El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 11 de octubre de 2008
Cola
Los medios son tramposos. Uno se encuentra en Caracas y, al haber leído la prensa internacional, cree que el tópico número uno es Chávez, la política, el "hermano" Uribe, el oficialismo y la oposición; todo a lo que pertenece la parafernalia de una revolución que lleva ya diez años sin inventar algo distinto del gasto de la renta del petróleo. Pero nada de eso. Lo que anima, obsesiona, conmueve a los caraqueños es "la cola", la cola en la autopista del Este, en las avenidas, en las calles hundidas en un tráfico imposible. Entre las 5 y las 7 de la tarde no es tiempo de encuentros entre amantes secretos como suele ser en un país civilizado, es la hora pico de la cola. Un pueblo encerrado en sus carros, inmovilizados.
Se supone que un sitio de webcams ofrece una visión global de la situación pero funciona muy mal y de todas maneras es un problema sin solución: ¿Quién quiere ver su propia catástrofe? La gasolina es baratísima (la más barata del mundo): un litro vale dos centavos de euro. Chávez ofreció amplios créditos para la compra de carros hace más de seis meses. Como la superficie de las calles y carreteras sigue igual, la cola es ahora una realidad obsesiva. Personas tuvieron que modificar su agenda diaria o mudarse para resolver "lo de la cola". Caracas, la ciudad abierta entre montes vírgenes es una cosa del pasado. Ahora, cualquier movimiento tiene que ser calculado en el espacio-tiempo, pues no hay trasportes públicos eficientes en la superficie y el metro no tiene una frecuencia suficiente de sus trenes para asumir la demanda de transportes.
Claro que hay algo muy democrático en la cola: "chatarras rodantes" al lado de hummers y carros de lujo en una inmovilidad compartida. Esto es lo más democrático de Caracas y como la prensa no expresa este arte de vivir voy esperando la novela, la novela de la cola que se merece la ciudad. Hace años, el portorriqueño Luis Rafael Sánchez había utilizado la cola de su isla (una "colita") para escribir La guaracha del macho Camacho, novela llena de picardía sobre los pasajeros de carros detenidos con una música a fondo. Es lo que falta en la capital venezolana. Pero habría que escribir el libro sin picardía: hoy en día una obra sobre la cola en Caracas es realismo puro.
[Publicado el 14/7/2008 a las 10:25]
Comentado por: Alex el 17/7/2008 a las 04:08
Dos horas y media promedio demoro yo en trasladarme de mi casa al trabajo y viceversa, en Caracas.
No obstante, hay días complicados en los cuales demoro 3 y 4 horas.
Si me veo en la necesidad de trasladarme a uno u otro sitio, en taxi (ni pensar en mi carro porque no no hay estacionamientos), de milagro puedo realizar una diligencia en la mañana y otra en la tarde, porque las movilizaciones demoran 1, 2 horas, dependiendo del sitio.
Otro cuento es el de las personas que viven en sectores residenciales distantes o -peor- en las ciudades satélites y utilizan autobuses, que deben salir a las 4 de la mañana porque de lo contrario no llegan a sus trabajos a las 7:30-8:00 am, hora usual de entrada y retornan a sus casas a las 9 ó 10 de la noche.
Todos los caraqueños, por ello, somos "doctores" en noticias, en radioeschismo y en escuchar música, por lo cual todo el mundo tiene un radioreceptor, un ipod, un mp3 o un mp4.
La ciudad nos aprisiona, como a Ingrid la secuestró la guerrilla.
Saludos, amigo Fogel.
Blog sin gasolina
http://sin-gasolina.blogspot.com
Comentado por: Héctor Luna el 15/7/2008 a las 23:26
Los latinoamericanos, mexicanos en mi caso, estamos comprando más y más automóviles, a veces chatarra de los norteamericanos, mientras que en otros países están volviendo a las biclicletas. Hay que volver a las raíces, el mundo ya no puede con tanto. Y lo peor es que pagan justos por pecadores, vean si no, las terribles inundaciones que están azotando algunas ciudades de México.
Comentado por: cada cual con su quimera el 15/7/2008 a las 00:24
En una perversa obsesión mercadotécnica, o mercadológica por pretender que las grandes ciudades tienen lo mejor, real y ficticia, uno se siente vacío si le tocó vivir en provincia, se siente "menos", se siente en una gran cueva ajena al mundo, a la modernidad, pero cuando escucho esto de las colas, me pregunto qué necesidad de vivir todos ahí, sobre todo en la ciudades en desarrollo, qué necesidad de centralizar el poder, la economía, la cultura, la política, y conseguir que millones de personas con vida de perro, bueno de perro urbano, pasen encerradas muchas horas al día en sus jaulas de oro rodantes sólo para sentir que son parte de "la gran ciudad".
Comentado por: cada cual con su quimera el 15/7/2008 a las 00:20
Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).
Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)
Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".
11/10/2008 14:33
Publicado por: hjorgev
11/10/2008 03:49
Voy precisando...dijo Borges,...
Publicado por: rolando gabrielli
11/10/2008 03:14
Publicado por: Claudia
11/10/2008 03:13
Publicado por: Claudia
11/10/2008 03:09
Publicado por: Claudia
10/10/2008 22:40
hicieron muy bien en no darle el...
Publicado por: Enea
10/10/2008 19:04
Publicado por: rolando gabrielli
10/10/2008 18:22
Publicado por: amalia
10/10/2008 18:20
Publicado por: amalia
10/10/2008 15:57
Bueno Fogel, nos ha entregado...
Publicado por: Namor Adenip
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