El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 10 de octubre de 2008
Trabajos indeseables: escribano

Evangelistas en Santo Domingo, México, D.F.
Si un publicista llega a cobrar miles de dólares por palabra, el trabajo del escribano se cotiza en palabras por dólar. Por eso, cuando luego de varias horas de pujar por plantar todas las necedades en su sitio, pone el último punto al guión para el video corporativo, le queda al escribano cuando menos la paz espiritual de haber sudado cada renglón del texto. Se siente fuerte, al fin, como el esclavo que logró derribar una secoya con la ayuda de un hacha mellada, pero de paso entiende que esa fortaleza sólo le servirá para seguir ganándose el grillete.
"Evangelistas", se les llama aquí a los escribanos de misivas y documentos diversos que laboran en la Plaza de Santo Domingo, si bien su verdadera fama proviene de la confección desenfrenada de cartas de amor, que sólo el diablo sabe cuántos mexicanitos han ayudado a traer al mundo. ¡Qué no daría un escribano honesto por vivir de narrar sobresaltos del alma y deshilar entuertos románticos! Pero como los escribanos honestos tienen pésima fama entre caseros, usureros y casaderas, no queda más que dar por válidos todos los argumentos del cliente y embarrarlos de una verosimilitud de plástico por la que nadie sino él apuesta. ¿Cómo dijo que quiere que le ponga?
¿Cree todo lo que escucha el auditorio de un video corporativo? Solamente si piensa que le conviene. Y eso es lo que uno tiene que conseguir con las cursilerías que va concatenando. Hay que hablar del progreso, del México pujante del siglo XXI, de la familia y los seres queridos. Y luego de los planes y estímulos y metas y proyectos y oportunidades, ojalá suficientes para que los espectadores hagan como que creen lo que fingen que escuchan, por esa conveniencia relativa, y en tanto inmencionable, que a la hora del cheque nos apandilla a todos en la misma crujía.
Jamás llegué a ver uno solo de los videos que aquellas parrafadas vergonzantes hicieron posibles. En cualquier caso todos se parecían. Eran tan chatos como podían ser, además de corporativamente correctos y con cierta frecuencia reminiscentes de algún aliento rancio de capataz. Si el cliente se gasta todo ese dineral en transmitir a sus empleados unos cuantos mensajes, es porque no le alcanza un memorándum. Y para eso precisa del escribano, que emparenta de lejos con el sicario y remeda un poquito al suicida, pues nada existe como la gritería vana para darse a perder lentamente el eco de la voz. O cuando menos eso es lo que se teme el escribano cada vez que lo alcanza la culpa de saberse poco más que un colaboracionista con pluma.
Aseguran los puros, ciertamente con más inquina que justicia, que el escribano precisa de bajarse los pantalones para cumplir su amargo cometido, como si cada cual pudiera materializar sus deyecciones con las extremidades inferiores a intachable cubierto. ¿Qué hace un escribano para librarse de los espectros chocarreros que su trabajo triste le va heredando? Lo mismito que cuando termina con uno de esos textos engañosos de escasas propiedades nutritivas: levantarse del trono, o en su caso del potro, jalar la cadena y esperar que allá afuera las rosas sigan vivas. No sin antes jurarse que no volverá a hacerlo.
[Publicado el 11/12/2007 a las 08:20]
Démina/ Demián:
Muchas gracias! Leí tu comentario anterior dirigido hacia tu humilde servidora pero honestamente me dió mucha pena contestarlo por Xavier, (no fuera pensar que le ando jineteando su fina clientela) pero luego recapaicté pensando que no sería el caso ya que estaríamos comparando oro con barro..
Me acabo de hacer de un blog, mismo que no entiendo ya que no se subir videos y me está costando mucho trabajo entenderle, sólo tengo un escrito por el momento.. pero si algún día quieres pasar a visitarme ahi tengo también mi mail para estar en contacto.
Saludos y discúlpe usted Xavier por andarme publicitando aqui en su blog. (soy un asco).
un abrazo
http://tamiris666.obolog.com/
Comentado por: Tamiris Lippl el 12/12/2007 a las 03:10
Jajaja: Querida Tamiris excelente comentario, ya van varias veces que escribo diciendo que este maravilloso blog no seria el mismo sin tus comentarios.
Saludos.
Démina
Comentado por: Démina el 11/12/2007 a las 23:56
Querido Xavier:
Me pongo a pensar entonces que todos los oficios tienen un sodomizador y un masoquista… todos nos quejamos de nuestro pirujo oficio: unas veces gimoteamos arriba, otras le chillamos abajo y otras tantas trajinamos de lado…
El escritor, asì como el escriba escriben para otros no es asì? Y los lectores leemos por que a veces nuestra propia vida no nos satisface y queremos vivir muchas otras vidas a travès de lo que ustedes escritores y escribas nos cuentan. ( Usted mismo, cuantas Violettas ha ayudado a traer al mundo!!)
( Yo le apuesto mi video de XV años a que cuando se llega a escribir algo para UD mismo, es la lista del super. )
Comentado por: Tamiris Lippl el 11/12/2007 a las 17:59
jajaja.... por que no me avisaron que los mexicanos eramos flojos.
De ser asi, no estaria estudiando, trabajando y medio viviendo al mismo tiempo, y mejor estaria en una pared descanzando haciendole himno a los chistes españoles. jaja.
Creo que de alguna manera u otra, los trabajos se vuelven en algun momento deseables.
En México, ese dia llega por lo general los dias primeros o 15, es decir...en la quincena ja.
Jajaja...
wa... de todas maneras, nadie dijo que iba a ser facil...de todas maneras, hay diferentes formas de prostituirse....
wa.
Comentado por: rana el 11/12/2007 a las 17:06
Me está entrando una desazón, Señor Velasco... Mire que es que yo diseño revistas corporativas, un mezcla entre escribana y publicista. También he diseñado revistas económicas y femeninas, y con estas cosas que me cuenta usted... ya lo sospechaba yo. Ya sospechaba desde hace años que me prostituyo, pero nunca lo había leído así de cruda y cruelmente. ¿Cree usted que el oficio de escritor es deseable? Lo pienso, y creo que eso de desnudarse la mente, es más bien de showgirl ¿no? No quiero ni imaginarme que tuviera que escribir una novela por encargo, con plazos... ¡Ay! Que me pongo mala...
Lo indeseable, lo realmente indeseable, es tener que trabajar. ¿Sabe que en España, los chistes de mexicanos son siempre de gente que no trabaja, que se pasan el día durmiendo contra una pared con uno de esos grandes sombreros dandole sombra? Qué tontería. Es como pensar que aquí vamos vestidas de andaluzas en un burro tirado por un torero. No somos así, ni ustedes ni nosotros. Más bien la mayoría estamos muy puteados, o "chingados".
Salud.
Comentado por: Crock el 11/12/2007 a las 11:01
10/10/2008 22:07
Publicado por: ¿por favor?
10/10/2008 19:37
Publicado por: Evelyn
10/10/2008 18:58
Publicado por: Marce
10/10/2008 18:02
Publicado por: Israel Velázquez Rivera
09/10/2008 23:35
Publicado por: Guada
09/10/2008 23:07
Es muy cierto lo que dice ese...
Publicado por: Tamiris Lippl
09/10/2008 22:47
Publicado por: Di*
09/10/2008 22:19
Publicado por: memoriafutura.net
09/10/2008 17:22
Publicado por: yorkperry
09/10/2008 16:53
Publicado por: gabriel revelo
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