiciones que me había permitido escuchar. “Con lo mío no gano un duro, pero la gente a la que le doy mis canciones me paga pequeñas fortunas”, confesó ruborizándose.
    ¡Así que el muy cobraba!, me indigné.
    “Lo que no entiendo”, le pregunté sin más rodeos, “es porqué no trabajas directamente con alguna discográfica. Por muy bien que te paguen esos cantantes, los derechos de autor te darían veinte veces más”, sugerí con falso aire distraído.
    “¿Y qué discográfica iba a fijarse en mí?”, se lamentó, más que preguntó.
    “Yo sé de una”, disparé a bocajarro.
    Media hora después teníamos firmado un precontrato e intercambiábamos teléfonos.

    Bajé hasta mi piso andando. A la altura del 5º me crucé con la mujer que la noche anterior increpaba a su marido en el Dry-Martínez. Hablaba con un hombre apuesto, de unos treinta y pocos Él la despedía a la puerta de un despacho en cuya placa leí, “Albert Black. Abogado”.
    “Esté tranquila, doña Mercedes, lo suyo está clarísimo. Eso sí, voy a necesitar un poco de tiempo para inventariar los bienes de su marido”, decía él.
    “No hay cuidado, abogado”, respondió ella con una voz cargada de coquetería, “al fin y al cabo”, dijo, “yo no tengo prisa, ni quien me la meta”. El abogado carraspeó y aprovechó que yo pasaba para darme los buenos días y decirle adiós a su cliente.
    Al llegar ante la puerta de mi piso introduje la llave en la cerradura, hice como que la giraba, pero fui yo quien se giró en el preciso instante en que la mirilla de enfrente se oscurecía. Me acerqué corriendo y puse mi ojo contra el diminuto cristal.
    “Aprovecha, fisgón, que tienes las horas contadas”, me di el gusto.
    Nada más entrar en el cuchitril sonó el teléfono. Sin molestarme en preámbulos, descolgué y chillé,
    “¡Asier ya no vive aquí!”
    Y dentro de nada, Knudsen mediante, yo tampoco, me dije, y me tiré a la calle, porque faltaba sólo media hora para encontrarme con Gabriel en el sitio convenido.
    En la calle, un equipo de tv3 entrevistaba a doña Joaquina, mientras, detrás de la reja las especieras sonreían, alentadas por un grupo de jovenzuelos con rastas que gritaban a coro,
    “Okupación, así hacemos Nación”
    Bajé corriendo y en un cruce de calles de repente lo vi: allí, al final de la ciudad, inmenso a pesar de la pequeñez en que lo convertía la perspectiva desde la montaña, allí estaba el mar.
    --------------------

    Comentado por: knudsen el 23/10/2007 a las 22:21

  • Querido Maleas, sobre los insultos anónimos o los comportamientos satíricos en la web habría para repartir un poco para todos. Lo primero que me advirtieron cuando entré en este blog fue que no había que ser "para nada suceptible". La ironía circula, a veces venenosa, es de buen tono hacer como si nada. Que hay casos límite, por el lado político o psiquiátrico en blogs serios como este, después de todo, hace tiempo que ha sido digerido y metabolizado. Incluso alguna metedura de pata en la forma o en el contenido por la que regularmente he pedido disculpas, cuando se ha dado en mí el caso. Yo creo que a mí se me han lanzado también pullas, algunas tiernas, todo hay que decirlo. La otra posible contravención, la de la autopromoción, yo creo que siempre podía estar sujeta a análisis y a sus justos límites, participar honestamente, en la medida de nuestras capacidades, de la dinámica de grupo, y dar la cara a las duras y a las maduras. Soy un discutidor noctámbulo, con arranques líricos, uno de los casos aquí de contrapunto o fuga respecto a la consistencia más propiamente periodística del debate. Pero me reconozco en el grupo y me dejo aconsejar por él. Hasta puede ser que me esté haciendo evolucionar y madurar. Qué bien me lo pasé cuando se me daba carta blanca en mis insomnios para escribir sobre cafés y otros desayunos. En mayor o menor medida, aparte del aspecto sesudo de "foro", los blogs, y este se autotitula "literario", que no sociológico o político, son soluciones a más de una racha de soledad.

    Comentado por: Manuel Montero el 23/10/2007 a las 21:56

  • No solo la derecha Vernon S.Derecha e izquierda,veasé el articulo de cabecera,son dos partes de lo mismo.Hoy ya sino el primero,el segundo pais mas contaminador es China que se declara comunista.La derecha española que tiene un fuerte asentamiento en el empresariado,ve las leyes medioambientales
    que con frecuencia precisan inversiones importantes y representan mermas en el beneficio,que en parte ha favorecido el traslado de fabricas a paises donde ademas de tener costes menores,no se ven obligadas al cumplimiento de esas normas.
    El Estado tampoco cumple,entre otras cosas,con la obligación,que ademas fué programa electoral del PSOE,de depurar y limpiar los cauces fluviales.
    Entre Rajoy y Narbona no veo una gran diferencia;cambiarán sus palabras,pero en sus hechos,en sus actitudes mas intimas,difieren poco.

    Comentado por: maleas el 23/10/2007 a las 21:15

  • Insultar en el 'blog' se paga
    Varias sentencias judiciales empiezan a poner coto a la impunidad en la Red - Los casos de 'cibervandalismo' obligan a muchas páginas a moderar el 'tráfico'
    M. R. SAHUQUILLO / R. MUÑOZ - Madrid - 23/10/2007

    Insultos, comentarios ofensivos o incluso publicidad engañosa. Mensajes que buscan intencionadamente provocar la reacción del autor del blog o de los otros comentaristas. Son los llamados troll, y buscan desde divertirse hasta molestar al blogger o desviar la discusión que se está manteniendo. El mundo blog, el universo que ha permitido a millones de personas compartir opiniones, aportar datos o explicar sus vivencias personales, empieza a mostrar su lado más vulnerable. Los casos de juicios por injurias, acoso, problemas empresariales aireados, empiezan a proliferar. Y la impunidad de la que se ha gozado hasta ahora empieza a resquebrajarse.


    Cuando yo no soy yo


    Jueces ingleses piden identificar a los autores de los comentarios

    Ramoncín contrató a un detective para localizar al dueño de un dominio

    En España, se persigue a las 'web' y no a los 'foreros' por el vacío legal
    Dos sentencias en Reino Unido acaban de reabrir la polémica sobre la responsabilidad de los comentarios anónimos que se vierten en las webs. El presidente y los máximos directivos del club de fútbol inglés Sheffield Wednesday han ganado una demanda que obliga a los propietarios de una web a identificar a los autores de una serie de comentarios ofensivos contra ellos.

    En concreto, el juez condena al dueño de la página aowstalk.co.uk a desenmascarar la identidad de tres fans del equipo que, bajo apodos como halfpint (media pinta), habían mostrado su insatisfacción por la marcha del club, cargando contra los directivos mediante unos comentarios en los que se les acusaba de "avaricia, egoísmo, desconfianza y deshonestidad", según publicó ayer el periódico británico The Guardian. Eso sí, el magistrado ha desestimado la identificación de otros ocho fans al entender que sus comentarios eran simples bromas.

    Otra sentencia de la pasada semana condenaba a John Finn, propietario de la firma inmobiliaria Pallion Housing, al considerarle responsable del lanzamiento de una campaña mediante comentarios anónimos colgados en distintas páginas en Internet contra su rival Gentoo Group, sus empleados y su dueño, Peter Walls.

    En España, los tiros apuntan hacia otro lado. Las denuncias se dirigen mayoritariamente hacia las páginas web o los bloggers, en lugar de hacia los participantes en los foros. Así ocurre en los tres casos abiertos en los tribunales por denuncias sobre comentarios colgados en webs. El más reciente es la sentencia de un juzgado de primera instancia de Madrid que condenó en septiembre a pagar 6.000 euros a un presunto responsable de la web alasbarricadas.org por los comentarios anónimos vertidos contra José Ramón Julio Márquez, el cantante Ramoncín.

    El abogado Carlos Sánchez Almeida, cuyo bufete lleva el caso, critica la sentencia porque, al contrario de lo sucedido en Reino Unido, en ningún momento "al demandante le interesó saber quiénes eran los verdaderos autores de los comentarios y no hizo el más mínimo esfuerzo por investigarlo". Ramoncín contrató a un detective privado para averiguar quién o quiénes eran los propietarios de la web. "Pero, ante la falta de pruebas, la juez ha condenado a la persona que registró el dominio, que ni siquiera era el administrador de la página (webmaster), sabiendo que en cuanto se tuvo conocimiento de esos comentarios ofensivos, fueron retirados", dice Sánchez Almeida.

    El condenado, que prefiere aparecer como Jordi, señala que el fallo "es surrealista". "Me condena por unos comentarios que se hicieron en una sección sobre la que nadie tiene ningún control, que está a disposición de la gente que quiere dar su opinión", dice. Alasbarricadas.org ha recaudado ya 5.700 euros de donaciones de internautas para el pago de la multa, aunque la sentencia ha sido recurrida.

    En España, todos los implicados coinciden en que la inseguridad jurídica acerca de estos casos es absoluta. Los jueces, en primera instancia, están aplicando la legislación penal de intromisión al honor o de propiedad intelectual, mientras que los representantes de las páginas web demandadas exigen que se aplique la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).

    Esta ley recoge una directiva comunitaria que señala que los propietarios de las páginas web no son responsables de los comentarios que se vierten en ellas, salvo que, cuando tengan conocimiento de que esas opiniones son ilícitas, no los retiren rápidamente. La directiva deja claro que los responsables de las webs no están obligados a supervisar los contenidos, es decir, no establece la figura de un moderador.

    También se encuentra recurrido ante el Tribunal Supremo el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid que condenó a la Asociación de Internautas (AI) a pagar 36.000 euros a la Sociedad General de Autores y Editores por alojar la web putaSGAE.org, al considerar que la página constituía una intromisión ilegítima en el derecho fundamental al honor.

    "Se trata de un intento de amedrentar a Internet en su conjunto, ya que la sentencia carga la responsabilidad a los proveedores de servicios -la AI sólo ofrecía el alojamiento de la página- y no a los autores directos de los contenidos", señala Víctor Domingo, presidente de la asociación. Domingo coincide con Almeida en que detrás de estos fallos "está la mano negra de la SGAE". "Lo que pretende la SGAE es, primero, hacer responsables a las páginas web y, si tiene éxito, ir a por los proveedores de acceso a Internet para obligarles a que controlen las descargas de sus abonados", señala Sánchez Almeida.

    El tercer caso atañe a un foro alojado en la web bandaancha.st. En él se colgaron una serie de comentarios técnicos sobre el servicio que prestaba la operadora Comunitel (hoy en manos de Tele2), y la compañía los denunció por entender que se trataba de información confidencial. Los responsables de la web denunciada se negaron a retirar esas opiniones. "Hemos colaborado en todo momento en averiguar el registro de IP desde donde se remitieron esos comentarios, como nos pidió el juez. Pero sólo los retiraremos si éste lo dicta", dice Josua Llorach, administrador de la página.

    "José Antonio, ca, brón, cuando tenga coche te voy a matar"; este comentario, colgado por ataulfo webos largos en el blog de Iván Fresneda, le costó a este chico de 18 años un disgusto y una multa de 200 euros. El mencionado José Antonio, profesor de Filosofía de Iván en el instituto, le denunció por injurias.

    En el juicio, celebrado en verano de 2006, Iván facilitó al juez la dirección IP -el número que identifica cada conexión a Internet, que puede ser fija o dinámica- desde donde se habían vertido los comentarios. No sirvió y fue condenado. "Si un escrito ajeno es publicado sin que el medio conozca la identidad de su autor, ha de entenderse que el medio ha asumido su contenido", decía la sentencia.

    Iván ha recurrido a la Audiencia Provincial de Madrid y ha ganado. Asegura que mostró buena voluntad y ayudó a facilitar la identidad del autor del comentario insultante. "No tengo por qué responder de un comentario que hace otro", dice, y explica que las leyes están muy verdes en todo lo relacionado con Internet. "Mi juicio fue un caos. Tuvimos que explicar incluso al juez qué era un blog y cómo funcionaba", se queja. Sí tendrá que pagar otros 200 euros, sin embargo, por un comentario que él mismo hizo en su blog, en el que criticaba los métodos educativos de su profesor.

    Desde que todo sucedió, su web (www.mafius.com), que recoge opiniones sobre temas políticos y sociales, ha crecido. Ahora escriben en ella otras cuatro personas y reciben unas 3.000 visitas al día. A pesar de la mala experiencia, sigue sin moderar los comentarios. Asegura que no dan abasto.

    En el mundo del ciberespacio y de los blogs hay una regla importante aunque no escrita: don't feed the troll, es decir, nunca contestes a un troll, a una persona que deja insultos o comentarios malignos. "Verter exabruptos es una manera incluso de publicitar sus propios blogs. Otros lo hacen por jorobar", explica Arturo Vallejo. A él le ocurrió en su blog Diario de una Miss Intelijente (http://soyunamiss.blogspot.com), en el que escribía el diario de una supuesta miss de todo, menos inteligente.

    Vallejo, un periodista leonés de 39 años que tuvo tanto éxito con su blog que publicó un libro con los mejores post, explica que recibía insultos a diario. "Algunos los dejo porque son graciosos; otros no, porque además no aportan nada. Al fin y al cabo, tu blog es tuyo y no tienes por qué aguantar que alguien venga a insultarte".

    A Gina Tonic le han dicho de todo. Mantiene su blog desde 2004 -www.ginatonic.net- y en él habla de lo divino y lo humano. De arte, de política, de sexo... Y es precisamente este último tema el que recibe más comentarios dañinos. "Parece que no nos acostumbramos a que una chica hable de sexo. Pero no sólo me insultan a mí. También a otras", explica desde Barcelona. Por eso Gina modera los comentarios que entran en su blog -"cuando faltan al respeto, elimino el mensaje", dice-, y cuando ve que esos comentarios insultantes son repetidos por una misma dirección IP, la bloquea. "La gente no entiende que en Internet hay unas normas no escritas que se rigen por el respeto a las personas. Hay gente que se esconde pensando erróneamente que en Internet son anónimos", explica.

    La ley no obliga a moderar los comentarios, pero, según Álvaro Cuesta, de X-Novo, asesores en derecho tecnológico, todos deberían hacerlo "para curarse en salud". "La legislación dice que los blogs se asimilan a cualquier medio de comunicación. Por tanto, deben cumplir las mismas reglas de autoría. Lo que no queda claro es si los comentarios que se hacen en un blog son responsabilidad del autor o no. Hay un vacío legal", dice Cuesta.

    "No veo bien censurar los comentarios, pero en parte lo entiendo, sobre todo en los blogs personales en los que no se gana dinero", dice José María Mateos. Este joven de 26 años, autor de Las penas del agente Smith (http://rinzewind.org), participa también en el Manifestómetro (http://manifestometro.blogspot.com). Cree que cada persona tiene responsabilidad sobre los comentarios que realiza. Por eso no modera los comentarios en su blog, en el que habla de política, astronomía, ecología, gastronomía... "Mis comentaristas suelen ser civilizados, y yo no quiero controlar lo que la gente pone y deja de poner. No censuro; de vez en cuando, doy un toque de atención. Es cierto que a veces me han insultado, pero me resbala", cuenta.


    Comentado por: maleas el 23/10/2007 a las 19:10

  • Petersburgo, o San Peterburgo

    la "s", la bajaron de Alemania,la añadieron después... no antes... ciudad de meses de hielo en un blanco cielo donde se hablaba sólo francés entre los grandes salones , o era iposible ser ruso ... pero bajaron la "s" es la ciudad de Pedro, pero así fue.

    Comentado por: mónaco el 23/10/2007 a las 17:21

  • El texto anterior es una pequeña parte de:

    Petersburgo/ Andrei BIELY/Alfaguara

    Comentado por: copista medieval el 23/10/2007 a las 16:38

  • "PROLOGO
    "Señoras, señores, ciudadanos todos:
    ¿Qué es nuestro Imperio Ruso?
    Nuestro Imperio Ruso es un cuerpo geográfico, es decir, una parte del planeta conocido. El Imperio Ruso comprende: en primer lugar, la Gran Rusia, la Pequeña , la Blanca y la Roja; en segundo lugar, los reinos de Georgia, de Polonia, de Kazán y de Astraján; en tercer lugar, comprende...etcétera
    Integran nuestro Imperio Ruso muchas ciudades: capitales de Estado, de región, de provincias y villas; además: la primera corte y la madre de las ciudades rusas.
    La primera corte es Moscú; y la madre de las ciudaes rusas es Kiev.
    Petersburgo, o San Peterburgo, o Piter (que tanto da). En base a estas mismas razones la Avenida Nevski es una avenida petersburguense.
    La Avenida Nevski tiene una sorprendente propiedad: es un espacio destinado a la circulación del público; está delimitada por casas numeradas; la numeración coincide con el orden de las casas, lo que facilita en grado sumo la identificación de la casa buscada. La Avenida Nevski, como cualquier avenida, es una avenida pública; esto es, una avenida para que circule el público (no el aire, pongamos por caso); las casas que forman sus límites laterales son -¡ejem!bien dicho...para el público. Por la nocha la Avenida Nevski se alumbra con luz eléctrica. De día la Avenida Nevski no requiere alumbrado.
    La Avenida Nevski es (debo decirlo)rectilínea, siendo como es una avenida europea; toda avenida europea es algo más que una avenida,es (como queda dicho) una avenida europea, ya que...bien mirado...
    Por eso precisamente la avenida Nevski es una avenida rectilínea.
    La avenida Nevski es una avenida de mucha importancia en esta ciudad-capital no rusa. Las demás ciudades rusas son un apiladero de casuchas de madera.
    De todas ellas Petersburgo difiere asombrosamente.
    Si ustedes afirman y sostienen la disparatada leyenda de que los moscovitas suman un millón y medio, deberán conocer que la capital es Moscú, ya que sólo las capitales tienen un millón y medio de habitantes. De dar fe a la disparatada leyenda resultaría que la capital no es Petersburgo.Que su existencia es pura apariencia.
    Con todo, Petersburgo, amén de parecer, también aparece: en los mapas; en forma de dos redondeles, uno dentro de otro, con un punto negro en medio; desde este centro matemático, que carece de dimensión, manifiesta enérgicamente que existe: de allí, de ese punto, sale en enjambre un torrente de libros impresos; de ese punto invisible parten rápidas las circulares."[...]


    "En el año 1913, Nicolai Apolónovich se pasaba los días recorriendo los campos,los prados, los bosques, observando con taciturna indolencia la marcha de las labores campestres; llevaba gorra visera;y un sobretodo color camello; crujían sus borceguíes; se dejaba crecer la barba dorada, que había transformado por completo su fisonomía; y en el pelo alborotado destacaba una guedeja de plata; la guedeja le había salido inesperadamente; en Egipto se dañó la vista y comenzó a usar lentes ahumados. Su voz se hizo más ronca, y tenía la cara quemada por el sol; sus movimientos habían perdido agilidad; vivía solo; no recibía visitas ni visitaba a nadie; solían verte en la iglesia; últimamente leía al filósofo Skovorodá.
    Sus padres habían muerto." FIN




    Comentado por: copista medieval el 23/10/2007 a las 16:33

  • errata:

    "aunque la erradicación de esta costumbre no vino..."

    Comentado por: vic el 23/10/2007 a las 13:18

  • @ Isis y a Manuel Montero
    Gracias a vosotros. Es un verdadero placer.

    Comentado por: copista medieval el 23/10/2007 a las 13:18

  • al sr. maleas pues cita un escrito mío,

    dije que no estaba muy seguro...y me reafirmo, le podría contra argumentar con la ley seca o la lucha contra el sida en algunos países africanos...o la decadencia de la heroína pero el auge de la coca en España, por ejemplo...pero no se me escapa que:

    las costumbres tienen una 'vida', incluso las religiones al decir de Maquiavelo, que calculó lo que le quedaba al cristianismo...creo que en sus 'discorsi'; y que no todas son iguales, antes se esnifaba rapé y ahora no (o no tanto que siempre hay alguno que se aferra en demasía al pasado); las costumbres que son 'modas' más o menos, e incluso las que no lo son tienen eso una vida...

    que un estado pueda influir... pues seguro y más si coge la cosa en declive o si el estado es muy puñetero, fíjese que desde el 33 en alemania casi consiguieron erradicar la costumbre de ir a la sinagoga por una parte de su población. Si, si seguro. Y la costumbre de sacrificar a los ídolos paganos se erradicó por completo en la america hispana,.. aunque claro salvemos a 'Perdita durango'..aunque esta costumbre no vino directamente del estado como tal institución. Es más fácil actuar cuando la costumbre está censurada en un nivel moral, esto es no procede sino de la sociedad
    pero esto no suele ser la actuación estatal propia a no ser que el estado sea totalitario con lo cual una de sus funciones es está precisamente...pero en china se sigue quemando incienso y existe todavía el budismo y en rusia ha subsistido el cristianismo así como en cuba...en fin que hay costumbres y 'costumbres',pero si la actuación es simplemente prohibitiva o aunque no lo sea si no se sustenta en una desaprobación social, en cierta medida, que no viene por tanto el estado estrictamente sigo teniendo dudas...pero supongo que la historia esa paridora de ejemplos y contraejemplos siempre podrá negarme la mayor...es posible.

    Y con respecto al código de circulación, pues mire no todo él se sostiene en la necesidad de ponerse el cinturón, y que sea una 'positivación' no es índice de nada...también lo es el código penal, en cierto modo, y se cambia...luego de que sea un código positivado (que no ley, aunque entiendo su amplio sentido) e incluso de interés general, no se deduce la necesidad de ponerse el cinturón

    saludos

    Comentado por: vic el 23/10/2007 a las 12:32

  • Bonjour bonheur. (no sé nunca escribir la otra palabra)
    a copista medieval (pero pensando en las lecciones de civismo de un poco más arriba)
    ¿Cómo se tomaría el supremo escritor ruso esa observación peyorativa del descuido de sus bigotes? ¿Podemos imaginar que más adelante hay alguna alusión implícitamente psiquiátrica a su epilepsia? ¿O hay que esperar a una nueva edición?
    Después de todo sí me sé de alguno a quien le vendrían bien unas clases con ese anónimo profesor de civismo, pero me molesta el efecto de amalgama colateral. En tanto que pinto mujeres meando siempre me he sentido un cierto gamberro de etiqueta. Y los sermones, aunque forman parte del ecosistema social, como los predadores o las moscas del biológico, me producen un no sé qué de empacho. ¿Por qué no hablamos de gustos, en vez de opiniones, y de regalos como el de usted, señor copista? Yo también le doy las gracias, estoy con gripe, poco inspirado, y la crestomatía de este blog es lo único que se me deja leer. Incluídas las partes que por precipitación antes me saltaba. Por otro lado, las pisseuses no están en mi página web: hay que comprar la monografía de Eve Livet sobre ese periodo mío, si me permiten la cuña.

    Comentado por: Manuel Montero el 23/10/2007 a las 12:03

  • Gracias, copista, por todo lo que nos regala.

    Comentado por: Isis el 23/10/2007 a las 11:29



  • [...]"en un andén de la estación había otro tren igual que éste, con los vagones rojos, pero aquél iba en sentido contrario -de Leningrado a Moscú, aunque en Kalinin se encontraban y hacían parada -después de comprar empanadillas o periódicos, cabía la posibilidad de confundir los trenes e irse en sentido contrario- y en algún lugar a ambos lados de estos trenes simétricos, entre la niebla oscura del paisaje nevado, iluminadas tan sólo por las hileras de farolas que se perdían en la oscuridad, se desperdigaban las casas de una ciudad desconocida para mí _Dostoievski vino aquí desde Semipalatinsk, a su vuelta del destierro, con su primera esposa María Dimitrievna, una mujer tísica e histeroide, y al principio se acomodó en el hotel, y luego al cabo de tres días se trasladó a tres habitaciones amuebladas cerca de la estafeta de Correos, -estaban a principios del otoño pero de repente se adentraron en plena estación, con las noches que empezaban temprano, las madrugadas tardías y las lluvias -la ciudad se hundía en el barro y él corría de un departamento administrativo a otro, y luego a Correos, y enviaba solicitudes y peticiones destinadas al zar, a las que adjuntaba certificados médicos, para que le concediera el indulto y el permiso de residendencia en San Petersburgo, y de noche corría a encontrarse con su hermano, que viajaba de Petersburgo a Moscú, luego corría otra vez a encontrarlo cuando hacía el viaje de vuelta, y si otros conocidos pasaban por Tver (Kalinin), de nuevo corría de noche a la estación situada a tres verstas de distancia de la estafeta de Correos -él era un hombre prematuramente avejentado, vestía un sobretodo desgastado, tenía unos bigotes tan poco naturales que parecían teñidos y que no se los hubiera afeitado desde que era suboficial, a cuyo rango fue ascendido por su humilde conducta..." (y...sigue)

    Verano en Baden-Baden/ Leonid Tsypkin/ prólogo de Susan Sontag/ Seix barral.

    Comentado por: copista medieval el 23/10/2007 a las 10:35

  • @Jortigag,
    Yo ni le veo, pero me gusta lo que escribe.
    Bonjour gaieté
    Besos

    Comentado por: Isis el 23/10/2007 a las 09:41

  • Aquí en Argentina, a solo unos días de las elecciones, estamos igualmente atrapados entre las irresponsabilidades del progresismo y las barbaridades del viejo fascismo...

    Saludox,

    Tomas.

    Comentado por: tomas el 23/10/2007 a las 09:39

  • @ Jortigag

    Yo no le veo más maduro. Simplemente ha cambiado de registro. Y en éste resulta que también es muy bueno. ¡Felicidades!

    @ Maleas

    Es difícil de entender el desdén de la derecha a todo lo referente al cambio climático. Esa manía que tienen a los que alertan del peligro. Que algunos se hacen ricos gracias a eso… ¿y qué? Una tontería que además no creo que les favorezca electoralmente.



    Comentado por: Vernon S. el 23/10/2007 a las 07:57

  • 1º. no creo mucho que las intervenciones estatales sirvan de algo a la hora de cambiar las costumbres...

    Depende.
    En periodos sorprendentemente cortos de tiempo han sido corregidas situaciones aberrantes que afectaban a un numero considerable de población.
    Prescindo de considerar aquellas campañas sanitarias que según tiempo y geografia son aplicadas con mayor o menor eficacia en cada lugar.
    El caso de como fué resuelta la lacra social que fué en China el consumo de opio,incentivado por los ingleses,por parte de las autoridades chinas despues de 1945,es un ejemplo de como abordar una emergencia sanitaria y social de esas dimensiones.Respetaron el derecho,la libertad,trataron con benevolencia al adicto,legalizaron el comercio de estupefacientes y lo sometieron a control estatal.En apenas una década,acabaron con la lacra.

    ¿Por que el cinturón de seguridad sí?

    En unas jornadas filosoficas celebradas no recuerdo donde ni cuando,encuentro entre maestro,Marcuse y antiguo discipulo,Habermas,la inevitable dialectica confronta;ante la pregunta de Habermas al maestro: "Digame una ley positiva de interes general" Marcuse contesta sin vacilar: " El codigo de circulación".Antes han hablado de las centrales nucleares.
    Pues eso,el Codigo de Circulación.

    Lo del Cambio Climatico y fenomenos asociados es punto y aparte.
    Las anteriores generaciones,no solo de humanos,han atravesado periodos climaticos diversos que en ocasiones han producido alteraciones drasticas en el numero de individuos de las distintas especies.
    La situación actual es nueva.Unos años despues de que Hal,la maquina de 2001 tomase conciencia de Si,los humanos,algunos humanos,el Sr. Rajoy parece que no,están tomando conciencia de que nuestra forma de vida actual,o mas precisamente,algunos aspectos de ella, resultan incompatibles con otros aspectos que son prioritarios,necesarios,para que el proceso,que es bueno en su conjunto,continue y no sea abortado por culpa de la sevicia y la estulticia humanas.

    Comentado por: maleas el 23/10/2007 a las 03:32

  • He leído el poema de la pasión estrafalaria. Tenía curiosidad. Es agradable. Ya sé que el abrazo no está destinado a mí, pero tratándose de un link autodenominado "para voyeurs de la palabra"...

    El problema con la literatura virtual es que se dispara la interpretación. El delirio connotativo puede llevar muy lejos. De hecho el estilo del poema me recordaba otros leídos aquí.

    Deberían estudiarlo en la universidad, y no en el ghetto de la literatura femenina, sino en una asignatura que yo llamaría "límites y horizontes de la sátira contemporánea".

    Comentado por: manuel montero el 23/10/2007 a las 02:23

  • Rajoy cuestiona el cambio climático y afirma que no puede convertirse en el "gran problema mundial"
    El líder del PP alude a un primo suyo científico para restar importancia al calentamiento global
    EUROPA PRESS / ELPAIS.com - Palma de Mallorca / Madrid
    ELPAIS.com - Sociedad - 22-10-2007

    MARIANO RAJOY BREY
    Nacimiento:
    27-03-1955
    (Santiago de Compostela)




    (EFE)
    ampliar

    El presidente del PP y candidato de este partido a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, ha restado hoy importancia al cambio climático aludiendo a un primo suyo, catedrático de Física de la Universidad de Sevilla. "Yo de este asunto sé poco, pero mi primo supongo que sabrá. Y entonces dijo: 'Oiga, he traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que iba a hacer mañana en Sevilla'. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?", se ha preguntado el líder de la oposición. Por ello, ha aseverado, no podemos convertir esta cuestión "en el gran problema mundial".


    A juicio de Rajoy, "hay otros problemas más importantes, como los problemas del sector energético y los problemas de las emisiones".

    Rajoy ha hecho estas declaraciones durante su intervención en el coloquio posterior a la conferencia que ha impartido en el marco del X Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que se celebra hoy y mañana en Palma de Mallorca.

    Gore pide un esfuerzo de los empresarios

    El citado congreso ha contado con la presencia del ex vicepresidente de EE UU y Premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, quien ha presentado su documental Una verdad incómoda sobre los efectos nocivos del calentamiento del Planeta.

    Ante un auditorio integrado por más de 600 empresarios, Al Gore ha animado a la clase empresarial a hacer un esfuerzo en la lucha contra el cambio climático para que sus hijos y las próximas generaciones no les pidan cuentas en el futuro. Gore ha apoyado su llamamiento en apabullantes datos sobre el calentamiento de la Tierra en los últimos treinta años, según han comentado algunos asistentes, ya que el acceso de la prensa ha sido vetado.


    Rodeado de un gran montaje audiovisual, con diapositivas de la Tierra y los efectos del calentamiento, Gore se ha dirigido a los conferenciantes desde el centro del escenario, paseando de un lado a otro y mostrando sus dotes de gran orador. En esta conferencia, por la que la organización ha pagado al político estadounidense cerca de 200.000 euros, Gore también ha criticado a los partidos y gobiernos más conservadores por negar los efectos del cambio climático y negarse a comprometerse con su lucha, momento que ha aprovechado para lamentar que su país sea uno de los que aún no ha firmado el Protocolo de Kioto.


    Desde la capital balear Al Gore se desplazará a Barcelona, donde mañana ofrecerá en el Palacio de Congresos de Barcelona la conferencia inaugural del Congreso Inmas Forum, que se celebrará desde mañana y hasta el 25 de octubre. El Premio Nobel ha impuesto unas estrictas condiciones a los periodistas que asistan a la conferencia, entre las que destaca que su intervención no podrá ser grabada ni filmada y que los redactores gráficos sólo dispondrán de cinco minutos para fotografiarle.


    Comentado por: maleas el 23/10/2007 a las 02:15

  • Comentado por: Veinte sonetos pornográficos y una pasión estrafalaria. el 23/10/2007 a las 00:17

  • Pues yo, si fuera Ortega, acabaría harto de que me ponga notas la señorita provoqueen.

    Comentado por: un respeto el 23/10/2007 a las 00:09

  • La Venta es un restaurante precioso. Todo está lleno de luz. Hasta el silencio es luminoso.
    Nunca he estado allí en un mediodía lluvioso. También debe ser impresionante. Los postres son riquísimos y creo recordar haber comido un tartare de dorada digno de La Sirenita de Hans Christian Andersen.
    Respecto a lo de la construcción, ya saben lo que pienso. Somos un país que se podría permitir el lujo de conservar lo que aún no se ha caído y de tener sensibilidad medioambiental con lo que aún no se ha destruido. Caminar en otra dirección es un error absoluto.

    Les dejo la página del restaurante, paséense por él. Es una delicia.
    http://www.restaurantelaventa.com/

    @ Ortega y Knudsen.
    ¡Más, please! ¡please!

    Comentado por: Joaquinita el 22/10/2007 a las 23:57

  • Bueno, ya se lo he dicho. Soy un poco paranoica. Disculpen la interrupción. Ahora sigan con el telediario.

    Comentado por: escarola el 22/10/2007 a las 23:33

  • Y no especulen en vano. No llegarán a saber porqué.

    Comentado por: escarola el 22/10/2007 a las 23:27

  • El artículo de Giddens es, simple y llanamente, una soplapollez. A la mierda con el estado Niñera.

    Comentado por: johnny lingam el 22/10/2007 a las 23:26

  • En gris. Pues vaya cosa. De ese tipo son las que me fastidian, cosita.

    Comentado por: escarola el 22/10/2007 a las 23:26

  • playboy y Ortega,
    Que sean tres...
    http://imagecache2.allposters.com/images/pic/BRE/1471~Singapore-Sling-Posters.jpg

    Buenas noches en gris

    Comentado por: Isis el 22/10/2007 a las 23:19

  • Buenas noches.

    Pues a mí me ha gustado el artículo de Azúa de esta vez. Porque encuentro que pontifica menos. Aunque siga hablando de política. Hay menos ese énfasis excesivo en "crear opinión" o lo que sea, y eso se agradece. Es más una especie de "yo estoy aquí, donde siempre, con mis cosas", que lo acerca un poco al artista. Y si alguien quiere algún ejercicio amateur sobre el té o el café, lo preparo para mañana (respetando los turnos de palabra). Un saludo cordial.

    Comentado por: Manuel Montero el 22/10/2007 a las 23:09

  • @ Ortega: ¡Estupendo!. Me reafirmo, le veo cada vez más maduro como narrador.

    Comentado por: provoqueen el 22/10/2007 a las 23:07


  • Claudio, el próximo Singapore Sling invita la casa.

    Buenas noches.

    Comentado por: playboy el 22/10/2007 a las 21:54

  • ¿y qué le fastidia a la niña ojerosa?
    ¿que vinagre escuece en sus hojas verdosas?
    ¿donde está la sal que araña su piel,
    donde la hoja rota que habrá de sanar?

    Ven niña de verde
    mírate en mis ojos
    mis niñas te traen
    ungüentos de malvas
    con gotas de mar

    Comentado por: cosita el 22/10/2007 a las 21:47

  • Nada, no tiene importancia. Ustedes sigan con sus cenas familiares. Ya se me pasará el fastidio.

    Comentado por: escarola el 22/10/2007 a las 21:32

  • ¿Collcerolla? Me estoy volviendo paranoica.Esta mujer me persigue con sus juegos de palabras.


    Comentado por: escarola el 22/10/2007 a las 21:30

  • (Para que vean que me he leído el artículo de Azúa)
    ¡Qué bonita es Barcelona, vista desde El Tibidabo!
    Agradable montaña de bellos recuerdos. Espero que la próxima vez que suba hasta ella quede al menos espacio para recordar. La parte política del asunto se la dejo a ustedes que, yo, ya la he comentado durante la comida familiar.
    La próxima vez, Jefe, suba un poco más arriba y coma en El Ideal de Collcerola; la vista es magnífica.

    Tenia el mar darrera
    i al davant Montserrat,
    i als peus els llocs del poeta
    que ja és a l'eternitat.

    J. Maragall

    Comentado por: Isis el 22/10/2007 a las 20:56

  • Esperanza Aguirre: La auténtica Calamity Jane en Canal Theatre.

    - J. N.: Nunca pensé que una mujer podía verse así.
    - E. A.: He baleado hombres por menos que eso...

    (Solidaridad con Juan Navarro)

    Comentado por: Tipo Material el 22/10/2007 a las 19:37

  • En las familias de orden distinto al de la muerte
    Estaba mal planificado el asesinato de todos
    los días

    La insignificancia se lleva en privado
    Ese vacío de inquietante suspensión.

    Comentado por: sergio el 22/10/2007 a las 17:48

  • Con respecto al art. del sr. Giddens, varias cosas:

    1º. no creo mucho que las intervenciones estatales sirvan de algo a la hora de cambiar las costumbres...quizá los 'hombres del norte' como decía Ganivet al que traigo a colación por la referencia a los fineses, léanse la 'cartas finlandesas' del autor, que no finesas, para darse cuenta del espíritu de un pueblo que para ganivet representa casi lo opuesto al 'ser-español', sobre todo, esta oposición se hace patente cuando se refiere en una de sus cartas a la ultra-individualidad del español que viene a representarse en la tenencia de nombre y dos apellidos frente al finés-finlandés. No queriendo caer al illustrar mi idea en el trazo grueso que viene a ser el hacer de un pueblo un solo ente, creo sin embargo que las intervenciones que no son más que prohibiciones al cabo tienen poco resultado en el hombre o por poco tiempo menos en el meridional con más vis inertiae vitae, recuérdese como ni el pluscuampotente prefecto Mori intentó hacer desaparecer a la mafia en sicilia, que allí es una atávica 'forma de vida' y no lo consiguió sino que más bien los yankees se sirvieron de Luciano para que les preparara el terreno a Patton y los suyos... cuanto más si cabe si se 'lucha' con una hidra de mil cabezas como puede ser el propio sistema capitalista con sus macdonalds, burgers o wendy's...

    2º. y que diga que determinadas conductas pueden ser esclavizantes...no es muy fino, será esclavizante la conducta que haga que la voluntad pida escapar de ella 'explícitamente' (durante quizá periodos de 'lucidez') y no por el hecho de que sea mala para la salud objetivamente (por que a veces la raíz de las conductas autodestructivas no está en el habíto esclavizante sino en un previo deseo a lo mejor inconciente de autodestrucción, insatisfacción, etc, pues de qué sirve sacar a alguien de la heroína si se tira de un noveno a los tres meses, siempre desde el punto de vista del afán curativo de los instintos autodestructivos)...o acaso es una conducta esclavizante ir a misa todos los días a las 7 en pleno invierno en mangas de camisa...¡ya lo que le faltaba a la ministra de sanidad, terminar con la yglesia vía adicción!. Quiero con esto apuntar que la valoración de las conductas es muy sensible y que a veces resulta del pensamiento de que algunos saben más que nosostros mismos lo que nos conviene...en este caso un gobierno por ejemplo, cosa bastante curiosa si se tiene en cuenta que en democracia lo elegimos cada cierto teimpo de entre nosotros y que no suponemos una capacidad de presciencia sobre nosotros...con lo cual o por obra de la 'transubstanciación' resulta que el conjunto de personas así constituido en gobierno adquiere esta clase de poderes sobrenaturales o simple y llanamente se los cree haciendo un ejercicio simplemente de soberbia. y que conste que creo que se de deben prohibir cosas como no, sobre todo las que tienen que ver con la pervivencia de la nación pues sino todas las demás prohibicines serían absurdas, tanto como hacer un código penal por cada vecindario o cualquier otro tipo de unión de pèrsonas con alguna que otra 'característica común'.
    En cuanto al tabaco en este caso se percibe eso...una mayor apuesta por la prohibición o lo que es lo mismo el 'ejercicio del poder' que no por la libertad personal...yo a veces me he planteado que no me importaría que se dijera: el estado no pagará las dolencias causadas por el fumador al fumar; ya sé que existen flecos cuando digo esto pero la medida se puede mejorar grandemente, esto es hacer que el ciudano ejercite su libertad eligiendo si le compensa o no...pero se suele tachar de insolidario aunque no lo es más que tenga que pagar el no fumador los vicios concientemente adquiridos de otros...que pague la tabacalera es igual, el trato o la idea de "menor de edad" que tiene el estado sobre sus ciudadanos subsiste en el fondo.

    Lo del cinturón de seguridad es distinto en cierto sentido pues primero se prohibe totalmente el no-usarlo, cosa que no es paralela al tabaco porque no se prohibe 'totalmente' no fumar...se dice que ¡cómo se va a prohibir el hábito de puertas adentro de tu casa!...sería la ilegalización 'total' del consumo (no tenencia, del paquete por ejemplo) pero es lo equiparable al uso del cinturón pues no ponérselo se prohibe 'totalmente' cuando se hace uso del coche y este uso es un 'ámbito total', pues sino es como si se dijera que se puede no poner si se va de leganés a alcorcón sólo. Pero el cinturón y el casco son medidas personales para salvar la vida en caso de accidente y se supone que no hay una búsqueda del daño propio, por eso mismo, porque son accidentes...luego en este caso no tengo tan claro que se pueda multar por o llevarlo...y porque hacer daño al otro conductor primero no estaría concientemente buscado ni es seguro que su uso, desde luego no en el caso del casco en que simpre lleva el motorista las de perder, reduzca las muertes 'provocadas por otros conductores'.

    Por último lo del medio ambiente. Aquí se tratan argumentos que o son absurdos en cierta medida o yo los considero malamente...vamos que no me entero quizá de lo que se da por supuesto. Se dice que la tierra es de todos...este argumento se puede volver como aquel chiste: 'el monte también es tuyo, quema tu parte'...si es de todos pues...pero claro ese no es el sentido, a nadie se le escapa, el sentido es que se da más valor a la conservación que a la destrucción si se habla, por ejemplo de delitos ecológicos...porque en China esto no tiene demasiado sentido por ejemplo; luego que no se intente ocultar que se prohibe de hecho una actuacion; esto debería estar claro pero se intenta vestir de buenismo y en definitiva de valoración moral de una conducta que no de una conducta-tipificada-en el-cógo-penal...si todos somos herederos de la tierra con mi parte de la herencia quiero hacer lo que quiera yo...epero en este caso de hecho no somos herederos sino de lo que podemos hacer nuestro conforme al 'mercado' (lato sensu) y subsiste un idea no ya de que 'estamos de paso, y no somos propietarios', esto es buenismo o como se dice musicás celestiales, sino de que 'lo común' es del estado, él es su propietario, y cualquier otro pensamiento 'internacionalista' es este caso es ridículo...ya les digo que se lo digan (los de Kioto) a China o a la India.

    saludos

    Comentado por: vic el 22/10/2007 a las 17:32

  • OTRA HISTORIA DEL MISMO CONTADA POR UN IDIOTA


    V

    Estuve el resto de día ocupado, cocinando, limpiando la casa y atendiendo a mi madre. Cuando ella se hubo dormido, me quedé sentado en la sofá, con el mensaje de papel a mi lado. El gato estaba en mi regazo, distraído con los anuncios de la tele, su principal afición después del comer y el dormir. Ahí acababa su lista, ya que estaba castrado y nunca salía de casa.
    Por más que le daba vueltas, estaba claro que no me quedaba más remedio que seguir las instrucciones de la nota. Si el Guardabosques había considerado la muerte de El Profesor motivo suficiente como para convocarme, debía acudir, por poca gracia que me hiciera. A nadie debía culpar más que a mí mismo por haber añadido a mi autoimpuesta reclusión esa dependencia hacia una autoridad prescrita hacía años.
    Tras echar un vistazo al cuarto de mi madre, que seguía durmiendo con la placidez que le proporcionaban los barbitúricos que disolvía yo cada noche en su Eko con leche, tomé el abrigo y salí de casa, seguido por la mirada de rencor del gato por haber apagado el televisor.
    El aire fresco de la noche me sentó bien. A esa hora, la calle Siglo XX es un lugar tranquilo, con los comercios cerrados y los vecinos recluidos en sus hogares. Los pocos bares abiertos parecen únicamente dar testimonio de su presencia, ya que apenas reciben clientela.
    Entré en el 'Playboy', un antiguo snack-bar que debió conocer horas, o cuando menos esperanzas, mejores. Un único parroquiano, derrengado ante una cerveza y con un pitillo adherido a su medio salida lengua, miraba 'Gran Hermano' en el viejo televisor, situado en lo alto de un estante, como con la intención de provocar tortícolis entre los televidentes.
    "Buenas noches, Claudio", me saludó el dueño y único empleado.
    "Ponme lo de siempre", me apoyé en el mostrador. No tenía nunca alcohol en casa y me apetecía una copa antes de mi cita.
    "¿Sabes que eres el único cliente que me lo pide?", sonrió satisfecho de poder mostrarme una vez más su oficio. Antes de comprar el local había sido barman de una de las más conocidas coctelerías de Berlín y preparaba el mejor Singapore Sling que yo conocía. Nunca me explicó la historia que hizo que él y sus dos teckels dejaran Alemania por Barcelona y los cócteles por los pinchos de tortilla. Al instalarse adoptó también él mismo el nombre del local, Playboy, en lugar de rebautizarlo con el suyo.
    "Aquí tienes, dejó el vaso de tubo frente a mí. A ver qué tal te sabe hoy."
    "Ausgezeichnet, como siempre", levanté el vaso en su honor tras el primer trago. Ya me sentía mejor. Hasta me veía capaz de enfrentarme a la entrevista con ánimos suficientes como para decirle al Guardabosques que me borrara de su lista de conocidos.
    Apuré hasta la última gota, dejé un billete sobre la barra y saludé con la mano a Playboy, que atendía a los comentarios del parroquiano sobre los atributos sexuales de uno de los concursantes televisivos.
    "¡Qué huevos tiene la Milá, decía, entusiasmado. ¡Pues no le ha llamado calientabraguetas a la mar icona esa!"
    Tomé un taxi en Paseo Maragall y le dí la dirección del Bar Madison, establecido en un chaflán de Roger de Flor, lado montaña. El trayecto me serviría para que el alcohol se pusiera en su sitio y las ideas se fueran ordenando. Cuánto más lo pensaba, más claro lo tenía. Yo ya había establecido mi condena por lo ocurrrido. Nadie tenía derecho a esperar ninguna obligación más.
    Acabado el corto recorrido y plantado en la acera, respiré hondo, contemplando las luces de neón del local. Por fín, me decidí a entrar.
    El Madison pretendía ser todo lo contrario del Playboy, aunque apenas lo conseguía. La única diferencia residía en la clientela, compuesta en su mayor parte por lo que el parroquiano del segundo llamaría seguramente mariconas. Curioso el lugar que había escogido para citarme un alto cargo de la Generalitat.
    Tardé unos segundos en adaptarme a la música, humo y obscuridad del local. Había una extraña forma de bullicio, formada por cuchicheos y risas en sordina. No tardé en dar con él.
    El Guardabosques estaba en una de las mesas del fondo. Solo y cómodamente apoyado en la pared tapizada en tela de color burdeos, sostenía un vaso en su mano derecha. Levantó la izquierda para indicarme que me acercara, aunque tuve la sensación de que me estaba observando desde que había entrado.
    Me acerqué despacio, evitando un par de mesas bajas, atiborradas de clientes y copas, y me lo quedé mirando, sin sentarme.
    "¡Claudio, dichosos los ojos!", intentó sonreir con naturalidad. El brillo helado de sus ojos me indicó que seguía siendo el mismo que treinta años atrás daba sus órdenes con una frialdad rayana en la indiferencia.
    "Supongo que no me has llamado para hablar de los viejos tiempos", repuse.
    "Pero siéntate, hombre, siéntate. ¿O es que te da miedo dar la espalda a la puerta? Hay costumbres que nunca se pierden", sonrió de nuevo.
    Señaló la silla situada frente a él. En la mesa de al lado, un par de matones de aspecto funcionarial no se tomaban la menor molestia en disimular que nos estaban observando.
    Tomé asiento y me lo quedé mirando, concediéndole la prioridad en la palabra.
    "Pues no, Claudio. Ni de los viejos tiempos ni de los nuevos. Más bien, de los novísimos. Concretamente, de lo que pasó ayer noche", encendió un cigarrillo y soltó el humo despacio, con calma, saboreando a la vez el tabaco y las palabras que se disponía a pronunciar.
    Como siempre me ocurría con él, me dispuse a escuchar atentamente y a hablar lo menos posible. Quedaba por ver si mi última palabra sería el sí habitual o, por primera vez, un no.

    (continuará)

    Comentado por: ortega el 22/10/2007 a las 16:58


  • " Octubre, 1869. Un droshky baja lentamente por una de las calles del barrio del mercado de San Petersburgo.Frente a un alto edificio de viviendas, el cochero tira de las riendas del caballo.
    El pasajero mira el edificio con ojos dubitativos.

    - ¿Está seguro de que es aquí? -pregunta.
    - Calle Svechnoi, 63. Es lo que usted me ha dicho.
    El pasajero baja del coche. Es un hombre de mediana edad, aunque ya ronda cerca de la vejez: lleva barba y va cargado de espaldas, tiene la frente despejada y unas cejas muy pobladas, que le dan un aire sobrio, absorto y ensimismado. Viste un traje oscuro, de un corte algo pasado de moda.
    - Espéreme ahí mismo -indica al cochero.

    Bajo las fachadas desconchadas y agrietadas, las casas del bario del mercado todavía conservan algo de su elegancia original, aunque a estas alturas la mayor parte se han convertido en pensiones para funcionarios, estudiantes y obreros. En los intersticios que separan un edificio de otro, aprovechando a veces las medianeras, se han erigido temblequeantes estructuras de trablones, de dos y aveces hasta tres plantas, que son madrigueras de cuartos y alcobas, hogar de los más pobres.
    El número 63, uno de los edificios más viejos, está flanqueado a ambos lados por estructuras de esa clase. En efecto, una telaraña de vigas y puntales atraviesa la fachada a media altura, y le da un aspecto de confinamiento. Los pájaros han anidado en los recovecos de los refuerzos y sus excrementos ensucian las fachadas.
    Unos niños que han estado trepando por los puntales para lanzar desde allí pedradas a los charcos, y que luego saltaban para recuperar los proyectiles, hacen un alto en sus juegos para examinar al recién llegado.Los tres más pequeños son chicos. La cuarta, que parece ser la cabecilla,es una niña de cabellos rubios y ojos llamativamente oscuros.
    - Buenas tardes -saluda-. ¿Sabéis alguno donde vive Anna Sergeyevna Kolenkina?
    Los niños no contestan; lo miran con obstinación, La niña, al cabo de un momento, suelta sus piedras y se le acerca.
    -Venga por aquí- dice." (y...sigue)


    J.M. COETZEE/ El maestro de Petersburgo/ Mondadori

    Comentado por: copista medieval el 22/10/2007 a las 16:06


  • Ensayos generales con trajes, actores no muy convincentes, gravísimos hechos históricos conocidos pero no aceptados...de forma selectiva y/o calculada, parece que desde el Paleolítico la hipocresía humana y social no había llegado a tanto. Y a nadie se le cae la cara.Si al menos el resto despetáramos...

    Comentado por: Hobbes el 22/10/2007 a las 15:32

  • Cambiar el estilo de vida
    ANTHONY GIDDENS 22/10/2007

    La necesidad de cambiar nuestro estilo de vida y la manera de conseguirlo son las dos preocupaciones fundamentales de la política actual. Varios de los grandes problemas que hoy afrontamos serán imposibles de resolver mientras los políticos no puedan, de una u otra forma, convencer a la gente para que cambie sus hábitos de vida. Los temas que hay que abordar son muchos y muy variados: la obesidad y otros aspectos relacionados con la salud, el consumo de alcohol entre los adolescentes, la conducta antisocial, los bajos índices de natalidad, hasta llegar al más trascendental: el cambio climático.

    Desde la obesidad al cambio climático, se requiere más acción gubernamental
    En muchos sentidos, es un nuevo orden de prioridades. El Estado de bienestar tradicional consistía, en gran parte, en ocuparse de las consecuencias de los problemas cuando ya habían ocurrido: si alguien pierde su puesto de trabajo, el Estado le da unas prestaciones hasta que consiga otro; si tiene un hijo, le ayuda con lo necesario; si cae enfermo, el sistema de salud se encarga de él. Hoy tenemos que ser más intervencionistas. Los niveles de obesidad, en aumento constante -son ya casi una tendencia mundial, presente incluso en Japón-, podrían anegar el sistema de salud de aquí a diez o veinte años. La obesidad, o el mero hecho de tener un sobrepeso considerable, acarrea un riesgo mucho mayor de padecer problemas de corazón, diabetes, cáncer y otras enfermedades. En el caso del cambio climático, si no pasamos a la acción, el mundo en el que vivan nuestros hijos y nuestros nietos será verdaderamente miserable. La tecnología tiene su función, pero es obligatorio que modifiquemos nuestras costumbres.

    La primera duda que surge está relacionada con la libertad. ¿Qué derecho tienen los gobiernos a inmiscuirse en la forma de vida de sus ciudadanos? ¿No debe tener todo el mundo libertad para destruirse como quiera? Desde luego, existen ciertas áreas poco claras. No obstante, se pueden establecer unos cuantos principios generales. En primer lugar, los niños están en distinta situación que los adultos. Por ejemplo, es completamente legítimo sugerir que los niños tengan la posibilidad de comer de forma sana en el colegio, que se prohíba instalar en las escuelas máquinas de golosinas o que la publicidad dirigida a los niños esté sometida a unas normas. En el caso de los adultos, los límites no están tan definidos, pero, como mínimo, podemos decir que la intervención puede estar justificada cuando las libertades de unos significan restringir las de los demás. Por ejemplo, si ahora derrochamos los recursos de la tierra, estamos afectando la forma de vida de las generaciones futuras. Además, podría decirse que algunos tipos de comportamiento autodestructi

    -vo, más que ser una manera de expresar la libertad, la limitan. Las personas adictas a una sustancia o una conducta específica no son libres, porque no controlan su hábito, sino que el hábito las controla a ellas.

    Existen ya algunos ejemplos de intervenciones que han conseguido cambiar el modo de vida. Uno de los más célebres es el de Karelia del Norte, en Finlandia. Los habitantes de esta zona tenían un índice muy elevado de dolencias cardiacas y otras enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos ricos en grasas. En los primeros años setenta se creó un programa para ayudarles a cambiar su dieta. Casi todas las acciones se llevaron a cabo en la propia comunidad. La industria alimentaria contribuyó con la fabricación de productos lácteos bajos en grasa y la reducción de la sal en los alimentos. Entre 1970 y 1992, los índices de mortalidad por dolencias cardiacas disminuyeron en un 57%.

    En algunos países, la implantación del uso obligatorio de cinturones de seguridad en los coches chocó al principio con la oposición de los grupos defensores de las libertades civiles. Sin embargo, pronto se generalizó y, desde entonces, ha salvado muchas vidas en las carreteras. Otro ejemplo relacionado con el comportamiento al volante es el de la conducción tras haber consumido alcohol. La combinación de leyes sancionadoras y campañas que estigmatizan a quienes conducen bebidos ha producido cambios de comportamiento. Las campañas para reducir el consumo del tabaco son otro caso interesante. En la mayoría de los países que las llevan a cabo, el uso del tabaco se ha reducido, y, en varios países, la gente ha demostrado que está dispuesta a aceptar la prohibición absoluta del tabaco en los lugares públicos. California es un caso muy logrado. El consumo de tabaco entre los adultos ha bajado a menos del 15%, frente a más del 50% hace veinte años.

    En general, parece que los mejores resultados se obtienen con una mezcla de palo y zanahoria. Y casi siempre interviene la influencia del grupo: una persona está dispuesta a cambiar de conducta si cambian otras por las que siente respeto. Conductas que antes eran aceptables se vuelven deshonrosas, como ha ocurrido con la conducción bajo los efectos del alcohol. Los impuestos pueden tener un papel importante, sobre todo cuando se utilizan como incentivo, aunque no tienen tanto efecto cuando se trata de modificar un comportamiento adictivo. En muchos países, el precio del tabaco se ha multiplicado, pero no parece que eso, por sí solo, haya empujado a mucha gente a dejar el hábito.

    ¿Existe algún factor de conducta que influya prácticamente en todos los aspectos de nuestro estilo de vida? Sí. Uno de los más importantes es el que los economistas llaman, con cierta tosquedad, el "descuento hiperbólico". Si a una persona le dan a escoger entre 50 euros hoy o 100 euros mañana, lo normal es que prefiera esperar a los 100. Pero si el plazo de tiempo es de un año, casi todo el mundo prefiere quedarse con los 50 euros en mano. Las consecuencias futuras -buenas o malas- no suelen contar mucho en nuestras decisiones actuales. Cada año, en el Reino Unido, se someten a cirugía de bypass miles de personas, pero sólo el 10% de ellas introduce después en su vida los cambios necesarios para evitar nuevas complicaciones, entre las que puede estar una muerte prematura.

    El "descuento hiperbólico" es uno de los principales factores que explican la actitud tan perezosa de la mayoría de la gente ante las amenazas del calentamiento global. Según los sondeos, la mayoría acepta que el cambio climático es una realidad y que la causa está en nuestro propio comportamiento. Sin embargo, la proporción de gente que está dispuesta a modificar ese comportamiento de forma significativa es muy baja. Lo que eso implica es inquietante. Las campañas de concienciación y los eco-impuestos, por muy meditados y organizados que estén, tienen una repercusión marginal. Tal vez sea necesaria una catástrofe -algo que ocurra en el presente- claramente atribuible al calentamiento global para que la gente empiece a prestar la debida atención.


    Anthony Giddens es sociólogo británico. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.


    Comentado por: maleas el 22/10/2007 a las 11:35

  • Estimados amigos, soñados lectores:

    Ladoblehélice está en marcha: (www.ladoblehelice.com)

    Buen viaje.

    B.

    Comentado por: ladoblehélice el 22/10/2007 a las 10:50

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

Ensayo

La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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