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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 22 de agosto de 2008

Blog de Xavier Velasco

La opinión del jamón

Entendí a las personas cuando supe cómo eran los cerdos, aunque eso ya fue mucho tiempo después. Mi abuela me contaba de su muerte espantosa, con el cuerpo ya abierto y todavía chillando. Decía el refrán: A chillidos de puerco, oídos de matancero. Luego supe que chillan desde antes, nada más se dan cuenta que van a matarlos. ¿Quién no, pues? Cuando sea grande -me decía, convencido de que uno muda de tamaño sin cambiar de opinión- voy a dedicarme a visitar carniceros, para pedirles que no vendan carne de puerco. Sabía casi nada sobre cerdos y muy poco de seres humanos.

     No es que haya exactamente cambiado de opiniones, sino que con el tiempo se hicieron flexibles. Fue así como no sólo abandoné la idea de recorrer carnicerías, sino que me hice colaboracionista de los matanceros. Suena fuerte para quien a la fecha nunca ha pisado un rastro, ni hizo más que unos cuantos anuncios para vender pollo, pero así lo sentí la mañana en que nos llevaron a recorrer las granjas.

     El guía nos contó que además de cientos de granjas de pollos y gallinas, la empresa poseía también granjas de cerdos. Otro día, si queríamos, nos llevaría. Tal vez después haríamos anuncios. ¿Y ahí estaría yo, enviando cochinitos al matadero? Todavía horrorizado por la idea, escuché al guía explicar cómo se hace para reducir la mortandad durante la crianza de cerdos: basta con no cambiarlos de corral. Que aquellos que han crecido y vivido juntos sigan así hasta la hora de su muerte atroz. De otro modo, se entabla entre los inquilinos y los recién llegados una rivalidad que comienza a mordidas y termina en tocino prematuro. 

     ¿Quién va a comer primero? ¿Quién va a gozar de los favores de la cochina más apetitosa? ¿Quién va a dormir en el mejor lugar? Me pongo en el lugar del cerdo residente, luego en el del transferido, y entiendo que no hay más salida que la guerra. No necesito hacer un gran esfuerzo para asumir la angustia del animal recién llegado a un corral agreste, cuyos códigos no conoce en absoluto y donde nadie está dispuesto a respetarlo. En la infancia, un mal cambio de escuela podía resultar así de violento. ¿Quién, que ingrese a la cárcel sin dinero, no enfrentará un infierno similar?

     En su Rumble Fish, ñoñamente traducido como La ley de la calle, Francis Ford Coppola cuenta la fábula de un pandillero joven que sólo luego de un viaje a la costa entiende que los peces de pelea no lo son por naturaleza, como por circunstancia. En la pecera luchan, en el río se toleran. El cautiverio los orilla a poseer el espacio. Tratar de avasallar al otro igual que los cuchillos del matancero se imponen sobre las ganas de vivir del cerdo.

     Una de las ventajas de ser gente y no cerdo es que no necesita uno del corral para sacar las uñas como fiera cautiva. Basta con que un prejuicio o un atavismo idiota le tapen los oídos para que ya no escuche ni sus propios chillidos. El matancero levanta el cuchillo con la certeza de pertenecer a una especie superior, pero a juzgar por la evidencia sabe uno ser bastante más bruto que los cerdos, y más cerdo también. Somos, unos y otros, animales conservadores, al menos mientras nos miramos cautivos. "Pese a toda mi rabia sigo siendo una rata en una jaula", chillaba la canción de los Smashing Pumpkins. ¿"Pese a"? ¿Y si fuera por eso?

     Desde aquella mañana reveladora, cada vez que me topo con una situación inusualmente hostil, imagino a mis malquerientes automáticos gruñendo desde el fondo del corral. ¡Oink!, gritan, iracundos, como diciendo "estábamos mejor sin ti". Pero no los escucho, la rabia gratuita me da claustrofobia. Quisieran encerrarme en su corral, para una vez allí arrancarnos pedazos de chamorro a mordidas. Y allí sí que he cambiado de opinioink.

[Publicado el 19/12/2007 a las 11:27]

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Comentarios (9)

  • Pfff.
    Soy una cerda inculta!!!
    Donde he oido eso?
    Tenia como dos semanas sin venir a este changarro...
    Poniendome al corriente.

    Comentado por: Dulce Geisha el 23/12/2007 a las 21:40

  • Curioso.
    No.
    Contradictorio.
    Anoche cociné cuatro kilos de pierna de cerdo con ciruelas y piña.
    A pesar de que podría presumirme tan empática con el sufrimiento animal e incluso hasta defensora de; hay veces, como anoche, que me place ver las sonrisas de mis invitados come que come.
    Mas feliz me hacen los que piden segunda tanda.
    Ahí se me olvida que por épocas hasta me dio por ser vegetariana.
    Luego reparto "itacates" y me siento de verdad con el corazón a rebosar.
    Chaaale, pobres cerdiiitos!!!.

    Comentado por: PNLP el 20/12/2007 a las 22:15

  • Así como no basta con amar el rosa para ser una rosa, ni con llevar la mano dentro de la chaqueta para perder Waterloo, así cuando en una misma cuadra conviven locos y cuerdos, cerdos y rosas, las rosas acaban debajo de los cerdos y los cerdos sobre las rosas.

    Comentado por: escarola el 20/12/2007 a las 09:30

  • Qué decir?, que pasar por aqui por el echo de andar atrapado en la historia de Pig, y mi constante recuerdo de la tal violeTTa... Qué decir?

    Madrugada a madrugada, esperar un nuevo escrito de Xavier, y hacer que esto no sea como un comentario de lo que escribes, si no otro tipo de blog echo por extraños como yo en los que puede parecer no tener importancia tu antarior post, y mi jodida conexxion a internet para ver el video de las calabazas aplastadas...

    Saludos
    no te convienen agregarme, pero quizá algunos si...

    (Por cierto, fue tanto mi gusto por "éste que vez", que pinte al tal niño de la portada)

    http://bp0.blogger.com/_BNgJPM79yn0/R0EoR5VK8AI/AAAAAAAAAJU/KvCK8X82FMg/s1600-h/estequevez.jpg

    y otras cosas mas:

    Sección de anuncios:

    http://artgalleryof-zoch.blogspot.com/

    zxoch.m@gmail.com

    Comentado por: Zoch el 20/12/2007 a las 06:56

  • Antes que otra cosa. La neta si está gacho el trato que le dan a los cerdos. Basta ver como los transportan y como mueren en el rastro. Es una pena que no puedan estudiar, ir a la Universidad Porcina, conocer a su medio tocino (o media chuleta), tener cerditos, volverse seniles y luego morir.
    En el pozole del mercado de Coyoacán (si, eso es en la Ciudad de méxico), se le brinda un homenaje póstumo al cerdo que da su carne para acompañar el delicioso y tradicional platillo. Su cabeza es colocada sobre la barra para que los comensales pueden darle las gracias face to face... muchas veces he visto a esa cabeza sonreír, inclusive hasta guiñar el ojo (el que está en la parte que no fue rebanada, claro). Una vez la cabeza de cerdo lloró al escuchar las tiernas palabras que un crudo y hambriento sujeto, le recitaba con tanta devoción. Si eso no es estar agradecido por tan enorme sacrificio, tons no sé que lo sea.

    axcan06@hotmail.com

    pd: Xavier ya pásame tu mail. Te conviene, me cae.

    Comentado por: Mauligno el 19/12/2007 a las 23:57

  • Sencillamente genial tu post, un cerdito simpático el de la foto e impresionante vídeo de Smashing Pumpkins. ¿Qué más decir? me gustaría apostillar algo, pero no tengo argumentos de peso en estos momentos. Mientras leo a menudo me pasa que mis ojos siguen el curso de las palabras pero en la parte de mi cerebro dónde estas resuenan se queda el eco constante de una, dos palabras, una frase corta, una idea, y hoy resuenan: pecera-rio, alberca-mar. El blog es un lugar propicio para dejar la rabia, pero lo que una quiere es abrir un río de tolerancia, mi nombre me apoya en este empeño. Guada en árabe significa río. No sé si peco de vanidad o de ignorancia.

    Besos.

    Comentado por: Guada el 19/12/2007 a las 22:47

  • Un dìa escuchè decir a Garcìa Màrquez que la muerte de su personaje Santiago Nasar en “Cronica de una muerte anunciada” , naciò de la visita a un rastro..
    Yo nunca he estado dentro de un matadero pero si lo suficientemente cerca para haber escuchado los chillidos inquietantes que me pusieron la carne de gallina. Yo creo que no hay lugar màs macabro y pobre de espìritu que un rastro.
    Lo que si me encatarìa presenciar es en que jodida bestia reencarnaràn los verdugos y dueños de tan lucrosas empresas…

    Comentado por: Tamiris Lippl el 19/12/2007 a las 19:02

  • Hace tiempo que dejé de comer carne de cerdo y de vaca, salvo contadas excepciones; mantengo el pescado y el pollo quizá porque sus chillidos no son tan horrorosamente imaginables, desde luego, consigue provocar náuseas con su relato. Se ve que está curtido, me da miedo a veces la gente curada de espanto, han anulado tanto lo que sienten que no se sabe si es dominio o sólo terror olvidado en el sótano del cerebro, suponiendo que sea ahí donde se guardan las emociones o lo que sea. Da igual en el fondo, si se han endurecido tanto como para matar al cerdo o al matancero, las razones no son suficientes, no para una mente lógica que trata de ordenar el mundo según esquemas aprendidos de, callar, no me gusta tirar piedras contra las propias utopías. Quizás sea sólo entrar en la jungla adulta. Tantos siglos para que la Naturaleza sea como es, quién para juzgar, por qué esa consciencia que debemos someter a leyes, a impulsos más profundos y fuertes y tiránicos? sólo nos conduce a la pena, tal vez a la compasión. ¿Por qué? De dónde la crueldad, la indiferencia? Podemos aceptar que la vida se alimente de vida pero hay formas tan distintas de bailar.

    Comentado por: Rose el 19/12/2007 a las 18:41

  • Mi profesora de biología nos explicó la anatomía del corazón con el corazón de un cerdo, que es el más parecido al corazón humano. ¡Dios!, metía un dedo por el agujero de la aorta, ahí plantada en medio de la clase.
    Como los hombres, los cerdos son xenófobos, y como los cerdos, los hombres son omnívoros.
    Sólo como cerdo criado en libertad. Es más caro, pero más rico. Me lo estoy pensando. Me lo voy a pensar, dejar de comer cerdo. Los musulmanes no comen, ¿por qué?
    Una buena noticia para los cerdos españoles, se ha prohibido la matanza a cuchillo.
    Por cierto, cuando a los animales nos encierran, no sólo peleamos. También nos apareamos.
    Saludos.

    Comentado por: Celine el 19/12/2007 a las 16:07

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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