El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 28 de agosto de 2008
Sesión X. Textos comentados
De los muchos envíos que hemos recibido esta semana hemos elegido cuatro textos de diferentes registros y distinta extensión, que reflejan con bastante claridad lo que en líneas generales ha sido la tónica común de todo lo recibido. Así, podremos observar cómo se han manejado en esta ocasión, al tratarse de una propuesta que se dirige esencialmente a manejar nuestra herramienta más poderosa: el lenguaje. Trasladar un campo semántico determinado y ubicarlo en otro lugar es, ni más ni menos, empezar a entender que para sacarle partido a nuestro particular lenguaje es necesario que apelemos a todas las palabras que conocemos y que las apliquemos de manera certera, contudente y muchas veces novedosa. No hay peor peligro para el escritor que la frase tópica, ya lo decíamos en una pasada consigna, y en la anterior -que ha dado pie a los ejercicios que hoy colgamos- explicábamos que tampoco debemos sucumbir a la belleza de las palabras por las palabras mismas, que el lenguaje hueco y artificioso también resulta un peligro que es menester esquivar si queremos contar un relato con claridad y precisión. Por ello hemos apelado a palabras que todos usamos, que todos conocemos, pero liberadas de su contexto usual. Quiere decir que, en lo referente a este aspecto, no se trata tanto de las palabras en sí, sino de la manera en que conjugamos dos palabras sencillas. Decir de un camarero que tenía manos delicadas de monaguillo, o decir que alguien era taimado como un cardenal del Renacimiento, es encontrar imágenes novedosas cuyo efecto está en la conjugación de palabras extraídas de áreas semánticas aparentemente alejadas. En general ha habido muchos aciertos, aunque también muchos se han quedado en la primera imagen que les ha venido a la mente. Hemos hecho un comentario general para los textos que hoy colgamos y que les permitirá evaluar, reflexionar y sacar conclusiones.
Buen fin de semana!
Jorge
[Publicado el 04/4/2008 a las 07:00]
Mi reconocimiento y mi enhorabuena a los cuatro cuentos seleccionados. No me cabe en esta ocasión destacar ninguno en particuar; en mi opinión todos ellos han cumplido con éxito una tarea de redacción que se presentaba bastante enrevesada, con un supuesto previo que requería grandes dosis de imaginación. Cada uno de ellos, con sus mínimos defectos y sus grandes aciertos, demuestran una capacidad encomiable para adaptarse a redactar bajo cualquier exigencia. Muy bien.
Comentado por: Rafael Borrás el 11/4/2008 a las 07:41
He encontrado una página muy interesante, no sé si alguien la habrá nombrado ya:
http://retorica.librodenotas.com/
Comentado por: ambetta el 10/4/2008 a las 19:37
Acabo de leer todos los comentarios y estoy francamente admirada por la calidad de los mismos. Los cuatro son magníficos y me parece estar leyendo a unos muy buenos escritores. Yo diría "consagrados escritores" valga la expresión. Amigos, os felicito a todos, porque lo que escribis es inteligente y "llega muy dentro"
Un saludo cariñoso de Ana Herrera
Comentado por: Ana Herrera el 09/4/2008 a las 20:17
Queridos amigos,
estamos realmente muy satisfechos por el nivel de las participaciones. Hay aspectos de los que han hablado aquí que nos parecen muy interesantes, sobre todo aquellos en que se debate acerca de la realidad y del grado de semejanza o alejamiento de ésta con respecto a la ficción. Tendremos que volver a tocar ese tema porque resulta muy importante plantearlo bien: la vida es arbitraria y la literatura...no. Puede incluso "fingir" serlo, pero obedece a una estructura y a un orden, cosa que no ocurre con la vida. En fin, que ya volveremos a tocar ese tema, pero por ahora sólo les pedimos que reflexionen sobre ello.
saludos a todos!
Jorge
Comentado por: Jorge el 08/4/2008 a las 23:34
Querida Alice: tal vez lo que quisiste expresar es que mi relato era demasiado brutal, demasiado explícito. Pero es que el dolor y la realidad no utilizan eufemismos.
Los que vivís en España quizás os habéis enterado ayer del caso de una mamá que fue a llevar a su hijo al colegio y cuando regresó, al poco tiempo, su casa se había incendiado con su niña de dos años adentro. Un testimonio decía: "la madre iba calle abajo, calle arriba, calle abajo, calle arriba con el cuerpito carbonizado en los brazos extendidos, enloquecida de dolor". ¿Puede haber una imagen más desgarradora que ésa? Si uno la utilizara literariamente parecería efectista o innecesariamente cruel, y sin embargo esto fue así.
Salvador, disculpame, es que para mí "los" apóstoles eran los doce de Jesús. A todos nos pasa a veces algo similar. Escribimos una imagen que nos parece clarísima, y para el lector tiene otro significado.
Comentado por: Alicia el 08/4/2008 a las 16:08
APOSTOLES CORPULENTOS? Es una vision personal, desconozco su generalidad. De donde me viene? De dos fuentes. Primero, en la iglesia del pequenisimo pueblo donde nacio mi madre (Vallat, Castellon, Espana), hay un estatua de San Antonio, la recuerdo gigante desde nino. Segundo, del amplio vuelo de las sotanas, bajo de las cuales pueden o no esconderse cuerpos escualidos o corpulentos: nunca estuve debajo de una, afortunadamente.
POCOS TERMINOS RELIGIOSOS? Los ejercicios que se plantean en el taller son interesantes por cada desafio concreto que a que nos enfrentan. Sin embargo, para mi es tan importante mantener la tension para crear una historia como, en este ejercicio, fue dar usos originales a los terminos religiosos, de ahi que utilizara los que considere necesarios para abrir y cerrar el texto en forma de cuento.
Gracias por sus comentarios... Salva
Comentado por: Salvador Herrando el 08/4/2008 a las 09:20
Del texto de Marco, destacaría la atmosfera que envuelve el relato desde el comienzo, ha sabido atrapar al lector en una historia muy bien contada. El ejercicio, parece quedarse en un segundo plano, pero aun así, las palabras de la consigna que utiliza están muy bien integradas.
El de Alicia, me parece un cuento en el que la tensión va aumentando de una manera muy coherente. Las descripciones las encuentro geniales y aunque en un par de ocasiones (“acto de contrición” y “calvario”), me da la impresión, que de no estar impuesto por el ejercicio, habría utilizado otras palabras, en general me gusta como ha incluido los términos religiosos.
El texto de Salvador me resulta gracioso, una anécdota bien contada y que se ajusta bastante a la consigna.
En cuanto al mío, agradeceros a todos vuestros comentarios.
Saludos
Comentado por: Trini http://calvario.wordpress.com/ el 07/4/2008 a las 21:38
Me encantó el texto de Marco Tulio, me da la sensación de que gramaticalmente se come algunas palabras pero la sensación general que me transmite es muy buena. Tiene fuerza, gracia, intriga y sobre todo, mucho ambiente. Las palabras del ejercicio no quedan forzadas en absoluto, las diluye muy bien en el texto. Sólo le diría que practicase esas frases, algún artículo o así. Lo he interpretado más como un capítulo que como una historia cerrada, aunque si la dejara así sería bastante sugerente. El de Salvador, breve, me parece un ejercicio muy bien realizado y termina también con humor. No da la sensación de centrarse en la historia que sería sólo una excusa para realizar el ejercicio, muy bien resuelto y sin complicarse mucho. El de Clavelina, es decir, el de Alicia, me ha llegado a conmover en ese final en el que creo que tienen razón los que dicen que la realidad no avisa, y precisamente criticaría en las películas lo contrario. Hay una en la que lo hacían de ese modo, sin músicas, sin anticipos, así, de pronto. Lo que podría ver para mejorarlo es, no sé, la fuerza tal vez, la contundencia, no sabría explicarlo mejor. Eso sí, Alicia, me has sacado las lágrimas, vaya. Y el de Trini, bien también, sí, como Salvador, más ejercicio que historia.
Saludos.
Comentado por: Alice Hux el 07/4/2008 a las 21:23
Pepe: creo que tienes razón, a partir de cierto momento me dejé llevar. Es un vicio que ya había notado que tengo, comienzo los relatos con una amplia descripción y luego me zambullo de cabeza en la acción sin esbozar un párrafo que haga más paulatina la transición.
Marco: todos los días nos estrellamos contra cosas tan abstractas como la indiferencia, la burocracia, la desidia, la corrupción...
En cuanto a Joyce, "mea culpa", nunca lo he leído, no suele estar de oferta en las librerías de viejo que frecuento, aunque eso no es excusa, pude haberlo tomado en préstamo de la biblioteca. Gracias por tus comentarios, nos seguimos leyendo!
Comentado por: Alicia el 07/4/2008 a las 20:01
Correligionarios:
Como en casi todas las consignas de nuestro taller, veo que mi texto la ha cumplido solo tangencialmente, sobre todo después de compararlo con el de Alicia. En su texto, hay un muy llamativo protagonismo del lenguaje (descripciones basadas sobre todo en enumeraciones, pero dosificadas bien con un uso inteligente del copulativo), una sola cosa con los referentes sobre la Iglesia. Es un texto, por lo demás, fluido e intenso, aunque la historia, claramente en un segundo plano, muy por debajo del vuelo del estilo, no esté a la par de la cuidadosa selección de las palabras. Además, creo que parte del efecto del texto reposa no solo en las palabras relativas a la Iglesia, sino, sobre todo, en la manera como complementan la también acertada descripción del ambiente juveil (solo le pondría reparos a segmentos como "se estrellaron contra la imposibilidad de abrir las puertas"... Nadie se estrella contra una imposibilidad... En todo caso, el lector siempre prefiere que los personajes se estrellen contra cosas duras... Ese tipo de fraseos suelen ser producto del impulso que han generado otras frases mejores, al menos eso sucede cuando yo escribo, que me llenan de optimismo y de las que me cuesta bajar para volver a hacer que los personajes hagan las cosas de forma más simple... Con sucesivas leídas, suelen ser fáciles de podar).
Me extraña, eso sí, que Alicia recurra a la vida para hablar de la falta de unidad sentida por Pepe al leer su relato. La vida, su continuo espaciotemporal, es solo una referencia para cierto tipo de escritura, la joyceana, si se quiere, pero de ninguna manera el arte la emula incondicionalmente o, como se deja leer entre líneas en la respuesta de Alicia, naturalmente, pues el arte es artificio, es una institución humana y, como tal, hecha de reglas, convenciones, que, según lo veo, algunas veces quieren hacer pasar lo artificial por natural, pero que en ningún caso ambas esferas se superponen. Joyce era de los que más disfrutaba explicando los mecanismos subyacentes (artísticos, planificados, manipulados) al supuesto flujo de conciencia que es su Ulises. Nunca pensó siquiera por casualidad que la vida misma pudiera justificar algunas de sus decisiones o resultados, porque él sabía que, en todo caso, si en algún fuero se decidían, era en el del arte mismo.
Luego de sentir la textura del texto de Alicia, decía, noté que mi ejercicio era un poco desatinado y que, sobre todo, la consigna me había servido para escribir un texto, pero que este no le servía gran cosa a la consigna. Me sentí más cerca de aquella semana en la que nos exigieron cumplir con una lista de palabras, la segunda clase, si no me equivoco. Seguiré intentando plasmar las instrucciones de Jorge con más rigor en adelante.
El comentario de Pepe y el de Ana me alientan a seguir escribiendo. Gracias. Siempre es grato saber que lo escrito por uno despierta alguna emoción.
Nos leemos,
mtc.
Comentado por: Marco el 07/4/2008 a las 17:41
perdón por los cien mil "parece" del comentario anterior ("parece" mentira en un blog de escritores)
Comentado por: Pepe Aguilar el 07/4/2008 a las 17:22
Hola de nuevo,
tiene razón Alicia en que la vida es así y, como ella dice, lo que empieza simpático acaba en tragedia. Yo sólo quería comentar del que, por otra parte, me parece magnífico relato, cómo me pareció que, al final, se quiere liberar del "corsé" impuesto por el ejercicio, precisamente en beneficio de la historia, como si su autora no pudiera evitar lo que la historia necesita para ser contada: de alguna forma, al final la fuerza de la narración tira de su autora y la libera del ejercicio. Por eso decía que parece habe dos "tonos" en las dos mitades del relato. El primero me parece bueno para el ejercicio que planteaba Jorge, el segundo me parece bueno para la historia.
Pero sólo es lo que "yo leo", no se trata de un juicio de valor. Insisto, la narración me parece muy buena (casi podía oir lo de los huesos quebrándose y sentir la impotencia de la protagonista sin poder liberarse de su destino).
Un abrazo,
Comentado por: Pepe Aguilar el 07/4/2008 a las 17:18
Comentado por: Pepe Aguilar el 07/4/2008 a las 17:10
Al emprender la realización de este ejercicio tomé conciencia de cuán impregnado de referencias religiosas está nuestro lenguaje cotidiano. Temí excederme en la aplicación de los mismos y desvirtuar el tono del relato.
Mi propia autocrítica descubre una exposición forzada:"que luego se supo que estaban cerradas por fuera con candado...etc",algunas desprolijidades de puntuación debido a una corrección apresurada, y no me termina de gustar la descripción del gerente.
En cuanto a las bien recibidas observaciones de los compañeros, lo que Paolo percibe como inadvertidas cacofonías, tengo que decirte que fueron deliberadas, a mi modo de ver, enfatizan y dan ritmo a determinados momentos, no me parecen disonantes cuando leo en voz alta, pero bueno, acepto y tengo en cuenta la sugerencia.
Pepe encuentra algo falto de unidad mi relato, pero la vida es así, estás en una charla amena y distendida y de pronto te ves inmerso en una tragedia, en la vida no hay señales previas ni música de suspenso para avisarte que va a suceder algo horrible.
El último párrafo no tiene demasiadas referencias religiosas, un poco por el temor a caer en tópicos como "infernal", "piedad" o "dantesco", un mucho porque me surgió escribirlo así (no todo es técnica, no?), y porque me pareció que la frase final era contundente y cerraba con una referencia religiosa importante. Tal vez me equivoqué, porque Pepe no la notó.
Gracias a Ana Herrera por los elogiosos conceptos.
¡Cariños para todos!
Comentado por: Alicia el 07/4/2008 a las 15:28
Muy interesante el cuento de Marco Tulio, bien el estilo detectivesco. En cuanto a las pautas del ejercicio, carga con el pecado original de llamar La Catedral a la discoteca, tópico expresamente invalidado por Jorge, y usa escasos términos religiosos, de poca relevancia. Por lo demás, relato ágil y original.
Comentado por: Alicia el 07/4/2008 a las 14:53
El relato de Salvador está muy bien logrado,si bien tiene pocos términos religiosos logra el objetivo, sobre todo con el remate. Una sola cosa: ¿quién dijo que los apóstoles eran corpulentos?
Comentado por: Alicia el 07/4/2008 a las 14:39
Me gusta el texto de Trini. Ha logrado insertar gran cantidad de términos y referencias religiosas sin perder el equilibrio narrativo ni caer en la sàtira o la ironía. Un relato redondito y pulido.
Comentado por: Alicia el 07/4/2008 a las 14:33
Comentarios, encíclicas y apostolado:
Sobre el relato de Trini, creo que resuelve muy bien el ejercicio propuesto y, en el último párrafo, tiene la elegancia de justificar el uso previo de términos religiosos en el texto. Sobre el uso de determinadas palabras, me parecen más habituales los emparejamientos “cilicio laboral”, “promesas redentoras” o “parroquianos” y “agua bendita” en ese contexto. Más original, desde luego lo de “letanía de lociones”, “habilidad de un campanero” o lo de “apostatar” de salir rutinariamente por la noche. Me parece muy ingenioso que, incluso la copa, sea un “san Francisco”. Ahí ha apostado fuerte y le quedó, desde mi punto de vista, redondo como una “h…” (¡perdón!).
Sobre el de Alicia, creo que tiene hallazgos notables como la imagen del cantante “rozando en su infinita misericordia” o “arrojando su bendito sudario” pero, en general, me parece que explica demasiado algunas metáforas como “cuerpos monumentales y cerebros tan pétreos como una catedral” o “orlado de cabello residual cual tonsura”, que se podría haber resuelto con “patovicas como catedrales” o “cráneo tonsurado”, para darle al lector la oportunidad de cargar de significado a estas palabras. Por otro lado, creo que, a diferencia del de Trini, el relato que al comienzo parece que toma como excusa la “peregrinación” a un concierto como un ritual sagrado (lo que justifica este lenguaje) e incluso tiene trazos humorísticos en la discusión familiar con el uso de términos eclesiásticos, cuando quiere resolverse, en los dos últimos párrafos, se escapa del ejercicio (apenas “salvación” y “calvario”) en interés de liberarse de ese lenguaje (que entonces aparece forzado en la primera parte) para poder narrar lo que, a la postre, es el trágico final también, para mi gusto, algo fuera del tono del relato.
El de Salvador también tiene buenos hallazgos: “intimidad casi confesional”, “blasfemias ejemplares” y otros más evidentes “olor a incienso” o “liturgia alcohólica”. Aunque no ha usado excesiva cantidad de términos (y ha arriesgado poco o cumplido escasamente con el ejercicio en este sentido) sí justifica bien el uso de los mismos con el angélico desenlace, lo que lo hace un relato muy grato de leer.
Sobre el de Marco ya expresé mi preferencia por lo trabajado del texto y lo ocurrente de la anécdota en sí y de haberla enmarcado en el género de detectives. Aunque tampoco queda claro por qué aparecen los términos religiosos (salvo por la orden expresa del ejercicio), no chirrían en exceso ya que los utiliza, sobre todo, para la descripción de la figura del prestamista.
En general, mi particular enhorabuena a todos los seleccionados de esta semana: muy buenos relatos.
Pepe
Comentado por: Pepe Aguilar el 07/4/2008 a las 13:51
El cuento de Alicia, Clavelina, me ha parecido muy bien narrado. Utiliza de manera acertada las palabras del ejercicio y la narración es bastante ágil. Crea las imágenes perfectas y el lector puede ‘ver’ lo que le sucede a Clavelina e incluso vivir su angustia. Tan sólo una sugerencia… hay algunas palabras, de sonido similar, que se utilizan muy cerca una de otra (cacofonías) que corrigiéndolas le daría más fluidez al texto. Palabras como por ejemplo: dibujaban, acentuaban; saltaba, cantaba; rozaba, arrojaba; empujando, pisoteando. Por lo demás, muy buen relato.
Saludos,
Paolo
Comentado por: Paolo el 05/4/2008 a las 16:39
Me ha gustado el texto de Marco, tiene imaginación y lo ha "currado". Creo que las palabras religiosas están acertadas dentro del relato. y se ve que el escritor tiene mucha inventiva.
Un saludo afectuoso de Ana Herrera
Comentado por: Ana Herrera el 05/4/2008 a las 15:06
Creo que en el cuento de Salvador están muy bien conseguidas las propuestas de los profesores. Los nombres seudo-religiosos están colocados dentro del argumento con mucho acierto. Es un trabajo muy conseguido y muy bueno.
Un saludo afectuoso de Ana Herrera
Comentado por: Ana Herrera el 05/4/2008 a las 14:45
Creo que Alicia describe en su cuento magnificamente la fiesta, LO hace en imágenes y el lector se siente a gusto leyendolo. Hay dinamismo, movimiento se vive lo que escribe y el final
es muy acertado,invitando a la relexión. Aplauso fuerte para el cuento de Alicia
Un saludo cariñoso de Ana Herrera
Comentado por: Ana Herrera el 04/4/2008 a las 20:35
Si dicen que lo bueno es dos veces bueno si es corto, el texto de Trini está conseguido, tiene una lógica, es bello y hay pocas palabras pero acertadas. Al leerlo se aprende, lo que uno no es capaz de hacer. (sinceramente me acomplejo)
Saludos cariñosos de Ana Herrera
Comentado por: Ana Herrera el 04/4/2008 a las 20:03
Comentado por: pepe aguilar el 04/4/2008 a las 15:42
Hola, soy nueva en el taller me daba una vuelta y me han resultado gratos todos los textos colgados. Quiero cmentarlo con detalle luego. Ahora solo discrepar un poco con el comentarista anterior. Me parece qu el cuento del detetive juega con el estilo pero como historia es absurda. O sea, no te deja nada. No sé. Se dejó leer, pero hay que escribir con una intriga más consistente, no sé. Sobre todo tratandose de detectives, donde todo es muy lógico. Eso nomas por el momento. Gracias. Chau.
Comentado por: Paola el 04/4/2008 a las 15:06
Hola, soy nueva en el taller me daba una vuelta y me han resultado gratos todos los textos colgados. Quiero cmentarlo con detalle luego. Ahora solo discrepar un poco con el comentarista anterior. Me parece qu el cuento del detetive juega con el estilo pero como historia es absurda. O sea, no te deja nada. No sé. Se dejó leer, pero hay que escribir con una intriga más consistente, no sé. Sobre todo tratandose de detectives, donde todo es muy lógico. Eso nomas por el momento. Gracias. Chau.
Comentado por: Paola el 04/4/2008 a las 15:06
Hola compañeros de blog,
Aún no he leído los demás, pero sí el de Marco Tulio, que me ha parecido genial. Lo del lenguaje eclesial no sé si lo noto forzado porque sé de la intención del ejercicio o no, pero, en cualquier caso, el cuento me parece muy bueno, divertido, en el filo de lo escatológico/sicalíptico pero bien salvado...Me deja un poco perplejo que todos quisieran tan mal al muerto...¿sólo por cuestión del cirio?
Un saludo,
Pepe
Comentado por: Pepe Aguilar el 04/4/2008 a las 12:34
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.
Cursos presenciales en Madrid
Jorge Eduardo Benavides imparte cursos presenciales en Madrid y ofrece un servicio de lectura y asesoría literaria y editorial. Más información en www.jorgeeduardobenavides.com

Un millón de soles (2008). Alfaguara
La noche de Morgana (2005). Alfaguara
El año que rompí contigo (2003). Alfaguara
Los años inútiles (2002). Alfaguara
Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura
2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos
2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela
2003 Premio Nuevo Talento FNAC
2000 Finalista del Concurso NH de Relatos
Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores
1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)
27/8/2008 15:48
Publicado por: Gloria
27/8/2008 11:34
Publicado por: Rosa Nicolás
27/8/2008 10:32
Publicado por: Cristina_H
27/8/2008 10:31
Publicado por: Cristina_H
26/8/2008 17:30
Puesto que a cualquiera que...
Publicado por: lula
26/8/2008 16:28
Publicado por: Pepe Aguilar
26/8/2008 14:32
Me parece muy interesante este...
Publicado por: Isabel B.
25/8/2008 11:36
Pues, respecto a lo que comenta...
Publicado por: Jorge
25/8/2008 04:20
algunas preguntas_ 1- Volveran...
Publicado por: El fiducidiario fucsia
24/8/2008 10:58
Publicado por: lula
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