El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 6 de septiembre de 2008
Galería de espectros: Godot
Rafael Argullol: Hoy, en mi galería de espectros, he intuido el de Godot.
Delfín Agudelo: Te refieres evidentemente al de Beckett.
[Publicado el 04/7/2008 a las 09:00]
[Etiquetas: galería, espectros, Godot, Beckett, Rothko]
Gracias, devenir. Yo sigo confundida respecto a Confucio. Puede ser útil reconocer que hay cosas contra las que no se puede luchar, pero no sé si se puede vivir sin persistir en esa lucha inútil contra el caos.
Comentado por: escarola el 07/7/2008 a las 09:26
A veces los comentarios (pienso en los míos) deberían tener la característica de volar, como las palabras habladas.Y no de permanecer,como las palabras escritas...
Qué se yo de Epicuro o del Tao como para sacar ninguna conclusión!
Comentado por: amalia el 07/7/2008 a las 08:04
El continuo fluir de la vida, de un extremo a otro, de la angustia del vacío a la felicidad de la plenitud, de la espera a la falta de esperanza, del dolor al amor y viceversa. Reconocernos en este fluir, no oponernos a él, no resistirnos tratando de imponer nuestro orden (sistema de valores y conductas) al caos, nos libera, nos hace comprender mejor qué es la vida y nos permite tomar decisiones.
Desde luego, como confuciano no creo que me coma un colín. Eso era más o menos.
Comentado por: devenir3 el 07/7/2008 a las 07:02
Comentado por: escarola el 06/7/2008 a las 23:57
Vivir es la cosa más rara del mundo.La mayoría de la gente no hace más que existir. Si se es invisible dificilmente existes y mucho menos vives. Vivir es la fuente de cada idea de cada teoria del arte de la literatura, todo deriva del mismo lugar, si no vives y solo existes, no tienes necesidad de ideas, de teorias y mucho menos, del arte y la literatura, entre otras...
Comentado por: Sheila el 06/7/2008 a las 23:11
Comentado por: devenir2 el 06/7/2008 a las 18:44
buscar lo que no se ve, dar forma a lo desconocido..es un vicio del hombre que le ha permitido crear un basto mundo de excesos incomprensibles, surgen héroes, deidades,artistas...escritores!, creo que estos últimos son los peores...manipulan la esperanza hacia todos los anteriores. Encontrar uno muy bueno, es relamente difícil. Por cierto ¿por qué existencia?..¡es una bofetada a la vida!
cualquiera existe...casi nadie vive...muchos de esos que existen son generalmente individuos llenos de esperanza...¿cómo empeñarse en elogiar eso?
Comentado por: Hipatia el 06/7/2008 a las 16:39
Comentado por: devenir el 06/7/2008 a las 12:48
en el fondo, todos permanecemos invisibles... la espera y la esperanza también existe frente a los que ya han llegado, ya están ante nosotros, pero no alcanzamos a percibirlos del todo...
Comentado por: Maria el 06/7/2008 a las 12:17
¿Hay que tener esperanza o no en que alguien conteste a los comentarios?
Es broma. Buenos días a todos.
Comentado por: on-no el 06/7/2008 a las 11:42
Racionalmente no es necesario elegir entre estos dos extremos, puesto que el sentido de la vida (si es que existe tal cosa) desde el punto de vista racional, no se sustenta en esa elección. Sin embargo si es una necesidad personal (una cuestión vital para el individuo) elegir entre creer y no creer, esperar o no esperar.
Algo así pasa con la fe, por eso la fe es una creencia, no se demuestra sobre la base de la racionalidad.
Comentado por: no-on el 05/7/2008 a las 10:36
Tal vez la obra de Beckett habla de todo lo contrario, de no esperar nada, del sinsentido que supone la vida. Tanto da una opción u otra, puesto que la vida sin esperanza de encontrar algo o alguien (posiblemente dios) se convierte en algo tan absurdo como esperar y tener esperanza por algo desconocido, sin saber de su existencia ni de su seguridad en la venida.
Comentado por: no-on el 05/7/2008 a las 10:07
Comentado por: me el 04/7/2008 a las 19:37
Comentado por: chiqui el 04/7/2008 a las 19:35
Esperar (distinto de esperanza) es cuestión de temperamento. Hay personas impulsivas que no pueden esperar que el semáforo cambie a verde, y no digamos el autobús. Hay personas que necesitan vivir el ahora, el ya.
Si les preguntan ¿Para cuándo lo quiere señora? La señora contesta: “ayer”.
“Esperando a Godot” Siempre me pareció un título genial. Nunca lo leí.
Gracias Don Rafa.
Comentado por: me el 04/7/2008 a las 19:32
Si el objeto es invisible. se platea esa duda. La cuestión es qué espera uno y cuánto está dispuesto a arriesgar por ello. Hay veces en la vida que hay que tomar ese tipo de decisiones, y es difícil saber qué hacer, pero mientras, mejor disfrutar del camino a recorrer y mejor con esperanza.
¿Cabe la posibilidad de una esperanza sin objeto? Es decir, esperar, desear sin determinar cuál es el fin o el objeto que se espera. Algo así representa Godot, como dice Argullol, no se sabe bien lo que es o quién es, sin embargo los personajes actúan y esperan, fluctuando entre el deseo y el vacío.
Comentado por: sin objeto el 04/7/2008 a las 18:05
Acabo de leer esto en Verdú, dicho por Jules Renard:
"Lo propio del artista no será consagrarse a una gran obra, como por ejemplo la fabricación de una novela, en que todo el talento debe someterse a las exigencias de un tema absorbente que él se ha impuesto; lo propio del artista será escribir a salto de mata sobre cien temas que surjan de improviso; desmigar, por así decirlo, el pensamiento. Así, nada es forzado. Todo tiene el encanto de lo involuntario, de lo natural. No se provoca: se espera."
Es, bien dicho, lo que quise expresar antes
Comentado por: amalia el 04/7/2008 a las 17:38
Ser invisible pero totalmente presencial es todo un reto a la existencia en sí, pero, cuando esto sucede , ocurren expectativas creadas debido al desconocimiento de lo físico, al desconocimiento del conjunto del ser en su totalidad.
Se espera de lo invisible todo lo que los visibles quieren ser u obtener, se crea una esperanza basándonos en nuestros deseos de ser , tener o poseer, se crea una enorme burbuja resistente a ser alojada de ilusiones y demanda pero, frágil en sí pues, una vez visible lo invisible, nos encontramos con lo físico y una de dos, este encuentro consolida
nuestras expectativas creadas en nuestro deseo y necesidad o, simplemente se derrumba todo por doquier.
Comentado por: Sheila el 04/7/2008 a las 14:28
Pensé ayer en Rothko cuando hablaba de la experiencia estética como camino a la espiritualidad.Me gustaría estar alguna vez en esa capilla suya de Texas.
Y hoy asocio lo de Epicuro con el wu-wei taoista.
Me parece que no es anular la esperanza sino llegar a saber percibir el momento de transformar el futuro (esperanza) en presente (fluir).
Comentado por: amalia el 04/7/2008 a las 13:39
Aunque me muera en la espera, esperar siempre y tener esperanza. El qué y el cómo o el cuándo se ven relegados a un siguiente paso ante la decisión vital que nos atañe, que es elegir entre estas dos opciones que plantea.
Comentado por: espero el 04/7/2008 a las 11:01
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
Los aforismos de Rafael Argullol
Entrevista acerca de Del Ganges al Mediterráneo
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Efectivamente, el capitalismo...
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