El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 29 de agosto de 2008
El triunfo de los puritanos

Castro exhala el humo de un cigarro en una entrevista en el palacio de la Habana en 1985.
Los cigarros habanos de la era Kennedy, que llegaban a la Casa Blanca de contrabando, y los cigarrillos que van desapareciendo aún de calles y parques, donde la prohibición de fumarlos se extiende de manera implacable, se deshacen en puro humo placentero, y ni siquiera responden a las funciones biológicas esenciales. Por tanto son abominables pecados volátiles, sin esencia ni justificación ninguna ante las altas potestades morales. Pero los cigarros habanos aún se defienden frente a las severas campañas de salud, quizás porque sus precios de lujo los reducen al consumo de una elite que ya puede morirse sola, sin riesgos de que cunda su mal ejemplo.
Fidel hace tiempos había dejado de fumar, puritano como fue volviéndose en muchos sentidos ante el avance de la edad. Una vejez sin excesos, comportarse frente a las cámaras de televisión, de pie ante las tribunas, como un buen padre de familia austero y sin vicios, que puede enseñar lecciones sacadas de los pecados del pasado.
Terminó así abominando de los aromáticos habanos fabricados especialmente para él, una provisión siempre a mano a cargo de un ayudante, algo que Kennedy ya no tuvo tiempo de hacer, aunque es dudoso que hubiera dado ese paso. Ya sabemos que de puritano no tenia nada, según abundan los ejemplos en sus biografías: la falta de ejercicio sexual le daba dolor de cabeza. Sería que como buen católico irlandés bien sabía que los pecados siempre son remitidos, aún en el último momento, mientras que en el cielo de Fidel nunca hubo santos de los que ocultarse.
[Publicado el 29/4/2008 a las 07:00]
Creo que este no es el medio adecuado, pero no conozco otro para hacer llegar a Sergio Ramirez, intelectual y politico que admiro desde hace años por coherencia,una pregunta personal que nada tien que ver con este "medio", aunque quizas sí con su memoria historica cuando paticipo en la revolucion sandinista contra los Somozas y su covertura norteamericana.Esto es una intromision y por ello pido disculpas sinceramente.
En los años sesenta estudie la carrera de Derecho junto a dos nicaraguense.Tuvimos una buena amistad, especialmente con un de ellos: fué muy fecunda la relacion y aprendi junto a ellos, entre otras cosas, que no sólo estaba el inmenso Ruben Daro;Vallejo, Huidobro, Westfalen, Pablo Neruda...tambien poseian una potente voz poetica y de denuncia. Aprendi con ellos a amar a Nicararagua y a sufir su historia.Esta amistad se prolongo hasta principio de los años ochenta mediaante cartas, llamadas telefonicas y algunas visitas muy cortas aprovechanfo viajes oficiales. Se incorporo a la lucha por la derrota de la dicctadura somocista. Paticipó activamente, y con posterioridad ocupo cargos en la administracion.Mis cartas eran remitidas a un apartado de correos.Desde el año 1983 no he vuelto a saber de él,lo he intentado por diversos medios de manera infructuosa.Ahora que se ha removido la memoria historica con el triunfo de uno de los participantes de aquella utopia, desearia saber de mi amigo.Sé que nada vuelve igual, pero bueno
Comentado por: carlos el 14/5/2008 a las 11:12
Comentado por: Laz el 13/5/2008 a las 00:29
Comentado por: Ania el 30/4/2008 a las 08:38
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
28/8/2008 13:31
La verdad siempre es perseguida,...
Publicado por: lejosdelatisteza
28/8/2008 12:19
Va siendo ahora que los del...
Publicado por: estrella
28/8/2008 11:05
ESTE COMENTARIO ES PARA ELIANA...
Publicado por: argenis
27/8/2008 19:21
Lista de Vendetas Rosado Chicha...
Publicado por: Bayardo G
27/8/2008 03:01
Compatriota, desde el exilio...
Publicado por: Efraín Cuendis-Muñoz
24/8/2008 21:31
Publicado por: isolani
23/8/2008 16:33
Publicado por: olli
22/8/2008 11:23
Publicado por: Tengo mis motivos
22/8/2008 07:36
Publicado por: Para cuando una rectificación
21/8/2008 19:13
Publicado por: lolichka
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres