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Editado por La Oficina del Autor

jueves, 28 de agosto de 2008

Blog de Jean-François Fogel

Las dos caras del escritor

/upload/fotos/blogs_entradas/naipaul_med.jpgVieja pregunta: ¿Se puede valorar la obra de un autor y despreciar al mismo autor como persona? El tema está en toda la prensa inglesa con la publicación de la biografía autorizada del Premio Nobel de Literatura (recibe su premio en la fotografía), V. S. Naipaul: "The world is what it is" (El mundo es lo que es) de Patrick French. El diario The Guardian se indignó al descubrir el tratamiento recibido por la esposa de Sir Vidia. Tuvo que aceptar durante 20 años una relación extra-matrimonial del escritor con una mujer argentina. Naipaul, una semana después de la muerte de su esposa, ya tenía otra persona para reemplazarla. Aún más impresionante, Naipaul no intentó leer el diario íntimo de su ex-esposa antes de venderlo a los archivos de una universidad americana.

Hay una lista de condenas o elogios de su comportamiento  tan larga (The Hindu, Literary Review, New Stateman, The Economist, etc.) que esta biografía es de los libros que nunca vamos a leer por enterarnos de su contenido a lo largo de las reseñas en la prensa. No falta una puñalada del novelista Paul Theroux, ex amigo del Premio Nobel de Literatura y autor hace diez años de un libro en contra de Naipaul. The Guardian llegó a tocar dos veces el tema utilizando el testimonio de una persona que compartió una mera cena en su vida con el autor.

Claro que voy a leer el libro de French, pues Naipaul me apasiona, pero ya sé cuál es mi bando: estoy al lado de los libros geniales de un escritor auténticamente libre. No me interesa escoger a los libros según los méritos morales de su autor como esposo. Otro caso es cuando el autor actúa e interviene como pensador, dando lecciones a todos sobre lo que hay que opinar y cómo comportarse. Como en el caso de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir destrozados según la misma prensa inglesa en otra biografía publicada en Inglaterra: Glued together by their lies (Inseparables por sus mentiras) de Carole Seymour-Jones. Es una revisión de lo ya conocido: el comportamiento muy blando de la pareja cuando había que oponerse a los alemanes nazis en Francia y su manera de compartir favores sexuales de jovencitas mandándoselas de una cama a la otra. Indignación de la Literary Review, perdón rápido del diario Times. Sartre y Beauvoir ya son un caso cerrado.

Molestaron tanto a los que no compartían sus opiniones que me siento atraído hasta la perspectiva de la Literary Review. Basta de estos intelectuales que buscan regir comportamientos y opiniones sin llevar una vida que obedece a sus propias advertencias. De todas maneras, lo que nos gusta en un escritor es su capacidad de mirar a los otros no su calidad de buena persona. Lo pensaba el otro día revisando el blog de Edmundo Paz Soldán, el novelista boliviano.

Cuenta su viaje a Praga y entrega un excelente post sobre Kafka, lo que queda del escritor en la ciudad. Me parece interesante pero no me gustó tanto como lo que dice el autor sobre el negocio del sexo. Aquí esta la vida: vale mucho más que la literatura, tal como la obra supera a su autor.

[Publicado el 10/4/2008 a las 18:30]

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Comentarios (8)

  • ¿Podemos admirar a un traficante de armas que es al mismo tiempo un gran poeta? ¿Podemos admirar a Rimbaud si creemos que el libro y el autor son lo mismo? Hace varios años surgió esa pregunta en una charla universitaria. Recuerdo que un amigo defendió la tesis de que la obra y el autor eran dos cosas diferentes y a pesar de que en ese entonces lo contrarié hoy confieso que le doy la razón.
    Si el libro está escrito con sinceridad me conecto con mayor facilidad a la obra del autor y a su forma de ver el mundo. La sinceridad me parece vital tanto en el periodismo como en la literatura. El libro es el reflejo de lo mejor o lo peor de una persona. No es la persona. Rimbaud pudo ser en algún momento un inmoral, pero su poesía es original, bella y sincera. Lo mismo se aplica a V. S. Naipaul.

    Comentado por: Daniel Flores Bueno el 13/4/2008 a las 01:16

  • y cómo valorar entonces a García Márquez, también premio Nobel, cuyos libros no son todos geniales como suted indica, y tampoco es libre porque depende políticamente del dictador Castro?

    Comentado por: anse el 12/4/2008 a las 14:17

  • Creo que es una pregunta innecesaria. Y hasta tal vez inútil.

    Cuando lo único o lo poco que se conoce de un autor -como es el caso de muchos de los clásicos- es su obra, está demás explicarlo.

    Cuando, por las razones que sean, se sabe más de la vida de un autor, sospecho que es inevitable que eso deje de influir en el juicio que uno se pueda hacer de su obra. Por eso 'innecesaria', por obvia.

    Es más, una misma obra puede adquirir diferentes lecturas de acuerdo a lo que se va sabiendo de la vida y de la experiencia propia del autor.

    Creo que todo libro vive. Es casi como materia viva.


    Un libro cambia como cambia la mente, el cuerpo, el juicio, la memoria y la vida del lector. Lo que sabemos o no de la propia vida del autor, es otra de las variables que hacen posible ese cambio continuo.

    Lo que leímos ayer, probablemente no lo volveremos a leer igual nunca.

    Por eso: 'inútil'.

    http://hjorgev.wordpress.com/

    Comentado por: HjorgeV el 12/4/2008 a las 10:43

  • hay algo muy extraño en pensar en los otros como buenas o malas personas. es una huída inabarcable. me gustan más las huídas abarcables.

    yo también me quedé cortado con ese enlace a tu youtube (con ganas de continuar escuchando lo que decías, en fin)

    au revoire en la bruma del loire

    Comentado por: río wolf el 11/4/2008 a las 01:54

  • es el lector, entonces, entonces, es el libro en los ojos, o en el atr(')il o en los guantes del bolsillo que aún no sacude la nieve.
    al lector le impresiona lo que lee y pasa a concibir la sensación del gusto por el autor, no? o no.. leer un libro ( algo que hice durante un año, por cosas así...) sin saber el autor, y leí bastantes, no conocidos claro, los hubiese casi reconocidos...
    Lo que hace un autor que es venerado por un premio llamado Nóbel, no novel .... es importante para la sociedad de derechos humanos... la obra es diferente.
    Sartre? m? pues... el juego de La Vejez de Beuavoir,les mató me imagino que escribir y no querer ser Nobel es otra forma de pensar.
    no?
    m... noc reo que Sartre separara su vida de tinte emocional al querer sentir cuerpos y contárselo a ella, no creo que se buirlara era indenfenso eso nunca me gustó ( en su persona, ni sus gafas) en fin
    Bauvoir nunca me gustó... pensar que así se sentía mujer... m? bueno eso dice dijo en unm omento ella... de otra manera...
    Me imagino que Sartre rechazó el N(')bel no por ética, por impacto a él mismo, ni siquiera por creencia.
    no sé
    ¿qué es la literatura? m
    y después la vida que no concuerda con esa libertad que tiene le pensamiento y desprecias ... m einstein dice que maltrataba a su mujer, nunca me loc reí, simplemente, si alguien obedece a us leyes eres eso.... un mueble , un servicio más... no te quejes ( va por ellas, por supuesto y por Nai... que no supo ser libre en su vida privada)

    Comentado por: Enea el 10/4/2008 a las 23:37

  • Disculpen: "intransferibles"

    Comentado por: óbice el 10/4/2008 a las 20:48

  • "¿Se puede valorar la obra de un autor y despreciar al mismo autor como persona?"
    Aunque soy de la misma opinión que usted, difícilmente se puede separar la vida de la obra del autor, y es en los casos digamos "límites" donde flojea más mi argumentación. ¿Dónde están esos límites? Supongo que en el lector, son personales e intrasferibles: por ejemplo, no leería nunca "Mi lucha" aunque fuera la mejor obra escrita de todos los tiempos debido a mis prejuicios. Es inevitable, en mi caso al menos.

    Comentado por: óbice el 10/4/2008 a las 20:44

  • Isto resume tudo: "estoy al lado de los libros geniales de un escritor auténticamente libre. No me interesa escoger a los libros según los méritos morales de su autor como esposo". Perfeito, Fogel!

    Comentado por: Rodrigo Gurgel el 10/4/2008 a las 20:36

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Biografía

Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).

Enlaces

Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)

 

Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".

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