El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 21 de noviembre de 2008
La pregunta primordial respecto al caso Fritzl
La pregunta primordial es la siguiente: ¿cuál es la máxima subjetiva de acción a la que Fritzl responde? Y como corolario ¿cabe ser sujeto de tal máxima sin inserción en la ley, es decir, sin reconocimiento de lo tolerado y lo prohibido? Ya he indicado que no creo en absoluto que Fritzl responda a una suerte de impulso casi animal, puramente biológico, en el que el deseo de infringir la ley no cuenta.
No creo que Fritzl infrinja la ley porque con ello responde a una necesidad que sería corolario de su determinación genética. Más bien creo que Fritzl experimenta un deseo que nace de la ley misma, deseo que es posiblemente universal pero que él, con plena lucidez respecto a sus implicaciones, infringe. Si tuviera que apostar diría que su presunta pederastia posterior es consecuencia de su acto de infracción originario y no a la inversa.
Inscrito en el universo de la ley y de los símbolos el ser humano hace cosas innecesarias para la supervivencia y que hasta son potencialmente lesivas para la misma. A veces tales acciones son tan admirables como la Odisea, la Recherche o -en su día- la hipótesis heliocéntrica (perfectamente indiferente entonces para todo interés que no fuera el de conocer). Con la misma distancia frente a lo inmediato, el ser humano hace, en ocasiones cosas que, por odio de la ley configuradora, y aun por odio de la propia condición humana, apuntan a lesionar la humanidad. Tal inclinación se traduce quizás en deseos concretos -incestuosos eventualmente-. Satisfacerla no es a veces menos fácil que labrar una fórmula o forjar una metáfora, es simplemente más estéril y portador de muerte algo más que biológica: muerte de ese tejido simbólico que hace del humano un esencial "nudo de relaciones".
[Publicado el 20/5/2008 a las 07:00]
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
21/11/2008 20:14
Publicado por: maleas
20/11/2008 20:02
Publicado por: Pasaje a la India
20/11/2008 16:16
Publicado por: aas
19/11/2008 19:52
Publicado por: kahsd
18/11/2008 13:48
Publicado por: Baldung
17/11/2008 23:15
...Y si alguien no tiene espada,...
Publicado por: trybal
17/11/2008 19:55
Y ya puestos os invito a entrar...
Publicado por: Dasein
17/11/2008 19:53
Publicado por: Dasein
15/11/2008 19:38
Publicado por: maleas
15/11/2008 18:30
Me parece que solamente el que...
Publicado por: concepción julia
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