El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 6 de septiembre de 2008
Del ring-ring y otros bang-bangs

Ni hablar, el aparato tiene su sex appeal. Ya lo sabía mi abuela durante su temprana juventud, cuando para poder atender a las ardientes llamadas de ese novio secreto que ya entonces pujaba por hacerse mi abuelo, debía meter pedazos de algodón entre los timbres, de modo que sólo ella pudiese advertir las vibraciones mudas del aparato. No sé con qué frecuencia timbraría el teléfono en aquella casa, pero imagino ya las taquicardias que se desatarían a cada nuevo ring-ring, que sonaría a rrr-rrr una vez aplicado el mute analógico. Sabrá el diablo si al cabo vine al mundo también por las bondades de ese aparato.
Ningún timbre genera la incertidumbre alegre y esperanzadora propia del teléfono. Cierta vez, al atardecer de un domingo largo y hueco, agonizaba yo en la sala de mi casa -inflamado de aquella terquedad masoquista según la cual tal es la hora cero para los suicidas- cuando un súbito ring-ring acudió a rescatarme de la nada. Antes de levantar el auricular -no había identificadores, ni cosa semejante, y hasta los policías en las películas solían pasarlas negras para intentar rastrear una llamada- ya tenía un esbozo de lista mental con mis expectativas más acariciadas. Las guapas, las simpáticas, los secuaces, los cómplices, cualquiera finalmente sería bienvenido. Para mi desazón instantánea, la voz al otro lado pertenecía a un promotor universitario que llamaba para informarme de las actividades culturales de su dependencia. ¡El domingo a las siete, válgame la chingada! ¿Qué iba a hacer? ¿Insultarlo o colgarle? Debe de haberme dado tanta piedad el infeliz que lo escuché hasta el fin de su perorata. Me preguntaba, en tanto, cuan jodido tenía que estar el promotor sin rostro para darse a espantar de tan triste manera a los fantasmas del domingo en la tarde. Y en cuanto a mí, ni hablar; había vuelto al hoyo, sólo que más abajo. Una vez que colgamos, me ganó la risa. Carcajadas inesperadamente contentas. Irónicas. Sardónicas. El ring-ring, al final, me había rescatado.
En alguna medida todo eso se acabó con el arribo del marketing telefónico. Esto es, desde que los primeros mercachifles se asumieron con el derecho a invadir la privacidad ajena mediante la utilización abusiva de voces humanoides resueltas a vender servicios y productos nunca solicitados, mediante peroratas cuyo solo sonsonete invita a remitirlos al carajo que en silla coja los parió. En un principio lo intenté todo, de indignarme a tratar de indignarlos, con lo cual solamente conseguí que siguieran llamándome nada más para hacerme rabiar. Luego, no eran robots. Cuando al cabo entendí que no podría evitar esas llamadas abusivas -de las que sus autores, meros empleados, no eran exactamente responsables- me enseñé a limitar sus estragos a fuerza de minimizar su duración. Apenas reconozco el sonsonete, cuelgo inmediatamente. Por lo común no insisten.
De repente son muchas, demasiadas las llamadas de paja para no arrebatar al otrora esperado ring-ring algo de su poder de seducción. Aunque no todo él, y he ahí el problema. El maldito aparato vuelve a sonar y uno, que tiene cosas mejores por hacer, se rinde a su asquerosa curiosidad y corre hacia el tirano antes de que sea tarde, en lugar de bajarle el volumen y enseñarle quién manda en esta casa. ¿Por qué no he de apagarlo, si es mío y no yo suyo? ¿Por qué no he de colgarle al androide que insiste en asestarme una nueva tarjeta de crédito? ¿Por qué debe la vida paralizarse cada vez que resuena un nuevo ring-ring? ¿Por qué la angustia cuando se descompone y el alivio no bien lo reconectan? Tal vez porque al final el ring-ring es la música más dulce de este mundo. No en balde sus efectos estupefacientes aún lo hacen confundible con uno de esos eclipses de soledad que acabaron llenando a mi abuela de nietos. Finalmente, quién puede asegurar que la vida o la muerte no se ocultan detrás del próximo ring-ring.
[Publicado el 09/6/2008 a las 10:55]
En La Cd. de México son las 03:15 am
Puedo esperar que leas tú, estos comentarios? De verdad, quiero una respuesta de verdad (o de mentira) pero tuya?
Comentado por: Vi el 09/7/2008 a las 10:10
Hola!
Tengo que conocerte! Tienes que firmar mi libro; que es solo tuyo, y también tengo que darte un demo con la canción que tú me regalaste.
Comentado por: Vi el 09/7/2008 a las 09:56
Concuerdo con Kiddo. Comunicarnos es una necesidad meramente basica en nosotros los mortales. Muchas veces me pasa que quiero decir tanto, que a la mera hora digo puras sandeces, me explico? Es muy facil tener la idea de lo que vamos a decir, pero el proceso de transformacion que hay del pensamiento a lo expresado oralmente suele tener algunas fallas. (O por lo menos en mi caso)
Sobra expresar mi admiracion (y por que no mi embelesamiento) hacia Don Xavier y hacia su trabajo.
Comentado por: Karen Koltrane el 03/7/2008 a las 07:32
Yo creo en el derecho fundamental a no contestar el teléfono. Y lo ejerzo. Lo mismo me pasa con el concepto abrir la puerta.
Comentado por: Celestina Terciopelo el 14/6/2008 a las 19:27
Me recuerda a esa vieja canción de la década de los ochenta llamada "Oh Superman" de Laurie Anderson. Iría bien con lo que comentas.
Saludos!
Comentado por: Lux el 13/6/2008 a las 02:42
Comentado por: Dulce Geisha el 11/6/2008 a las 07:58
¿Por qué tenemos que hablar de idioteces para sentirnos cómodos? Decía Mía Wallace en el jack rabbit slim horas antes de que Vincent Vega hiciera sonar el teléfono de su drug-dealer para salvarla de una sobredosis…
Comentado por: arros el 11/6/2008 a las 01:51
Hola Xavier:
Un Abrazo enorme, ojalá y te acuerdes de mi, trabajamos juntos en Club de Clubes estuve con el estúpido de Luis Herrera, Laura Ponzanelli,etc.
MIL FELICIDADES¡¡¡¡SABIA QUE LO LOGRARIAS.
Aún esta contigo Lancelot????
Comentado por: Elizabeth López Bustos el 10/6/2008 a las 23:29
Ring- ring…una de las escenas que más recuerdo de ese sonido en estado ecléctico es cuando Mr. Norton encarnando a un insomne después de ver que sus cosas personales fueron destruidas, decide hablarle a Tyler Durten que la primera llamada hace caso omiso de ella y él decide hablar argumentando que no contesta su teléfono… qué bueno seria tener la decencia de mandar todo a un carajo, no contestar las llamadas después de que ese ring se ve multiplicado varias veces en un mismo día y que cuando decides contestarlo esta del otro lado la chica que acabas estigmatizar con el poder petulante de unas palabras que marcan una relación a oídos de todos…
Comentado por: arros el 10/6/2008 a las 18:04
Comentado por: () el 10/6/2008 a las 13:35
Retrato
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—;
mas recibí la flecha que me asignò Cupido
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñò el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansiòn que habitò,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje
y esté a partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
Comentado por: Creo que os comprendo y es tierno mi sentimiento el 10/6/2008 a las 10:42
Comentado por: yosoyyo el 10/6/2008 a las 06:42
tan esperanzador como sepulturero, todos tenemos alguna historia con el timbrar de un teléfono. por más que uno se niegue y tome a la tecnología como escudo, el sonido melodioso de una llamada es una invitación a una nueva aventura, a romper la monotonía... a lo inesperado.
saludos xav
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 10/6/2008 a las 04:23
..."quién puede asegurar que la vida o la muerte no se ocultan detrás del próximo ring-ring"...
O un sobresalto en medio de una novela de suspenso.
O un estremecimiento entre culposo y divertido al ir manejando con el móvil entre las piernas.
O tumbarlo a uno de la silla frente al monitor por intentar alcanzarlo y terminar en el suelo con una nalga adolorida y una carcajada sonora.
No sé si la vida, si la muerte. Pero un beso, una esperanza, una voz anhelada.
Una definición de vida, la decisión pospuesta.
Quizá solo un ojalá.
PNLP
Comentado por: PNLP el 10/6/2008 a las 03:52
Es el telefono más bonito del mundo, ese, el que preside tu escrito enfundado en un provocativo color rojo, como desafiando nuestra soledad innata. Y tengo razones para decir lo que digo, porque uno igualito me acompañó desde que tengo memoria en casa de mis padres; ellos se mudaron de casa y el telefono sigue con ellos; yo me marché, pero ahora que lo pienso, muchas veces, cuando lo tengo cerca, me descubro descolgándolo y girando su rueda de números, a veces apenas acabo el giro y otras pierdo la cuenta de los que llevo dados porque mi intención ya no es llamar a nadie desde él, mi gesto se acerca más a la caricia de un recuerdo que abarca gran parte de mi vida.
Ya desde hace bastante tiempo la forma de localizarme -a nivel telefónico, se entiende- es a través de un móvil, creo que por allá le dais el nombre de celular, pero su ring-ring no lo siento igual, quizás porque uno siempre lo puede llevar encima, en cambio el ring-ring del teléfono de casa, ese que no te lo puedes llevar de paseo, es otra cosa, nada que ver con el ambulante, por eso, desde que hace apenas unas semanas el telefono fijo ha vuelto a mi vida hasta el sofá se ha vuelto más confortable, y juraría que para mis compañeras con las que comparto techo también.
Ring-ring, bang-bang, da igual, el caso es que uno quiere que le llamen para resucitar o morir, todo menos andar moribundo. Voy a sentarme en el sofá.
Besazos.
Comentado por: Guada el 10/6/2008 a las 00:38
En mi caso el sonido del msn tiene el mismo efecto, con la ventaja de que nadie manda mensajes para ofrecer tarjetas de crédito y puedes poner la webcam. ;)
Comentado por: Ana Valesmil el 09/6/2008 a las 21:21
Lo bueno es que también podemos llamar. Recuerdo en mi adolescencia haber llamado mil veces al día para escuchar la voz del que me gustaba en ese momento. En la actualidad eso no podría suceder por culta del maldito servicio medido y los identificadores de llamada. Me imagino que ahora tienen otros recursos, el chat, que proporcionan el anonimato, entre comillas, necesario para demostrar el interés romántico hacia alguien que nos gusta.
Comentado por: cada cual con su quimera el 09/6/2008 a las 20:50
Si bien, el afónico teléfono conlleva las vibraciones del instinto, cuyo inconsciente método es siempre la voz que alega su jerarquía perdida y busca el escape de nuestra curiosidad.
Comentado por: Lal0 el 09/6/2008 a las 20:38
es estupendo el saber que pequeñas cosas, nos puede descubrir un nuevo paraíso y una nueva incógnita del por que estamos aquí!!!
Comentado por: INGRID el 09/6/2008 a las 20:28
No alcanzo a ver bien, pero ¿es un diafragma el iconito de tu teléfono?..
Xavier, a mi lo que me pone de nervios es que se termine este blog, por favor echa a andar tu pagina nuevamente y sigue escribiendo dos, tres veces a la semana.
Mis días en la oficina no serán los mismos, sin EL BANG BANG de este blog.
ahí te encargo.
Besos
Comentado por: Tamiris Lippl el 09/6/2008 a las 19:48
Y que decir del coraje que da cuando estas esperando (nomás por puro gusto, porque ni te lo prometieron) que te llame tu prospecto, y cuando al fin suena el ansiado rig-ring, resulta que es esa señorita necia que no quiere entender que ya estas enterado de que no pagaste a tiempo el servicio. O peor aún, cuando por fin suena tu móvil, solo para contestar a la llamada de algún despistado que busca al Lic. Morales; más no contento con la respuesta tajante que le has dado de que se equivoco de número, insiste una y otra vez en vover a llamar. Que ganas de ser el tal Lic. Morales, el por lo menos tiene a alguién con muchisimas ganas de hablar con él.Digo, no cualquiera llama cinco veces al mismo número, especialmente tratandose de un celular.
Comentado por: Kiddo el 09/6/2008 a las 18:55
Las guapas, las simpaticas, los secuaces, los complices o cualquiera ,todos somos bienvenidos , gracias Xavier .
Claro, las malditas emergencias por las que tenemos que estar al pendiente del puto ring ring que en mi cell toca 'simpathy for the devil" y aun asi no deja de causarme casi un infarto cada que suena "u,u-u,u" por lo que yo si lo apago a ratos, al cabo el muerto no va a revivir me entere yo o no en ese preciso instante, pero, que tal que si , PRENDELO.
Comentado por: Lilith el 09/6/2008 a las 16:38
Ya no solamente el 'ring, ring' es el sonido más dulce, sino también el sonidito del msn, nuevas musiquitas que nos den esperanza de comunicación llegarán para alegrarnos la vida, o bien evitarnos la pena del suicidio. Un saludo
Aún no te perdono que no hayas venido a Oaxaca. Ja, ja, ja, (cómo si te importara que yo estuviese enojada contigo)
Comentado por: Viridiana el 09/6/2008 a las 16:22
06/9/2008 00:21
Como las caricaturas de los...
Publicado por: Marce
05/9/2008 20:38
Jajajaja, quedamos peor que...
Publicado por: Evelyn
05/9/2008 16:05
Acaso son esos los sexapatos de...
Publicado por: lilith
05/9/2008 15:32
Parece que le ha sentado bien el...
Publicado por: Guada
05/9/2008 04:12
No se saken de onda banda ..asi...
Publicado por: Siervo del mero mero chido
04/9/2008 23:32
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04/9/2008 19:24
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04/9/2008 15:57
Hacerse como el muerto es de muy...
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04/9/2008 01:29
La hamburguesa de entrada se me...
Publicado por: Scarlett Sholén
04/9/2008 00:34
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