El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 6 de septiembre de 2008
Las aventuras porno de Alicia, Wendy y Dorothy
Ya lo dije aquí mismo alguna vez: Alan Moore es uno de mis novelistas favoritos. Eso sí, no busquen sus obras en los anaqueles de ficción de las librerías porque no las encontrarán. En todo caso, si tienen suerte, las hallarán en la sección dedicada a las historietas. Porque Moore escribe lo que formalmente se llama historietas: libros de viñetas acompañadas por textos. Pero sus historias y la forma en que las cuenta son tan densas, ¡y tan ambiciosas!, que el resultado suele ser superior al noventa por ciento de las ficciones que pasan por novela hoy en día.
Moore ha sido noticia dos veces en los últimos tiempos. La primera, por negarse a recibir ni siquiera un dólar por los derechos de la adaptación cinematográfica de V for Vendetta. La película fue un éxito, pero Moore ni siquiera quiso aparecer en los créditos: supongo que las horrendas experiencias que supusieron From Hell y The League of Extraordinary Gentleman en su traducción al cine lo curaron de espanto. La segunda noticia causará todavía más olas: acaba de salir a la venta su nueva novela, Lost Girls, producto de dieciséis años de trabajo junto a Melinda Gebbie, que arrancó como su socia y terminó como su novia e inminente esposa. Las olas que imagino producirá Lost Girls se comprenden fácilmente cuando uno cuenta de qué va. Corre 1913 en Berlín: se estrena El rito de la primavera, de Igor Stravinsky, y faltan tan sólo meses para que un magnicidio en Sarajevo proporcione la excusa que iniciará la Primera Guerra Mundial. En ese contexto se produce el encuentro fortuito entre tres mujeres: la Alicia de Lewis Carroll, la Wendy Darling de Peter Pan y la Dorothy de El mago de Oz. Coinciden en el mismo hotel austríaco; Alicia, que es la mayor, no tarda mucho en seducir a las otras. Mientras encuentran lo que un periodista describe como “formas cada vez más enloquecidas y acrobáticas de excitarse”, se cuentan sus propias historias de iniciación sexual. No he leído el libro aún, pero los que sí lo han hecho aclaran que Lost Girls (un juego de palabras que alude a los lost boys, los Chicos Perdidos, de Peter Pan) ilustra con toda claridad una infinidad de variadísimos actos sexuales que no excluyen el sexo grupal, el incesto, la pedofilia, las lluvias doradas y el fistfucking. Lo cual implica que vuelve a narrar, en clave porno, tres de los clásicos infantiles más populares de la historia.
Muchos se espantarán ante el concepto, pero nadie puede cuestionar la naturalidad con que la relectura de Moore se desprende de sus fuentes originales. La relación entre Lewis Carroll y su fotogénica modelo infantil siempre fue objeto de conjeturas, pero Alicia no es la única entre estos clásicos en ofrecer una línea evidente de lectura en clave erótica. ¿No es Peter Pan, acaso, la historia de un muchacho marginal que se cuela por la ventana de una casa de clase media y le enseña a “volar” a una adolescente victoriana? ¿No abandona Dorothy su hogar en medio de un tornado, buscando a un Mago que la transforme o la transporte?
“Una de las razones por las que nos metimos en esto fue porque estábamos hartos de la aproximación al sexo que existe en nuestra cultura”, declaró Moore a The Onion. “Nos parece enfermiza, improductiva y fea. En países como E.E. U.U. y Gran Bretaña, la cultura está totalmente sexualizada: todo, desde los autos a la comida chatarra, se vende con una dosis de sexo para convertir al producto en algo más comercial. Pero si uno usa sexo para vender zapatillas no sólo está vendiendo zapatillas, también está vendiendo sexo, y contribuyendo con la temperatura sexual de la sociedad. Consiguen que la gente se excite en un ambiente hipersexualizado, pero si esta gente recurre a la pornografía obtendrá un momento de gratificación seguido de un período mucho más largo de odio a sí mismo, disgusto y vergüenza. Es como el experimento vuelto del revés: una vez que la rata llega exitosamente al alimento, se le proporciona entonces la descarga eléctrica”.
“Si pudiésemos cortar esa conexión entre excitación sexual y vergüenza”, arguye Moore, “lograríamos algo liberador y socialmente beneficioso. Los países en los que la pornografía circula libremente no tienen la cantidad de crímenes sexuales que hay en otras partes. Particularmente los crímenes sexuales contra niños que sufrimos en Gran Bretaña, y según creo también en los Estados Unidos”. (Los que quieran leer la entrevista completa pueden hacerlo aquí).
Conociendo a Moore como lo conozco, no tengo duda alguna de que Lost Girls debe ser una obra magnífica más allá del escándalo. (¡Los dueños del copyright de Peter Pan ya están tratando de llevarlo a juicio!) Mientras espero que termine con la novela hecha y derecha que escribe en estos días –su sólo título está lleno de ecos; se llama Jerusalem-, no veo la hora de que Alicia, Wendy y Dorothy me inviten a acompañarlas en sus nuevas aventuras.
[Publicado el 16/8/2006 a las 10:00]
Comentado por: martin el 05/7/2008 a las 00:18
Comentado por: MATEVFDIGCD el 29/4/2008 a las 20:45
los q hacen estos cortos o mini pelis son unos desgrasiados de mierda
pero yo veo y seria una muy buena propuesta que sea de romantisismo
besos y saludos a todos
Comentado por: fer el 11/1/2008 a las 22:42
espero que lo de "libros de viñetas acompañadas por textos" no sea un postulado despectivo...ya que creo que la historieta como arte plastico literario es muy importante
Comentado por: juan pablo el 04/1/2008 a las 19:12
Comentado por: siro el 10/12/2007 a las 02:49
yo quisiera trabajar en porno llamenme al 3117498990 o hacerlo con alguien pero que no sea tacaño
soy menor de edad lamen
Comentado por: david alejandro pantoja el 10/3/2007 a las 04:05
http://cortey.blogspot.com
Inauguro blog alentado por el feliz pensamiento de que gracias a todo lo que habla en mi discurso (que no es mío) y en el suyo (que tampoco le pertenece), aunque sólo entremos a al blog ud., yo y supongamos tres más, sumaremos mínimo 150 años -en tal acumulación de tiempo algo digno debe haber- y seremos como mil hablantes, conjurando así el fantasma del punto de vista único y la certeza o, lo que es igual, del aburrimiento y la locura.
Comentado por: gabriel el 23/8/2006 a las 21:09
Eduardo Varas Carvajal: Mafalda creo que habría sido una joven revolucionaria que hubiera marchado por las calles, pero sus actividades sexuales hubiera preferido que las mantenga en la intimidad. Como pasa con cualquier pana.
Al contrario, cuando se trata de gente un poco más lejana (en este caso Wendy & Friends) podemos ver su vida íntima con más distancia y con otro enfoque.
Comentado por: Fátima el 16/8/2006 a las 21:37
a ver que sale con esa pelicula.
a mi en lo personal me fascinan las obras en las que se recrea a personajes de "toda la vida" desde una nueva perspectiva. creo que el asunto se embarca en una vision tambien antropologica que resultara bastante interesante, sobre todo por la carga que lleva cada una de ellas, por ejemplo, el que sea alicia la que las embarca en una exploracion de esas caracteristicas esta lleno de logica.
me ha encantado el post!
Comentado por: Gilda el 16/8/2006 a las 21:37
En lo personal, no me escandaliza el tema, al contrario, me parece divertido que esas niñas "buenas" pero bastante traviesas al fin y al cabo muestren ahora su lado de mujeres.
Interesante grupo el que reúne Moore, Alicia representa la curiosidad, Wendy la capacidad de imaginar sin cortar del todo con la realidad y Dorothy (caramba, esta es la mas dificil) el entusiasmo? la esperanza? Son niñas-mujeres sacadas de su entorno y puestas en mundos extraños.
Comentado por: Mayté el 16/8/2006 a las 18:14
Lo percibo como un 'sano' ejercicio de entablar un verdadero contacto entre la sexualidad con lo normal y dejar de lado la excitación sistemática, como si fuésemos pollos a los que alimentan con químicos para que crezcan 'fuertes'.
Comparto esa fascinación, Marcelo, por la obra de Moore. Además, la libertad con la que toma personajes literarios para convertirlos en lo que le dé la gana es algo que me encanta. Ya lo hizo con The League of Extraordinary Gentleman y no recuerod que alguien haya saltado.... ¡Ah, cierto!, eran superhéroes...
El asunto pasa por lo sexual y cómo se lo entiende como algo vedado y malo...
Fátima, ¿Mafalda? Quizás los personasjes de Condorito se apliquen más...
Comentado por: Eduardo Varas Carvajal el 16/8/2006 a las 17:58
No le tengo afecto a ninguna de las tres, así que no me afecta en lo absoluto la imagen que les están dando.
Si pusieran, por ejemplo, a Mafalda en juegos eróticos, si me afectara un poquito ...
Comentado por: Fátima el 16/8/2006 a las 16:29
¡ Ay, estimado señor Figueras, sin ánimo de exagerar, creo que su post de hoy podría dar lugar a decenas de comentarios; comentarios jugosos y exaltados!
Sin embargo a mí me gustaría centrarme, principalmente, en la siguiente declaración de Moore que usted reproduce en su artículo:
Una de las razones por las que nos metimos en esto fue porque estábamos hartos de la aproximación al sexo que existe en nuestra cultura”, declaró Moore a The Onion. “Nos parece enfermiza, improductiva y fea".
Sí, comparto totalmente el parecer de Moore, puesto que yo también creo que la aproximación al sexo que domina hoy día nuestra cultura, la occidental, es enfermiza, improductiva y fea.
Enfermiza porque –sea literaria o cinematográficamente– nos suministra escenas, imágenes, situaciones tremendamente limitadoras al reducir a unos pocos órganos (pechos, pene, culo) a los involucrados en el acto sexual, con lo cual los reduce –en mi opinión– a meras mercancías, válidas en cuanto responden a lo que en un momento dado demanda el consumidor en materia sexual (¿muchachas anoréxicas?, ¿varones metrosexuales? ¿übersexuales?, etc)
Improductiva porque no crea nada: una aproximación tan cosificada al fenómeno erótico no acaba de satisfacer nuestras más profundas o íntimas demandas: nos deja más vacíos que antes. Falta imaginación -¡ese tan poderoso afrodisíaco!- en el actual tratamiento del sexo.
Y fea, por supuesto: Si falta imaginación, si el sexo aparece tan mercantilizado en las diversas manifestaciones culturales y artísticas que se producen entre nosotros, si falta, además, sutileza en su tratamiento… ¿cómo no va a ser feo el resultado?
Apuesto por una nueva aproximación al sexo en nuestra cultura: una aproximación más alegre, liberadora y gratificante. Incluso me atrevería a hablar de una aproximación más espiritual.
Acabaré con una cita de “Fedora”, del grandioso Billy Wilder. La gran actriz retirada le dice en un momento dado a Barry "Dutch" Detweiler (William Holden):
La gente está cansada de lo que hoy se le da en el cine. “Cinéma verité”, la verdad desnuda. Cuanto más fea mejor…
Eso era en 1978...
Hollywood ha producido mucho cine tremendamente edulcorado y amanerado. No estoy por volver a él, claro está. Pero ¿no sería maravilloso encontrar una síntesis entre aquel romanticismo y una nueva sensibilidad más heavy y peleona?
¿Se podría crear un porno romántico? O ¿un romanticismo porno?
Saludos afectuosos a todos.
Comentado por: Giulius el 16/8/2006 a las 13:56
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
05/9/2008 17:20
Marcelo , porque no estas en...
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05/9/2008 15:33
Uy, Marcelo, tanto por leer, tan...
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