El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 28 de agosto de 2008
Simetrías falaces (2)
Esta diferencia en la matriz es irreductible, y el cómputo de los crímenes de uno y otro bando no la convierte en modo alguno en variable de poco peso. Y quisiera estar convencido de que, en un fuero que no consiguen erradicar, los mismos defensores de la tesis contraria sienten que la dignidad está del otro lado. Digo "quisiera estar convencido", porque ciertamente no estoy seguro de estarlo, es decir: no estoy seguro de que sea apodíctico el argumento kantiano de que hasta para enarbolar banderas contrarias a la razón y a la dignidad, el hombre está obligado a hacer cómputos racionales y a responder a una provisión mínima de moral y de confianza en la moralidad del otro (recuérdese el apólogo sobre la petición de dinero en base a la simple palabra).
Estoy tanto menos seguro de lo anterior cuanto que, en mi propio entorno, escucho argumentos que homologan lo que significó el comunismo y lo que significó el fascismo o el franquismo. Se homologa, en suma, el fracaso para el ideal emancipador que suponen los campos de Siberia, al triunfo para el proyecto reductor de toda emancipación que suponen los campos de Petain, o la plaza de toros de Badajoz. Se homologa, en suma, en función de un imposible monto objetivo de mal y dolor, haciendo abstracción de que para el ser humano todo (dolor incluido) pasa por la criba de una interpretación, y que no es lo mismo el mal en que se abisma el ideal de libertad que el mal generado por el deseo de ahogarla.
[Publicado el 06/3/2008 a las 07:00]
Efectivamente Víctor,lo de elementos incontrolados ajenos al espíritu de la República,la frase es de Dolores Ibarrúri cuando se le preguntó sobre la tristemente famosa Columna de Hierro,resulta cuanto menos ambigua. Las sacas de presos fue algo sistemático durante un tiempo al menos y fue un factor decisivo en restar apoyo a su causa.
El espiritu republicano quedaria encarnado en la posición de José Prats.Fiscal de la Armada,era contrario a la pena de muerte,hubo de dimitir de su cargo.
Efectivamente,los dos unicos bandos relevantes son el de las víctimas y el de sus verdugos,pero en los hechos que comentamos es preciso tener en cuenta quienes fueron quienes iniciaron aquel proceso.
Comentado por: Maleas el 20/3/2008 a las 13:02
El argumento de Maleas diferencia entre premeditación y espontaneidad, entre los muertos queridos y los no buscados. Deja abierta la cuestión de qué había en el espíritu de la República que permitía, fomentaba o cobijaba el descontrol y la participación de lo "ajeno".
Tampoco hay que olvidar, sin necesariamente invocar sentimentalismos macabros, que aunque para "el ser humano todo (dolor incluido) pasa por la criba de una interpretación", por el ejemplo el de la muerte. Los que interpretan son casi siempre los que sobreviven o no pasaron por ella, sin que los doloridos tengan oportunidad de expresar su opinión acerca del mal sufrido, especialmente si no fue buscado ni querido, a manos de los que se abisman o de los que ahogan en el mal.
Aquí sería útil recordar las guerras de religión, en que se discutía más o menos parecido asunto, pero en lugar de "ideal de libertad" se hablaba de "salvación" o "reino de Dios".
Véase el cambio: "no es lo mismo el mal en que se abisma el ideal del" —reino de Dios o de la salvación del mal— "que el mal generado por el deseo de" ahogarlo o ahogarla. Obviamente, no pretendo homologar la Inquisición con los procesos de Stalin, pero quizá en algo ayude la comparación.
Comentado por: Víctor el 19/3/2008 a las 18:05
Su argumento es imaginativo, no lo niego, pero las abstracciones en historia poco nos sirven, creo. La historia expone, no juzga, se basa en hechos concretos y en interpretaciones sujetas a un código que la comunidad científica ha aceptado. Sinceramente teorizando de tal manera hace, querido profesor, ayuda poco a la historia.
Comentado por: Profesor el 14/3/2008 a las 18:09
Comparto plenamente las razones del profesor.Equiparar los crimenes fascistas a los que se produjeron en el bando republicano es inicuo por que los primeros se produjeron como consecuecia de un plan de terror perfectamente instrumentalizado desde la cúpula del bando rebelde y los otros fueron obra de elementos incontrolados y ajenos al espiritu de la Republica.Tratamos de esto en la pagina de Azúa hace varios meses y no repetiré aqui lo alli expuesto.
Larra se expresaba asi : Si ha de haber crimenes,estoy por los del pueblo.Daba por cierto que el crimen era algo inevitable.Yo pienso que no se puede desligar fines de medios.Naturalmente no ejerzo ninguna actividad politica desde hace años.
Comentado por: maleas el 07/3/2008 a las 00:55
Estoy de acuerdo con don Víctor: hay diferencias entre unas y otras ignominias; la nazi masacró a los otros, los judíos, los gitanos, los no arios; mientras que la ignominia comunista, Mao, Stalin, Pol Pot, masacró a su propio pueblo. De modo que hay una diferencia ética a favor de los primeros.
Ruego se lea lo anterior con la ironía con que he pretendido escribirlo, pero es que no estoy nada de acuerdo con lo que a mí sí me parece una falacia peligrosa: el intento de diferenciar éticamente unos totalitarismos de otros. Parecidos argumentos a los que utiliza aquí Gómez Pin lleva Alain Badiou años publicitando; para él las revoluciones de 1792 (ojo, no de 1789) y de 1917 son ‘procesos de verdad’, con todos los errores que en el camino hayan podido aparecer; en cambio, la revolución nacional-socialista es un ‘simulacro’, nada más. Y ¿porqué esta diferencia? Pues, según Badiou, porque los fines de las primeras eran liberadores, y los de la segunda castrantes. Pero eso es puro subjetivismo: si preguntamos a un nazi contestará justamente al revés; para él el comunismo será agostador de toda libertad, y el fascismo tiene una meta superior, la dignidad y la libertad del pueblo. De modo que solo se puede juzgar a los totalitarismos por sus resultados y, a este respecto, es difícil dilucidar cual de los dos se lleva la palma de vencedor en cuanto a capacidad de aniquilación.
Comentado por: ossa el 06/3/2008 a las 18:04
Que no, que no. Que el pensamiento no puede tomar asiento allí, hombre. Que la Historia no es (sin más) la confrontación de los Buenos contra los Malos.
Comentado por: JoseAngel el 06/3/2008 a las 14:45
Sigue concretando y comprometiéndose.(...)
¿Está a punto de declarar que "el mal en que se abisma el ideal de libertad" no es un mal... o es un mal menor... o es un bien? (¡!) Pero, dando otra vuelta al asunto: ¿no deberíamos pensar que es peor el "mal" que provoca 'el ideal bueno' que el mal que provoca ese "proyecto reductor" ya de partida malo? Ese "mal" primero (bueno) es doblemente malo, por ser mal queriendo ser promesa de bien.
Comentado por: Baldung el 06/3/2008 a las 14:21
Desde hace muchos años ha tenido el centro de su vida en la filosofía académica, que ha enseñado en diversas universidades europeas. Recupera ahora interrogaciones vinculadas a su infancia y proyecta colaborar con un equipo interdisciplinar que tendrá una de sus referencias en la ciudad de Vladivostok.
26/8/2008 08:05
Publicado por: Mercedes Beroiz
25/8/2008 19:17
El erudito nada sabe. Eso ya lo...
Publicado por: maleas
25/8/2008 12:31
Publicado por: Mercedes Beroiz
24/8/2008 13:30
Publicado por: maleas
23/8/2008 16:24
Publicado por: olli
23/8/2008 00:16
Publicado por: F. Espresate
22/8/2008 16:02
Publicado por: en tiempos de paz
22/8/2008 12:43
Publicado por: ficciones en tiempos de paz
21/8/2008 12:29
Publicado por: Mercedes Beroiz
20/8/2008 12:39
Publicado por: fernando
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres