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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 20 de agosto de 2008

Blog de Vicente Verdú

Parejas que gritan

En pocos signos se representa tanto la aspereza de la vida, la hosca dificultad de ser, como en esos insultos que inesperadamente, al lado, caminando por una acera, se escuchan de un marido a su mujer, de una señora a su esposo.

En las poblaciones pequeñas, sería casi imposible asistir a esta expresión pública de rencor pero en la ciudad grande, donde no somos conocidos, esas injurias matrimoniales se registran impunemente, se lanzan tan anónimamente que, a la vez, hieren a cualquiera que esté circulando por allí.

De las antiguas reyertas a puñetazos entre hombres, que veíamos brotar en los núcleos rurales, cargadas de odio y machos dispuestos a matarse entre sí, queda muy poco. Los hombres se matan a menudo dentro de las películas y las peleas con sus mujeres suceden bajo techo y con los periodistas a punto para convertirlos en protagonistas de la actualidad en el apogeo del maltrato conyugal.

La circunstancia que sustituye, sin embargo, a las tradicionales y brutales palizas en la calle de pueblo son las palabras terribles entre él y ella, no obreros ni amas de casa, no jornaleros ni multíparas, sino figuras de clase media alta que poseen un coche de tres litros a cuatro litros aparcado a unos metros del escaparte en la bien urbanizada zona comercial. Los participantes continúan, a lo que se ve, siendo pareja estable pero ¿de qué modo sería posible liberarse de esa penitencia que desestabiliza sus almas, astilla sus vidas y enferma crónicamente el mutuo deseo de vivir? ¿Cómo no deshacerse de ese sujeto infame que nos humilla, nos amarga, nos asfixia?

Hace cincuenta o sesenta años, en los tiempos de las ruidosas trifulcas callejeras, alguien pedía auxilio a la policía pero también a una tranquilizadora pareja de loqueros que se apeaban de la ambulancia con la camisa de fuerza en las manos y, repitiendo los expedientes de los encargados de la perrera y sus lazos para canes rabiosos, intervenían en el alboroto y seleccionaban a un de los litigantes como el ser demente que merecía ser encerrado, tratado y separado de la convivencia en paz.

Ahora, los loqueros no existen ni acuden. Sólo llegan los servicios de urgencia cuando hay víctimas sangrantes y tumefactas agonías, porque en su defecto los paseantes no telefonean de ningún modo a las autoridades asumiendo así que estos altercados, por desgarradores que parezcan, forman parte de la vida común y esa unión, matrimonial o no, persistirá todavía por su cuenta. Persistirá hasta el punto en que, si no hay asesinatos periodísticos relativamente pronto, las heridas que se inflijan entre sí irán conduciéndoles al expediente, cada vez más sencillo, del divorcio o la separación. Se trataría en fin, de acuerdo a los censos oficiales, de enfermedades sentimentales autónomas e incluidas en el ámbito de la sostenibilidad social y cuyo equilibrio requiere su correspondiente ración de ofensas. De ofensas, deteriores y hasta mutilaciones puesto que las partes aquellas que ya no pueden compartirse se cercenan y las que no contribuyen en adelante a la nutrición afectiva se desecan. De ese proceso más o menos simbiótico pervivirá la pareja hasta que la muerte los separe. Los disgregue entre sí de una u otra manera final, sea esta la muerte real, la compartida muerte cerebral, o la indolora muerte simbólica. Esa muerte decisiva que se hila, en fin, de un conflicto a otro, de una indignidad casera o callejera a la siguiente, de una crueldad a la otra, siendo todavía la pareja, para otros tantos, el máximo reino de la amistad y el amor, el supremo anhelo para existir alentado.

[Publicado el 02/7/2008 a las 07:00]

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Comentarios (29)

  • Estimado señor Verdú; acabo de leer un artículo suyo sobre los hombres pro-feministas, y la verdad es que me asombra hasta el infinito la poca o ninguna sensibilidad y conocimiento sobre las cuestiones de género, habida cuenta de su trayectoria profesional y artística.

    Quizá debiera utilizar más tiempo de ocio para profundizar en el sistema sexo-género, en la situación imparable en las sociedades industrializadas de que los roles de género están cambiando, y por favor, no caiga usted burdamente en los estereotipos sexistas... Para estas cosas ya tenemos grupúsculos más o menos enraizados en tiempos pasados que nos lo restriegan por la cara día sí y día también...

    Espero que algún día vuelva a leer un artículo suyo sobre el tema y me dé una grata sopresa.

    Comentado por: Simone el 10/7/2008 a las 09:29

  • Guapo, guapo Bosé.
    Perfil griego, cuerpo perfecto, armonía en movimiento: Nacho Duato.

    Comentado por: umm el 03/7/2008 a las 10:01

  • Les recomiendo el libro “Mujeres maltratadas. Los mecanismos de la violencia en la pareja” de Marie-France Hirigoyen en Paidós. Ella relaciona esta violencia con el esquema de dominación/sumisión que se perpetúa en todos los ámbitos de nuestra sociedad. El libro analiza de un modo muy claro y ordenado los tipos de violencia y sus características. La violencia síquica precede y va asociada a la física y se da también aisladamente; es ésta precisamente la que las personas maltratadas identifican como la más difícil de soportar. Se instala progresivamente de modo sutil, crea tensión hasta producir terror, en unos casos con gritos, en otros con susurros; el control cada vez es mayor (horarios, vestido, llaves del coche, dinero, relaciones…), el aislamiento del entorno, los celos, las amenazas. Explica también como se desarrolla el proceso cíclico que dificulta la salida. Y no elude los casos de violencia ejercida por mujeres.

    Es importante distinguir que lo que define el maltrato es que no se produce como un desliz puntual, como un hecho aislado sino el que se repite sistemáticamente. Ni los maltratadores ni las maltratadas tienen un perfil único, este tipo de relaciones surgen en todos los niveles económicos, sociales y culturales. Según la autora es la configuración de la relación lo que explica el fenómeno.

    Por eso es necesario definir “los buenos tratos” y educar a nuestros jóvenes desde ahí. Importante localizar un maltrato, pero muy importante aprender a respetar al otro, asentar las relaciones sobre los valores de la igualdad, la libertad y aprender a resolver conflictos de modo pacífico. Ya se están llevando a cabo iniciativas en este sentido con resultados muy satisfactorios.

    Comentado por: Mucho por hacer el 03/7/2008 a las 01:09

  • En cuanto a relaciones destructivas, supongo que se acuerdan de ésta:
    http://es.youtube.com/watch?v=kStFLZ8N2B0

    (Y ya me callo)

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 23:44

  • Bosé también es guapo. Pero yo tengo el perfil muy claro. Otra cosa es que luego me enamore de gente que no tiene nada que ver.
    La gracia, belleza en movimiento, que decía Schiller. Más o menos es lo que entiendo yo por belleza significativa.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 23:22

  • Bosé es más refinado y espiritual. Pero qué quiere que le diga, fantasma, cuando hace ese gesto en el aire que parece que lo esté esculpiendo, con esa gracia que tiene sonriendo, con esa melena rizada, vamos, que me quedo con Calamaro.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 23:18

  • Recuerdo un documental sobre la belleza en el que se aseguraba que cierta proporción en las relaciones métricas entre cintura, cadera y hombros eran universalmente atractivos en la mayoría de las culturas. La separación entre los ojos, la distancia con la nariz y la boca, eran también constantes. Por supuesto la teoría era evolucionista y se supone que ese modelo era signo de fecundidad. Puede que ese sea el patrón de belleza natural o innato que luego sea modificado o contradicho por el cultural, por el aprendizaje de cada cual. Yo creo firmemente en lo del complejo de Edipo y la imagen o contraimagen parental. A veces, según he observado, lo que se busca no es la imagen del padre o de la madre sino la contraria, la opuesta, como si de esta manera se alejase el tabú del incesto.

    Eugenio Trías tiene un libro en el que relaciona horror y belleza, Lo bello y lo siniestro, con prólogo de Verdú, por cierto. No lo tengo a mano, es una pena, pero creo recordar que hablaba de esa sensación de inquietud que se produce cuando en la observación de lo bello, aparece un elemento sobrenatural o perturbador –algo que se percibe como perteneciente a otra naturaleza o a lo inerte- que quiebra la percepción de esa belleza, convirtiéndola en horror. A mí es esa la sensación que me producen las supuestas bellezas recauchutadas, cuando se percibe el artificio, el implante, se crea esa sensación siniestra, que disipa todo posible encanto.
    Lo bonito se contrapone a lo bello. Dentro de un mismo patrón cultural no hay discusión sobre lo bello, pero sí sobre lo bonito, que puede ser atractivo o no. A mí me atrae lo que me resulta significativo, que no coincide con lo bello absoluto ni con lo bonito, sino lo que me evoca emociones.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 23:01

  • Siempre tengo la misma duda: si los conceptos como belleza, bien, etc. son innatos en el ser humano o son aprehendidos. Lo que usted comenta, Vic, si existe realmente ese sustrato común, algo parecido a ese "inconsciente colectivo" del que hablaba Jung. Entiendo que si, que existe.

    Hay un libro que tengo pendiente leer hace años, pero siempre me quedo atrapado en el comienzo, porque me resulta indescifrable:

    "Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín en el que todos los corazones se abrían, en el que todos los vinos se escanciaban.
    Una tarde, ne senté a la Belleza en las rodillas. - Y la encontré amarga. - Y la cubrí de insultos." A. Rimbaud. Una temporada en el infierno.

    Comentado por: me pregunto el 02/7/2008 a las 21:35

  • Fue un tanto frívolo por mi parte quejarme del tono lúgubre de los últimos post de Verdú, cuando lo cierto es que es tan necesario hablar de esta violencia soterrada y tácitamente aceptada por la sociedad, precisamente porque no se habla.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 20:48

  • Después de dejar eso para el vizconde me fuí, sin pensar que tendría una respuesta inmediata. Esta noche les leo con calma.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 20:26

  • varias cosas:

    la recepción de lo bello no es la msma para todos; pero lo bello 'existe' como idea pues es un substrato común, como el sentido común, es decir se construye por la sociedad pero lo que se construye por muchos 'existe idealmente', luego se emancipa, digamos... y se percibe de forma distinta o puede hacerse, pero también existe una percepción canónica pero más bien inter-subjetiva que subjetiva, realmente lo que se ha construído es una categoría casi vacía pero que en cierto modo repercute a todos por cuanto 'sabemos' o creemos saber de qué hablamos cuando decimos que algo es bello, o feo, o horroroso.
    Para mí, lo horroroso produce aversión instintiva y no es común, lo sublime como una enorme ola o un rayo provoca la huída pero cierta complacencia si se nos asegura que no nos dañará, he aquí que lo sublime puede ser bello y atractivo bajo ciertas condiciones; lo bello puede ser inquietante al espíritu, la tentación se viste de mujer bella, y atrae, sobre todo luego 'lo malo' y 'lo bueno' revestido de belleza atrae; lo feo es común, vulgar causa rechazo...no tengo tiempo..sacaré mañana más punta al romo discernimiento

    saludos

    Comentado por: vic el 02/7/2008 a las 20:12

  • Estoy leyendo la novela de El Gatopardo, después de haber visto la película, y en el libro se dejan caer matices que no pueden transmitirse a la película como que probablemente la pareja Tancredi-Angélica acabarían con el tiempo riñendo como los protagonistas de la entrada de hoy. Me he dejado para esta noche el último capítulo de la muerte del Príncipe.

    Comentado por: José Luis el 02/7/2008 a las 19:07

  • ¿De Belleza ? ¿ Es obligatorio?
    ¿ Verdú no hablaba de parejas que gritan ?.
    Puede que lo esté pasando mal pero a mí me cuesta entenderla.
    Me ha pedido tiempo para pensar porque necesita estar sola y tranquila. Dice que no me preocupe que no tiene nada que ver conmigo , que no me aferre tanto a ella , que ya siente insalvable el muro y que tanta prisión la ahoga.
    Ahora me veo en la calle, deambulo en busca de nadie, pero con el cerebro ardiendo .Quiero marcarme objetivos concretos y alcanzables que me obliguen a superar la barrera del silencio y a ganar el control que ambos hemos perdido . Me resulta del todo imposible y sigo caminando sin rumbo en busca de ... ¿ una copa ? ¿ un consuelo? .
    Si tuviera que andar mucho para alcanzar un bar, muy pronto me vería invadido por ese veneno que mata la dicha ,que roba la esperanza , que consume el anhelo de vivir y que oscurece y desfigura sin piedad la autoestima . Ya lo he conocido otras veces y me ha hecho sentirme como preso en un ámbito sin salida, exasperado por no poder cambiar nada de esta existencia que me ahoga.
    Me pregunto por qué pese a tres años de sufrimiento , sigo con ella . Me imagino que la misma indefensión que siento cuando la tengo cerca me imposibilita librarme de ella.
    ¿ Vuelvo?
    Echo a correr porque la lluvia arrecia.
    Al doblar una esquina me doy de bruces con un paraguas abierto .El viento lo arranca de la mano de su dueño y al ver como de manera cómica queda triturado por las ruedas de una moto que pasa volando , noto que estoy llorando .
    ¿ Por qué me siento como si la muerte me hubiera arrebatado lo que más quiero? .
    Aceptar y seguir no es fórmula mágica.

    Comentado por: Hablar el 02/7/2008 a las 18:53

  • Y si seguimos con el cine ¡no digamos! ¡Cuantos feos guapos!
    Bogart, Bette Davis, por ejemplo. Incluso Katherine Hepburn. Decían de ella que si era demasiado delgada, demasiado masculina, y sin embargo no creo que haya un hombre que no piense que era bella.

    ¿Y en el arte?

    Comentado por: sigo el 02/7/2008 a las 18:39

  • Seguimos con la belleza femenina. Curiosamente como plantea de camino las mujeres que aparecen en las revistas tienen curvas y más curvas (no solo sobresalen los labios). Sin embargo en las pasarelas de moda se lleva lo andrógino, tanto en hombres como en mujeres.

    Comentado por: sigo el 02/7/2008 a las 18:23

  • Sigan hablando de belleza, por favor.
    Después me incorporo, es que voy de camino.

    Comentado por: fantasmita de camino el 02/7/2008 a las 17:58

  • Y con respecto a la belleza masculina ¿qué me dicen? Escarola Calamaro es feo, feísimo; lo siento.
    Miguel Bosé, belleza. ¿Saben que Visconti pensó en él para hacer de Tadzio en La muerte en Venecia? Créanme si les digo que yo había pensado cuando leí el libro que era su papel y después me enteré.

    Comentado por: fantasmita el 02/7/2008 a las 17:56

  • Exceptuando esos pocos casos de belleza prácticamente indiscutible (ese tanto por ciento tan pequeño de la humanidad), en lo que atañe a los demás mortales está claro que el concepto de belleza es bastante relativo, no sólo sometido a la época o a las modas, sino también a la más estricta subjetividad.
    ¿No han hecho un comentario sobre la belleza de alguien que es rebatido con fuerza por los demás?
    Pienso, por ejemplo, en esos labios sobredimensionados que se convirtieron en una plaga. Está claro que a un gran número de personas les parecen atractivos y a mí... pues nada de nada. En Angelina Jolie, en Scarlett Johanson pues sí, pero todos esos postizos de las revistas... O esas caras mal estiradas. No sé de cerca.
    Me gustan más y me parecen más dignas las arrugas.

    (por cierto, Escarolita es cariñoso, señorita no me lo parece pero como ya estamos con el rollo de la entonación, lo dejamos)

    Comentado por: de camino el 02/7/2008 a las 17:52

  • En ese sentido iba mi comentario, Escarola. Pero ahora, me siento más interesado por el debate entre lo bello - feo que plantean ustedes.
    El problema que veo es que la Belleza como concepto absoluto es difícil de definir. El Sr. Vic plantea el término belleza en contraposición a lo vulgar, lo feo, horrible. Pero ¿qué es la belleza? Cada época ha tenido sus propios cánones estéticos. Lo que un siglo se ha considerado bello, al siguiente ha sido denostado. Manifestaciones: arte, música, literatura, etc.
    La definición de los clásicos era clara: armonía, equilibrio, simetría. Sin embargo, ahora se considera "bello" precisamente lo que rompe con los arquetipos.
    ¿Se puede encontrar belleza en lo feo? El Sr. Vic creo que diría que no. Escarola, parece que si.

    Comentado por: me pregunto el 02/7/2008 a las 17:08

  • Ah, bueno, ya veo, te refieres que no se habla por lo común de ello. Sí, tienes razón. ¿Se considera parte de la normalidad?

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 16:50

  • "Me pregunto", yo creo que aquí Verdú trata también -si no principalmente- de ese maltrato psicológico, de esa violencia "de baja intensidad" pero constante en muchas parejas. Me parece una forma de dependencia compleja - psicológica, económica, social, en resumen, familiar.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 16:46

  • Pues yo creo que tratábamos sobre la belleza, por eso referirse a lo horroroso me ha parecido una desviación. ¿No cree que lo horroroso participe de lo bello?¿Ni de lo feo, por tanto? Es decir, volviendo a Nosferatu, ¿le parece a ud feo o no? ¿Vulgar o especial? ¿O no entra en ninguna de esas categorías al ser horroroso? No sé si conoce un cuento de Hoffmann titulado Der Sandmann (El hombre de la arena, que no, según se traduce habitualmente El hombre de arena),utilizado por Freud para ilustrar su teoría de lo unheimlich. En ese cuento, lo horroroso era presentado bajo distintas apariencias, entre las cuales estaba una bellísima mujer, Olimpia. En otras historias el horror tiene la forma de unos hermosos ojos verdes, o de formas femeninas bellas (serpientes, sirenas).
    Pero admito su libre albedrío para considerar bello o feo lo que le parezca, no faltaba más. Como el trato que ud nos dispense, sr. Vic, será el que mejor le parezca. Yo me tomo los títulos sr. Sra. etc que usamos con la mayor ironía, así que úselos a su antojo. Se nota que es ud un caballero de verdad, sr Vic, no se enfade, incluso le dejaría llamarme señorita si ud. me permite llamarle vizconde.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 16:34

  • Como veo que a ustedes lo les gusta el tratamiento de cortesía, que se tiran de los pelos, vaya, y debido aquél sobre todo a que no les conozco a ustedes y me causan ese , digamos, 'respeto' que creo se debe o debería tener ante quienes, al menos de principio, quizá no deseen un tuteo equívoco. Diré:

    escarola, creo que no me has leído bien por cuanto que respondo de manera directa a la cuestión que me planteabas, luego no se de qué manera piensas que me 'desvío', ¿cuál es entonces 'la cuestión'?, sería la pregunta.
    En segundo lugar, para zanjar cuestiones estéticas voy a emplear el socorrido 'para mí', lo cual creo no dará lugar a más discusiones inanes pues parapetado en mi solo entendimiento (solipsimo?) lo que sea para usted 'lo feo', en particular, o en la categoría que pretenda distribuir al pobre Nosferatu no significará 'para mí' más que una 'acción personal' suya y digamos intransferible como resulta, para mí, decir que:

    lo feo es lo vulgar
    lo feo no es lo bello
    lo horroroso puede ser atractivo pero no participa de lo bello
    lo feo puede ser causa a su vez, como lo horroroso, de aversión
    lo bello es atractivo

    saludos

    Comentado por: vic el 02/7/2008 a las 15:10

  • Sr. Fantasma:

    "Escarola es toda una señora y no necesita ningún elemento que la empequeñezca o minimice" fantasma el 02/7/2008 a las 12:55
    "Escarolita, quiéreme un poco"el fantasma (creo) el 02/7/2008 a las 12:41

    No se preocupe, siga llamándome Escarolita, me gusta, es cariñoso. Señorita me suena un poco más empalagoso, ya no se usa. Le doy la razón en lo deprimente que está últimamente Verdú, vamos de Guatemala a Guatepeor. Hoy he salido con el ánimo por los suelos, se lo digo en serio. Si al menos usara su sentido del humor de contrapunto o alivio, pero no da tregua. El humor, que creo yo no es sólo para los momentos alegres.
    Luego vuelvo, que ahora en vacaciones tengo mucho trabajo.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 13:54

  • Se desvía ud de la cuestión sr. Vic y todo por no admitir que la fealdad no procede siempre de la vulgaridad. No siempre, a veces sí. También hay una belleza vulgar.
    Si, Nosferatu pertenece a esa categoría de lo horroroso, pero también de lo feo.

    Comentado por: escarola el 02/7/2008 a las 13:50

  • vic
    Haga el favor de quitar definitivamente esa (t), Escarola es toda una señora y no necesita ningún elemento que la empequeñezca o minimice.
    Imagino que usted es del otro sexo, por tanto Sr(t)o????

    Aquí somos todas señoras desde los diez años, como ustedes.

    Comentado por: fantasma el 02/7/2008 a las 12:55

  • Qué tema tan durillo para empezar la mañana ¿no?
    Por amor, no. Es un proceso psicológico muy complicado. Por amor no, para empezar falta el amor a uno mismo y si no hay amor a uno mismo, olvídate.

    Yo me piro ahora mismo.
    ¿Escarolita dónde estás?
    ¿Ya os habéis vuelto todos a cambiar de casa?
    Ya os buscaré por la noche, a ver dónde estáis. Aprovechando la benevolencia de la buena gente, claro.
    Que conste que ese tipo tiene pinta de ser una buenísima persona, (el único que tiene un pase en este edificio, así desde fuera), si no fuera porque yo no cambio esta casa por nada del mundo...y que estoy aquí por lo que estoy, me iría con vosotros a ver si me lo presentabais.
    Y menos reirse del personal, eh? Que me pregunto yo cómo tendré tanto aguante.
    Escarolita, quiéreme un poco.

    Comentado por: el fantasma (creo) el 02/7/2008 a las 12:41

  • a la sr(t)a. escarola,

    Nosferatu sería 'horroroso' que causa horror todo muy en la línea del Romanticismo... y de Schiller...incluso podría ser que causara terror...y aun pudiera ser 'sublime'. Porque lo 'atractivo' no pertenece sólo a la categoría de lo bello.

    saludos

    Comentado por: vic el 02/7/2008 a las 12:32

  • Se habla de maltrato físico pero no tanto del maltrato psicológico. Entre una discusión de pareja en la que el acaloramiento puede hacerte decir cosas desagradables y el continuo y persistente martilleo intimidatorio con palabras, insultos, desprecios, parece que la línea no está tan clara. ¿Escuchar durante años frases como "tu callate que no tienes ni idea" "eres un inútil" "no sirves para nada" "si no fuera por mi estarás en la calle" es maltrato? Por poner ejemplos.

    ¿Por qué se mantienen juntas estas parejas? Hay muchos factores, entre ellos la edad y la situación de dependencia económica. ¿Los más decisivos son los económicos? ¿Es por amor?

    Comentado por: me pregunto el 02/7/2008 a las 11:46

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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