El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 22 de agosto de 2008
IV. Adulterio y amancebamiento

Miniatura di scuola tedesca. Varsavia. Museo Nadorowe. "Non commettere adulterio".
Cuando entré a estudiar mi carrera de derecho, los códigos que me tocó aprender definían el adulterio como un delito de la mujer, pero nunca del hombre. Su prueba servía como causal de los juicios de divorcio, y cuando el hombre alegaba el adulterio, debía probarlo con testigos visuales y cartas comprometedoras. Yo solía leer los boletines judiciales, donde se copiaba una relación detallada de esos procesos, como verdaderas novelas de intrigas amorosas.
Los hombre casados, a quienes la ley preservaba del delito del adulterio, sólo podían ser culpados de "amancebamiento escandaloso", que como se ve, era una figura hipócritamente calificada. No un amancebamiento cualquiera, sino escandaloso, y el código lo definía: siendo casado un hombre, mantener otra mujer con casa puesta, a la vista pública. Si lo hacía a escondidas, y se cuidaba de que el secreto no fuera revelado, bien podía seguir pecando. El pecado estaba en el escándalo.
Cuando nuestro profesor de derecho civil era preguntado acerca del porqué de esa diferencia discriminatoria, respondía con todo aplomo: "porque sólo la mujer es capaz de llevar sangre extraña al hogar".
Lógica inexpugnable.
[Publicado el 21/1/2008 a las 09:00]
Como todo lo que leo de Sergio Ramírez, maravilloso el recordatorio. No quiero caer en una dialéctica feminista, pero la lógica que aplicó su profesor de derecho existe aún en nuestro continente latinoamericano en pleno cibermundo. Nosotras, mujeres que nos sentimos emancipadas y diferentes, seguimos siendo culpables y señaladas si amamos a otro y estamos casadas o si nos enamoramos locamente de un hombre casado y pasamos al rol de mancebas (aunque ya nunca nos mantengan). Por una justicia poética, donde no se reemplace la capacidad de imaginación empática por un razonamiento normativo!!! Me permití incorporar este "posteo" a mi Blog
http://mujeresconpoder.blog.terra.com.ar
Comentado por: Sandra el 22/1/2008 a las 20:49
¿pero que dices, Julio? No enterarse del discurso, de las ideas, que combaten racionalmente al fenómeno terrorista sólo puede darse enterrando la testa bajo tierra,como una avestruz, cultivando el autismo ético y el fanatismo voluntariamente, torticeramente. Quien no se entera es porque no quiere. Tan fácil
Comentado por: panoramix el 22/1/2008 a las 14:12
En Irán las niñas tienen responsabilidad penal desde los 9 años y los niños a partir de los 15. De?
Por cierto y aunque no tenga nada que ver, en la lucha contra el terrorismo se echa de menos un discurso ideológico, que llegue a la población, contra las ideas favorables y que justifican los atentados y el uso de la violencia. En el caso de los independentistas, un razonamiento que demuestre las ventajas de pertenecer a un grupo libremente, sin sometimiento, en lugar de la capacidad más limitada de un individuo solo. Sí, se echa de menos, en lugar de tanta noticia sobre desmantelamiento de zulos y detenciones, que no digo que esté mal, pero algo falta. Detrás de todo ello, del terrorismo y la violencia, venga de quien venga, parece que lo que se mueve es el dinero; semejan más una mafia con intereses económicos, tratando de mantener privilegios a costa de todo y por encima de los demás, que unos ideólogos represaliados.
Comentado por: Julio el 21/1/2008 a las 18:10
No menos prodigiosa resultaba la prueba exigida en el Tribunal Supremo para acreditar la paternidad del demandado, justamente bautizada como "prueba diabólica". A saber:la demandante, obviamente una mujer, debía aportar al procedimiento testimonios visuales que acreditasen su pretesión. La pretensión de paternidad, no olvidemos.
De lógica inextricable.
Comentado por: panoramix el 21/1/2008 a las 14:40
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
21/8/2008 19:13
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Estimado Sergio Ramirez, Lo leo...
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no c lo de la vivora xqe a mi...
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Buenos dias estamos buscando un...
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