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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 22 de agosto de 2008

Blog de Xavier Velasco

Sonho Meu / y II

La legendaria Ivone.

La legendaria Ivone.

Pasada la mitad de los años cuarenta, destacaba un compositor carioca conocido como Maestro Fuleiro, menos por sus canciones que por las de su prima Ivone, que no podía firmarlas y se las endosaba, ya que no era bien visto entre los sambistas que una mujer se diera a componer canciones. Pero ella persistió y terminó firmándolas con su nombre completo: Ivone Lara.

     No muy lejos de ahí, otra carioca acostumbraba cantar en horas de trabajo, sin pensar que algún día pudiera ser aplaudida por nadie más que los patrones de la casa donde por veinte años fue empleada doméstica. Nacida en el principio del siglo XX, hija de esclavos, Clementina de Jesús difícilmente se imaginaba cantando en África y Europa, y hasta entendía que la dueña de casa se quejara a menudo de "sus maullidos". Con 48 años, la tremenda Quelé -la llamaban así sus allegados- se inició formalmente como reina del samba (término masculino, curiosamente).

     Paula Lima -pianista desde niña, imantada más tarde, como cantante ya, en dirección al soul y el funk- tampoco se esperaba una transformación como la que le trajo el siglo XXI. Y pasa que allá está, meciéndose y haciéndonos mecer durante un homenaje ritual que le exige invocar al fantasma de Clementina de Jesús, y más tarde traer al escenario a doña Ivone Lara en persona. Desafíos extremos para otras, tal vez, porque lo que es la Lima se transfigura y entra en el personaje con la elasticidad de una mujer múltiple. Por mucho menos que esto, la Inquisición hacía acopio de leña.

     Estamos bien atrás, pero igual no tan lejos. Cabrán quizá trescientos o poco más en este teatro donde las doce hileras de butacas parecen oscilar al ritmo de la Clementina rediviva que se mira capaz de hacer suyos cualquier canción y estilo, ser otras sin parar de ser ella, poseer el escenario y envolver a la audiencia bajo el látigo dulce de una voz que va y viene a su guapo capricho. Temo que está de sobra detenerse en las dosis de cachondería natural que la diva prodiga como su mismo aliento.

     Sé en realidad muy poco de doña Ivone, y todavía menos de Clementina (de los nueve álbumes que grabó, no queda ni una sombra en las tres tiendas FNAC de São Paulo). Ella, que es brasileña y me acompaña de concierto en concierto, lista para quitarme lo silvestre respecto a estas y algunas otras cuestiones, con trabajos recuerda haberlas visto en la televisión. "Detestaba esa música, de niña", confiesa por lo bajo, evidenciando alguna vergüenza retrospectiva, y acto seguido me recuerda la suerte que tenemos de estar ahora aquí en nuestras butacas, mirando a doña Ivone Lara caminar despacito del brazo de la diva, con sus años a cuestas y el carnaval por dentro, terco siempre.

     Ignoro si estas nupcias de samba, soul y funk evoquen el espíritu primigenio que hizo de Clementina la Rainha Quelé, pero es claro que hay una historia con mayúscula pasando por delante de nosotros, y acaso la mejor constancia de ello sea la electricidad en el ambiente, pleno de aplausos, gritos y carne de gallina. "¡Bravo!", le grito intermitentemente, con la voz cada vez más destemplada merced a la emoción y a esa alegría intensa que va creciendo dentro en esta clase de ocasiones -tan raras, singulares y afectivas que da pena meterlas en un mismo costal.

     No es exageración contar que a doña Ivone Lara el escenario le recarga las pilas. Si la vimos llegar con un esfuerzo casi doloroso hasta alcanzar su silla, diez minutos más tarde se le mira de pie, maciza, bamboleante. Gostosa, que dirían los locales. Y si la Lima no se cansa de recordarnos cuánto le honra cantar junto a la Leyenda, no parece un secreto que a ésta la retroalimentan la presencia y el vocerrón de su nueva heredera.

     Hay cámaras presentes que transmiten en vivo la ocasión, pero las mira uno con cierto desdén. Ninguna de ellas servirá de mucho para atrapar la magia de la diva contoneándose al lado de la leyenda en el nombre de aquella reina ausente, si bien las grabaciones que en cuestión de unas horas estarán ya presentes en uTube me dejarán al menos comprobar que nada de esto ha sido sólo un sueño. A la salida, abrazo a mi princesa con la epidermis aún electrizada y ella, que mejor que yo sabe dónde está parada, levanta el índice y señala en lo alto la Cruz del Sur.

     -¡O Cruzeiro do Sul! -añado, redundante, por el puro placer de decir cualquier cosa en el lenguaje de la cachondería cósmica y extender esta magia en cualquier dirección. Odiaría exagerar, mas en estos momentos no hay estrella que insista en parecer distante.

 Mítica Clementina.

[Publicado el 18/7/2008 a las 07:21]

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Comentarios (10)

  • Si dividiéramos el post en dos partes imaginando que fuera un cuerpo humano, esta vez, me quedaría sobretodo abrazada a la parte de cabecera, no porque el resto no me conmueva, lo hace, y mucho, sobre todo las voces de Ivone Lara y Paula Lima –desconocidas para mí- que una vez más confirman tu buen gusto musical, además de esa historia romántica que sorprendentemente muestras sin tapujos, y es porque en estos días he tenido la fortuna de escuchar las grabaciones que El Boomeran(g) ha colgado de Vargas Llosa y el resto de ‘buena compañía’ en el marco de la II Cita Internacional de literatura en español que se celebró el pasado mes de junio en un bonito pueblo cántabro. En este audio hay un momento en que Vargas Llosa habla de Flaubert, impresionándole, entre otras cosas, su terquedad y perseverancia en el oficio de escribir, de convertirse en un genio literario a pesar de no serlo, y todo por el esfuerzo titánico con el que construía cada frase de sus novelas, porque en palabras de Flaubert ‘la literatura es una forma de vivir’. Ineludiblemente todo esto lo asocio a esos monstruos de la música brasileña: Ivonne Lara, Clementina de Jesús y Paula Lima, claro reflejo de la idea de perseverancia, de fe, de echarle ganas a aquello en lo que uno cree y ama y que tan bien nos muestras en este Sonho Meu/y II.

    Buenas noches y besos.

    Comentado por: Guada el 21/7/2008 a las 02:38

  • Suertudote...

    Comentado por: yosoyyo el 20/7/2008 a las 05:58

  • jaja, mas de una desea ser Violetta, para asi, saberse aprobada por ti... y a la vez no serlo, para ser tu nueva "sospecha de proyecto"· jaja me declaro ferviente admiradora de ti Xavier, y bueno un sincero agradecimiento por compartirnos tus historias...

    Comentado por: Zafiro H. el 19/7/2008 a las 21:19

  • Conocí la música brasileña gracias a mi gran héroe, mi padre. Son ritmos que hacen que se te vayan los pies y no te queda otra más que pararte a bailar en el mismito lugar en donde estás y son canciones que inundan tu alma de felicidad.

    Usando un término taurino, yo soy villamelón en este tipo de música y mi contacto con ella se limita basicamente a Sergio Méndes y a las pocas canciones que me he podido piratear del iPod de mi hermana ( la música importada es muuuy cara ), pero tu nota me contagia ese sentimiento que es un "no sé qué que qué sé yo" ♪♪♪♪ lo mismo que sentí al escuchar los LP's de mi papá. Aunque su gran amor fue el swing ( y también me legó su admiración a Frank Sinatra ) la música carioca siempre lo hacía sonreir de oreja a oreja, como seguro sonreían tú y "Ella" en el concierto.

    Como siempre, un placer leer tu blog.

    Comentado por: Marce el 19/7/2008 a las 19:28

  • ahora sí, la envidía es total, muchos saludos desde la parte norte del continente.

    Comentado por: gabriel revelo el 19/7/2008 a las 03:43

  • "...Meu amor enfraqueceu
    Se perdeu, já passou
    Tirou onda do meu coração...
    Uma lua no céu eu fiz sorrir"

    Escuchar a Pula Lima es incorporarse a un carnaval que nunca se detiene. Boa Note Xavier que seu coração no deje de bailar.

    Comentado por: Scarlett Sholén el 19/7/2008 a las 03:40

  • Nuevamente GENIAL POST Sr. Velasco!Genial, no sé exactmante qué es lo que estoy catalogando como genial porque no conozco absolutamente nada de la música brasileña,ni de generos musicales, son demasiados!, sin embargo, su relato, deja ver su emoción a flor de piel, la magia de la música, de la interpretación, del arte! no puede uno más que pensar -vaya debio ser espectacular- para ustedes claro está. De envidiar la anécdota, solo por el gran placer obtenido,gracias por compartirla. Pero a cada quien su cada cual, por ahora me quedo con mis propios héroes musicales...cuándo degustare el soul?...uhmm cuando encuentre a alguien que me quite lo silvestre en el aspecto musical tal vez o ¿debo dejar de ser una niña para lograrlo? si es así, puedo abstenerme del enorme placer unos años más!!Mientras ese día llega...let´s rock!

    Comentado por: mita el 19/7/2008 a las 02:36

  • Saludos a ella, la carioca y a èl, el chilango.

    Comentado por: Dèmina Demiana el 19/7/2008 a las 00:12

  • Cierto, el lenguaje de la cachondería, qué reboito suena... nunca me ha gustado mucho el francés, prefiero este...

    Comentado por: Evelyn el 18/7/2008 a las 22:42

  • i need a hero, jaja, me encata xavier velascooo, lo amo, kiero ser su violeta.

    Comentado por: ibette el 18/7/2008 a las 21:29

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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