El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 22 de marzo de 2010

 Agresiones cotidianas / Blog de Sanjuana Martínez

Unas nalgadas

Al cantante Alejandro Fernández le gusta dar nalgadas

 

La violencia de género no tiene matices. Unos "golpes cariñosos" a nadie benefician, aunque seguramente hay de nalgadas a nalgadas.

La cuestión viene a cuento porque el cantante mexicano Alejandro Fernández, conocido como "El Potrillo", se ha pasado de la raya incluyendo en su nuevo disco "Dos Mundos" una canción titulada "Unas nalgadas" en donde hace alarde de su hombría y atractivo machismo.

Como siempre, las nalgadas propinadas a la mujer están justificadas porque fue ella quien provocó la ira del cantante: "Unas nalgadas con pencas de nopal es lo que ocupas por falsa y traicionera, como te amaba, qué bruto qué animal como fui a dar mi amor a la ligera", dice la letra de la canción.  

La canción no tiene desperdicio: "Unas nalgadas con pencas de nopal, una lección es lo que te mereces. Me hiciste daño si que me hiciste mal, sacaste el cobre y los negros intereses. Vas a sufrir, vas a llorar tal vez no extrañes ni mis besos pero vas a extrañar mis pesos".

La reacción no se ha hecho esperar. El Instituto de las Mujeres del Distrito Federal lamentó la utilización de la violencia del Potrillo: "Qué lástima que el señor Fernández, que ya de por sí tiene un estereotipo de macho, de mujeriego, ahora resulta con unas nalgadas a las mujeres", señaló Malú Micher, directora del Instituto de la Mujeres del Distrito Federal.

Contrario a lo que muchas esperaban, el Potrillo inicialmente no solamente consideró ridícula la crítica sino que dijo que la canción será polémica, pero resulta "divertida". Luego rectificó y dio una leve explicación que a nadie convenció: "Jamás pensaría en ofenderlas, nunca grabé esta melodía para ofender a alguna mujer en especial".

El problema es que Alejandro no ofende a "una mujer en especial", sino a todas, porque su canción de alguna manera u otra, "normaliza" una situación de violencia de género que resulta inaceptable.

Claro, hay que considerar que si vives en Machilandia, es decir, en un país como México en donde ser macho aún es bien visto, pues cualquiera se atreve a pedir civilidad a semejante estrella del firmamento.

 

 

[Publicado el 16/1/2010 a las 14:59]

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Comentarios (11)

  • ¿Nalgadas? ¿En qué momento y cómo?

    Comentado por: carlos el 18/2/2010 a las 15:48

  • Creo que la música no se hace para educar a nadie, ni debe ser. Las manifestaciones culturales simplemente son reflejos de la sociedad, entre otras cosas. Claro que conllevan ideología (como todo elemento cultural), con la que podemos o no estar de acuerdo. Sin embargo, decir que una canción alimenta la violencia intrafamiliar es como decir que el heavy metal alimenta el suicidio o los narcocorridos alientan el crimen.
    No es así, el público no es tan tonto.
    Creo que lo fundamental es no perder la perspectiva de dónde se está produciendo el discurso.

    Comentado por: Bea el 15/2/2010 a las 19:44

  • Creo que la música no se hace para educar a nadie, ni debe ser. Las manifestaciones culturales simplemente son reflejos de la sociedad, entre otras cosas. Claro que conllevan ideología (como todo elemento cultural), con la que podemos o no estar de acuerdo. Sin embargo, decir que una canción alimenta la violencia intrafamiliar es como decir que el heavy metal alimenta el suicidio o los narcocorridos alientan el crimen.
    No es así, el público no es tan tonto.
    Creo que lo fundamental es no perder la perspectiva de dónde se está produciendo el discurso.

    Comentado por: Bea el 15/2/2010 a las 19:42

  • Quiero verla bailar entre los muertos.
    La cintura morena que me volvió loco.
    Llevo un velo de sangre en la mirada,
    y un deseo en el alma.
    Que jamás la encuentre.
    Sólo quiero que una vez
    algo la haga conmover.
    Que no la encuentre jamás
    o sé que la mataré.
    Por favor sólo quiero matarla.
    A punta de navaja.
    Besándola una vez más.

    La mataré (Loquillo)


    Esta canción de “Loquillo” fue una de las más emblemáticas de los años 80 y provocó que la banda alcanzara el estrellato. Por otro lado también hubo bastante revuelo debido a la letra y su estribillo: “Por favor sólo quiero matarla. A punta de navaja. Besándola una vez más”.
    Las asociaciones feministas, que se habían consolidado en España desde hacía ya algunos años, acusaron a la banda de inducir a la violencia e iniciaron una cruzada contra el grupo y Loquillo, autor de la letra. De un día para otro, uno de los temas de la banda más solicitados en directo por su público, tanto el masculino como el femenino, desapareció del repertorio como si nunca hubiera existido. Loquillo no hizo comentarios al respecto, pero desde aquellos años 80 no han vuelto a interpretar la canción en ninguno de sus conciertos.
    Algo parecido sucedió con la letra de esta canción, una de las más pegadizas y marchosas de aquellos formidables años 80.


    Estás haciendo mal al dejarme pasar,
    estás haciendo mal y no sé lo que va a pasar.
    Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte
    hasta que digas sí, hasta que digas sí,
    hasta que digas sí, sí, sí, hasta que digas sí.

    Mírame el ojo derecho, niña, y dime que ves en él,
    seguro que hay ansia y fuego, muchas pagarían por él.
    El día más claro pronto llegará,
    ajústate los pantalones y vamos a bailar,
    y dime sí, por favor, dime sí,
    por favor, dime sí, por favor, dime sí…

    Sí, sí (Los Ronaldos)


    Pese a estas dos canciones, los años 80 fueron los mejores en el panorama musical de España, bandas como: Alaska, Radio Futura, Danza Invisible, Mecano, Rosendo, Barón Rojo, Los Ilegales, El último de la Fila, Siniestro Total, La Unión, Los Ronaldos, Loquillo…
    Hay que ver como cambian los tiempos. Hoy sería impensable que una banda incluyera en uno de sus discos una letra parecida a las que cito aquí. En eso hemos salido ganando, sin embargo la violencia de género crece cada vez más y son muchos los casos que se dan de mujeres violadas, vejadas o asesinadas por sus novios, maridos o ex maridos. El sistema judicial y la ambigüedad de algunas leyes ayudan a la violencia de género. Esperemos que esto cambie algún día y se consiga erradicar por completo cualquier tipo de violencia, sobre todo aquella que se ceba en los más débiles físicamente: niños, mujeres, ancianos y animales.

    Saludos desde el Cuarto Mundo!

    Comentado por: DARKSEI el 13/2/2010 a las 22:32

  • Es increíble hasta dónde han llegado las "feministas", si les caen mal los "machistas" porque ser entonces "feminista", total puntos de vista totalitarios.

    Me pregunto ¿los hombres debemos quejarnos por las canciones de Paquita la del Barrio? Pongámonos a trabajar y dejémonos de estupideces.

    Comentado por: Augusto Polanco el 07/2/2010 a las 20:08

  • Mmmhhhh... ciertamente puede resultar ofenciva la letra de la canción, sin embargo habrá que hacer incapié en el hecho de que se le está dando fama a tan poca cosa; a mi ver hay música mucho más ofenciva tanto para el género masculino como femenino y sin embargo eso parece ser que no es criticable. De todas formas, tenemos que recordar que la sociedad de por sí da pauta a la discriminación de género (misoginia y "misantropía"); y deberíamos ver qué es lo que se hace o no para educar al pueblo en general, sin caer en exageraciones. Pues claro, solo es una mugrosa canción...

    Comentado por: Xaman Ek el 27/1/2010 a las 18:48

  • ¿Dónde están las mujeres?
    Pues las que tienen una autoestima alta están ocupadas con sus asuntos sin darle tanta importancia a estas cosas del machismo y el feminismo.
    Saludos

    Comentado por: Juan Carlos Esquivel Soto el 26/1/2010 a las 22:36

  • Señora Sanjuana Martínez:
    quisiera felicitarla por su blog y por su valor al enfrentarse a la sociedad mexicana para mejorarla. Como mujer mexicana consciente del machismo latinoamericano en general estoy completamente de acuerdo con su artículo del 16.01.10. Lo que resulta dificil de comprender es que los que hacen comentarios sobre su texto son hombres. Dónde están las mujeres mexicanas? Sería nuestra misión elevarnos contra semejantes manifestaciones machistas.

    Comentado por: Tadalinka el 26/1/2010 a las 13:44

  • vivimos en un pais que tiene muchos contrastes, uno de ellos es el machismo, no pueden criticar una cancion porke piensen que es para ofender a las mujeres, ademas tenemos canciones como la de pakita la del barrio ke se expresa mal de los hombres y claro esta excelente. esto no es cuestion de machismos o feminismo solo se trata de aprender a ser mas tolerante con las opiniones de los demas.

    Comentado por: saul trejo el 21/1/2010 a las 01:25

  • Pues yo creo que esa canción sólo ofende a las mujeres que carecen de autoestima...

    Comentado por: Juan Carlos Esquivel el 18/1/2010 a las 19:49

  • Esa letrita facil no hace dano a nadie.No hay que darle a esa estupida cancion tal importancia como si con ella los que la escuchen se volveran mas machistas de lo que son ya.En todo caso la cancioncilla de marras refleja que el sexo y la violencia gustan,y que a muchas no le desagradaria que el mismisimo potrillo les aplique un castigo de esa indole:placer con dolor,si no, lean a Sade.

    Comentado por: Pedro Massey el 16/1/2010 a las 21:29

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Foto autor

Biografía

Sanjuana Martínez es egresada de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Continuó sus estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Ha investigado asuntos relacionados con la defensa de los derechos humanos, violencia de género, la actividad terrorista y el crimen organizado, tanto en México como en Estados Unidos y Europa. Ha trabajado para Milenio Diario de Monterrey, Canal 2, la revista Proceso y el periódico La Jornada.  Por sus investigaciones sobre los delitos de pederastia cometidos por el clero, recibió el Premio Nacional de Periodismo 2006. El Club de Periodistas de México le entregó en 2007 el primer Premio Nacional de Periodismo por sus reportajes, crónicas, entrevistas y artículos. Y en 2008 por sus trabajos difundidos en La Jornada recibió el Premio Ortega y Gasset de Periodismo. Ha publicado los libros: Manto púrpura. Pederastia clerical en tiempos del cardenal Norberto Rivera Carrera (Grijalbo), La cara oculta del Vaticano (Plaza y Janés), Si se puede. El movimiento de los hispanos que cambiará a Estados Unidos (Grijalbo). Por su libro Prueba de fe. La red de cardenales y obispos en la pederastia clerical (Editorial Planeta) recibió en 2008 el premio "Rodolfo Walsh" de la Semana Negra de Gijón. Sus último libros son: Se venden niños (Editorial Temas de Hoy), Periodismo incómodo (UANL) y Verdades que no mueren (Ediciones Oficio). Es coautora de los textos: Los intocables (Editorial Planeta), Un día sin inmigrantes (Grijalbo) y Voces de Babel (Alfaguara).

 

Actualmente desarrolla su labor periodística como freelance. Radica en Monterrey y colabora con varios medios mexicanos y extranjeros.

 

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