El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 30 de agosto de 2008
Amistades reprobables

The Fratellis: Chelsea Dagger
Cada vez que un maestro nos prevenía contra las malas amistades, yo sentía decenas de miradas encima. Pero no era, como querían los profesores, motivo de vergüenza y preocupación, sino de un sentimiento muy similar al orgulloso desprecio que nos inspira la posible aprobación de quienes encontramos reprobables. Que era el caso de mis maestros de secundaria, cuya animadversión unánime habíame ganado ya una vez el récord escolar de materias reprobadas, consistente en el cien por ciento de ellas, incluyendo moral y educación física -hasta entonces consideradas irreprobables-, además del inglés elemental que ahí enseñaban, francamente difícil de reprobar para un adolescente que ya hablaba inglés. Pero igual lo logré, y a partir de ese punto me ubiqué en mi lugar de mala amistad.
No fumaba, ni bebía, ni había siquiera visto una droga más fuerte que el valium de mi abuela, pero ya me sabía incapaz de delatar a quienes sí lo hacían. Encontraba un deleite inenarrable en el solo hecho de cruzar las puertas de un billar o comprar, rigurosamente a solas, esas revistas míticas pobladas por la clase de chicas malas y desvergonzadas que una mala amistad se merecía. Y lo cierto es que, pese a ser de papel, aquellas señoritas se quedaban con mis mejores horas. ¿Debía concentrarme en siquiera un mes aprobar Biología, o en atender a mis más elementales intereses biológicos? ¿Cómo explicar lo incompatibles que resultaban ambos empeños, una vez que el asunto cosquilleante de la perpetuación de la especie había monopolizado mis obsesiones?
Apático. Abúlico. Indolente. En ésas y otras equivalentes calumnias coincidían mis profesores a la hora de quejarse con mi madre, y como francamente me acomodaba más la etiqueta de nihilista que la de depravado, prefería aceptar sus argumentos que combatirlos con la bochornosa verdad, según la cual estaba enamorado de una vecina inalcanzable y encontraba consuelo recurriendo a mis malas amistades de papel. ¿Es decir que además de al holgazán mi madre había traído al mundo al lujurioso y al romántico? No podía ver entonces que el holgazán sólo se salvaría con el auxilio de esos buenos aliados interiores, los únicos capaces de entenderlo y hacerle el día a medias soportable.
Con el tiempo, ser una mala amistad de mis amigos oficialmente buenos me ha granjeado tanta confianza de su parte que ahora buscan el modo de explicar a sus cónyuges que están conmigo cada vez que se citan con sus secretarias o se embotellan solos en un table dance, mientras las buenas de sus esposas pretenden que les creen para a su vez gozar de otros privilegios, y por su parte la mala amistad se desvela escribiendo para un virginal blog y escuchando un álbum de The Fratellis cuya mera portada delata su carácter licencioso. Los buenos hacen, el malo teoriza. Por eso, entre otras cosas, sé que muy a menudo las malas amistades son mejores amigas de los buenos tratos, y ello explica que desde aquellos años de mudo frenesí mostrase más respeto por el vago que me enseñaba a empuñar con firmeza el taco de billar que por el profesor que me quería ver empezando a aprender inglés de nuevo. ¿Quién, a su vez, me respetaba más?
-Ten cuidado con esas mujeres, no vayan a hacerte algo -me prevenía mi abuela cuando salía solo y por la noche de su casa, en cuya cercanía se apostaban algunas chicas de la so-called mala vida.
-¿Con qué dinero? -le respondía entonces, buscando esos regaños de rutina que ella tampoco se tomaba en serio.
-¿Vas a ir, papacito? -preguntaban las damiselas a mi paso, haciendo gala de ese trato atento que las chicas de bien raramente dominan. Yo soñaba en secreto con tener una amiga del mal llamado gremio horizontal, pero temía que once materias reprobadas no fuesen suficientes para acreditarme ante tamañas malas amistades, cuyas caricias se cotizaban en el equivalente a veinte revistas galantes.
-Las malas amistades -sentenciaban, girando la cabeza y apretando los labios, esos mismos maestros que antes me habían nombrado El Peor del Instituto. ¿Cuáles podían ser mis malas amistades, si por mi nombramiento académico era el único a salvo de ese peligro? ¿Los inocentes vagos del billar, que no me daban más que consejos técnicos?
-Si tuvieras algún problema sexual, me puedes preguntar sin ninguna vergüenza -me aconsejó una vez el profesor de matemáticas, con idéntica dosis de vergüenza, luego de prevenirme contra las malas amistades de siempre y reafirmar mi íntima desconfianza en las intachables. "Ten cuidado con gente como tú", parecía recomendarme el profesor. Evidentemente, nada le habría desconsolado más que ver a sus alumnos prevenidos contra gente como él.
-Sagrado Corazón de Jesús... -musitaba el maestro de matemáticas al comenzar la clase.
-...en vos confío -replicaba el rebaño en voz bien alta, con excepción de algunos reprobables.
[Publicado el 17/12/2007 a las 12:55]
mmmm
malo malo malo, suelo escuchar a menudo sobre los amigos que he decidido tener, es tan comun que lo he abrazado como parte natural de mi vida social, mi mama solia rezar por que no tuvieran sus hijos malas compañias hasta que a mitad de sus rezos una tia le corrigio,
.... que nuestros hijos no tengan malas compañias o....
tia: ...ni que sean malas compañias...
no se mi mama pero yo lo tome personal...
yo se de cierto que lo soy, una mala compañia y BIEN MALA, pero para quien?,uno nunca sabe que tan mala compañia es hasta que encuentra alguien con quien medirse, alguien mas santo o mas tirado a la perversion...supongo q en comparacion con tu yo de la secundaria o tus corteses amigas, soy un blanco corderito...jajajajaja
viendolo bien, habra q hacer algo para cambiar eso ...
Comentado por: mariano {unico e irrepetible} el 20/12/2007 a las 20:53
¡Uuuuy, las malas compañías! La mayor parte de mi vida fui nerd, durante la universidad decidí descarriarme, pero la realidad es que nunca fui señalada como mala compañía. En mayo conocí un grupo de músicos y me invitaron a un alter party, nunca hemos tenido una gran amistad, coincidimos una vez al mes: nos saludamos, conversamos, pero esas malas compañías que son capaces de ofrecerte un porro como si te invitaran una taza de café y, como plus, se quedan tan tranquilos cuando respondes “NO” al ofrecimiento son irresistibles. Que ganas de que los hermanos Fragoso y compañía sean parte de mi lista de amigos y aparezcan en el renglón de “malas compañías”
Comentado por: Miroslava la Estratega de Diablo Guardián el 19/12/2007 a las 04:37
Amistades reprobables...
Somos todos en algun momento, para x o y personas pero que chido se siente sentirse diferente, y aun sigo siendo reprobable... jajaja
Aunque te confieso que quisiera ser tan reprobable como Violeta
saluditoooos
Comentado por: SuXy el 19/12/2007 a las 02:01
voy a ser sincera, la verdad a mi no me gusta leer cosas historicas y mucho menos aburridas, como fueron los libros de mi escuela el ciclo escolar pasado, pero mi maestra de español comenzo a compartirnos los blogs y hoy 18 le toco al de xavier. todos estaban con cara de bueno lo que sea, otro comentario mas, pero a mi me encanto la idea y todavia mas la de leer toda esta historia que desde mi punto de vista esta genial es como todo verdad, bueno siempre te pasa algo asi y simplemente me encanto deberiamos tener ma coments de este tipo o nose algo que sea... super real como este. Es super divertido encontrar cosas de estas y mas de alguien como xavier no?
La verdad, me sorprende? si parece ignorante no? pero si me encanto encontrar esto porque yo no estaba tan metida en el rollo de literatura ni nada de esto pero pues ahora que ya le entre se me hace increible!! que cursi!!
bie bie
Comentado por: melissa el 19/12/2007 a las 01:51
YAAAA.... pon algo...de menos un pio...
DIAS ABURRIDOS REPROBABLES EN LA OFICINA... y sin clases ni escuela wa.
waaaa.
Comentado por: rana el 18/12/2007 a las 20:58
ESCRITORES REPROBABLES
Xavier:
¿Como andarè de aburrida? que paseando por el Boomerang me tope con la secciòn de “Leña para chimenea” vengo de chutarme el blog de Jorge Volpi,
AY CANIJO!, asì escribe o que tiene?
Ya pònganos algo no?
Comentado por: Tamiris Lippl el 18/12/2007 a las 19:12
La verdad es que el retrato de portada, no éste de arriba con el perro, le acompaña en su definición de mala compañía. Rediós! no me fiaría un pelo, pero tranquilo, sus escritos acaban moviendo, no por la calidad que en eso no voy a entrar aún teniendo opinión, sino por el contagio.
Comentado por: Carlos el 18/12/2007 a las 19:02
Ja. Ja. Ja. Yo no se que tenga de cierto o que no tenga de cierto que las malas amistades son malas de verdad.
Cuando iba en 4to de primaria, me acuerdo del enorme orgullo que sentí cuando mi maestra de Ingles, me dijo que “era una niña rebelde”, yo no sabia por que, pero sentía cierto tipo de orgullo secreto por aquella frase… y no por que fuera un orgullo ser rebelde, si no por que a partir de ese día, todas mis travesuras eran auto justificadas en mi cabeza, con una simple frase poco coherente, nada madura y bastante analgésica “pues si, como no iba a ser eso, si ya lo decía mi maestra de ingles “soy una rebelde”.
Aunque ahora, a 10 años de aquel gran acontecimiento en mi vida, solo creo una cosa: no es que yo fuera rebelde, no es que yo fuera guerrillera, no es que de verdad fuera yo muy mala que digamos… mas bien, en aquella escuela del Opus Dei, llena de Numerarias, Supernumerarias, y me imagino que archirequetecontranumerarias, hasta Heidi era rebelde.
Aunque también, cabe destacar que aquella excusa (inventada por mi maestra de ingles y no por mí), después de un tiempo perdió su efecto… (Ya me decía mi abuela que nunca tuve: no es lo mismo los tres mosqueteros que 50 años después.)
Lo que si y lo que no… es que aunque ahora intento ser “buena”, en el fondo, en las películas, siempre deseo en voz bajita (para que no me escuche Dios), que ganen los malos. (¿Y quien no?).
Comentado por: rana el 18/12/2007 a las 17:31
Comentado por: Celine el 18/12/2007 a las 10:49
Yo conocí una vez una chica mala, mala de verdad. Una inteligencia pelirroja natural, cuerpo de diosa, espíritu de puro champaña. Nada más cumplir los 18 años, se casó. Pudo haberse sacado el carnet de conducir, pero se casó. Era impulsiva y descocada. Dejó el bachillerato a la mitad. El primer hijo fue un despiste, el segundo un error proyectado. Ponía su genio en cada instante, ya que no tenía dónde colocarlo. A los 30 comenzó a pintar. Se convirtió en su fuga, su pasión, su ofuscación: no era buena, pero se empeñaba. Soñaba con exponer, nunca lo logró. A los 35 empezó a salir noche sí noche no, pero todas las noches se emborrachaba. Antes muerta que sencilla. Se fue de casa y volvió. El se cansó y se separó. Algunos la veían sólo como una perdida. Para mí fue mi cómplice, mi ídolo, mi rival y mi cuñada.
Comentado por: fun class el 18/12/2007 a las 10:13
siempre que un maestro venía a jorobarme con consejos para mi vida, o correcciones inutiles sobre mi comportamiento, el sólo hecho de pensar que de seguirlos terminaría como el educador en turno, me hacía desobedecer inmediatamente...
no me convertí en un rufían y hago lo que quiero (a veces)... por lo menos no doy clases de la tabla periodica en una preparatoria.
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel_rgg@hotmail.com el 18/12/2007 a las 01:14
Los que se empeñan en mostrar concienzudamente su lado más rebelde, desmarcándose del resto del rebaño como si de un privilegio y heroicidad se tratara me hacen sospechar y cuestionarme hasta que punto son chicos "malos". En concreto, me pregunto hasta qué punto eres un chico "malo" real o un chico "malo" teórico, cuyas peores fechorias las realizas en la ficción, o sea, en tus novelas. ¿Quien reconoce a un chico que se pretende ganar el título de "malo" sin fumar, beber, ni probar droga alguna, ni tan siquiera chingarse a la aspirante a vida ligera de la clase, aún siendo adolescente?, en mi antiguo barrio dónde pasé mi infancia, adolescencia y años universitarios, los adolescentes malos eran malos de obra y no de pensamiento, cumplian cada uno de los requisitos cual mandamiento de la santa bíblia como si en ello les fuera ganarse un trozo de cielo.
Lo curioso de estas divisiones entre "buenos" y "malos", es que con el tiempo la realidad se difumina, y chicas alegres, resueltas de lengua y gestos, que me acompañaron como vecinas de colegio e instituto, se tornaron "fieles" esposas y anegadas madres, cumpliendo escrupulosamente el rol que alguien les inculcó como destino, y cuyos esposos, en su mayoria chulos de feria con coches último modelo (aunque no tengan para comer) se pavonean de esa vida reglada que en su día, excusándose en la edad y en la experimentación creyeron estar por encima de cualquier moralina de sus viejos. Ellos hoy pequeños aburguesados de moral!.
Por mi parte cumplí fiel mi papel de chica "buena", no sé si escogido por mí o por cuestiones que una nunca alcanzará a entender. En cambio la chica "buena" lleva un divorcio a cuestas, ganas de no creer en las apariencias y una mala amistad (la tuya, si me permites la osadia)que le hace pasar buenos ratos. Pero aún así el sanbenito de chica "buena" lo llevaré hasta la muerte, cada cual lleva su cruz.
Besos.
Comentado por: Guada el 17/12/2007 a las 22:38
Comentado por: fun class el 17/12/2007 a las 21:18
No se si valga "fanfromhellear" en este espacio, pero no encuentro otro.
Me da gusto toparme con un blog del buen Xavier Velasco, porque además de que soy fan, no encontraba por ningún lado su trinche mail y no tiene "maispeis".
Mi comment se divide en 2 partes:
1. Que chingón que te publique Alfaguara, es una gran editorial... pero, los diseños de las portadas de tus libros (quitando éste que ves, donde tiene mucho sentido la imagen) creo que podrían representar de mejor manera su contenido. La vieja de la portada del Diablo Guardián no es Violeta, no mames. Si, soy diseñador gráfico, y muy bueno por cierto, asi que toma este comentario como una consultoría de a grapa de la cual sólo pido tu mail a cambio. También soy chilango y del sur de la capital. Si, conozco a varios lacras del Tepeyac del Valle, yo iba en el Simón Bolivar across the street algunas generaciones después de la tuya.
2. En el materialismo histérico tienes esta historia de la "antipublicidad" la cual hizo un gran sentido para mí. También trabajo en agencia de publicidad y creeme que te entiendo, le saqué unas copias y lo rolé con varios colegas, pero no les pareció tan cagado como a mí. "ah si, está bueno" me decian, pero nada más. Nadie se animó a hacer realmente eso, aunque fuera de desmadre. Asi que necesito un "copy" para mi Project Mayhem* de la publicidad (*véase Chuck Palahniuk, Fight Club). Pásame tus datos, para ver si te contrato.
Saludos cordiales & keep on writing!
Comentado por: Mauricio Muñoz el 17/12/2007 a las 19:33
A mí esa foto me ha recordado una escena de película:
http://www.youtube.com/watch?v=7A-e7UnTa2k&feature=related
Comentado por: margarita cansino el 17/12/2007 a las 18:07
Comentado por: Fátima el 17/12/2007 a las 17:54
Viendo ese video de los "Fratellis", se me antojo irme a comprar un Sagrado calzòn de hilo dental ( en èl confìo ) y un negligè de fuego para convertirme en tremendo pirujòn reprobable marca Diablo.
Comentado por: Tamiris Lippl el 17/12/2007 a las 17:51
29/8/2008 22:03
Publicado por: Marce
29/8/2008 19:31
Publicado por: rafael ferrer
29/8/2008 12:05
Publicado por: Guada
28/8/2008 22:33
Publicado por: Marce
28/8/2008 20:03
Publicado por: Guada
28/8/2008 19:49
Publicado por: Evelyn
28/8/2008 10:28
Publicado por: Ana María
28/8/2008 00:41
Publicado por: Scarlett Sholén
27/8/2008 19:26
Cristo Rey de Iztapalapa!!! ...
Publicado por: Tamiris Lippl
27/8/2008 18:59
Una ambulancia!!! pero si la...
Publicado por: Evelyn
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