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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 6 de septiembre de 2008

Blog de Vicente Verdú

De un castillo a otro

/upload/fotos/blogs_entradas/violinista1_med.jpgAsí como los silencios de la música crean la música y los reposos deportivos generan una potencia superior, en la producción de un cuadro los momentos en que el pintor mira el lienzo, y sólo mira, pintan tanto o más que aquellos otros en que interviene el pincel.

La ausencia crea tanta o más realidad que la presencia, como también las apariencias son tanto o más intensas que las sustancias. De una se pasa a la otra y de la otra se pasa a la una mediante un vaivén incesante que viene a ser el modelo general de la existencia.

De la enfermedad a la salud, del amor al odio, de la felicidad a la desdicha, de la vitalidad al desfallecimiento. Este binomio de todos los tipos y cuya constelación preside la Gran Pareja vida/muerte, opera como el código radical de nuestro destino y asumirlo debe llevar a la paz: la paz que se opone a la guerra, la serenidad que sin tregua se alterna con la inquietud, el desasosiego que repetidamente nos impide disfrutar del acuerdo con nosotros mismos. Ni en los veranos o en los veraneos, ni en los bailes y las vacaciones, ni en las epifanías, las onomásticas o las verbenas, se acaba con el insufrible dúo del sí y el no. Parece que vivimos para vivir escindidos. O al revés: vivimos escindidos como la forma inevitable de ser. Seres diseñados para la muerte cuando el ser sólo se concibe como un dibujo vivo.

[Publicado el 01/7/2008 a las 10:45]

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Comentarios (20)

  • No hay castigo, nunca lo ha habido. Solo alguien que vive con la misma complejidad.

    Comentado por: devenir el 09/7/2008 a las 10:14

  • http://es.youtube.com/watch?v=hD4nKN3pBCA

    Comentado por: hace tiempo que me pregunto cuál será mi castigo el 09/7/2008 a las 03:27

  • Los silencios forman parte de la composición musical, de la partitura. Tienen su signo, su representación, no son nada, son algo. Dejan respirar al ejecutante, son un respiro natural o forzado pero necesario. Hay gente que no admite los silencios en su vida y hablan sin cesar, los rellenan de vacíos. Palabras huecas, blablablas, les llamo yo.
    Aunque solo con un "hola" tuyo llenas de música mi espacio...
    Saludos y buenas noches, el sueño hace que me desconcentre y me salga por los cerros de Úbeda, por cierto, bonita que es Úbeda.

    Comentado por: M.CArmen el 04/7/2008 a las 01:11

  • Me gustó el poema del gato. Verdadero. Así son los animales, en mucho, superiores a los humanos. No hay que irse para que te echen de menos. Con frecuencia te observan con esa mirada de preocupación y te siguen por la casa para asegurarse que nada ha cambiado o va a cambiar. En algunas ocasiones uno tiene que levantar el animo y hablarles como si nada pasara para verles brillar los ojos, para que cambie la comisura de sus labios y finalmente se tumben y relajen, para que descansen de ese estar pendiente de su amo que hoy no parece ser el mismo.

    Comentado por: me el 02/7/2008 a las 18:00

  • Ojos somnolientos, no pensar en los ácaros, como si no existieran mejor. Lo menudo, lo pequeño, lo más diminuto, ojos somnolientos.

    Comentado por: besitos y hasta después el 02/7/2008 a las 13:00

  • Hoy sandía y sueño con te con leche a partes iguales.

    Aunque el mundo minino es un gran enigma para mi, me ha gustado el punto de vista del poema, la voz del gato. Pensamos en nuestra existencia según nuestros propios parámetros, y me ha encantado ver cómo esta existencia se relativiza y se percibe en relación a otros seres vivos. ¿Cómo nos verán el sol, el agua, la tierra, las plantas? ¿y los ácaros?

    Comentado por: sandía el 02/7/2008 a las 12:52

  • Cuando venía hacia aquí pensaba en el olor a café y tostadas y en si hoy habría habido un jugoso melocotón para el desayuno y me sonreía y era feliz, feliz, feliz.


    Esta mañana cuando me desperté decidí que hoy iba a colgar el poema del gato en un piso vacío, que me gusta tanto y que siempre acabé decidiendo no colgarlo; debe de ser porque son muchos los que parecen no entender mi entusiasmo cuando lo leen, es posible que les pase porque nunca han conocido a un gato.



    UN GATO EN UN PISO VACÍO

    Morir, eso no se le hace a un gato.
    Porque qué puede hacer un gato
    en un piso vacío.
    Trepar por las paredes.
    Restregarse entre los muebles.
    Parece que nada ha cambiado
    y, sin embargo, ha cambiado.
    Que nada se ha movido,
    pero está descolocado.
    Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

    Se oyen pasos en la escalera,
    pero no son ésos.
    La mano que pone el pescado en el plato,
    tampoco es aquella que lo ponía.

    Hay algo quí que no empieza
    a la hora de siempre.
    Hay algo que no ocurre
    como debería.
    Aquí había alguien que estaba y estaba,
    que de repente se fue
    e insistentemente no está.

    Se ha buscado en todos los armarios.
    Se ha recorrido la estantería.
    Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
    Incluso se ha roto la prohibición
    y se han desparramado los papeles.
    Qué más se puede hacer.
    Dormir y esperar.

    Ya verá cuando regrese,
    ya verá cuando aparezca.
    Se va a enterar
    de que eso no se le puede hacer a un gato.
    Se irá hacia él
    como si no quisiera,
    despacito,
    con las patas muy ofendidas.
    Y nada de saltos ni maullidos al principio.



    WISLAWA ZYMBORSKA

    Comentado por: feliz día el 02/7/2008 a las 12:10

  • seres diseñados para la muerte... esos creo que no comparten mucho.... m

    Comentado por: Enea el 02/7/2008 a las 01:04

    "... cuando el ser sólo se concibe como un dibujo vivo"

    Lo comparten todo, incluso el mismo destino, ¿no?

    Comentado por: dibujo el 02/7/2008 a las 09:54

  • esa camiseta blanca es tan bella, Arconada, porque es bueno compartir con las ausencias que uno quiere, eso no impide estar de fiesta, reir, trabajar y tener metas, no todo lo contrario.
    esa camiseta... así es.... ( no constantemente, pero compartir algunos momentos con .... eso sí me parece vivir)

    seres diseñados para la muerte... esos creo que no comparten mucho.... m

    Comentado por: Enea el 02/7/2008 a las 01:04

  • es bello que te quieran no?. y en la tristeza no se puede querer, porque no das nada, nada pero... m es un camino que se abre y hay que recorrer, después ... después de ese camino están las ausencias, eso sí, eso sí que es bello... m
    e forte ll'one cuando el chelo è oscuro

    Comentado por: Enea el 02/7/2008 a las 00:41

  • la ausencia es el mayor silencio que conozco, entras en casa y ves los objetos, que parece que también se han quedado en silencio. pero esa esa ausencia es pura tristeza, después se pasa y queda esa ausencia que es muy bella, los recuerdos de las personas que has querido

    La ausencia crea tanta o más realidad que la presencia... como los silencios crean la música,

    y así es de bello ese encuentro con la noche, como está muerto no regresa, y así es de bella la ausencia, pero es un silencio diferente, todo está quieto, los muebles están quietos, todo. todo produce una extraña sensación de silencio, las cortinas que... ahora simplemente cuelgan, como si alguien las hubiese dejado allí puestas, y si pones el televisor parece que habla solo, para nadie y si pones la música es como un sonido que se rompe, como si se anulara la melodía, y quitas los relojes de toda la casa, no para que se pare el tiempo, no, porque ya no te interesa la hora. y durante algunos días le llamas por la mañana y... y te dices, uy! hay que acordarse que está muerto, o como cuando oyes el sonido de la ambulancia y aún te alteras o el sonido de los bomberos que es peor, y les ves trabajar y sacar los cuerpos, y ese gesto cuando cerró los labios y los ojos para decirme que estaba muerto, y siguió trabajando, como es lógico, hasta que lo sacó del coche... pero eso no es ausencia.... eso son recuerdos.
    la ausencia se queda impregnada en casa con esa extraña quietud de los muebles...
    m,
    y lo más bello, es cuando el noticiero vuelve a hablarte, y hay melodía en la radio y hasta los muebles parecen que ,,,, y abres la ventanas porque ya sabes que no se va a ir jamás, y entonces si puedes pasear con la ausencia, esa sí que es bella, esa es una gran compañera, te hace sentir, son los buenos recuerdos... y eso sí son los silencios de la música...

    no hay que dejar nunca que entre el invierno en casa antes de tiempo, porque si no te vence.

    tic-tac, tic-tac
    es el invierno que llama
    a mi ventana

    tic-tac,tic-tac
    no entres,
    me estoy vistiendo

    es verano
    tengo las ventanas cerradas
    para que el Sol no salga
    por las mañanas
    ..........

    es importante vestirse, que no te venza la tristeza, ausencias hay muchas, unas más fuertes que otras, si no las tuvieses sería siempre presente y eso me parece poco humano, hay que acoplarlas a la vida, que tenga prioridad el presente, pero con ellas.
    m... como la música, pues

    Comentado por: Enea el 02/7/2008 a las 00:13

  • Hay otra ausencia, de la que hablaba el otro día Verdú: la del comienzo, la potencia, el ser que todavía no es pero está en transición de ser. Hablaba de esa esa separación (ausencia) como "una inauguración, un temible abismo de luz al comienzo y tras él un alegre vértigo que estrena una vida, un amor, una potencia acaso gigantesca".

    No hay mal que cien años dure, y la ausencia con el tiempo se transforma en recuerdo y cariño, o no-dolor en el peor de los casos.

    Comentado por: renacimiento el 01/7/2008 a las 22:30

  • La ausencia hace que nos quedemos suspendidos, que nos abandonemos de todo menos de la necesidad de ese algo que nos falta, que pongamos energía y sentimientos en un esperanzador retorno que casi nunca sucede. Agota esa espera inútil en la que al final se mezclan dolor e impotencia. Nos aferramos a olores, palabras, gestos, para intentar retener una presencia que a esa hora ya no existe, se ha ido. Hay ausencias blancas (la que se sabe provisional porque queda la ilusión del reencuentro), ausencias grises (cuando llega la convicción de que es necesaria la distancia, la soledad como estrategia de preservación), y ausencias negras (la que viene acompañada de la muerte, la máxima expresión de la nada). Tal vez haya una ausencia azul, esa que nos traen el tiempo y la resignación, una luz breve que nos ilumina para recordarnos que todo pasa...y también todo queda.

    Comentado por: Naturaleza viva el 01/7/2008 a las 21:32

  • Siempre me pasa igual, cuando empiezo a leerlo me pierdo en él, hojeo y no termino. Por empezar por el principio:

    2
    Cuando reconocemos algo como bello,
    estamos admitiendo la existencia de lo feo.
    Cuando reconocemos a algo como bueno,
    damos lugar a la existencia de lo malo.
    "Ser" y "no ser" se generan mutuamente.
    Lo difícil y lo fácil, se complementan,
    Lo largo y lo corto, definen a su opuesto.
    El antes y el después se suceden continuamente.
    Así; el Sabio resuelve sus asuntos sin intervenir
    y enseña sin hablar.
    Crea las cosas sin poseerlas
    y cuando se van, las deja marchar.
    Tiene pero no posee, por eso siempre tiene.
    Cuando termina su trabajo, no se apega a él
    y por eso su obra es imperecedera.

    Comentado por: Jaime J el 01/7/2008 a las 20:03

  • Estoy de acuerdo, Verdú. Somos seres escindidos en una dicotomía permantente entre el ser y la potencia del ser (que no el "no ser"). La nada como concepto se sustenta sobre la no-existencia (muerte) o ausencia de materia (agujeros negros), pero es una contradicción, no existe en sí misma, o por sí misma, solo en contraposición a. Ese vaivén de la existencia que nos hace vivir con el regusto agridulce permanentemente en nuestra garganta es el que nos mueve, nos incita. En definitiva, nos recuerda que estamos vivos.

    Los orientales sienten más fluidamente este binomio, como dice, que nosotros. Me recuerda a un pasaje del Tao, voy a buscarlo.

    Comentado por: Jaime J el 01/7/2008 a las 19:08

  • Los franceses tienen esa palabra para el desamor, que en nuestro diccionario falta:
    l'indifference, que ya no es ausencia, sino ausencia de ausencia, el vacío.

    Comentado por: escarola el 01/7/2008 a las 18:01

  • Me pregunto cuando se desvanece la ausencia, la ausencia no es la nada, es otra cosa, el fantasma o la sombra de la presencia, pero llega un momento en que se pasa de la ausencia al vacío, del sueño a la nada, del duelo a la indiferencia; esa luz que al declinar parpadea unos instantes-días noches, semanas- hasta apagarse por completo. En ese último trayecto hacia la indiferencia nos acompaña la sombra de la ausencia, su fantasma. Porque la ausencia llena, no es vacío, sigue siendo presencia invisible. El vacío sería la ausencia de toda ausencia, pero en la ausencia aún está viva la imagen de la presencia. La ausencia acompaña, mientras que en el vacío no hay nada, ni siquiera uno mismo. En el vacío la imagen de la ausencia queda definitivamente rota, imposible de recomponer.
    Muy bello tu poema, Enea.

    Comentado por: escarola el 01/7/2008 a las 17:48

  • del río al mar, pues

    ..
    duerme
    quiero que duerma la noche,
    para siempre
    sobre la arena

    duerme, de una vez
    noche
    que quiero estar sola

    me he llevado el agua
    y las piedras

    (ya sé que el río,
    llora)

    Y no ha quedado nada, Nada
    me lo he llevado Todo
    todo
    a la arena

    y,... sí
    he dejado
    que en mis pies descalzos
    se clavarán todas las estrellas

    .- no llores, río
    no llores
    el pergamino pesa

    Recuerdas?
    tic-tac... tic-tac
    la Tierra es un reloj de arena
    tic-tac, tic-tac...
    tic-tac, tic-tac

    ya el mar se la lleva

    Comentado por: Enea el 01/7/2008 a las 15:39

  • Los contrarios, herencia de la lírica petrarquista y de los sonetos de Quevedo:

    Es hielo abrasador, es fuego helado...
    ...es un breve descanso muy cansado;
    es un descuido que nos da cuidado,
    un cobarde con nombre de valiente,
    un andar solitario entre la gente
    un amar solamente ser amado...

    Comentado por: José Luis el 01/7/2008 a las 14:50

  • Después de toda una temporada soñando con unas sandalias blancas delante de un escaparate, resulta que me sentaban mucho mejor sus mellizas gris plata. Eso tiene alguna conexión con la ausencia ¿no? Pero no sé si lo de los zapatos es trasplantable a las personas como los experimentos con las ratas.

    Comentado por: escarola el 01/7/2008 a las 14:02

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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