El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 8 de septiembre de 2008
Escape de Nahualópolis / VII

VII. Cállate y decapítalo.
El demonio del caos dispone de una sola arma letal: su desmedido poder de intimidación. No es un diablo muy fuerte, en realidad, pero uno insiste en verlo corpulento. O lo que es igual, en verse a sí mismo como un pobre alfeñique en su presencia. Durante un tiempo ridículamente largo, contemplé las montañas de libros y papeles y demás elementos autosaboteadores como un problema que me superaba en tamaño. No era que lo pensara, sino peor: lo asumía. Semana con semana, conforme iban creciendo las cordilleras, encontraba más fácilmente las coartadas ideales para dejar las cosas como estaban. O sería que ya cualquier pretexto me alcanzaba. Una vez que consigues relajar los estándares hasta que propiamente desaparecen, no hay excusa mejor que la falta de excusas. Soy así, acepta uno, qué más se le va a hacer.
Ahora bien, algunos mortales cambiamos de opinión por cuestiones de higiene. Sólo eso me faltaba, díjeme una mañana, tener que suscribir mis ideas de ayer, si ahora mismo tengo otras recién cocinadas. Esas cosas le mueven el tapete a los demonios, habituados a siempre ser ellos los que le hacen a uno mudar de parecer intempestivamente. No bien me vio pararme a las nueve de la mañana (de un salto, para impresionarlo), hacerme con un par de refrigerios y trepar por las faldas de la primera montaña de papeles, el demonio del caos se me colgó del cuello, zalamero. Acto seguido, se esmeró en recordarme cada una de las dificultades que entrañaba el empeño insostenible de hacer de aquellas sierras planicies. Nunca vas a acabar, sentenció, tal vez sin calcular que no estaba logrando más que desafiarme. No suena verosímil, pero es verdad que ciertos demonios se pasan de ingenuos.
Ay de quien ose creer que estoy contando aquí una historia edificante. Guerrear contra un demonio sobrealimentado no es más que un acto crudo de supervivencia, nacido de la súbita y airada convicción de que el pueblo es muy chico para los dos. Pero antes de eso hay que elegir el campo de batalla. Es iluso creer que al demonio del caos se le puede vencer en sus dominios, donde cualquier iniciativa en su contra parece una proeza irrealizable, cuya sola mención podría despertar -furibundo, se entiende- al demonio tenaz de la pereza.
-Una cosa es estar dentro del caos, y otra muy diferente que él esté dentro de uno -me arengué, enfrente de él, mientras entresacaba tres meses de periódicos y los acomodaba cronológicamente, en pilas verticales que a partir de los treinta centímetros de altura comenzaban a proyectar una angustiante ausencia de desorden. Para un observador, el desmadre imperante habría evidenciado la superioridad indiscutible de mi enemigo, pero dentro del coco le estaba ganando. En mis meros dominios, qué carajo.
-"Somos irresistiblemente arrastrados hacia ese estado cuasiorgiástico que se crea a partir de la muerte y la destrucción. Está en todos nosotros. En él nos deleitamos" -declara gravemente el demonio del caos, de pie sobre dos pilas de periódicos. Lástima que no sean ideas suyas: se le olvida que vimos juntos la película (las comillas son mías, con perdón). Waking Life, se llamaba. Una pequeña joya de animación rotoscopiada. En la escena de marras, un bonzo de ocasión diserta sobre el caos mientras llena de gasolina un garrafón.
-"Decirle sí a un instante es decir sí a toda la existencia" -cito a mi vez. De la misma película, para exhibirlo.
-"¿Cuál es la más universal de las características humanas, el miedo o la pereza?" -cita de vuelta, ya con cinismo y hasta pedantería.
-¿Tú qué crees, que me tienes medio muerto de miedo, o que me mediomata la hueva de humillarte? -sin otras citas para contraatacar, no me quedaba más que ponerme sardónico.
-Lo que creo es que tienes que rematar la historia, y ya se te hizo tarde para seguir peleando -encima me lo dice tronándome los dedos.
-¿Que tengo yo que qué? ¿Desde cuándo un guarrazo con ese aliento de albañal me dice dónde tengo que acabar? -no lo puedo evitar, mientras peleo con el diablo caótico brinca detrás de mí el de la soberbia. No sé por qué en los cuentos se aparecen los diablos de uno en uno, cuando en la realidad trabajan en equipo.
-Tú lo dijiste, idiota. El final del capítulo anterior anuncia claramente: próximo desenlace. Si lo cambias ahora, vas a acabar trayendo agua a mi molino -¿de modo que llegaban los insultos? Con permiso, pensé, ya se van los escrúpulos.
-¿Al molino de quién, perdón? -repuse, al tiempo que me levantaba, y antes de que pudiera sobreponerse al súbito terror a verme una vez más cambiar de opinión (y entonces someterlo a un capítulo entero de vejaciones), alcé la espada de mi propio capricho y de un solo sablazo le corté la cabeza, como con ganas de mostrársela al pueblo. Ahí tenía, por fin, su desenlace. El final de esta historia podía esperar.
Muerto el nahual, ¿qué se hace con los monstruos?
¿Cuáles son las secuelas conocidas del clásico exorcismo jacobino?
¿Qué destino le aguarda al malagradecido que se lanza a la cacería de sus propias brujas?
Próximo final: VIII. ¿Alguien dijo jaqueca?
[Publicado el 01/7/2008 a las 10:25]
Ahora que el sueño me ha dado un margen, aunque no anda muy lejos, apenas a un metro de la mesa sobre la que escribo, no puedo ni quiero evitar que las juntas de mis labios se eleven y se alejen de su epicentro en un gesto de simpatía cuando de nuevo releo tu post y llego a la altura en la que tu santa voluntad, o ¿debería decir capricho?, expulsa del reino de este blog al siempre seductor demonio del caos. Y después de tu fechoría preguntas que qué hacer con los monstruos a los que no has hecho más que sobrealimentar casi a diario; pues está difícil la solución, aunque confío en tu buena narrativa. Por mi parte, no creo que haya una decisión más acertada que otra o cuando menos sin consecuencias para ambos lados. Si dejas a los monstruos que campen a sus anchas y se hagan los amos del pueblo, terminaran decapitándote a ti; si ordenas un destierro masivo, la pena y la deshonra les perseguirán por los días de los días, amén, a los pobres animalitos, pues seguro que como leales seguidores prefieren morir en la tierra madre dónde crecieron auque para ello tengan que pasar uno a uno bajo tu pluma afilada, y finalmente, si esto último haces, un dolor profundo te cruzará el pecho. Creo que algún demonio me está rondando al escribir esto y no sé cual es su nombre, pero seguro que lo tiene, así que medio a oscuras y guiándome por puro instinto, doy un salto, me meto de lleno en la película Walking life, y me viene la frase de Lorca “la iguana morderá a aquellos que no sueñen”, y la de la chica pelirroja “quiero verte y quiero que me veas”,... “cómo si liberáramos a los valientes y temerarios dioses que llevamos dentro”, y visualizo las piernas entrelazadas de los hombres y mujeres bailando al compás de los violines y el acordeón, y la cara roja del hombre que grita a pleno pulmón mientras maneja un coche a gran velocidad, y veo al hombre envuelto en llamas y a tantos otros. Por ello, hagas lo que hagas con los monstruos, el agradecimiento será eterno, entendiendo por eternidad el instante.
Así, camino envuelta en un abrazo hacia ese próximo final.
Muchos besos.
Ps. De nuevo me vence el sueño.
Comentado por: Guada el 03/7/2008 a las 01:02
Comentado por: persona con ese aliento de albañal el 02/7/2008 a las 02:04
Apenas hace tres días me encontré este blog y para mí es si acaso un placebo: Quiero otro libro !!! Quiero otro libro !!!! QUIERO OTRO LIBRO !!!!! QUIERO OTRO LIBRO !!!!!! Ya que le cortaste la cabeza a este demonio, dale a los otros el mismo juicio sumario y sientate a escribir. Te presto mis DVD's de Don Gato, te compro papitas con Miguelito; hasta te puedo prestar mis pocos libros de Alfredo Bryce Echenique. Si te faltan cartuchos para la pluma fuente yo te los mando... ( Con cuantos salarios mínimos te multan por tratar de sobornar a un escritor ???? )
Comentado por: Marce el 02/7/2008 a las 01:26
La peli Waking life tiene toda la pinta de ser una pequeña joya, pero despues de arañar durante horas trozos de la peli en youtube subtitulada en castellano, no es que tenga jaqueca sino que me caigo de sueño; sabes qué hora es aquí!!!, pues hora de caerse de sueño, dado que en menos de 6 horas tengo que mantenerme en pie (dificil lo veo). El post da para mucho. Es buenísimo, pero guardo mi comentario para cuando mi mente se encuentre en unas condiciones más despejadas, siento que se acerca un eclipse, me caigo de sueño, creo que ya lo he dicho. Aún me queda un último aliento para escrirte: besos, besozzzzz!!! zzzzzzz!!!. Perdón, Xavier, ya duermo.
Comentado por: Guada el 02/7/2008 a las 01:07
Comentado por: Kiddo el 01/7/2008 a las 23:52
Comentado por: yorkperry el 01/7/2008 a las 19:44
Comentado por: Yeyo el 01/7/2008 a las 17:26
ese xavier, ps que transa. chingón el post sobre nahualópolis. pero mejor voy al grano. hace un par de días una bandota del df, hicimos OTRO ESTÚPIDO FANZINE DE REALISMO SUCIO, ojalá puedas darte un vuelta y descargar nuestro "pdf" en www.cocainazine.blogspot.com o por lo menos pegar un comentario en mi blog: www.elsobacodemihermana.blogspot.com
sale canijo, un abrazo y a ver que día haces una compilación o ya de menos un pequeño recuento de los heroicos fanzines subte-literarios de la apestosa ciudad de méxico.
israel chávez
Comentado por: israel el 01/7/2008 a las 16:23
08/9/2008 06:52
Siento, Xavier, que en estos...
Publicado por: Guada
08/9/2008 05:08
Publicado por: gabriel revelo
06/9/2008 20:27
Publicado por: Guada
06/9/2008 00:21
Como las caricaturas de los...
Publicado por: Marce
05/9/2008 20:38
Jajajaja, quedamos peor que...
Publicado por: Evelyn
05/9/2008 16:05
Acaso son esos los sexapatos de...
Publicado por: lilith
05/9/2008 15:32
Parece que le ha sentado bien el...
Publicado por: Guada
05/9/2008 04:12
No se saken de onda banda ..asi...
Publicado por: Siervo del mero mero chido
04/9/2008 23:32
Publicado por: Scarlett Sholén
04/9/2008 19:24
Publicado por: Evelyn
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