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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

jueves, 28 de agosto de 2008

Blog de Vicente Verdú

Para ti

Hay una ausencia que duele y otra, en cambio, que se comporta como un antiguo lenitivo. O incluso como una depurada luz que, al mostrarse en sus amplias dimensiones sorprende de qué modo pudo haber sido ignorada o reprimida. La ausencia abre un espacio propicio a que la herida sane en su espacio de seda, se exprese la herida clamante de la pérdida del otro pero también cuando la opresiva presencia de un otro indeseable acaba, en su lugar acampa una inauguración, un temible abismo de luz al comienzo y tras él un alegre vértigo que estrena una vida, un amor, una potencia acaso gigantesca. Eliminar al enemigo en la guerra hace reinventar la patria. Eliminar al enemigo en la pareja nos permite reiventarnos desde el agostamiento. De este modo las separaciones por dolorosas que sean procuran potenciales toneladas de alimentos. De esa valiosa provisión cabe hacer usos distintos, desde el despilfarro al ahogo, desde el acopio a la siembra. En cualquier supuesto esa nutricia luz recibida no será una luz reciclada sino como un flamante nacimiento de claridad y tanto más cuando en la ofuscación precedente cruzaron repetidos momentos de llanto.

La ofuscación del lloro, la amargura que atoraba la boca, se corresponderá más tarde con la placidez del sabor y el tino del punto de vista.

Toda separación amorosa procura, entre sus ásperos costes, un nuevo yo dispuesto a sentir con mayor ahínco lo bueno. Toda unión sostenida a pesar, en el pesar, no es otra cosa que un vicioso sinsentido o incluso un vicio central orientado al cabo hacia el suicidio. Lo que no es en absoluto tan insólito porque la muerte es el más potente imán una vez que se consigue superar la repugnancia a las tinieblas.

El suicidio es así una tentación para pasar la vida sin más enredos psicológicos. Enviscarse en el martirio de la relación y construir un maltrato recíproco obsequia con un significado profundo donde nada había. Más que el trabajo rutinario, la distracción efímera, el alcohol vulgar, la destrucción mutua y feroz genera una necesidad de la que muchas parejas no saben ni ven razón mayor para sustraerse. Morir naturalmente constituye un pobre desenlace pero aplicarse con esmero en el proceso de la muerte y el crimen doméstico llena de significado a la cotidianidad.

Sufrir, destruir, no es un mal absoluto. Como tampoco gozar o edificar es un incuestionable bien. En una u otra especialidad la extensa gama de posibilidades permite crear una rica sinfonía del padecimiento o del placer, recorrer sin tedio las mil caras del pesar.

Pero incluso en determinados puntos, el dolor recobrado allí donde prevemos que está, nos asiste como un seguro de vida. Duele allí donde incidimos y sin fallar a la cita. Se sufre allí donde conocemos la sede del sufrimiento que fijamos. Así nos fijamos y afirmamos como teas. Izándose tan brillantes como ardientes hacia la excitante desaparición.

El dolor insoportable deja sin aliento pero aquél que permite ser racionado con astucia y habilidad consuela porque ocupa una sede conocida donde no sentirse a solas y llega como efecto de nuestra voluntad sin asolarnos. Dolor obediente al estímulo, destrucción controlada hacia una gradual y prolongada demolición vital que acaba con la triunfal eliminación de los agentes, el éxito de la maldita pacificación del mal.

[Publicado el 23/6/2008 a las 11:15]

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Comentarios (37)

  • quien quiera que haya escrito este poema que sepa que es bellísimo

    Comentado por: y conmueve el 27/6/2008 a las 11:21

  • Para tí...
    Para tí que eres ausencia que duele,
    para que sientas las notas
    de mi esternón cuando camina,
    sin tí, por tí,
    para mí, una esquila....

    Comentado por: M.CArmen el 26/6/2008 a las 01:54

  • Pues mire Grillo, me ha dejado ud de mal humor todo el día, será que el lado negativo de las pequeñas cosas me afecta más que el positivo. Bueno, no hay duda. Esta noche la pasaré fuera de la red, así que si encuentra a una obtusa por ahí no soy yo.

    Y, vale, le perdono todo menos que me llame lechuguita

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 21:46

  • A ver lechuguita:

    Ya le ha vuelto a entrar... Ande no se ponga así que me motiva y no se preocupe por la falta de rabitos que yo le ayudaré a recordar ¿No ve que estaba hablando con obtusa y que ha dejado claro que usted no lo es?

    Comentado por: Grillo el 24/6/2008 a las 21:15

  • "con la que engañar el miedo al vacío que supone el punto final. Es mejor esa ausencia que permite reconstruirnos de nuevo, respirar aire puro, sin duda." escarola el 23/6/2008 a las 13:39


    A ver sr. Grillo, interprete ¿qué puedo estar diciendo yo con A: "punto final"
    B: "Ausencia que permite recontruirnos de nuevo"

    Ya sabe que estas confusiones me afectan mucho y si no lo sabe todavía es que es ud un obtuso.

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 13:43

  • ¿O qué piensa, que tengo defícit de atención provocado por falta de rabos de pasas? ¿Se acuerda ud de que discutíamos? ¿Esto es normal o no?

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 13:36

  • Yo no puedo reconocer lo que no soy, pedazo de obtuso.

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 13:35

  • ¿Usted obtusa? Como que se lo iba a decir.. ¿Pa qué, paque me endiñe? Si fuese obtusa no lo reconocería y me endiñaría y si lo reconociese no lo sería.

    Sonrisas

    Comentado por: Grillo el 24/6/2008 a las 12:57

  • Supongo que no me tomará por la obutusa, Grillo (o relea mi primer comentario donde se ve que eso que era tan claro lo capté a la primera). Me dan ganas de devolverle el piropo, pero empezaríamos mal. Saludos, pues.

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 12:46

  • Tenía su parte de razón obtusa, no solo hay que tomar rabillos de pasa cuando uno se está separando, hay que tomarlos cuando incluso cuando hay una "pelea" de las "normales" ¿Como se puede uno olvidar tan pronto de que hace unas horas "quería" a esa persona?

    Buenos días Escarola

    Comentado por: Grillo el 24/6/2008 a las 11:17

  • Ah, se me olvidó decirle que yo también lamento que ayer le abandonaran las musas porque me suele gustar mucho lo que escribe.

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 09:45

  • Saludos M. Carmen. Ese poema habla del miedo a enamorarse creo yo, por miedo a sufrir; pero otra cosa es el dolor deliberado dentro de una relación en coma terminal, y de poner a tiempo el punto y aparte. Es una cosa que a veces se aprecia mejor desde fuera que desde dentro, como las bromas. Saludos Grillo, parece que vuelve ud con la caló. Pues a Psicología barata le diría que echara un vistazo al post de hoy, porque parece que Verdú está en racha. No sé a quién iría dedicado el post de ayer, pero el regalo lo disfrutamos todos.

    Comentado por: escarola el 24/6/2008 a las 09:05

  • ¡Es esta noche la noche de San Juan, qué despiste! Que la disfruten.

    Comentado por: lluvia y fuego el 24/6/2008 a las 01:11

  • Cae a mares el agua esta noche: viento, granizada, rayos, truenos y lluvia caen por este orden. Sin embargo hace bochorno y los relámpagos iluminan mi habitación de cuando en cuando, después el trueno resuena sobre mi cabeza. No es una metáfora, sino el caprichoso tiempo veraniego.

    Mañana fuego: la noche de San Juan, dicen que la noche más mágica del año. Todos se preparan en la playa para saltar las hogueras, renacer del fuego y bailarle a la luna.

    Esta noche a mirar por la ventana y soñar con una playa mañana, va a ser una noche muy larga. Tal vez mañana Verdú nos hable de este renacer. Buenas noches a todos.

    Comentado por: lluvia y fuego el 24/6/2008 a las 01:01

  • Muy bueno y apropiado el poema, Escarola.
    Un gusto.
    Aunque a una la abandonen las musas, a pesar de su ausencia, me queda la sensibilidad. Hay ausencias que duelen más en noches de luna llena. Saludos.

    Comentado por: M. CArmen el 24/6/2008 a las 00:22

  • Es curioso ésto.
    Ayer Mister Verdú hablaba como el amante despechado, en plan vengativo: Mujeres del mundo, cuando os hacéis viejas dejáis de gustar a los hombres.
    Hoy toma el papel de amante abandonado en plan doliente: !Que dura es la pérdida del ser querido!
    También creo recordar como intentaba consolarse días pasados de lo reconfortante que es la soledad en la senectud.
    ¿Que toca mañana? ¿Por fin la aceptación?
    Se le ve descolocadillo ¿Tanto daño le han hecho a estas alturas, hombre? Tranquilo, que ya vendrán tiempos mejores.
    Claro que lo mismo ni habla de él, simplemente ha encontrado un filón para picar al personal y que comente. Estos temas con sus clásicos tópicos siempre dan mucho de sí.

    Comentado por: psicología barata el 24/6/2008 a las 00:13

  • No quedan dudas. Se refiere a una separación pasada y una invitación a la separación futura, si fuera necesario. Bastante general. Habla desde su experiencia.

    Comentado por: lector atento el 23/6/2008 a las 23:59

  • Al menos en dos ocasiones en el texto se habla de separación, en una concretamente amorosa, además de comenzar hablando de la ausencia, pero también dice:

    "Morir naturalmente constituye un pobre desenlace pero aplicarse con esmero en el proceso de la muerte y el crimen doméstico llena de significado a la cotidianidad"

    ¿Y van seguir así hasta que la muerte los separe? El desenlace lógico me parecía separarse, pero si es a muerte, allá ellos.

    ¿Obcecación está un poco obcecad@? Si hay algo que le haya molestado me gustaría saberlo ¿Le dejo mis gafas?

    No he notado que se me aludiera ni con el título ni con el texto, pero el título es muy claro: Es para ti y para ti e incluso para ti, pero si le quedan dudas le podemos preguntar al Sr. Verdú.

    Comentado por: Grillo el 23/6/2008 a las 23:32

  • Debo necesitar gafas, grillo, no veo aquí ninguna separación… Si la hay, está en pasado o futuro. Y quién es “Para ti” ¿quizás usted… o lo somos todos?

    Comentado por: obtusa el 23/6/2008 a las 23:10

  • ¿Pero a alguien le puede apetecer recorrer las caras del pesar por muy poco tedioso que eso sea? No se sale indemne del sufrimiento prolongado y menos aún del intento de destrucción del otro y puestos a construirnos o deconstruirnos parece adecuado buscar alguna receta que nos mejore el sabor en lugar de aquella que nos hace amargos.

    Buena gana de esmerarse en dañarse y dañar, a ver quien es más fino hiriendo, a ver quien tiene mejor puntería y da en el centro mismo del dolor... ¿Y se supone que ahí ha habido alguna vez amor? Algunos deberían tomar rabillos de pasa cuando deciden separarse.

    Comentado por: Grillo el 23/6/2008 a las 22:22

  • Pues nada, a cenar.

    Comentado por: y gracias el 23/6/2008 a las 21:47

  • Muy acertado y bello, escarola.

    Comentado por: más hambriento que ardoroso el 23/6/2008 a las 21:44

  • Creo ardoroso, que no han inventado la vacuna para el amor y no sé si mucha gente se la pondría (incluidos los más escaldados).Sigan ardiendo y gozando y pasando que da gusto. Les dejo un poema de Julia Pizurlky, que va de eso, digo yo:

    ESTE MIEDO DE TI, DE MÍ... DE TODO

    Este miedo de ti, de mí... de todo,
    miedo de lo sabido y lo entrevisto,
    temor a lo esperado y lo imprevisto,
    congoja ante la nube y ante el lodo.

    Déjame estar. Así. ¿No te incomodo?...
    Abajo ya es la noche, y hoy has visto
    cómo acerca el temor: aún me resisto
    pero me lleva a ti de extraño modo.

    Déjate estar. No luches: está escrito.
    Desde lejos nos llega, como un grito
    o como un lerdo vértigo rugiente.

    Me darás lo más dulce y más amargo:
    una breve alegría, un llanto largo...
    sé que voy al dolor. Inútilmente.

    Comentado por: escarola el 23/6/2008 a las 21:41

  • Y sin pretender andar a la gresca...

    Comentado por: ardoroso apagado el 23/6/2008 a las 21:32

  • Discúlpeme gozoso, solo pretendía hacer una broma, puesto que su comentario salió después del mío, jugando con mi vanidad. nada más.

    Quería decir que Verdú explora y concentra, gradualmente, los distintos estados de dolor que produce la ruptura; y señala (sin detenerse demasiado) en los aspectos más salvíficos. En ese sentido me refería a que se enfrenta a sí mismo y le saca todo el jugo, con su visión personal.

    Pero ciertamente, como dices gozoso, probablemente es una abstracción, que deja al margen otras realidades.

    Comentado por: ardoroso el 23/6/2008 a las 21:30

  • Gano en libertad. Aprendo rápido. Digo cada vez más lo que quiero, pienso o siento.
    El problema de la vanidad de los otros es su problema. Yo tengo bastante con la mía.
    Pero cómo les gusta andar a la greña por aquí.

    Comentado por: gozoso ¿algo menos? el 23/6/2008 a las 21:24

  • Es un efecto un poco torturador. El contenido demasiado duro. Para otra ocasión.
    Puede que haya realidades diferentes.

    Comentado por: gozoso el 23/6/2008 a las 21:20

  • Gozoso, no alimente la vanidad de un ardoroso como yo... ¡Pardiez, si se refiere a Verdú!.

    Se nota que Verdú se sienta enfrente de si mismo, y explora su interior hasta exprimir el jugo de lo humano (e inhumano) que hay en nosotros.

    Comentado por: ardoroso el 23/6/2008 a las 21:15

  • Se enreda, se aprieta, se retuerce, las palabras se agolpan se constriñen como las ideas que contienen. Queman, se clavan, ablandan y vuelta a empezar. Sin dejar respiro. Coge por la yugular al lector y aprieta.

    Comentado por: gozoso el 23/6/2008 a las 21:02

  • Cómo me gusta como escribe usted ¡Dios mío!

    Comentado por: gozoso el 23/6/2008 a las 20:51

  • Sin embargo, aunque renazca con más ahínco el yo, ¿no creen que se vuelve más desconfiado, que instintivamente no desea sentir el mismo dolor y se refrena? El instinto nos hace rehuir el dolor, ya sea físico (si ponemos la mano en el fuego nos quemamos), como psíquico (exposición de nuevo a una relación). De forma que nuestra capacidad de amar ¿se detiene o crece siempre, a pesar de las experiencias anteriores?

    Comentado por: ardoroso el 23/6/2008 a las 20:29

  • ¡Uf!, señor Verdú, no deja usted un resquicio sin explorar en esta entrada. Muestra con tanta minuciosidad la amplia gama de matices que supone la ruptura amorosa que difícilmente no reconocerse en algunos de esos estados transitorios; afortunadamente imposible en todos al menos al mismo tiempo.
    Me quedo con el mensaje que nos lanza: "Toda separación amorosa procura, entre sus ásperos costes, un nuevo yo dispuesto a sentir con mayor ahínco lo bueno."
    Y con el comentario de Naturaleza viva.

    Comentado por: ardoroso el 23/6/2008 a las 20:07

  • A veces tras diatribas como esta se esconde la cobardía, es preferible dibujar un paisaje desolado y escudarse en la destrucción, que descubrirse, enfrentar la caída, recuperar lo que unía, mostrarse vulnerable y reconocer la soberbia.

    Si la ausencia se ha trastocado "en espacio de seda" para curar las heridas, entonces ¿a qué viene este grito, tanta rabia contenida? Tal vez estemos tratando de convencernos que la renuncia duele menos, pero dejamos traslucir algo diferente. La resignación aparece entonces como un antídoto, como el único camino posible a la claridad. ¿Estamos en presencia de los últimos estertores de una historia? O ¿Es este un modo de expulsar todo el veneno que guardamos para, tras el arretato, ofrecer impolutos un nuevo comienzo?

    Solo el Sr. Verdú sabrá... La soledad siempre abre caminos hacia uno mismo y a veces hacia los demás, solo hay que estar disponibles, despiertos, hay que abrir los ojos y dejar partir...

    Comentado por: Naturaleza viva el 23/6/2008 a las 17:27

  • No tiene usted arreglo.

    Comentado por: !? el 23/6/2008 a las 17:05

  • Luego lo leeré con más calma que tiene mucha miga –¿no será Verdú el panadero?- De momento me ha venido a la cabeza desde Palabras para Julia a La guerra de los Rose. Una buena disección de los círculos viciosos en que se enredan algunas parejas heridas de muerte sustituyendo el vacío de su relación afectiva por una otra conflictiva, con la que engañar el miedo al vacío que supone el punto final. Es mejor esa ausencia que permite reconstruirnos de nuevo, respirar aire puro, sin duda.

    Comentado por: escarola el 23/6/2008 a las 13:39

  • ¿Para mi?

    Comentado por: chiste fácil el 23/6/2008 a las 12:45

  • La mirada del otro es el espejo de nuestra realidad.
    Cuando el dolor y la pena aprietan kamusicate.

    Comentado por: está bien el 23/6/2008 a las 12:14

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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