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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 10 de octubre de 2008

Blog de Vicente Verdú

Sobre el amor

/upload/fotos/blogs_entradas/partitura_romantica_med.jpgLos males de amor suelen ser de los más dolorosos pero, a la vez, de lo más vulgares. Basta escuchar una letra de una ramplona canción romántica aludiendo a desengaños, traiciones, separaciones, melancolías, o desentendimientos para sentir un alivio personal notable e inmediato. El mal de muchos consuela a listos y tontos pero consuela a quienes se creen más listos que los demás hasta que los tontos reproducen punto a punto sus penas seleccionadas. Una pena, en fin, necesita el prestigio de la excepción para mantenerse alta y activa. Por el contrario, cualquier contrariedad, se abarata y reduce si la observa repartida masivamente y sin importar el destinatario. He aquí, en fin, el supremo beneficio de la comunicación y la información en la sociedad de la información y la comunicación de masas. En la medida en que constatamos que nuestro dolor amoroso lo siente a la vez una multitud de gentes pasamos de cultivarlo con esmero a repelerlo, de saborearlo a rechazarlo. Aquello que nos iguala a la muchedumbre nos anula, aquello que nos hace desaparecer como receptor singular tiende a introducirnos en el anonimato, aquello que descubre la naturaleza no excelente sino común de la experiencia, reduce lo más extraordinario a la ordinariez, convierte el banquete en rancho, la tragedia en folletín, la obra maestra en panfleto y el padecimiento en pasto.

[Publicado el 03/7/2008 a las 11:30]

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Comentarios (40)

  • Sí, todo está bien. Cuídate.

    Comentado por: un beso el 21/9/2008 a las 12:37

  • me tengo que ir. hasta otro momento. todo está bien.

    Comentado por: me voy el 21/9/2008 a las 12:35

  • y lo entiendo. no es fácil, habrá una manera. un beso y se feliz, es lo único que quiero.

    Comentado por: lo sé el 21/9/2008 a las 12:26

  • a veces me voy porque es difícil para mí hablar y sentirte, escucharte tan cerca.

    Comentado por: mis besos el 21/9/2008 a las 12:24

  • yo también, hace tiempo que acepte que formas parte de mi. disfruta.

    Comentado por: diviértete el 21/9/2008 a las 12:20

  • me voy

    Comentado por: y te llevo conmigo el 21/9/2008 a las 12:17

  • si es lo mismo que me pasa a mi

    Comentado por: lo intuyo el 21/9/2008 a las 12:12

  • Y tú a mí? Sabes tú lo que haces conmigo?

    Comentado por: dentro el 21/9/2008 a las 12:09

  • A veces me dejas sin respiración.

    Comentado por: a ti el 21/9/2008 a las 12:06

  • Te adoro
    (acepción 4. Amar con extremo)

    Comentado por: gracias el 21/9/2008 a las 12:02

  • Existe el amor universal de una pareja, esa dulce pasión de confianza y sexo, que puede lograr feliz compasión o causar una amargada decepción de dolor de amor en el corazón. La palabra que quiero para definir el amor, no es el sexo ni es pasión, porque hay amores donde no hay práctica sexual. Existen amores de padre, de madre, de hijos, de hermanos, de tíos, a animales, a amigos, a plantas, a un equipo de fútbol, a la fiesta de los toros, y en estos amores no existen la pasión ni el sexo, pero si hay verdadero amor de entrega y pasión... También hay otros amores, como el amor propio, el amor a lo material o a un pasatiempo. Hay muchas formas de explicarlo, como por ejemplo que una persona tenga tanta pasión con su automóvil, incluso más que por una persona, otros quieren más a su perro o a su gato que a cualquier ser humano que han conocido. Llega a tal extremo que alguien quiere tanto a su coche que no duerme pensando que se lo van a robar o rallar la pintura, quiere que brille como una patena y hasta gasta sus últimos ahorros que ganó con el sudor de su frente para lograrlo. Solamente el amor a una persona, a un pasatiempo, a un ocio, a una actividad lúdica, a coleccionar algo, puede hacer que alguien haga cosas increíbles, verdaderas barbaridades. El amor puede hacer que un pescador deportivo vuelva a pescar, a pesar de que estuvo mucho tiempo sin coger ningún pez, dedicando muchas horas sin conseguirlo, hasta llegar a quemarse al sol, a mojarse y a poder coger una pulmonía e incluso arriesgar su vida en los rápidos de un río. Y después de gastar mucho dinero, hacer largos viajes agotadores, hasta producirse una herida clavándose un anzuelo, para no ganar nada... A veces estos amores pueden causar dolores. Hay amores a un dios, que es algo que ni si quiera la gente puede ver ni tocar, sin prueba alguna de su existencia. Se invierten fortunas inmensas en construir templos donde adoran a sus dioses, estando muchas veces pasando calamidades y necesidades alimenticias y personales sin importarle nada sufrir esas carencias por ello. Pero todavía existen sitios donde la gente se juntan por algunos días a la semana para expresar su amor por su Dios sin beneficio material, sin importar lo que tenga que hacer para lograrlo, ni lo que le cueste, muchos inconvenientes y dificultades sin ganar nada a cambio, y sin estar completamente seguros de su existencia, en cierto modo esto es amor. Mucha gente adora a un dios inmediato, que es el terror o arrojo que llevan dentro, el dios de su propia ignorancia... Porque creer en lo que no se puede probar es una forma de encontrarse amparado ante la dureza de la vida, ante la soledad, estimula la represión contra nosotros mismos, y nos consuela de la adversidad. Pero raramente creemos en lo que vemos, si no queremos verlo. El amor es ver lo que uno quiere ver, es la imperiosa necesidad de creer aunque no haya motivos para ello. Por las creencias, la gente puede soportar la posesión de un innominado ser, es como una forma de huir de un orden social que les serena creyendo... Durante gran parte de la historia de la humanidad, la gente masacró, murió, exterminó, saqueó, asesinó, arrasó, y violó, por amor a su dios particular. El cristianismo surgió como una necesidad de supervivencia de la gente por la profunda crueldad del momento, por la muerte de millones de inocentes crucificados y masacrados, y para controlar la rebeldía de los humillados, por el sufrimiento de los pobres, para consolar a los esclavos, para sublimar la subversión general incipiente en la época, transformando el ansia de venganza ocasionado por una vida mísera y tortuosa, en una vaga recompensa celestial por aguantar la injusticia social estoicamente, y para controlar cualquier conato de rabia destructiva general. Se creo el cielo para tranquilizar a los esclavos, para darles una esperanza e ilusión ante tanto sufrimiento en galeras y en trabajos forzados, para que aceptaran su destino de tortura, hambre y muerte con resignación que les llevaba a un mundo mejor. Y mil años después en la Edad Media, se creó el infierno para someter a los siervos y criados, con la amenaza del fuego eterno para que siguieran respetando los privilegios de los nobles y reyes. Sin embargo, en el año dos mil de nuestra era, se han abolido tanto el cielo como el infierno, y se ha creado un nuevo culto, un nuevo dogma, la gente se está convirtiendo al narcisismo, al dinero y al sexo, esa es la doctrina imperante. Además el único infierno que existe es estar esclavos de nosotros mismos en vida. Una de las causas por las que el amor cristiano no ha conseguido transformar de la mente de los creyentes, es porque se les enseñan las creencias del amor con unos preceptos ideales de felicidad fuera de la realidad social y económica, y eso conlleva mucho dolor y amargura, lo mejor sería que se fuera menos indiferentes al dolor ajeno, actuando más con empatía... Pero ¿cuál será esta palabra mágica que puede definirlo, que describe todo los amores, hasta amores que causan dolores? Una palabra comodín que sirve para todos. He llegado a una conclusión de que solamente hay una palabra que lo abarca todo, que es el sacrificio, y describe a todos por igual. El amor es entrega y sacrifico, pero también supervivencia sacrificándonos. No tiene nada que ver con el dolor y el sufrimiento, una persona puede sacrificarse y ser feliz al mismo tiempo. La grandeza del amor no está en dar más o mejor, sino en la renuncia, es lo que se llama privación con doloroso esfuerzo. Aunque casi ningún sacrificio es puramente altruista, porque siempre cuando damos esperamos recibir en esta vida o en la otra para lo que creen en ella. En la vida no podemos elegir un sentimiento muchas veces, pero lo que sí podemos hacer es elegir una idea, una actitud ante la vida, siendo cariñosos y tiernos con los demás, tendiendo una mano solidaria a alguien ayudando a alguien, aunque no se lo merezca, y abriendo nuestro corazón a quien lo necesite. Porque no somos más que lo que elegimos, lo que sucede es que no siempre podemos elegir, es como un privilegio para unos pocos, lo que nos obliga a aceptar lo que nos sale y las pocas oportunidades que se nos presentan para amar. ¡El amor se demuestra! Para amar tenemos que sacrificar parte de nosotros, de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestro futuro, de nuestro dinero... No importa el amor que sea, si uno ama, uno tiene que quitarse de sí mismo para ese amor, hasta tal extremo que puede causar carencia, dolor, problemas, incertidumbres y la mayor parte de las veces satisfacciones que merecen la pena... Pero que dulce sacrificio es el amor.

    ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA

    Comentado por: ARTURO KORTAZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA el 21/9/2008 a las 00:01

  • amor.

    (Del lat. amor, -ōris).


    1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

    2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

    3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

    4. m. Tendencia a la unión sexual.

    5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor

    6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores

    7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.

    8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.

    9. m. ant. Voluntad, consentimiento.

    10. m. ant. Convenio o ajuste.

    11. m. pl. Relaciones amorosas.

    12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.

    13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.

    14. m. pl. cadillo (‖ planta umbelífera).

    Comentado por: RAE 2008 el 16/9/2008 a las 16:16

  • RAE A 1726

    “AMOR Afecto del alma racional, por el cual busca con deseo el bien verdadero o aprehendido y apetece gozarle. Tómase en varios sentidos según son los objetos a que se adereza la voluntad: si al Padre, se llama paternal: si a la sensualidad, carnal: y si a las riquezas, se llama codicia, y si es enderezado a buen fin, se llama honesto.”

    “Porque no hay alma, tan helada y fría
    Que amor no agarre, prenda y engarrafe”

    Comentado por: RAE 1726 el 16/9/2008 a las 16:13

  • La intimidad del dolor. Por esta regla ni al psiquiatra ni al médico se debería de contar, ya que ellos por sus profesiones lo verán como una cosa normalísima y te pondrán la etiqueta y la solución sobre la marcha. Lo malo es que hay mucho profesional suelto que quiere captar clientes a largo plazo y que te da soluciones a medio o largo plazo (ésto es para toda la vida), con lo que ya tiene uno su nido de dolor preservado hasta la eternidad.

    Comentado por: José Luis el 07/7/2008 a las 12:16

  • Si, luminosa mañana de viernes. Esperanzadora.

    Preguntando, de nada, pero no ha dicho qué le parecen las respuestas. Claro que la música es suficiente.

    ¡Buenos días! Que el sol les caliente y el aire les ilumine las mejillas con una sonrisa.

    Comentado por: buenos días el 04/7/2008 a las 09:50

  • Gracias a ambos por responder a mi pregunta.

    Les deseo una luminosa mañana

    http://es.youtube.com/watch?v=SUxA_5EW0IE

    Comentado por: preguntaba el 04/7/2008 a las 04:38

  • Bueno, que no soy yo la cantante del vídeo. No sé si me lo preguntaba con su: "¿Escarola?"

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 22:44

  • ¿Que si soy yo? No, no soy yo. Es en tono paródico, bajo, por tanto. El humor nunca encajó en lo sublime.

    Para mí la fidelidad es algo sustancial al amor en sus comienzos, es decir, cuando se ama apasionadamente a alguien no se desea más porque la persona amada absorbe todo el pensamiento. Es eso que dice Calamaro de tengo “abierto el minibar y cerrado el corazón” (bueno, el minibar se puede tener abierto o cerrado). Se puede amar a dos personas a la vez pero no apasionadamente a las dos. Leí no se donde una teoría según la cual los amores estables ocupaban una zona cerebral y los pensamientos dedicados al amor apasionado otras, por eso se supone que no son incompatibles. En el amor apasionado la fidelidad no haría falta exigirla, por tanto, se debe dar de forma natural o si no se da es porque no se ama, pero precisamente por eso se pide como prueba de amor. En otras fases de la relación, cuando la pasión decrece y la atención y el deseo se desvían naturalmente hacia otras personas, entonces ya se puede negociar con la fidelidad, dentro de la pareja, porque se da por hecho de que se trata ya de otro tipo de amor en el que la exclusividad no se da de esa forma natural. En determinados casos, se puede amar a alguien sin esperar reciprocidad ni, por tanto, fidelidad. También habrá personas capaces de separar tajantemente amor y experiencia sexual dentro de la pareja

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 21:46

  • Defina fidelidad, primero. Es uno de esos conceptos que parecen tan personales que cada uno entiende la fidelidad de forma distinta, como el amor.

    Entendida como lealtad, sinceridad, constancia en el deseo, diría que en el amor (en sí mismo, como concepto) la fidelidad está implícita: siendo único, excepcional como es, también es leal a sí mismo.

    Que esperemos esa fidelidad o no en el otro, depende de cada uno, pero diría que inconscientemente o no, todo el que ama la espera y la desea. Suena a posesividad, no ni mucho menos. También un poco reaccionario.

    En el caso de poder amar a dos personas al mismo tiempo, se daría entonces la paradoja de ser fiel a cada amor y al mismo tiempo infiel a los dos.

    Comentado por: sublime Bach el 03/7/2008 a las 21:01

  • ¿Estilo bajo? Nada de bajo, fantástico. Representación perfecta del sentido de posesión sobre otros seres humanos.

    Difícil desembarazarse de ese sentimiento. ¿No? ¿Escarola?

    Diferente dentro del blog sin tacto ni piel ¿no?

    Comentado por: fantasma el 03/7/2008 a las 20:15

  • El amor es exclusivo en tanto que es una relación entre dos personas, pero no tanto en cuanto a la manera de experimentarse, en eso creo yo que en el fondo somos todos muy parecidos, aunque lo manifestemos de forma diferente. El amor es siempre el mismo, son los amantes los que tienen la ilusión de estrenarlo, pero ¿qué es el amor sin ilusión?
    Ya me dí cuenta que era el parte meteorológico, fantasma.
    Calamaro no es mi chico, pero se parece o parecía a alguien que me gusta.

    Lo sublime

    CUANDO TÚ ME ELEGISTE

    Cuando tú me elegiste
    -el amor eligió-
    salí del gran anónimo
    de todos, de la nada.
    Hasta entonces
    nunca era yo más alto
    que las sierras del mundo.
    Nunca bajé más hondo
    de las profundidades
    máximas señaladas
    en las cartas marinas.
    Y mi alegría estaba
    triste, como lo están
    esos relojes chicos,
    sin brazo en que ceñirse
    y sin cuerda, parados.
    Pero al decirme: “tú”
    a mí, sí, a mí, entre todos-,
    más alto ya que estrellas
    o corales estuve.
    Y mi gozo
    se echó a rodar, prendido
    a tu ser, en tu pulso.
    Posesión tú me dabas
    de mí, al dárteme tú.
    Viví, vivo. ¿Hasta cuándo?
    Sé que te volverás
    atrás. Cuando te vayas
    retornaré a ese sordo
    mundo, sin diferencias,
    del gramo, de la gota,
    en el agua, en el peso.
    Uno más seré yo
    al tenerte de menos.
    Y perderé mi nombre,
    mi edad, mis señas, todo
    perdido en mí, de mí.
    Vuelto al osario inmenso
    de los que no se han muerto
    y ya no tienen nada
    que morirse en la vida

    Pedro Salinas


    Y lo vulgar:

    http://es.youtube.com/watch?v=lVR_wyuKuaE

    (Creo que va de fidelidad, estilo bajo eso sí) Hasta después.

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 19:55

  • ¿Por qué creen que no ha salido en los últimos meses nunca la palabra "fidelidad" cuando se ha hablado tanto de amor en este blog?



    ¿Ha perdido su sentido?
    ¿Es un imposible?
    ¿Es un tabú?
    ¿Ya no la esperan? ¿Ya no la desean? ¿Se han liberado de ella? ¿Referida a ustedes? ¿Referida al otro?

    Comentado por: una pregunta el 03/7/2008 a las 19:46

  • El amor se vive (desde dentro) como maravilla, como excepcionalidad.

    Comentado por: fantasma el 03/7/2008 a las 19:39

  • Escarola, esta canción nada vulgar de tu chico (no es tan feo, rectifico. Subjetividad: no me cae muy bien) aunque tengo que reconocer que me gusta más el fragmento en el que canta Coque el de Los Ronaldos.
    Es fresca y divertida, nada sublime. Descansar de lo sublime está muy bien:

    http://es.youtube.com/watch?v=AHw4biHIP10


    No habla de amor, pero me encanta. Hasta serían capaces ustedes de decir que habla de amor.

    Comentado por: fantasma el 03/7/2008 a las 19:20

  • Tiene que haber vanidad en esa necesidad de distinguirse del resto, de complacerse en un sentimiento de superioridad.
    Disfrutar de la Perfección, disfrutar de Bach, no es vanidad cuando lo hacemos entregados por completo a su música sin proyectar nada de nuestro yo que no sea el placer de fundirnos con ella.

    http://es.youtube.com/watch?v=ZXnujMPt30Q

    Comentado por: fantasma el 03/7/2008 a las 19:18

  • ¿Existe algún amor que no sea exclusivo, único, excepcional? ¿Existe el amor vulgar, ordinario, común?
    ¿Cómo definirían ustedes el amor?

    Comentado por: pero el 03/7/2008 a las 19:12

  • Amor y exclusividad

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 18:37

  • Me parece que en esta ocasión Verdú no trata de un dolor del que trate de librarse sino de un dolor en el que se recrea con placer hasta el momento en que lo ve reflejado en lo vulgar. Es entonces cuando lo rechaza. Compartir ese sentimiento con Puccini, con Leopardi, con Shakespeare se le hace agradable, pero en el momento en que lo descubre en pongamos por caso,Calamaro , se le disipa la vanidad.

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 18:30

  • Releo el texto y encuentro que el sentido de lo expuesto no es lo que había entendido en un principio. Más bien lo que plantea es que creemos que nuestro dolor es excepcional, sin embargo cuando vemos que los demás tienen el mismo desconsuelo (y los mismos medios para encontrar el consuelo) es cuando lo repelemos, rehuímos porque lo encontramos vulgar, cotidiano.
    Ese deseo de ser único, excelente, ¿es pura vanidad en nosotros? ¿ego-ísmo?

    Comentado por: releo el 03/7/2008 a las 17:37

  • Pues, sin muchos remilgos, me daría igual cómo me trataran si me pusieran ahora un buey (sea de tierra o de mar) en la mesa. ¡Ains, qué hambre!

    Ya, ya, la definición de vulgar como algo despectivo me resulta un tanto chocante. ¿Lo vulgar es denigrante? ¿Lo perteneciente al vulgo también?
    Vale que no me emocionaría escuchando una canción de Julio Iglesias, pero que la gente sí lo haga ¿me convierte a mi en excepcional? Si me emociono con Bach, entonces si. Entonces mi dolor, mi consuelo ¿es sublime?
    Conste que no defiendo los folletines, panfletos, pastos, etc. Pero tampoco los desprecio. La sensibilidad artística es una cualidad que se desarrolla educándola, si no se hace, sigue siendo sensibilidad, aunque sea una "ordinariez" cualquiera.

    Pero me desvío del tema, hablábamos del consuelo y del dolor.

    Comentado por: me comería un buey el 03/7/2008 a las 17:13

  • Pues hala, por fastidiar:
    http://es.youtube.com/watch?v=hFTEj-wgCZI&feature=related

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 16:45

  • Ains, yo creo que Verdú habla de los efectos de la empatía cuando se experimenta a través de lo vulgar, es decir cuando se reconocen los propias emociones bajo un aspecto degradante (canciones pop y otras manifestaciones de la cultura popular). Casablanca no estaría supongo yo entre lo vulgar, aunque tampoco lo supongo yo entre lo sublime. Precisamente es esa identificación con lo inferior, esa empatía, lo que le resulta repugnante.

    Tampoco le trataré a la manera de Tayllarand. ¿No serían taillarines con buey de mar?

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 16:36

  • Bueno, no se preocupe sr. Vizconde que no le trataré a la manera de Taillarand, sino a la manera de Escarola. El buey ese sería de mar ¿no?

    Comentado por: escarola el 03/7/2008 a las 16:33

  • A escarola, (desde ahora me referiré así a ud. a no ser que determine otra cosa, pero conservaré el 'usteo')

    como no tengo tiempo...enim tempus edax rerum etiam fugit...

    sólo le diré que a propósito de llamarme, creo que me lo llama ud., 'vizconde', el tratamiento apropiado sería sr.vizconde...esto me recuerda un mínimo ensayo de sociolingüística del prof. Ross en el libro que editó la Mitford (una de ellas) sobre el U and Non-U Language...decía que, al cabo, sólo en los escritos, en determinados escritos se apreciaba como más evidente la diferencia...también me recuerda algo que leí sobre Tayllerand de cómo distinguía entre gentes de uno u otro rango que se dispusieran a cenar con él; distinguía, Monseigneur, muy fina y agudamente y con mucha gracia además: (cito de memoria pero espero que la 'gracia' se recoja y no sé si me paso en las categorías y sobra el vizconde o el barón)

    a un príncipe: ¿me haría ud. el gran honor príncipe, de poder enviarle este buey? (y el criado de turno se lo servía)

    a un duque: sería un honor para mí, sr. duque, poder enviarle este buey

    a un marqués: ¿podría, sr. marqués, enviarle este buey?

    a un conde: sr. conde, ¿le apetece a ud. buey?

    a un vizconde/barón: ¿quiere ud. buey?, sr. vizconde/barón.

    a alguien sin título: ¿buey?

    espero que si me invita ud. a cenar, (para que vea lo moderno que soy), aunque no sea buey, al menos, y a pesar de no ser titulado, no me trate como Tayllerand...es broma...

    saludos

    Comentado por: vic el 03/7/2008 a las 14:16

  • Vamos que estoy de acuerdo con de mañana.

    Tiene miga su entrada, Verdú...

    Comentado por: ains que me lio el 03/7/2008 a las 13:30

  • Creo que lo que plantea es la sublimación del consuelo, ¿no? Parece decir que si uno llora escuchando una canción ñoña, el dolor de su amor parece devaluado. Bueno, que compartamos los mismos sentimientos (en eso se basa la empatía y el ser humano en general, digo yo) no hace que no sean especiales y únicos para el que los siente. Que el consuelo se encuentre en "disolver el dolor en lo común, en la comunidad" como dice de mañana, no me parece tan malo. ¿Quién no ha llorado cuando Rick se despide de Ilsa en Casablanca?
    Que me lío, luego sigo con más calma. Saludos.

    Comentado por: ains el 03/7/2008 a las 13:24

  • Pero para buscar consuelo podemos recurrir a multitud de estrategias. Supongo que ésta puede ayudar a disolver el dolor, disolver el dolor en lo común, en la comunidad. Si no nos aferramos a ese dolor podremos dejarlo ir de ese modo. Puede ser.
    Hablamos entonces sobre el dolor.

    Comentado por: de mañana el 03/7/2008 a las 12:47

  • Pero para buscar consuelo podemos recurrir a multitud de estrategias. Supongo que ésta puede ayudar a disolver el dolor, disolver el dolor en lo común, en la comunidad. Si no nos aferramos a ese dolor podremos dejarlo ir de ese modo. Puede ser.
    Hablamos entonces sobre el dolor.

    Comentado por: de mañana el 03/7/2008 a las 12:46

  • No se está hablando aquí de amor sino de una invención. El amor no se desintegra tan fácilmente en la nada y su vivencia lo hace excepcional y valioso siempre. Evidentemente no habla de amor.

    Comentado por: de mañana el 03/7/2008 a las 12:26

  • ¡Una tregua, por dios, Verdú! Tantas emociones me tienen el corazón en un sinvivir.

    Es broma, leo luego, ahora solo he ojeado y me he puesto cardiaco.

    Comentado por: ains el 03/7/2008 a las 12:09

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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