El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 8 de septiembre de 2008
El interminable grito de Lester Bangs
Hace poco conseguí en una librería de Barcelona (la Central, para ser precisos) un libro que había codiciado durante años: Psychotic Reactions and Carburetor Dung, de Lester Bangs. ¿Quién es Bangs? Uno de los periodistas más creativos e irreverentes que haya producido la cultura del rock en USA –y uno de los más muertos, desde aquel abril de 1982 en que, según Greil Marcus, su organismo sucumbió a modo de protesta por haberlo privado de su dieta habitual de drogas y de alcohol. Algunos quizás recuerden al personaje del periodista que interpretaba Philip Seymour Hoffman en Almost Famous, aquel que hacía de mentor al protagonista del filme: pues bien, ése es Bangs, o al menos eso pretende Cameron Crowe, que lo conoció mucho antes de dedicarse al cine, cuando recién comenzaba a escribir para la Rolling Stone. No deja de ser irónico que la edición de Psychotic Reactions que compré diga, debajo del nombre de Bangs, star of Almost Famous, lo que seguramente producirá que el hombre se retuerza en su tumba. Que se lo recuerde ante todo como personaje de un filme de Crowe es un despropósito, Bangs según Crowe es como Henry Miller según Walt Disney: la versión PG de una personalidad XXX. ¡Si por lo menos lo hubiesen convertido en personaje de una peli de Rob Zombie…!
Releer los artículos de Bangs sigue siendo delicioso: el hombre escribía como los dioses, era irreverente y dejaba caer en cada texto más ideas que muchos en la totalidad de su carrera periodística. Su ambición era tan disparatada como magnífica, una vez se definió a sí mismo como “un contendiente, si no hoy, mañana, al título de Mejor Escritor de América (¿quién es mejor? ¿Bukowski? ¿Burroughs? ¿Hunther Thompson? Déjenme de joder. Yo fui el mejor. No escribí otra cosa que críticas de discos, y tampoco escribí tantas…” Lo decía medio en broma, pero también medio en serio, y esa es la mitad que cuenta. La frase que culmina sin cerrar el paréntesis abierto funciona como su misma historia, una vida sin clausura, sin verdadero cierre más allá de los puntos suspensivos que sugieren un continuará, o el desafío para que alguien continúe la frase allí donde quedó, porque si hay algo que necesitamos –y muy particularmente en América Latina- son más periodistas, perdón: más escritores como Lester Bangs.
Es fácil disentir con sus preferencias estéticas. A Bangs le gustaba el aspecto más primal del rock, ya fuese tal como lo expresaban bestias como Iggy Pop & The Stooges o estetas que optaban a consciencia por la distorsión y el ruido. (Metal Machine Music, un álbum doble de Lou Reed que es sólo feedback y disonancias, era uno de sus discos favoritos.) Por eso le costaba apreciar a David Bowie, en quien veía a un poseur, un hombre que llegaba al rock sabiéndolo un artificio, una construcción cultural que, una vez superada la etapa de los orígenes, se estaba convirtiendo en algo tan elaborado y autoconsciente como el teatro kabuki. La visión de Bangs era dionisíaca, porque favorecía la pérdida de sí mismo en el mar de la celebración comunitaria. “La política del rock and roll, en Inglaterra, en América o en donde sea”, escribió alguna vez, “es la de hacer posible que un montón de pibes se frían a sí mismos hasta salir de su propia piel gracias a la propulsión más abrasiva que puedan encontrar, por una noche que pretenderán que es el resto de sus vidas, aunque al día siguiente regresen a trabajar a la tienda o al aburrimiento o a la cola del cheque por desempleo o a las pavadas de la televisión en el living de Papi y Mami”. A este respecto, la estética de Bangs era inequívoca: “Nadie se molestó nunca en decirle al noventa por ciento de los músicos que la música versa sobre sentimientos, pasión, amor, alegría, miedo, esperanza, lascivia, EMOCIÓN EXPRESADA DE LA FORMA MÁS DIRECTA Y PODEROSA POSIBLE”. (Las mayúsculas son suyas, por supuesto.) La definición se parece mucho a la que Samuel Fuller da sobre el cine en la peli de Godard Pierrot le Fou. Y creo que alguien debería adaptarla para hablar de literatura, hoy más que nunca y en especial entre nosotros, que venimos de países y de culturas que SON PURA EMOCIÓN AUNQUE NO LO PAREZCA PORQUE ESTAMOS RODEADOS DE ESCRITORES MOJIGATOS QUE SE CONTENTAN CON EL APLAUSO DEL NERD DE LA FACULTAD. (Estas mayúsculas son mías, lo admito.)
La estética de Bangs no le deja más remedio que dar el otro paso y volverse ética. Está claro que solía ser pesimista (“Enfrentémoslo, no podemos cooperar y nos odiamos unos a otros”), pero aún en lo más profundo de su depresión encontraba fuerzas para defender una excelencia que encontraba en el arte y no podía dejar de aplicar a la vida: “Existe una guerra hoy en día que va mucho más allá de la del resto-de-la-sociedad versus los punks,” escribió en 1978, “es la guerra por la preservación de nuestro corazón contra todas las fuerzas que conspiran para asesinarlo”. Por eso no tenía problema alguno en desmenuzarse en público, analizando los límites de su pensamiento y haciéndose cargo de sus propios prejuicios y hasta de su culpa liberal. Para Bangs, perdemos esa guerra de la que hablaba –que no sólo sigue existiendo hoy, sino que es todavía más feroz que entonces- cuando nos negamos a asumir que su maldad existe. “En otras palabras, cuando asentimos (con esa maldad) por pasividad o por indiferencia”.
Lester Bangs nunca dejó indiferente a nadie. Extraño su lucidez, una gema cada vez más rara en los medios de comunicación.
[Publicado el 09/3/2007 a las 11:06]
La verdad muy buen articulo Marcelo, tengo 27 años, no soy de la epoca de Lester Bangs, pero como añoro esos tiempos, irrepetibles, debo aferrarme a las memorias..
Saludos Marcelos.....
Comentado por: Gabriel el 24/12/2007 a las 04:26
Que tal marcelo, recien a estas alturas veo tu blog.. Estoy conociendo algo del mitico Lester Bangs, tengo 27 años, la verdad que envidio aquellos tiempos a los que no pertenesco, daria lo que fuera por vivir algo de esos años en los que Lester trabajo tanto, soy un gran admirador de todo lo de esa epoca, irrepetible a mi entender, solo puedo vivirla por archivos, recuerdos, nada mas... espero leas esto y felicitarte por este articulo...
Saludos...
Comentado por: Gabriel Gallo el 24/12/2007 a las 03:55
lester creo la autñetica crítica musical. la que se lleva en las venas. Con el autoritariosmo del fan, pero con la sorna del conocedor. Y eso le volvían único en ese genero tan esquivo.
Grandes palabras!
Comentado por: Ludo el 12/3/2007 a las 01:01
Estimado Marcelo:
Um poco avergonzado admito no conocer la obra de Bangs, lo cual a tus comentarios a los que les sobra autoridad, es una pena.
Lo que también es una pena es que gente de mente y retórica tan analitica no sea tan reconocida publicamente, todavía es muy frecuente ver que todo lo que tiene que ver con mùsica contempóranea sea considerado como subcultura, que el fenómeno del rock y los gèneros que se fueron desprendiendo no sean tomados en serio todavía, por tanto no es de extrañarse que un cronista de este ambiente sea desdeñado y solo reconocido por un referente de una teen movie. Injusto, pero común.
A fin de cuentas parece que la aceptación popular es más bien un reflejo de lo vacío de la obra de un artista, o sea, la popularidad de un artista parece inversamente proporcional a la calidad de su obra, bueno obviamente no en todos los casos, pero parece ser algo bastante general; por tanto el que Lester Bangs no sea tan popular debe ser bueno. A leerlo.
Un saludo.
Angel Pastrana
Comentado por: Angel Pastrana el 11/3/2007 a las 08:55
Aquí una entrevista hecha a Bangs:
http://www.cousincreep.com/lester.htm
Gracias mil, señor Figueras, por su trabajo.
hjorgev
Comentado por: Cuaderno Contable el 09/3/2007 a las 22:15
Marcelo, qué fuerza tienen tus palabras hoy!! Poco más que añadir, me dejaste la cabeza bullendo de ideas. Un lujo, como siempre
Comentado por: Mara el 09/3/2007 a las 21:51
Hoy su escrito me suena como el agua clara de un torrente: bajando seguida, rápida, fresca y dicharachera. Me alegro leerle alegre. En un momento ha sido tener lo antiguo como si fuera nuevo. ¡qué bestias! Era todo tan radical que aún es moderno. ¡Lástima los que quedaron en el camino!
Como siempre a sus pies.
Comentado por: Serpiente Suya el 09/3/2007 a las 15:22
Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.
Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).
Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.
Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.
La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara
Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil
Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara
El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara
Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura
El muchacho peronista (1992). Planeta
Filmografía
Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos
Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti
Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras
Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo
07/9/2008 20:59
Publicado por: richard
07/9/2008 20:03
Publicado por: camila
07/9/2008 08:46
Publicado por: manonegra
06/9/2008 20:03
Marcelo!! espero que leas esto...
Publicado por: Guido Cuadros
06/9/2008 19:56
Carnivale me gusto bastante, vi...
Publicado por: Guido
05/9/2008 17:20
Marcelo , porque no estas en...
Publicado por: Lilith
05/9/2008 15:33
Uy, Marcelo, tanto por leer, tan...
Publicado por: Mayte
05/9/2008 14:14
Publicado por: Alex Martín Alvarez
04/9/2008 17:32
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04/9/2008 04:31
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