El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 21 de noviembre de 2008
“Salvar la ciudad”
Para hacer referencia al proyecto que anima la filosofía de Platón y Aristóteles se recurre a menudo a la frase "salvar los fenómenos", es decir, dar a lo que se muestra un sostén, un soporte explicativo que lo armonice en un todo con las demás manifestaciones. Sin embargo, se hace necesario asimismo enfatizar el hecho de que este proyecto no puede ser disociado de algo que constituye su condición de posibilidad, a saber, erigir un contexto social en el que la filosofía pueda responder a la condición de "ciencia de los hombres libres", contexto que no puede ser otro que la ciudad liberada de corrupción y perturbaciones debidas a la subordinación de los intereses de la ciudad misma al de sus individuos. En suma "salvar la ciudad" (sozein ten polin) es un proyecto no ya complementario, sino quizás previo al de "salvar los fenómenos".
Sabido es que la sociedad griega era una sociedad jerarquizada, exclusivista (consideraba a los no griegos, los "bárbaros", prácticamente infrahumanos, y hacía de las lenguas distintas a la griega una laia, una suerte de simulacro del lenguaje). Y no obstante, en el seno de la sociedad propiamente dicha, es decir, de los griegos no esclavos, la identificación de dignidad individual y dignidad social era muy grande. Si es cierto en general que un hombre solo no es un hombre, la cristalización de esta convicción en el mundo griego era absoluta: un hombre no reconocido como interpar por los ciudadanos libres perdía de alguna manera su andreia, término a traducir por hombría, pero que designa el hecho mismo de responder con entereza a la dura exigencia de ser plenamente humano y es así atribuible tanto a hombres como a mujeres.
[Publicado el 02/1/2008 a las 09:30]
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
20/11/2008 20:02
Publicado por: Pasaje a la India
20/11/2008 16:16
Publicado por: aas
19/11/2008 19:52
Publicado por: kahsd
18/11/2008 13:48
Publicado por: Baldung
17/11/2008 23:15
...Y si alguien no tiene espada,...
Publicado por: trybal
17/11/2008 19:55
Y ya puestos os invito a entrar...
Publicado por: Dasein
17/11/2008 19:53
Publicado por: Dasein
15/11/2008 19:38
Publicado por: maleas
15/11/2008 18:30
Me parece que solamente el que...
Publicado por: concepción julia
15/11/2008 10:23
Publicado por: desde aquí
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