Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

jueves, 28 de agosto de 2008

 Consignas para escritores de Jorge Eduardo Benavides

Clase I. Cuentos realistas y no realistas

Ya desde el principio se plantea la arbitrariedad de la propuesta: ¿qué cosa es real y qué cosa no lo es? Como explica Anderson Imbert en su Teoría y técnica del cuento, una cosa es la realidad que advertimos a través de nuestros órganos sensoriales y otra, muy distinta, aquella a la que accedemos gracias a la imaginación de un narrador. El narrador filtra esa realidad digamos «real» que observa y de la que nutre su texto a través de las palabras para devolvernos una versión cargada de subjetividad o en todo caso matizada por su observación, pero sobre todo por las palabras que usa (y por cómo las usa). Quiere decir entonces que el escritor, desde el momento en que se apodera de la realidad cotidiana para componer su historia está adulterándola con su participación. A esto, como es de conocimiento de muchos, Mario Vargas Llosa le llama «el elemento añadido».

Pero por lo pronto, y al margen de estas disquisiciones, lo que nos interesa es saber a qué llamamos cuentos realistas y cuentos no realistas, puesto que obviamente la pregunta inicial nos llevaría a planteamientos filosóficos sobre la cualidad primera de lo real y no queremos meternos en tamañas honduras. Digamos que la diferencia entre uno y otro está en el carácter natural o sobrenatural de la historia. Un cuento de gnomos y elfos puede resultar estupendo como alegoría de las relaciones humanas, por ejemplo, pero mal haríamos en interpretarlo al pie de la letra. En cambio un cuento como Algo de comer de Manuel Rivas, encaja bastante bien en las coordenadas de lo real, aún cuando la historia nos resulte algo rara, casi al borde mismo de lo fantástico.

Y es que a veces la frontera entre lo que consideramos literatura realista y aquello que consideramos literatura fantástica puede parecer bastante difusa y a menudo esa sutilidad fronteriza ha ocasionado verdaderas pugnas entre los estudiosos de la literatura. Por ejemplo, ¿han leído Otra vuelta de tuerca, de Henry James? O El ramo azul, De Octavio Paz? Por todo ello, creemos necesario que un escritor advierta dónde se mete, porque para lograr el efecto deseado en un cuento, es imprescindible calibrar muy bien nuestras intenciones...

La Propuesta:

Pero como muchos de ustedes conocen ya esa diferencia - a veces no tan obvia...- entre cuentos realistas y cuentos no realistas, no sería mala idea proponernos establecer dicho contraste en un texto que se quede un poco en la frontera entre lo real y lo fantástico, no decididamente ni lo uno ni lo otro. Además lo escribiremos a partir de las siguientes palabras: "taladro", "mueble", "pañuelo", "bocado", "seda", "portátil" , "fantasmal", "rutilante" y "camino". Estas palabras tendrán que ser usadas rigurosamente en el orden en que se han dado, respetando además género y número, y procurando que entre una y otra haya por lo menos un par de líneas de distancia. Así por ejemplo, puedo empezar diciendo: "Recuerdo que en casa de mi tío Pepe había un taladro..." y continuaremos contando esa improvisada historia hasta la siguiente palabra, que es mueble.

Importante: Los textos no deben exceder dos páginas en interlineado sencillo y se aceptarán sólo hasta el próximo jueves, pues de lo contrario, como ya saben muchos, nos vemos desbordados para revisarlos todos de la mejor manera posible, tal y como queremos. Que tengan un fructífero fin de semana...

El elemento añadido

La verdad de las mentirasVargas Llosa ha planteado una ambiciosa teoría literaria para explicar el proceso del creador, utilizada en sus estudios sobre Flaubert Madame Bovary y la orgía perpetua y sobre Gabriel García Márquez, Gabriel García Márquez, historia de un deicidio, en los que explica mejor y más profundamente lo que él considera «el elemento añadido» «Al traducirse en palabras, los hechos sufren una modificación. El hecho real -la sangrienta batalla en la que tomé parte, el perfil gótico de la muchacha que amé- es uno, en tanto que los signos que podrían describirlos son innumerables. Al elegir unos y descartar otros, el novelista privilegia una y asesina otras mil posibilidades o versiones de aquello que describe...» (La verdad de las mentiras, Seix Barral, 1990)

[Publicado el 30/11/2007 a las 19:35]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (22)

  • perdon pero quiero un cuento realista me gusta este sitio wet chau

    Comentado por: luis enrique el 17/8/2008 a las 03:24

  • QUIERO QUE ME DIGAN REALMENTE LO QUE SIGNIFICA CUENTO REALISTA POR FA

    Comentado por: andreita el 31/7/2008 a las 00:32

  • Te felicito, tu artículo sobre las diferencias de lo fantástico, mágico, etc me parece muy bueno y es bastante preciso. A ver si escribes algo sobre literatura de horror propiamente dicha. Atte. Jaime Arguedas. Lima Perú

    Comentado por: Jaime Arguedas M. el 30/7/2008 a las 01:18

  • LITERATURA: EL HORROR Y LO FANTASTICO

    Por: Pablo Nicoli Segura.

    Lo primero que deberé explicar es que no comulgo con la idea de fantástico de Todorov.

    Según el ensayista español Rafael Llopis: “La literatura de horror es aquella cuyo fin esencial es producir miedo al lector, mezclado con cierto placer estético”.
    En literatura existen dos tipos de miedo:

    - El Natural: que incluye aquellos miedos infundidos por entidades reales como un asesino, un violador, el ataque de un animal etc.
    - El Sobrenatural: que se ocupa de aquellos miedos como el que produce un fantasma, un demonio, un vampiro etc.

    Aún los términos “Horror” y “Terror” no significan lo mismo. En el primer caso el (H), está relacionado a todo tipo de miedo, cualquiera sea su procedencia. En el segundo caso el (T), está relacionado exclusivamente a aquellos tipos de miedo a entidades que provienen o se originan de la tierra, como pueden ser: cadáveres enterrados, cementerios, mundos subterráneos etc.

    La literatura de horror del siglo XIX era considerada como expresión fantástica; quizás por las aproximaciones de los términos: fantasma con fantástico; no obstante hoy sabemos que el miedo no es la única condición de lo fantástico; pues incluso el humor le es permitido.

    “Una obra literaria es fantástica cuando extraña un hecho sobrenatural; una ruptura, una rajadura de lo imposible en el mundo real, modificado este último al punto de no encontrar explicación a lo sucedido”.
    Entonces, para saber si un relato es fantástico, debemos plantear básicamente dos preguntas: ¿el elemento(s) o situación(es) en análisis quiebra(n) la realidad del relato o la modifica al punto de romperlo? Y ¿Queda el elemento(s) o la acción(es), finalmente sin explicación?:
    El elemento fantástico puede delatarse en una acción o más, en entidades, personajes, en la atmósfera, en los objetos etc. Un solo elemento, aislado de la trama argumental dentro del relato, no puede lograr por si solo que éste se torne fantástico; pues para lograrlo es necesario un todo coherente.

    La línea que separa lo fantástico de lo “maravilloso”, lo “mágico” o lo “milagroso” es realmente estrecha y con facilidad estas tres formas tienden a ser confundidas; no obstante cada una presenta características propias. Es así el caso de:
    -
    - “LO MARAVILLOSO”, que a diferencia de lo fantástico, el suceso o las entidades en sí, no quiebran o modifican la realidad; todo lo contrario, convive en armonía con esta.

    Ejemplo: El mundo de las hadas es un mundo maravilloso que se añade al mundo real sin atentar contra él, ni destruir su coherencia. (Roger Caillois).
    - El caso de lo “MAGICO”, a diferencia de lo fantástico si puede ser explicado. El suceso se ha hecho posible por intervención de la magia; por tanto no llega a ser algo imposible dentro de la realidad literaria.

    - De igual modo, lo “MILAGROSO”, puede explicarse por intervención Divina o por el poder de la fe.


    La literatura fantástica peruana básicamente se reduce al género del cuento; y ha sido por cierto escasa. El crítico y escritor Francisco Carrillo, en el prólogo de presentación del libro “Cuento peruano fantástico” expone que el primer relato de expresión fantástica en el Perú es: Los ojos de Lina, de Clemente Palma. Al respecto me permito expresar algunas opiniones.
    Leyendo el argumento de los ojos de Lina, donde uno de los personajes decide sacarse, o hacerse extraer los ojos de forma premeditada, para obsequiársela dentro de una pequeña caja a su prometido, se puede afirmar que dicho acto linda con el horror, pero no con lo fantástico o sobrenatural, puesto que la acción principal del cuento mencionado no cumple con la función de modificar la realidad y tampoco llega a ser inexplicable, puesto que, dentro de la ficción del argumento, una persona podrá, en forma real, sacarse los ojos sin ser esto nada mas que insólito o demencial.
    Un segundo cuento considerado por años como fantástico (Literatura fantástica, editorial Tierra nueva, selección de Felipe Buendía), es la Insignia, de Julio Ramón Ribeyro, donde el personaje principal es invitado a formar parte de una asociación algo oscura donde se le pide hacer una serie de trabajos sin sentido, que con el paso del tiempo le otorga la posibilidad de ascender al grado máximo, sin saber, después de tantos años, que fines persigue realmente dicha organización. El argumento linda también con lo insólito y hasta con lo absurdo, más no posee ninguna característica de lo fantástico. El argumento no rompe con la realidad, tampoco la modifica y puede encontrarse más de una explicación al hecho.
    Para entender cabalmente cuales son características de lo fantástico en un cuento, tendremos que recurrir a un autor extranjero, Julio Cortazar, que en su relato: La Casa Tomada, (de la cual probablemente Julio Ramón Ribeyro se inspiró para hacer el cuento La Molicie), nos narra la historia de una pareja de hermanos que paulatinamente son desalojados de su vivienda, por una fuerza sobrenatural e inexplicable que finalmente logra hacerse de toda la casa, excluyendo de la misma a sus habitantes. En dicho cuento el entorno si se ve afectado, modificado dentro de la ficción literaria por una entidad que no es posible en la realidad.
    Si bien en los últimos años, el género fantástico ha ido ganando terreno en toda latino América; esperamos que pronto dicha extensión deje de ser pantanosa, para convertirse en una opción literaria concreta y estimulante para la nueva generación de narradores.

    Comentado por: pablo nicoli segura AQP el 29/7/2008 a las 04:22

  • Hola . kisiera decir ke la tesis esta muy buena pero ke tal si la realidad es una mera ilucion de la conciencia????

    Comentado por: santi_22 el 27/6/2008 a las 21:54

  • me enkanta sus obras y sus cuentos igual, epero ke siga asi le ira muy bien lo admiro mucho escribire sobre usted

    Comentado por: nataly rodriguez coy el 22/6/2008 a las 17:46

  • ESTAMUYINTERESANTE

    Comentado por: rafy el 11/6/2008 a las 23:53

  • holas
    impresionante maestro su talento d verdad...
    excelentes comentariossss d Argentina Facundo d 12 añosss

    Comentado por: facu el 11/6/2008 a las 02:08

  • me encantaron los cuentos sos lo mas

    Comentado por: maria pia ybarra el 14/5/2008 a las 02:26

  • ECRIBE MUY BONITO SUS OBRAS SIGA HACI QUE A MI ME ENCANTA LEERLAS MUCHO ME ENCANTARIA SER COMO UTEDS CHOS DE ARGENTINA

    Comentado por: maria el 16/4/2008 a las 04:20

  • Jajaja. Sí, quizás he sido demasiado impulsiva en mis escritos. Un post no es una
    novela. Que os vaya bien.

    Comentado por: Alejandra Sirvent el 05/12/2007 a las 19:16

  • Alejandra Sirvent tiene un talento extraordinario para escribir "masculinamente".Le salio un rival a Cueto por la acera contraria.¿O no?.....

    Comentado por: silor el 05/12/2007 a las 15:23

  • Un diálogo literario y cordial

    Estoy de acuerdo con los otros talleristas que han posteado sus comentarios. Este blog nos ofrece la oportunidad de aprender y dialogar y discutir es una forma de hacerlo, siempre y cuando se de de manera cordial y respetuosa. Como dice Borges (en el texto que añado abajo: "Poco importa que la verdad salga de uno o de boca de otro"


    Nuestra vida, como estos diálogos
    y como todas las cosas, ha sido
    prefijada.
    También los temas a los que nos
    hemos acercado.
    Con el correr de la conversación
    he advertido que el diálogo es un
    género literario, una forma indirecta
    de escribir.
    El deber de todas las cosas es ser
    una felicidad; si no son una felicidad
    son inútiles o perjudiciales.
    A esta altura de mi vida siento
    estos diálogos como una felicidad.
    Las polémicas son inútiles, estar
    de antemano de un lado o del otro
    es un error, sobre todo si se oye
    la conversación como una polémica,
    si se la ve como un juego en el
    cual alguien gana o alguien pierde.
    El diálogo tiene que ser una investigación.
    Y poco importa que la verdad
    salga de uno o de boca de otro.
    Yo he tratado de pensar
    al conversar, que es diferente
    que yo tenga razón o que tenga
    razón usted; lo importante es llegar
    a una conclusión, y de qué lado
    de la mesa llega eso, o de
    qué boca, o de qué rostro, o
    desde qué nombre es lo de menos.
    JORGE LUIS BORGES

    Comentado por: Samuel Arias el 05/12/2007 a las 12:02

  • Buenos días a todos y a todas:
    1º. Orgullo herido: Creo que lo primero que hay que dejar fuera del taller, yo, que ya he asistido a alguno, dicho esto sin ánimo de creerme con ningún tipo de superioridad por esa razón, lo digo porque cuando nos comunicamos por escrito, hay que expresarse de una manera completa porque puede haber malentendidos y cosas,
    es el orgullo. Aquí venimos para aprender
    y los comentarios pueden ser tajantes en ocasiones. Es lo maravilloso. Cuando yo asistí a un taller de literatura, me jodieron por todos los lados, pero era porque estaba entre personas a las que agradezco mucho su presencia, que escucharon lo que yo leía, les gustaron cosas, quiero decir, pude provocar placer con mi lectura, y me dijeron lo que no les gustaba, les resultaba entorpecedor, les parecía una mierda... Y todos tan contentos. Aquí no venimos buscando amor,
    sino que nos enseñen. Y eso hay que aprenderlo para tener la mente clara.
    2º. El ego: El ego consiste en ponerte a escribir patochadas sobre literatura sin buscar otra cosa que exponer "lo que sabes". Hay un tema, unas cuestiones, unos cuentitos para leer y disfrutar, y un intercambio de impresiones entre amigos. Aquí nadie va a agredir a nadie. Sólo vamos a construir un lugar ameno donde hablar de lo que hacemos. No veo tan mal lo del pentagonito como que nos vayamos fuera del espacio del tiempo del taller. La mente hay que dejarla exclusivamente para hablar de literatura y para refrescar
    el comentario con algún apunte personal del tipo que sea, porque la vida también es literatura. Es bonito, saber que nuestro compañero Guido se va a dar un paseito en bicicleta y así nos refresca a todos un poco el ambiente con su bello soplo de vida.
    3º. No creo que sea apropiado mandar los propios textos de uno cuando no se ajustan
    a las pinceladas temáticas ofrecidas por nuestros amigos directores del taller. Lo
    digo por el texto de la danza. Aunque hay un trabajo detrás de cualquier texto recibido, los cuentos son concretos, los bonitos cuatro cuentos que se expusieron aquí, y los otros que se enviaron al taller siguiendo las recomendaciones que se apuntaban. No creo que haya que denigrar una cosita como el cuento de Nicole o el de Irene con demasiados adjetivos. Lo vemos, lo leemos y apuntamos
    lo que tengamos que decir. A nadie le importa si el cuento te parece bueno, malo
    o regular. El cuento simplemente es. Lo bueno es ver en qué puede mejorar el texto, qué cosa se puede descolocar, qué detalle hay que limpiar para que eso sea un cuento. Aquí no se mira la calidad de los cuentos, sino que el cuento sea un verdadero cuento, que esa construcción sea
    lo que a un artesano de la madera un cenicero, un caballo balancín o la reproducción una iglesia protestante. Que tenga las partes de madera, las piezas, que lo hagan considerarse como tal. No miramos que el caballo sea un caballo modelo ni que la iglesia sea la hostia de buena, sino que sean eso, lo que se entiende por una iglesia o un caballo. No sé si me explico. El símil venía a explicar qué clase de pobreza es la del escritor. No queremos diamantes sino piedras enfangadas que sacar del barro y
    ver si son piedras y limpiarlas. En eso consiste nuestra labor, en limpiarlas, en echar un chorro de agua clara sobre el barro. Y ahí tenemos una piedra. Y echarla
    al saco. Ustedes son unos bellos canteros.

    Un saludo afectuoso,

    Alejandra Sirvent.

    Comentado por: Alejandra Sirvent el 05/12/2007 a las 09:54

  • Bueno, he estado leyendo muy atento los comentarios y algunas discusiones del blog y estoy de acuerdo con silor en tanto las acciones, costumbres, mañas y conflictos del señor Cuadros son completamente irrelevantes al blog.
    Por otro lado, creo que no es necesaria la creación de un moderador; supongo que aquellos que dedicamos tiempo a leer y postear comentarios en este blog, tenemos un fin común y es la literatura. Obviamente como amantes ávidos de la lectura, podremos diferenciar lo que es apropiado o no escribir en ciertos espacios.

    Comentado por: Frank Jiménez Guerrero el 05/12/2007 a las 05:49

  • Mi opinión es que cuando el debate o la discusión no es tal, sino una mera exposición de dogmas personales, se desestimula la participación real que, imagino, debería ser el espíritu del taller. En ese sentido, no me han parecido agradables (y sé lo subjetivo que es esta opinión) algunos comentarios de ciertos compañeros talleristas. Sé que no los escriben para que a mí me parezcan agradables, pero sin un mínimo de cordialidad es muy difícil que se establezca un clima de confianza. Exponer lo que uno ha creado al juicio público ya es lo bastante difícil como para que, encima, las opiniones realizadas acerca del texto propio tengan un tono que roza lo agresivo, en algún caso.
    Cada uno debería bajarse del pedestal de su ego para, aunque sea por un segundo, tratar de entender realmente al otro. Comentar un texto con afán constructivo es un acto de generosidad. Sin eso, este, y cualquier taller, es un mero espacio formal, hueco y árido, tierra seca donde no puede germinar ni siquiera la más modesta idea. No es eso lo que queremos... espero.

    Comentado por: Leonardo Cabrera el 04/12/2007 a las 14:07

  • Estimados participantes y amigos,
    Como nos llegan cada vez más mails con cuentos adjuntos que comentarios a este blog, a veces nos sorprende el cariz que toman las conversaciones aquí. Y es cierto que tendremos que poner un filtro, no en razón de ningún tipo de censura, sino simplemente para que este espacio no pierda su finalidad inicial: un pequeño taller, un lugar para que los escritores en ciernes (y no tan en ciernes, como demuestra la alta calidad de muchos textos recibidos) se encuentren y sigan las sencillas consignas destinadas a fortalecer el músculo narrativo. Ahora bien, tanto Eva Valeije como yo, somos todavía inexpertos en estas materias de la blogosfera, de forma que les pedimos paciencia hasta que dominemos esta herramienta. Huelga decir que les solicitamos a ustedes mismos que sean los propios reguladores de formas, contenido y extensión para que esto funcione óptimamente. Y dicho lo cual, nos vamos a seguir con nuestras lecturas y esperamos los ejercicios de todos los que se animen...
    saludos cordiales

    Comentado por: Jorge el 03/12/2007 a las 23:18

  • Creo,Jorge Eduardo,que se impone una tijera en tu blog.No propiamente censora de ideas sino selectiva de lo que el mismo sentido común señale como impropio. ¿A quién diablos le interesa,por ejemplo, que el tal señor Guido se dé 7 vueltas en bicicleta por el pentagonito?.Si quiere "exprimirse el cerebro",que lo haga pero que no lo pregone si quiere participar.Se ve que le gusta la peliculina y si llega a ser escritor conocido, creo que habrá que soportarlo.

    Comentado por: silor el 03/12/2007 a las 17:06

  • estimado amigo Alegria,
    efectivamente, este es un espacio para quienes escriben narrativa y ademas hemos dado en las consignas anteriores las indicaciones pertinentes para poder participar del taller y que este nos sirva a todos.
    saludos cordiales,
    Jorge

    Comentado por: Jorge el 03/12/2007 a las 15:32

  • Señor Jesús Alegria:
    Si usted quiere que le corrijan sus textos y se los manden a su correo, pues no tiene que publicarlos acá en la sección de comentarios, sino mandarlos a la dirección indicada que es tallerdejorge@yahoo.es
    Tampoco puede usted mandar cualquier tipo de texto que le venga en gana, usted tiene que escribir un texto siguendo las indicaciones específicas que se dan en cada clase.
    Lo mínimo que puede hacer usted antes de publicar sus comentarios acá es darse el tiempo de leer atentamente lo que escribe el señor Benavides.
    Sobre sus textos me parece que son una burla a la inteligencia, un simple juego de palabras sin el menor sentido y con ortografía y gramática pre-escolar.
    Creo señor benavides y señora Eva que harían bien en poner un moderador en esta página, de lo contrario pues se corre el riesgo que la sección de comentarios (que se supone dedicada al intercambio de ideas, al comentario de los textos elegidos y a las sugerencias, todo relacionado con las clases) se llene de disparates que no tienen nada que ver con las clases ni con el taller.
    El señor Alegría ni siquiera se da el tiempo de leer las indicaciones y viene a publicar un comentario de 100O palabras que no tiene nada que ver con el taller.
    Creo que se debe mantener cierto orden y repito, poner un moderador que se encargue de eliminar los comentarios chacoteros, de lo contrario este taller pierde seriedad y disculpando la palabra, se convierte todo en una porquería por culpa de unos cuantos.

    Comentado por: GUIDO CUADROS el 03/12/2007 a las 01:57

  • Pues sí, aviados estamos con la propuesta de Jorge sobretodo para los que somos desesperadamente lentos en escribir. De todas formas nos puede servir para espabilar y no pasarnos las horas muertas taladrando metáforas...

    Comentado por: carmen pujol usandizaga el 02/12/2007 a las 11:38

  • Definitivamente, para evitar interminables debates y disquisiciones filosóficas acerca de qué es lo real y qué lo fantástico dentro de la literatura, debemos considerar lo real como toda aquella historia que respete o imite el orden natural de las cosas, y lo fantástico como todo aquel relato en el que se utilizen elementos sobrenaturales.

    Menuda propuesta la de esta semana señor Benavides, me estoy exprimiendo el cerebro para ver cómo escribo una historia de dos páginas utilizando esa lista de palabras que nos ha dado y respetado el orden de la lista.
    Y un relato que no sea ni totalmente real ni totalmente fantástico, sino que se sitúe en esa difusa frontera entre los dos géneros. Más dificil no pudo estar, y vaya palabras que tenemos que utilizar (''bocado'' me parece la más fastidiosa) pero me gusta el reto, es un desafío interesante y estoy seguro de que saldrán muy buenas historias.

    Bueno seguiré exprimiéndome el cerebro, a ver si mañana domingo me dedico enteramente a escribir, por lo menos toda la tarde, ya que en la mañana salgo a montar bicicleta por 2 horas (me doy 7 vueltas al pentagonito)y en la noche veo TV.

    Comentado por: GUIDO CUADROS el 02/12/2007 a las 04:05

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

 

Cursos presenciales en Madrid

Jorge Eduardo Benavides imparte cursos presenciales en Madrid y ofrece un servicio de lectura y asesoría literaria y editorial. Más información en www.jorgeeduardobenavides.com 

Bibliografía

/upload/fotos/obras/unmillondesoles_med.jpg

Un millón de soles (2008). Alfaguara 

La noche de Morgana (2005). Alfaguara

El año que rompí contigo (2003). Alfaguara

Los años inútiles (2002). Alfaguara

Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura

Premios

2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos

2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela

2003 Premio Nuevo Talento FNAC

2000 Finalista del Concurso NH de Relatos

Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores

1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)

 

Obras asociadas

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres