El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 6 de septiembre de 2008
Vivir bien

«La muerte de Séneca», cuadro pintado por Manuel Domínguez y Sánchez
Ni Séneca conseguía dar en el clavo a la hora de proponer una fórmula para vivir mejor. Perora, amonesta, susurra y, finalmente, en su osado opúsculo, Tratado sobre la brevedad de la vida, el único consejo neto que se deduce de su cansino texto es la idea de la quietud.
En su parecer, nada más idóneo que acaso lo inorgánico para llegar a ser feliz. O, siendo más laxos, el universo vegetal sería el modelo que cumpliría con mayor perfección sus enseñanzas. Pero ¿cómo, siendo humano, vivir sin arrebatos y pasiones, sin afanes o ilusiones, sin ambición ni ira?
Precisamente él mismo fue condenado a morir "por suicidio" (cortándose las venas de las manos y de las rodillas, de las piernas hasta llegar a sorber un intenso veneno para concluir de una vez) acusado de participar en una confabulación contra Nerón a quien, de otra parte, había formado como a un hijo desde su adolescencia. Como también fue el mismo Séneca quien despertó los recelos del emperador y toda la corte cuando sus riquezas (una fortuna acumulada no menor a 17.500.000 dracmas, un fortunón, según Dión Casio) no provenían de orígenes transparentes.
Su Tratado sobre la brevedad de la vida está escrito cuando estaba cerca de cumplir 70 y ya no formaba parte de la vida pública y sus ajetreos lo que convierte sus reflexiones en un balance de su brega anterior y que entonces consideraba ya carente de atracción y sentido.
No es breve la vida humana, dirá. Sólo parece breve si uno se afana en la tarea de acumular bienes y honores. El retiro del vulgo y la voluntaria quietud personal comportan, sin embargo, lo contrario. Es decir, la quietud favorecida por el alejamiento del bullicio urbano (Roma contaba casi con un millón de habitantes en esos años 60 después de Cristo) y basada en el pacífico equilibrio de la virtud, cultivada con despacioso esmero.
El "vive bien" de Séneca al final de sus días tiene así que ver con la idea de no complicarse la vida, no meterse en enredos económicos o políticos sino con la regla de poseer sólo lo necesario y acaso un poco más para eliminar , a la vez, la inquietud de pasar hambre. Al igual que las plantas, el máximo bien sería vivir con lo mínimo y sin pena, sentir algo pero al modo epiceno de la naturaleza, sin diatriba, sin finalidad, integrado suavemente en el devenir espontáneo del mundo y acabar, silenciosamente, apegado o camuflado en él.
[Publicado el 28/2/2008 a las 11:41]
Comentado por: escarola el 29/2/2008 a las 10:47
Sr. Luís: últimamente viajo poco y no he podido contrastar los nuevos modelos de terminales, pero pronto le demostraré que el tamaño sí importa. Cosas de la moda.
Comentado por: escarola el 29/2/2008 a las 09:20
Lo mejor de Séneca no es ese breve tratado que citas, sino lo que deja en el mundo: una larguísima tradición de admiradores e imitadores. Séneca te puede parecer un pelmazo; no los españoles –de fray Luis a Francisco de Quevedo-- que lo amaban. Se inspiran en Séneca las palabras que escribió fray Luis al salir de la cárcel:
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa
ni envidiado ni envidioso.
Y sin Séneca, no hay Quevedo, ni estos versos melancólicos, “Miré los muros de la patria mía...” No es que Séneca le consolara, ni que lograra nunca la ataraxia de que hablas. Tiene razón Pérez Reverte: “Quevedo's honesty and stoic, sincerely Christian, Seneca-inspired resignation were not enough to console him. It seemed that to be lucid and Spanish would forever be coupled with great bitterness and little hope." (Cito en inglés porque estoy en Polonia y sólo dispongo aqui de la traducción inglesa).
Comentado por: tadeusz el 29/2/2008 a las 01:37
Supongo que respecto a Séneca ha hablado el sr. Verdú con distanciamiento irónico. Lo que me fastidia es que meta a las plantas en todo esto. Ganas de confundir.
Comentado por: escarola el 28/2/2008 a las 20:06
Se me olvidaba “vivir con lo mínimo y sin pena”. No se preocupe, al paso que va la economía, en este país ya tenemos a jubilados -mayores que Séneca- embolsando los productos en los supermercados. La jubilación no les llega a final de mes! Viven con lo mínimo…no sé lo de ‘sin pena’.
Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 18:48
Bonita su entrada. Vivir hasta los 70 por aquella época debía ser una proeza. Habría vivido unos años más si no hubiera acumulado tanta riqueza sin declarar sus impuestos!
Mi suegro tiene 98 . Todos los días baja a comprar el New york Times : religiosamente hace el crucigrama. Desde hace muchos años, entre 5 y 6 tiene su “ happy hour”, junto a su hermana de 92: será scotch o un martini...nada de vino. Conversan y conversan de los mismos temas de los últimos 30 años que llevan jubilados. Ahora, en esas conversaciones, rememoran a la hermana que murió hace un año. Todavía siguen las elecciones del 2008… y votaran!
Así quiero acabar yo… y en una noche tranquila morir en el sueño.
Lo mismo le deseo a usted!
Comentado por: chiqui el 28/2/2008 a las 18:42
Comentado por: escarola el 28/2/2008 a las 13:59
Eso es para viejos chochos (pueden enrocar las dos últimas palabras, pero por su cuenta). Menudo aburrimiento.
Comentado por: belledameennuie el 28/2/2008 a las 13:14
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
06/9/2008 03:28
Publicado por: (a + b)3 = 1•a3 + 3•a2b + 3•ab2 + 1•b3.
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