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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 20 de agosto de 2008

Blog de Marcelo Figueras

La glándula del terror

Días atrás revisé las desordenadas bibliotecas de casa, en busca de un libro que mi hija Agustina necesitaba para la universidad: Juan Moreira, el viejo folletín de Eduardo Gutiérrez. Como no lo encontré allí, revisé las cajas que nunca terminé de vaciar. Tampoco estaba, pero como suele ocurrir, encontré durante la búsqueda otras cosas que me interesaban. Entre ellas mi edición de El Eternauta, la célebre historieta de Héctor G. Oesterheld. En realidad debería decir la mitad de mi edición, ya que el libro está partido al medio y su primera parte extraviada; lo que tengo comienza en la página 150. Hoy me puse a releer, y descubrí que el relato in medias res arrancaba cuando Juan Salvo y Franco toman prisionero a uno de los extraterrestres que comandan la invasión sobre la Tierra, esos seres de pelo blanco e infinidad de dedos a quienes llaman “los Manos”. Sabiéndose moribundo, este Mano cuenta que su gente vivía en un planeta bellísimo hasta que un invasor externo los sojuzgó, convirtiéndolos en fuerza de choque para conquistar otros planetas, otras razas. Para esclavizarlos, esos invasores –a quienes el Mano se refiere tan sólo como “Ellos”- les metieron en el cuerpo lo que denomina la glándula del terror: cada vez que un Mano intentaba rebelarse sentía miedo, y el miedo hacía que esa glándula segregase su veneno y acabase con su vida; rebelarse, pues, implicaba morir.

Este sábado 24 de marzo se cumplen treinta y un años de la fecha en que me abrieron el pecho para meterme la glándula del terror. Treinta y un años exactos del día en que perdí mi inocencia, con la concreción del golpe de Estado que partió la historia argentina en dos. Desde entonces he vivido en el miedo, creyendo que enfrentarme a determinados fantasmas iba a granjearme el mismo destino del Mano de El Eternauta.

Treinta y un años después, la mayor parte de los victimarios de entonces (los militares y policías son los Manos, deberíamos identificar además a los “Ellos” que los alentaron a hacer lo que hicieron) siguen impunes. Treinta y un años después, algunas de las causas más importantes en contra de los genocidas siguen frenadas en la instancia judicial de las Cortes de Casación. (Esta semana se realizó una denuncia contra los jueces de Casación, que probablemente –¡que ojalá!- derive en juicio político.) Treinta y un años después hubo sesión en Diputados para tratar la anulación de los indultos que concedió Menem a jerarcas militares, pero la reunión fracasó por falta absoluta de quórum; ver gritar desde las bandejas del recinto a Julio Talavera, un hijo de desaparecidos a quien conocí gracias a la experiencia de Kamchatka, me partió el corazón.

Este será el primer aniversario del inicio de la dictadura que pasamos en la ausencia de Jorge Julio López. Nunca antes lo había pensado, pero López se parece mucho a un dibujo de su casi tocayo Solano López, el artista que dio vida al guión de Oesterheld para El Eternauta. Jorge Julio desapareció hace meses después de declarar en contra de Miguel Etchecolatz, un jefe de policía que fue condenado a prisión perpetua por comisión de crímenes de lesa humanidad. Desde entonces no se sabe nada de él, a quien suele mentarse como el primer desaparecido de la democracia. Lo único que está claro es que Jorge Julio López desapareció para que las glándulas del terror volviesen a activarse en todos nosotros, porque estábamos perdiéndole el miedo a los fantasmas y ellos, nuestros Manos, necesitaban probar que no iban a aceptar su castigo de brazos cruzados; querían convencernos de que caerían tal como vivieron, esto es, matando.

Pero les salió mal. En estos treinta y un años aprendimos que hacerles frente no implica necesariamente temer. Nos asiste la convicción de que no existirá paz verdadera sin justicia, sabemos que el derecho está de nuestro lado. ¿Por qué deberíamos temer, cuando no buscamos otra cosa que la verdad? Aunque la cicatriz en el pecho nos recuerde siempre aquel pasado miserable, la glándula del terror no derramará ya su veneno –porque está seca.

Ya no les temo. Ya no les tememos.

[Publicado el 23/3/2007 a las 11:00]

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Comentarios (12)

  • Querido Marcelo:
    Gracias...te juro que fue terrible la sensacion de soledad que sufrimos los HIJOS, las Madres, los EX-DETENIDOS y los pocos que estabamos aquel dia en la Camara de Diputados.
    Desde el secuestro y desaparicion de Julio Lopez(quien compartiera parte de su cautiverio con mi padre, en la Comisaria 5ª de La Plata y sufrieron al mismo Genocida como torturador: el finalmente condenado Etchecolatz), tengo la sensacion de que la famosa politica de los derechos humanos del Gobierno, se escribe asi, con minusculas, porque no se trata mas que de gestos y vos sabes que la Justicia Real no tiene mucho que ver con, por ejemplo, la creacion de un feriado, ni mas ni menos que el mismo dia que Videla usurpo el Poder!!! es como declarar feriado en Alemania el dia que Hitller asumio el poder!!!.
    Como siempre tus proyectos siguen siendo un lugar desde el cual resistir.
    Gracias por ayudarnos a mantener viva la memoria y la lucha de quienes, nuevamente nos vemos obligados a seguir buscando, buscandolos...

    Julio Talavera
    HIJOS

    Comentado por: JULIO TALAVERA el 12/8/2007 a las 12:41

  • Prueba. Gracias, espacio.

    Comentado por: Grifo el 09/4/2007 a las 14:54

  • Lo leí, Valeria. Gracias.

    Comentado por: Elvira el 26/3/2007 a las 13:04

  • Querida Valeria,

    ya habia leido tu articulo en Pagina 12, que me conmovio mucho. A veces la inmensidad de una perdida puede ser expresada por una situacion en apariencia tan pueril como la que contabas: la de oir a un hombre que despide a su hija y a su nieta diciendoles "chau, bellezas", y saber que nunca pero nunca vas a escuchar algo parecido de labios de tu padre.

    Voy a tomarme el atrevimiento, pues, de pedirte dos cosas. La primera es que no te pierdas, me gustaria seguir en contacto. Y la segunda es que no dejes de escribir. Lo haces muy bien, y con enorme sensibilidad, dos cosas que en nuestro pais no solemos encontrar juntas, y que por ende nos resultan particularmente necesarias asi, en combo.

    Un beso.

    Comentado por: figueras el 25/3/2007 a las 23:40

  • Señor Figueras:

    Qué valiente es usted, para después de escribir algo tan profundo, tan comprometido con su duro y absolutamente injusto pasado vital -me he informado-, pueda pasar por alto un absolutamente impertinente comentario.

    Pero eso es sólo cosmética desechable comparado con lo que el hombre se permite hacer con el hombre sobre esta tierra. Es parte del juego y hay que saber soportar comentarios de semejante calaña aquí.

    (Aunque ahora me atrevo a pensar que con actitudes así deben empezar y provocarse los actos más tenebrosos y cobardes de nuestra poco presentable historia mundial: cuando se ve sólo lo que se quiere ver y no lo verdaderamente fundamental.)

    María Cyril tiene ahora toda la justificación y excusa necesarias, además del derecho de siempre, para no volver por la interesante y valiosa página que usted publica trabajando duro a diario.

    hjorgev

    (Valeria: gracias. Quedo infinitamente agradecido. Y, en la pena -créamelo por favor, yo les envío mi humilde energía desde aquí-, no están solos.)

    Comentado por: - el 24/3/2007 a las 20:51

  • Comentado por: valeria.s el 24/3/2007 a las 19:10

  • Nunca escribo. Solo a los amigos o por trabajo. O sea que me da no sé qué, pero a esta altura no me voy a hacer la timida asi que les cuento que Pagina 12 ha publicado hoy un texto mio que han titulado "como es ser hija de desaparecido" : http.www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/82236-26445-2007-03-24.htm
    valeria.s

    Comentado por: valeria.s el 24/3/2007 a las 18:57

  • Gracias Marcelo.

    Gracias Elvira.

    Comentado por: Cuaderno Contable el 24/3/2007 a las 00:01

  • Justo en Pagina 12 (las 12) de hoy hay una entrevista a Albertina Carri donde habla de su pelicula los rubios en la que el secuestro de sus padres esta representado con playmobils (se escribe asi?)y los "malos" son extraterrestres...
    Valeria.s

    Comentado por: valeria.s el 23/3/2007 a las 23:01

  • La historia esa de los manos es muy original, nunca oi nada al respecto,aunque si de historias parecidas de invasiones de extaterrestres y tal .yo sin ir más lejos he escrito varias con esa temática aunque seguramente no con la misma maestria tuya.Estoy montando una web en la que iré poniendo muchas narraciones de ese tipo, que me entusiasma. De todas formas, has acertado en mi punto debil al escribir sobre tales cuestiones, muy bien, si señor.
    WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 23/3/2007 a las 21:45

  • joder, marcelo
    no pierdes una oportunidad para mentarnos el kamtchaka

    Comentado por: maria cyril el 23/3/2007 a las 14:07

  • Por eso relatamos: para recordar lo que nos sucedió. En cada pequeña ciudad de nuestro país, no sólo en Buenos Aires, estamos recordando y comprobando que la glándula del terror se ha ido secando. Aún muchos años después, yo diría alrededor de 20, los que volvieron de los campos callaban - Semprún lo explica bien en "La escritura y la vida", aunque él se refiere al genocicio nazi- después comenzaron a murmurar entre amigos: los escuchábamos sin hacer demasiadas preguntas, acompañándolos en el regreso y en la reconstrucción de la vida cotidiana. Y seguimos acompañándolos en cada recuperación y en cada traspié. Como los personajes de Santa Brígida lo hacen con Patricia y Miranda. Y recordando a los que no volvieron, como los de Kamtchaka.

    Es justo recordar a Solano López y a Oesterheld, dos artistas de la literatura de ciencia-ficción que, como otros creadores, vislumbraron el futuro. Porque acordate, Marcelo, que todo comienza con una extraña nevada que mata a todo aquel ciudadano que sale de su casa. Y así en la vida como en el arte, durante esos años nos convencieron de que era necesario encerrarse y no hablar para no perder la vida.

    Hoy sabemos que es todo lo contrario. Que en la calle y de la mano somos mucho más que dos.

    Comentado por: Elvira el 23/3/2007 a las 12:45

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Foto autor

Biografía

Marcelo Figueras (Buenos Aires, 1962) ha publicado cuatro novelas: La batalla del calentamiento, El muchacho peronista, El espía del tiempo (traducida al francés) y Kamchatka (traducida al ruso, polaco y alemán y en 2006 al francés y al holandés). Algunos de sus relatos fueron publicados en antologías como La selección argentina. Este año ha sido su debut en la narrativa infantil, Gus Weller rompe el molde.

 

Ha escrito, junto con Marcelo Piñeyro, el guión de Plata quemada, premio Goya a la mejor película de habla hispana y considerada por Los Angeles Times como una de las diez mejores películas de 2000. También escribió el guión de Kamchatka (elegida por Argentina para representarla en el Oscar y una de las favoritas del público durante el Festival de Berlín); de Peligrosa obsesión, una de las más taquilleras de 2004 en Argentina; y de Rosario tijeras, basada en la novela de Jorge Franco (la película colombiana más vista de la historia, candidata al Goya a la mejor película de habla hispana).

 

Trabajó en el diario Clarín y en revistas como El Periodista y Humor, y el mensuario Caín, del que fue director. También ha escrito para la revista española Planeta Humano y colaborado con el diario El País.

 

Actualmente prepara su primer filme como director, una historia llamada Superhéroe.

Bibliografía

La batalla del calentamiento (2006). Ediciones Alfaguara

Gus Weller rompe el molde (2006). Ediciones Alfaguara Infantil y Juvenil

Kamchatka (2003). Ediciones Alfaguara

El espía del tiempo (2002). Ediciones Alfaguara

Plata quemada. La película (2000). (En colaboración con Marcelo Piñeyro) Grupo Editorial Norma Literatura

El muchacho peronista (1992). Planeta

 

Filmografía

Rosario Tijeras (2005)
Fecha de Estreno: 26 mayo 2006
Dirección: Emilio Maillé
Guión: Marcelo Figueras; basado en la novela de Jorge Franco Ramos

Peligrosa obsesión (2004)
Fecha de Estreno: 16 de septiembre de 2004
Dirección: Raúl Rodríguez Peila
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Carlos Luis Mentasti y Daniel Botti

Kamchatka (2002)
Fecha de Estreno: 17 de octubre de 2002
Coproducción con: España
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Figueras sobre una idea de Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras

Plata quemada (2000)
Fecha de Estreno: 11 de mayo de 2000
Coproducción con: España, Uruguay y Francia
Dirección: Marcelo Piñeyro
Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras según la novela homónima de Ricardo

Obras asociadas

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