El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 22 de agosto de 2008
VI. LO NUEVO QUE SE HACE TAN VIEJO…
Todo esto de la celeridad de los cambios tecnológicos podrá parecer banal, por la costumbre, pero deberíamos recordar que en el siglo XIX un solo invento, o quizás dos a lo sumo, marcaban a toda una generación. En la espléndida novela Orlando de Virginia Wolf, el ferrocarril que atraviesa con ímpetu trepidante las praderas de Inglaterra es el invento crucial, como para la generación anterior lo había sido la máquina de vapor, y para la siguiente lo sería el cable submarino.
La revolución tecnológica, que hoy aparece apenas en su infancia, asombrará dentro de pocos lustros por lo primitivo de sus instrumentos, como nos ocurre hoy con las películas mudas en las que es posible advertir cómo se mueven los telones de los escenarios ante un soplo de aire, o con las venerables máquinas de teletipo que traqueteaban día y noche en las redacciones de los periódicos dejando serpentear en el suelo las tiras con los despachos cablegráficos.
Teletipo es ya una palabra desaparecida. Cuarto oscuro es otra que desaparecerá también. A un redactor recién salido de la escuela de periodismo habría que empezar a explicarle la palabra linotipo, sino es que se la enseñaron en la materia de historia del periodismo; aún a mí me resulta hoy difícil de creer que en un tiempo fue necesario componer un texto en un armatoste con teclado, manejado por un operario, en el que una barra de plomo al rojo vivo iba derramándose en moldes que formaban lingotes línea por línea.
[Publicado el 18/4/2007 a las 10:33]
Permítame tratar de ponerme en la óptica de alguien venido de afuera.
El primer 'invento' del hombre (todavía en África) fue su propia CURIOSIDAD. Como otros inventos, seguramente fue algo casual: ¿Qué hay más allá? ¿Qué sucede si…?
Entonces nuestro cerebro era tan pequeño que no alcanzaba para preocuparse por el futuro.
El siguiente invento fue su permanente ACTITUD DE RAPIÑA: una vez en territorios nuevos (ya fuera de África) no había que pensárselo mucho para saber que la diferencia la marcaba el hambre o la muerte. Esta conducta de saltimbanqui depredador tiene que habernos permitido un gran y rápido desarrollo de nuestro cerebro.
Al lenguaje (ese invento primordial humano) lo precedieron las ARMAS. Solo rústicas, al comienzo, claro. Con las armas en mano, la comida no podía faltar.
Luego la CAZA fue nuestra principal actividad y fiel compañera durante miles y miles de años. Tantos años, que muchas de nuestras actitudes y conductas de entonces, han pasado a formar parte de nuestra información genética.
Cazadores sin poderse comunicar entre sí, no sólo son menos eficientes, también tienen la vida más corta. Tuvo que aparecer el LENGUAJE.
Luego los animales y las bestias que cazábamos empezaron a escasear.
En algún lugar de Mesopotamia, alguien descubrió la AGRICULTURA (la GRAN REVOLUCIÓN) y primero todos se rieron de él. Por vegetariano, por ejemplo. Pero fue contumaz. Y perseveró. (Ocurrió en muchos lugares de la Tierra en más o menos la misma época.)
Cuando los demás lo buscaron para prestarse comida, ya la necesidad lo había impulsado a él a inventar cómo tener mejor control sobre los granos que no podía comerse enseguida y tenía que almacenar: inventó los NÚMEROS.
Así, le fue relativamente fácil iniciar el capitalismo, es decir, la ACUMULACIÓN DE BIENES o de capital.
El siguiente invento importante tuvo que ser la RUEDA, para no tener que transportar a propio lomo lo cosechado. Pero entonces tuvo que inventar también el primer EJÉRCITO, para cuidar de sus alimentos almacenados.
Cuando consigue dominar a ciertos animales y, además de servirse de ellos, descubre su uso como ANIMALES DE TRACCIÓN ayudados de la rueda, digo que allí comienza la verdadera historia de nuestra civilización moderna.
¿Es el TRANSPORTE entonces la verdadera piedra fundacional de nuestra ‘civilización’?, me pregunto ahora (estoy tratando de ordenar ideas, señor Ramírez, discúlpeme).
Con el transporte se produce un tremendo salto cuantitativo en todo lo referido al comercio, al aprendizaje de nuevas tecnologías por el contacto con otras culturas, al desplazamiento de tropas militares, al conocimiento del resto del mundo.
El resto de los inventos los veo ahora como simple 'decoración', es decir, entretenimiento y cierta mejora en la calidad de vida.
Mientras tanto, uno de los inventos (el DINERO) pasó de ser una gran ayuda del hombre a convertirse en su ineludible verdugo.
Hasta que llegó la era internet.
Que no es otra cosa que el TRANSPORTE (de ideas, sumas de dinero, transacciones, decisiones y órdenes, noticias, manifestaciones sentimentales humanas, artísticas, conocimientos e información en general) a velocidad supersónica.
Como decía una lectora suya: estamos al borde de una nueva era y no sabemos lo que se nos viene, como usted mismo bien apunta.
¿Conseguiremos vencer al vértigo y enderezar las cosas?
(Le ruego me perdone la longitud del comentario.)
Comentado por: Cuaderno Contable el 18/4/2007 a las 19:23
El cambio tecnológico que ha marcado con más fuerza a mi generación ha sido sin duda el Internet. Nuestra vida virtual supera con creces a nuestras interraciones en el mundo real.
Nos comunicamos por correo electrónico, chateamos, compartimos música, leemos el períodico, bajamos películas, fotos, compramos. Ahora mismo mientras escribo escucho música desde una estación de radio en línea.
De hecho, hasta nuestros procesos mentales están influenciados por la red. Por ejemplo, en mi caso cuando no estoy conectada y escucho hablar de un tema interesante o me encuentro con una término que desconozco, automáticamente pienzo en una ventana de google, y lo anoto para hacer una búsqueda en cuanto esté conectada nuevamente.
Y bueno, cada vez estamos más conectados, desde la pc, laptop y hasta se puede navegar desde el celular.
Sin embargo no podemos olvidarnos de que no todos estamos "conectados".En realidad, la mayor parte de la población mundial no tiene acceso a la red y a los demás citados avances tecnológicos. Todo este avance tiene mucho de virtual y muy poco de real =)
Comentado por: Diana el 18/4/2007 a las 17:51
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
21/8/2008 19:13
Publicado por: lolichka
20/8/2008 22:16
Publicado por: franklin piñero
19/8/2008 02:33
Increible como esta el hambre y...
Publicado por: NOR
17/8/2008 20:32
Publicado por: tuki
17/8/2008 05:09
Publicado por: luis guardia velasco
15/8/2008 15:58
Estimado Sergio Ramirez, Lo leo...
Publicado por: ¿?
14/8/2008 17:47
no c lo de la vivora xqe a mi...
Publicado por: antoooo0o0o0o0
14/8/2008 13:56
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Buenos dias estamos buscando un...
Publicado por: sophie borotra
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