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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 10 de octubre de 2008

 Curso de escritura creativa de Jorge Eduardo Benavides

Sesión XVII. Cuentos Comentados

A juzgar por los textos que hemos ido recibiendo durante la semana, pensamos que muchos de ustedes han captado con facilidad la idea del ritmo, sobre todo en la velocidad manejada en muchos de los relatos que hemos leído. Y es que, tal como se comentó en la sesión anterior, la que correspondía a la propuesta, una buena narración no solo informa de lo que ocurre, sino -y sobre todo- trasmite una sensación: de desengaño, de angustia,  de amor, de exaltación, de odio, de suspicacia, de miedo, de vértigo. Y por muchas veces que escribamos la palabra para designar esa sensación o ese sentimiento ("aquel hombre tenía miedo. Mucho miedo") no lograremos nada si es que ello no va acompañado de toda nuestra pericia para trasmitir dicha sensación o sentimiento. De allí que uno de los elementos compositivos más importantes de la narración sea el ritmo que se le imprime a la historia abordada. Por ello, una huida nos permite explorar la mejor fórmula para acelerar y desacelerar lo narrado: todo se vuelve caótico, fragmentado, convulso, y las frases también se acortan, se encabalgan, parecen confundirse y confundirnos, de la misma manera que el paisaje se disloca no sólo ante la velocidad de quien huye sino ante la confusión generada por el miedo o la angustia que motivan tal huida. Los textos que hemos colgado dan buen ejemplo de ello, de los aspectos positivos de los relatos consignados tanto como de esos desfallecimientos que con un poco de paciencia y el oficio que van ganando quienes escriben todas las semanas, se pueden mejorar.

Esperamos sus comentarios y opiniones.

Jorge


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[Publicado el 04/7/2008 a las 11:58]

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Comentarios (21)

  • Hola Ana Herrera (mi tocaya( Te agradezco tu saludo cariñoso que devuelvo en este comentario. Aqui tienes mi correo si te apetece dirigirte a mi.
    Un saludo afectuoso de Ana Herrera

    Comentado por: Ana Herrera Peña el 28/7/2008 a las 22:47

  • Hola, me dio por buscar Ana herrera peña en google y di con tigo xDDD yo tambien me llamo asi me gustaria conocerte, agregame porfa

    Comentado por: Ana Herrera Peña el 28/7/2008 a las 21:53

  • Antes que nada, muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Realmente son un estímulo para seguir adelante. Mas bien disculpenme por comentar la lección recién ahora.

    El cuento de Eduardo me parece muy logrado. Tengo cierta preferencia por los cuentos que se ajustan a la consigna de la semana pero que a la vez tienden a buscar una manera más personal de abordarla. En ese sentido, la huida está implícita pero no es una huida en sí. El final sorpresivo junta las piezas y ordena la idea que venía explicada a retazos.

    Ese es más o menos el rumbo que toma Pepe Aguilar. Existe una huida mas explícita pero el momento de sosiego que le sigue es casi tan importante como ella. El detalle del perrito es simpático porque de alguna manera permite al lector identificarse con él, (al menos a mi me dio esa impresión) como un espectador casual de la escena pero que se encarga de tranquilizar y confortar al pequeño después de los horribles momentos que vivió y cuando ve lo que finalmente hizo.

    El cuento de Natalie, corto como es,no necesita mucho más. Ciertamente el final es algo previsible, pero es secundario cuando se le antepone la claridad de la presentación y descripción de los sentimientos y sensaciones de la protagonista. Y con mucho humor al final, lo que termina por relajar la tensión acumulada durante el relato. Mi enhorabuena a los tres.

    Comentado por: Ernesto Groppo el 17/7/2008 a las 01:40

  • Me gustó el cuento de Ernesto. Muy bien en el estilo policial, buen ritmo y logradas descripciones. Sólo le objetaría lo del "alarido desgarrador", me pareció excesivo. Por lo demás muy bueno y bien ajustado a la propuesta.
    El relato de Eduardo está muy bien, con ritmo vertiginoso y anécdota bien contada.
    La historia de Natalie está muy, muy buena, tal vez el final un poco previsible, pero de todos modos es un buen remate. ¡Felicitaciones para todos!

    Comentado por: Alicia el 11/7/2008 a las 22:02

  • El cuento de Natalie se ajusta a la consigna en cuanto logra el cambio de ritmo cuando Manuela, su personaje, empieza a sentirse perseguida. El final es muy divertido. Pero -opinión muy personal- da la sensación de que el ejercicio se queda como tal y no levanta. Es quizás la manera en que se da el monólogo de la protagonista, en su leve repaso de sus recuerdos y la mínima descripción de los lugares. No necesita tampoco extenderse demasiado en ellos, pero aquí, seguro porque la historia un poco le obliga a ello, se quedan demasiado a la volada. Una pulida y ya.

    Comentado por: Eduardo Izaguirre el 10/7/2008 a las 07:36

  • Sobre el cuento de José, es imposible que él pierda la oportunidad de pulirse con cada ejercicio, sea el que sea. Es ingenioso, la historia la redondea con mucho oficio y le da profundidad a su personaje con los insertos que complementan la huida narrada. Muy bueno.

    Comentado por: Eduardo Izaguirre el 10/7/2008 a las 06:54

  • Hola a todos y gracias por los comentarios.
    Del cuento de Ernesto me gusta su final, impredecible al menos para mí, ya que daba para algo más truculento quizás. Él escoge el alivio para su protagonista y queda bien. El cambio de ritmo está bien resuelto.

    Comentado por: Eduardo Izaguirre el 09/7/2008 a las 21:20

  • Fijaos que imágen tan hermosa en el relato de Jose Aguilar:

    "El sol ya daba duro en el secarral. La carretera seguía con su incesante susurro de tráfico, el mismo que apenas unas horas antes arrullaba los sueños en el Poblao como las olas de un mar seco y metálico, tan igual y tan distinto al verdadero mar, el que Abel nunca había conocido."

    Comentado por: Carlos Arnal el 09/7/2008 a las 08:26

  • El cuento de Groppo me parece un trabajo perfecto de gran calidad. La chica contracorriente, con el miedo en el cuerpo se vive y se siente. En mi opinion consegir que el lector vibre al compás del personaje es de un trabajo magnifico
    Un saludo afectuoso de Ana Herrera

    Comentado por: Ana Herrera Peña el 08/7/2008 a las 15:42

  • Aguilar describe una triste historia, pero muy bien narrada. Hay angustia y ternura y en mi opinión es un trabajo que atrapa al lector y le hace sumergirse en un mundo de pobreza y miseria pero le "engancha" disfrutando de su lectura.
    Un saludo afectoso de Ana Herrea

    Comentado por: Ana Herrera el 08/7/2008 a las 15:29

  • Tras haber leído con detenimiento los cuatro relatos publicados de esta semana, debo comentar que todos ellos se ajustan a lo que entendí se proponía en el ejercicio. Todos me han gustado y han logrado sumergirme en una lectura amena, fácil y agradable.

    Mi enhorabuena a los cuatro.

    Me gustaría hacer alusión a una frase (a mi modo de ver estupenda): "esta menguante caprichosa" de Natalie Gamero, y al texto de Ernesto Groppo, por haber sido el que más a acaparado mi atención y expectación hasta el desenlace final.

    Saludos.

    Comentado por: Javier Gutiérrez el 08/7/2008 a las 12:16

  • Saludos, compañeros y profesores. Poder conocerlos, leerlos y formar parte de este taller es algo muy bonito y valioso. Veo en la calidad de sus palabras tanto para aprender, que por ahora sólo quiero decirles: Gracias.
    Saludos,
    Natalie

    Comentado por: Natalie el 08/7/2008 a las 05:51

  • Mis felicitaciones a los cuatro compañeros que han colgado sus textos esta semana. La propuesta era compleja, pues había que alterar el ritmo a lo largo del texto y ello requiere soltura en la construcción de las frases según intentemos darle más o menos aceleración a los hechos narrados. He disfrutado con todos, hasta el punto de conseguir que desaparecieran las líneas de la pantalla y viera (y viviera) como propias las peripecias de los personajes. Puestos a particularizar, he sentido más cercano el cuento de Pepe, quizá porque me he identificado más con su lenguaje, en ese juego del progresivo y casi agónico sufrimiento del crío. Lo he visualizado con mayor facilidad desde la primera lectura. En todos los casos, pero, las sensaciones que he visto generadas en los protagonistas han sido siempre palpables y cercanas: ansiedad, tensión, angustia, emotividad, zozobra, etc. Una propuesta, como he dicho, difícil, pero nunca imposible a la vista de estos cuatro textos.

    Comentado por: Rafael Borrás el 07/7/2008 a las 19:19

  • Hola a todos: no he tenido tiempo de leer los 4 cuentos, pero el de Ernesto y Natalie me han gustado mucho. Pienso como alguien dice que no son exactamente una escapada, sino mas bien el relato de un momento de tensión que va en aumento. La técnica de las frases entrecortadas, como uno las piensa, alocadas, entrecruzadas en un momento de tensión me enseñó un poco mas de cómo manejar el ritmo en un cuento o relato.
    Saludos a todos,
    Lilian Godínez.
    Por falta de tiempo es raro que ingrese a la sección de comentarios, pero he estado enviando mis trabajos durante algunas semanas.

    Comentado por: Lilian Godínez el 07/7/2008 a las 15:52

  • Hola a los que estéis por ahí. Unos comentarios, algo apresurados esta vez:

    Texto de Eduardo: un cuento impecable, eficaz, basado en un rico vocabulario (“ruma de casas” casi me noquea) y en una huida que intercala bien la historia dejando ver todo el argumento en “mini flash-backs” (a mi hermana no se la toca, etc). Muy bien resuelto el ejercicio sobre el ritmo: el tiempo presente, las frases cortas, desde que la persecución empieza en “debo correr” hasta el final demoledor del odio y el miedo y lo apresurado.

    Texto de Ernesto: quizá menos completo que el de Eduardo, en el sentido de que la anécdota termina en sí misma: una mini-persecución que se resuelve casualmente al encontrar un taxi, sin embargo, muy eficaz en la adquisición progresiva de ritmo, que más que un acelerón, es un progresivo cambio de marchas adaptado a la velocidad de la ansiedad de la protagonista. En este sentido, su fluidez me parece más natural que en los demás textos (incluido el mío).

    Texto de Natalie: me gustó mucho el monólogo interior apresurándose al ritmo de los tacones, rebuscando en su propio miedo algunos recursos como se hace con las llaves perdidas en un bolso, aportando cada vez más elementos de “agobio”: se rompe el tacón, la lluvia arrecia, hasta que al final, felizmente, todo se “desinfla” en un enorme suspiro de alivio y perplejidad. Muy bueno.

    Gracias a todos por vuestros buenos relatos.

    Y también a Alicia, con la que incluso puedo practicar en el taller cómo los escritores tienen un “compromiso con los lectores fieles” (es muy halagador y mi ego y yo nos felicitamos por ello). Un abrazo.
    Pepe

    Comentado por: Pepe Aguilar el 07/7/2008 a las 10:48

  • En mi opinión el relato de Izaguirre es un trabajo hecho con inspiración que cumple la propuesta solicitada por el profesor y consigue mantener el interés del principio al final. Sobre todo en el momento en que empiezan las frases cortas casi sincopadas, que dan al relato una emoción y un gran interés. Es un buen trabajo de literatura, n o solo un trabajo de escuela. Me lo he pasado muy bien leyéndolo, casi como si estubiera viendolo en el cine.
    Un saludo afectuoso de Ana Herrera

    Comentado por: ana Herrera el 06/7/2008 a las 16:36

  • Hola a todos los talleristas, lectores anónimos y al Escritor Jorge Eduardo Benavides:
    De veras qué interesante el taller, los textos enviados y consejos vertidos.
    Felicitaciones. He disfrutado de la lectura de todos los cuentos desde la primera sesión.
    Un abrazo desde Trujillo-Perú

    Comentado por: Jhonjul Segura López el 06/7/2008 a las 09:58

  • ¡Hola!

    Acabo de recordar un cuento de Cortázar,"No se culpe a nadie", que puede ilustrar bastante bien el uso del ritmo narrativo. En este cuento, el acto tan trivial de ponerse un jersei, adquiere un ritmo frenético y angustioso, y tiene un desenlace trágico. Cortázar utiliza otros recursos, algunos ya los hemos visto en los cuentos publicados en este blog, por ejemplo: asociaciones de ideas, asíndeton, narrar por omisión; recursos que contribuyen a hacer el texto más fluído y sugerente.

    Y al hilo de esto, se me ha ocurrido que una buena forma de practicar la narración sin que haya "exposición forzada", es tratar de contar sin decir las palabras clave (como en aquel juego); de esta manera el texto se convierte en una especie de adivinanza (de hecho yo pienso que el cuento, también bebe de otras fuentes populares y orales, como son el chiste o la adivinanza...)

    Comentado por: Carlos Arnal el 05/7/2008 a las 19:39

  • Uuuhhh! Estuve ocupada y hace un tiempito que no paso por el taller.¡Qué buena sorpresa! El Pepe Aguilar que a mí me gustaba. Me encantó su cuento. Me quedo saboreándolo. Más tarde leeré los de los otros compañeros. Felicitaciones.

    Comentado por: Alicia el 05/7/2008 a las 17:19

  • he tenido la suerte de haber sido durante varios años alumno presencial de Jorge, encuentro esta iniciativa del taller virtual fantástica, siempre es un placer escuchar las lecciones de jorge y además viene muy bien para los que escribimos con ciertas intermitencias, porque nos ayuda a recordar conceptos y nos anima, por supuesto, a tener la mente siempre en la literatura... feliz curso a los talleristas

    Comentado por: pablo el 04/7/2008 a las 22:44

  • Estimados profesores: siento mucho haberme equivocado al poner yahoo sin "h". Asi pues me ha sido devuelto el trabajo.
    Un saludo afectoso de Ana Herrera

    Comentado por: Ana Herrera Peña el 04/7/2008 a las 16:43

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Biografía

Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, Perú, 1964), estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Garcilaso de la Vega, en Lima. Trabajó como periodista radiofónico en la capital y en 1987 fue finalista en la bienal de relatos COPE (Lima); un año más tarde ganó el Premio de Cuentos José María Arguedas de la Federación Peruana de Escritores. En 1991 se trasladó a Tenerife, donde puso en marcha talleres literarios para diversas instituciones. Ha sido finalista del concurso de cuentos NH Hoteles del año 2000. Desde 2002 vive en Madrid donde continúa impartiendo sus talleres literarios. Su nueva novela, Un millón de soles, se publica en España en febrero de 2008.

 

Cursos presenciales en Madrid

Jorge Eduardo Benavides imparte cursos presenciales en Madrid y ofrece un servicio de lectura y asesoría literaria y editorial. Más información en www.jorgeeduardobenavides.com 

Bibliografía

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Un millón de soles (2008). Alfaguara 

La noche de Morgana (2005). Alfaguara

El año que rompí contigo (2003). Alfaguara

Los años inútiles (2002). Alfaguara

Cuentario y otros relatos (1989). Editorial Okura

Premios

2003 Finalista del Premio Rómulo Gallegos

2003 Finalista del Premio Tigre Juan de novela

2003 Premio Nuevo Talento FNAC

2000 Finalista del Concurso NH de Relatos

Premio de Cuentos "José María Arguedas" de la Federación Peruana de Escritores

1989 Finalista de la Bienal de Cuentos COPE (Lima)

 

Obras asociadas

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