El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 28 de agosto de 2008
TEÑIRSE
Yo me doy cuenta de lo clásico, por llamarlo de alguna manera, que puedo ser cuando me escucho decir algunas cosas. Quiero decir que soy, estoy, pasado de moda. Sobre todo cuando hago juicios tan arbitrarios como los de algún juez español. No llego a tanto, pero es una estrategia antigua, tendencia o lo que sea, que consiste en machacarme a mí mismo. Se cómo hacerlo. Y lo hago mejor que casi nadie. Sé de qué hablo, y no tengo que deprimirme o mosquearme con el juicio de terceros, o cuartos, que me importan un bledo o así. El caso es que me siento “mayor” cuando pienso cosas tan “estrechas” como que no me fío de los hombres que se tiñen. Sin embargo, y para mayor carcundia mía, no me importa que se tiñan ellas. Me gusta Marilyn Monroe teñida, y no me creo, por ejemplo, a Cary Grant teñido. Yo creo que estoy perdido para las causas del feminismo, y para casi todas las causas de la modernidad, normalidad o cómo queráis llamar a eso de ser tan normalmente moderno. Absolutamente modernos, decía uno de mis poetas de cabecera, de pie y de otros espacios vitales.
No soy nada moderno. No me fío de los teñidos. Una vez me encontré a un olvidable, cursi, intenso y maniobrero líder de la “izquierda” desunida española en una farmacia comprando un tinte para el pelo. Yo ya me había fijado que en su pequeñez altiva, en su presunción paleta, discursiva y previsible había algo que, además de todo lo dicho y algunas pinzas más, no me gustaban. Me faltaba el último dato, mi manía de “antiguo”, clásico o lo que sea: nunca me podría creer a un señor que se tiñera. Si además, no era un rey, o un republicano, del glam, ya me resultaba mucho menos creíble. Pues eso. Después comprobé que algunos amigos, que algunos admirados y queridos, también le daban al frasco de disimular la edad. O de cambiarse el “look”. Casi les comprendo. Casi les imito. Pero mi sentido del ridículo me paraliza esos gestos.
Y todo esto viene a cuenta de haber visto en la televisión a uno de los destacados representantes de la secta mayoritaria, a uno de los jefes del clan de la iglesia que manda por los pagos occidentales. A un canta…, a un portavoz de los obispos y sus tribus, uno que tengo visto porque va de “joven” maduro espabilado, oscuro y confuso. Además de portavoz de su causa, ayer daba la cara, el morro y la palabra para defensas indefendibles… eso es normal, habitual y no noticiable. Lo que me gustó de mis renovados desafectos es que el tal representante, el vocero de esas cosas, se había teñido… ¡Qué curioso! Teñido, cómo otros que yo se me. Como algún político de muchas derrotas.
No vamos mal en modernidad cuando en nuestra matria se tiñen el pelo hasta los curas. Se terminarán por modernizar como aquél cura censor que Berlanga disfrutó. ¡Un cura tan moderno que llevaba reloj de pulsera!... Ya sabía yo que se empezaba por el reloj de pulsera y se podía llegar al teñido del pelo. Cualquier día faltan a la misa de doce.
[Publicado el 26/7/2007 a las 11:51]
Comentado por: Juanjo el 30/7/2007 a las 23:33
Bueno, para qué teñirse? Sólo a unos cuantos elegidos les sienta bien. Elegidos por los estudios cinematográficos, por los diseñadores de moda, por los mejores peluqueros (si, ahora son ellos los que eligen a sus clientas). Por debajo de los 300 euros unas mechas sientan fatal. Así que no se tiña; a ud, sí, a ud no le sentará bien. Sólo le sienta bien a la del anuncio. Y si es ud hombre, menos. ¿Un tío teñido de rubio? Es todavía peor que un rubio natural, aunque menos insípido:a mí me gustan morenos y frondosos.
Comentado por: escarola el 30/7/2007 a las 09:50
Pla ¿se imagina a Anasagasti saliendo de la ducha? no debe de meter la cabeza en el agua cuando vaya a la playa o a la piscina.
Comentado por: andioa el 29/7/2007 a las 17:26
podría darle varias explicaciones de por qué salgo doble todo el rato últimamente pero alguien comentó una vez que prefería un sinvergüenza a un idiota, así que le daré sólo estas dos:
- Lo importante siempre hay que recalcarlo, no sea que se pierda.
- Lo bueno si breve dos veces bueno y por eso le respondo dos veces. En esta segunda explicación la culpa recae sobre usted. Parece que puedo empezar a dedicarme a la política, la diplomacia la dejaré para más adelante.
Comentado por: Piel el 29/7/2007 a las 17:06
Bueno, Hortera, me alegro de que fuera usted, quienquiera que usted sea. Mi más sinceras felicitaciones y también la enhorabuena por su ¿futura paternidad? si le he entendido bien; le aseguro que no tengo ni la más mínima idea de qué me está hablando. Quizás si lo intenta en eneaíco o en alemán. Eso de protección me suena a un anuncio de, mecallo, que igual pasa Maleas por aquí y no quiero darle un disgusto, no tan seguido, dejemos que se recupere del atentado contra el buengusto.
Comentado por: Silehevisto Nomeacuerdo el 28/7/2007 a las 17:31
Bueno, Hortera, me alegro de que fuera usted, quienquiera que usted sea. Mi más sinceras felicitaciones y también la enhorabuena por su ¿futura paternidad? si le he entendido bien; le aseguro que no tengo ni la más mínima idea de qué me está hablando. Quizás si lo intenta en eneaíco o en alemán. Eso de protección me suena a un anuncio de, mecallo, que igual pasa Maleas por aquí y no quiero darle un disgusto, no tan seguido, dejemos que se recupere del atentado contra el buengusto.
Comentado por: Silehevisto Nomeacuerdo el 28/7/2007 a las 17:30
Piel, no fue Álex, fui yo y exigiste protección, no te preocupes. en todo caso me gustaría ser padre. por lo demás yo solo me tiño el alma, del color que tú quieras, como los gatos
Comentado por: Hortera Idiomático el 27/7/2007 a las 19:53
seré justa, me ha gustado mucho este artículo. Enhorabuena por no importarle nada las opiniones ajenas.
Comentado por: Piel el 27/7/2007 a las 19:44
pues sí, me ha gustado este artículo aunque cuando me he puesto a leer los comentarios y he llegado al de Alex Rojo he sido abducida y al llegar a su nick: Alex Rojo, ya no me acordaba de qué iba el texto de Rioyo ni de que estaba en este blog, cosas que suceden inesperadamente; espero no haberme quedado embarazada, no recuerdo nada. ; )
A mí las mujeres que se tiñen de rubio platino me hacen pensar a veces que son inseguras, que a toda costa quieren "triunfar" socialmente, aún traicionándose a sí mismas, en la sociedad que les ha tocado en suerte aquí en España y sí, pasadas de moda, clásicas, no. También hay a las que les queda bien, claro, como Marilyn (y ésas me gustan menos) y que lo hacen sólo por probar o divertirse. Los hombres, coincido con lo descrito anteriormente, esas calvas cubiertas desde el otro lado de la cabeza. Sí, si me pillan en mal día puedo descargar mi oculta ira mentalmente en ell@s. Un saludo.
Comentado por: Piel el 27/7/2007 a las 19:41
Yo por eso solamente me tiño los jueves. Pero solo para disimular los años. Los años que llevo haciéndolo.
Comentado por: Hortera Idiomático el 27/7/2007 a las 16:23
Estupendo artículo y estupendo sentido de la observación el suyo, señor Rioyo. Lo de los gustos en materia del adorno personal es variable a lo largo de tiempo y espacio. No importan mucho. Se aceptan como modas de una época aunque nos extrañen a veces. A mí, por ejemplo, me extraña la moda del pendiente masculino. Si veo con pendiente a un albañil de más de 50 años, o con coleta naranja, creo haberme confundido de planeta. Y pueden verse. Antes, lo más masculino era no lavarse. No sé por qué ha tenido que cambiar esa costumbre con la sequía que padecemos. En mi opinión, el adorno mejor del hombre es, como hacen los malayos, atravesarse la nariz con un hueso. Ideal para no afeitarse el bigote. Pero problemático, en caso de resfriado, por las estalactitas que quedarían al aire.
Y ya, lo inconcebible es que el representante de los obispos se tiña el pelo. Qué buena observación.
Es inconcebible una muestra tal de acicalamiento en alguien que, no sólo se manifiesta en contra de cualquier signo de modernidad; sino que a la vez no tendría por qué buscar el agrado ajeno.
Se trata de un curita que, como bien dice Rioyo, *va de “joven” maduro espabilado*. Va de joven. Aparece como la cara 'presentable' del episcopado. Se busca en él una 'fotogenia'. El tipo se cree 'guapo'. O, al menos, nuestros obispos tienen ese gusto. Y se tiñe el pelo. Y yo me pregunto con natural curiosidad: Ya que se tiñe el pelo, pretenderá gustar a alguien: ¿A quién pretende gustar el cura...?
Saludos.
Grifo
Comentado por: Grifo el 26/7/2007 a las 23:38
El día dieciséis de Enero del 2005, un amigo yo salimos de barajas en un avión de la compañía Air Europa con destino a la ciudad de Praga. En el avión había una revista en la que aparecía en la portada Natalie Portman, estuve todo el viaje mirando las fotos sorprendido por lo guapa que salía la chica y pensando en aquella pequeña chiquilla de Beautifuls girls, que como yo se estaba haciendo mayor y me pregunté si algún día tendría la oportunidad de mirarla a los ojos y decirla algo bonito. No me pareció importante entonces pero ahora le doy otro significado a aquel cúmulo de casualidades que ocurrieron hace ya dos años. Tras acomodarnos en un lujoso hotel a las afueras de la ciudad salimos pasear por sus avenidas y callejuelas. Teníamos un amigo que estaba allí cursando una beca erasmus y nos enseño la vida nocturna de la ciudad. Praga esta lleno de cervecerías y algunos clubs nocturnos que merece la pena visitar sobretodo si tienes veinticinco años, como tenía yo aquel año. Paseamos de noche por el puente de Carlos, solitario, inundado por la niebla en la que se reflejaba la ambigua luz de las farolas, y resonaba el sonido sordo de unos pasos solitarios. Hacía tiempo que había empezado a sospechar de la realidad que me rodeaba, no se cuando pero todo había cambiado. Hacía tiempo que había empezado a notar cosas extrañas, imperceptibles pero que se amontaban una contra otra erigiéndose un cúmulo de casualidades en las que era complicado no fijarse. Tras dos días de visita por la ciudad y en un momento de lucidez compre en una librería la novela de Franz Kafka “ El Proceso” de una colección de bolsillo en el que la portada del libro es el cuadro “ El grito” de Munch. En la habitación del hotel escribí parte de un poema y en la última página escribí: Ayúdame. La noche siguiente volvimos a pasar de noche por el puente de Carlos y deposite el libro debajo de una las cruces que erigen a lo largo del puente y allí se quedo. Me gustaría saber la historia de ese libro pero esas cosas solo las sabe Dios. Praga es una ciudad cargada de historia, de extraño misticismo, bella y marcada por el paso de los siglos. Descubrimos los barrios judios, las sinagogas, las casas donde había vivido Kafka y una taberna literaria en la que colgaban las fotos de los más afamados escritores checos modernos. Erigimos aquella pequeña taberna en el centro de nuestras peregrinaciones por la ciudad. La verdad es que pasamos un poco de hambre. En los restaurantes no sabíamos que pedir y nos sorprendían con todo tipo de platos que nos desagradaban así que al final terminamos comiendo y cenando pizzas, así teníamos más dinero para las escapadas nocturnas. Conocimos un pequeño local que se llama “ Le petit chateau” En el que un camarero hablaba español y allí conocimos a dos chicas. Tras un por de horas tomando copas nos hicimos amigos. Fuimos a una discoteca de la ciudad, y allí nos desmadramos como solo los españoles sabemos hacerlo. Ponían música antigua, pero la verdad es que en aquella ciudad todo me pareció antiguo, hasta la música moderna de las discotecas. No se muy bien como acabamos con una de las chicas montados en un taxi con dirección al hotel. La chica era judia y nos enseñaba un carnet en el que aparecía un árbol dorado y la estrella de David. Mi amigo se frotaba las manos porque ya se veía desnudándola en la habitación. Al principio fue así, yo me quede fuera de la habitación paseando por el hotel, y al final acabe sentado en un sofá de la recepción. Yo pensaba que mi amigo ya estaba desgranando gestos amorosos pero el caso es que la chica cuando se vio encerrada con mi amigo se escapo y empezó a buscarme por el hotel. Me encontró tirado en un sofá, me cogió de la mano y subimos hacia la habitación. Mi amigo había salido a buscarla, nada más entrar atranco la puerta y se puso a dar saltos encima de la cama.
Mi amigo había tenido la oportunidad y la había desaprovechado así que ahora me tocaba a mi probar suerte. Era alta y morena. Delgada, con una cintura esbelta y unas manos finas y suaves. Intente acerarme a ella, lentamente, pero ella se alejaba cada vez que me acercaba pero en un movimiento súbito se acerco impetuosamente me beso y comenzó a quitarme la ropa. Nos quedamos desnudos sobre la cama. Se fijaba en mi pene mientras yo acariciaba sus lindos pechos y en un ingles inteligible para los ingleses me comento que era un niño pequeño, que no estaba circuncidado. Empezó a explicarme que ella era un soldado, que yo era un soldado, que todos éramos soldados.
¿ Soldados? ¿ Soldados en que guerra? ¿Soldados de quien?. Fue la primera vez que escuche algo que me ha perseguido durante los últimos años. Yo lo único que quería era follar pero la verdad es que me impresiono la manera en que me soltó toda tipo de frases cortas en un ingles chapuerreado a media voz, sobre Izrael y el pueblo judío, sobre España y cosas que aún no se lo que significan. Después de hacer el amor me quede completamente dormido y cuando me desperté contemple como ciertas cosas de la habitación habían desaparecido y se encontraban tiradas por el suelo. El teléfono y la mesita de noche estaban empotrados contra una de las paredes, las sábanas tiradas por el suelo y ella sentada en frente del mini bar completamente borracha. La chica se había bebido medio mini bar mientras que yo dormía. Me levante contemplando el cisco que había armado y serví dos copas. La chica quería más de mi y yo por supuesto se lo iba a dar. Pasamos todo el día en la habitación hasta que al final mi amigo, medio indignado comenzó a golpear la puerta. David se había marchado a la ciudad y cuando regreso doce horas después seguíamos haciendo lo mismo. Al final me dijo que si su novio, que estaba en el ejercito de Izrael, se enteraba vendría a España y me cortaría el cuello. Cuando la despedí en la puerta del hotel simplemente me dijo: “ Short story of love”, se monto en un taxi y nos despedimos para siempre mientras la nieve caía abatida sobre aquella calle gris a las afueras de la ciudad de Praga. Desde entonces pienso bastante en lo que me dijo…tu eres un soldado, todos somos soldados, y me pregunto si esto tiene que ver con mi último pasado, con todo eso que vosotros sabéis y que yo desconozco. Si alguno de mis amigos supiese que podría haberme liado con Natalie Portman, me esta dando ostias hasta el día del juicio, día en que Dios mismo acompañado por sus ángeles bajara del cielo para decirme que soy un capullo y condenarme al fuego eterno ( Es un chascarrillo). Es curioso de que manera apenas imperceptible se va trenzando la historia del mundo. Después de aquel viaje regresé a casa y comencé a trabajar en un restaurante a las afueras de la ciudad, no tenía apenas dinero, más o menos como ahora. Pasaron los meses y llevaba tiempo asistiendo a acontecimientos extraños hasta que un día entro una familia argentina y al rato entro ella. Eran tan bonita que cuando se fue estuve semanas pensando en ella, esperando volver a verla entrar por la puerta. Tenía el pelo cortito, los ojos azules, rubita…que cosita. A veces he ido a la misma cafetería y me he sentado mirando la mesa donde la atendí, donde me pidió una coca-cola y yo me enamore un poco de ella.
Me pregunto si todas las cosas que me estaban ocurriendo no eran casualidad, sino que respondían a un patrón trazado de antemano. ¿Quien esta detrás de todo esto? ¿Cuándo empieza esta historia?¿ Cuando terminara? Empecé a creer que me observaban, que sabían todo de mi y empezó lo que todo ya conocéis y que tuvo su punto álgido cuando España se enfrento a Egipto, en los partidos preparatorios del mundial de fútbol y esta historia que me había acompañado durante los últimos meses, esos número, esas cifras se hicieron públicas de una manera velada y yo decía, no puede ser, no puede ser verdad. ¿ Que esta pasando?. ¿Creéis que alguien puede llevar una vida normal después de todo esto? ¿Acaso puedo olvidar todo esto como si solo hubiese sido una mala jugada del destino? ¿Puedo olvidar un pasado que apenas puedo a llegar a vislumbrar? Llevo una año lamiéndome las heridas, intentando sobreponerme a toda esta historia sin saber muy bien que va a ser de mi vida después de todo esto pero guardo bien en la memoria aquellos días en que un mundo desconocido hasta entonces, secreto, exhalado por aire helado del invierno de aquellas calles frías y mágicas de Praga, entro en mi pequeño e inocente mundo de una manera sobrenatural y desconcertante, advirtiéndome con dulces susurros de que yo era un soldado.
"Dichosos son los que se refugian en Dios porque Yhave vela por el que lucha por la verdad, porque el señor dará fuerza a su Rey y levantara la frente de su ungido"
Comentado por: Alex Rojo el 26/7/2007 a las 20:44
Pero los que se llevan la palma son los que son calvos entonces de dejan el pelo largo por un lado y se lo desplazan hacia la calva .
Ejemplo , el amigo del rey :
http://wwwvireta.blogia.com/upload/anasagasti.jpg
o los calvos con coleta
Comentado por: albert pla el 26/7/2007 a las 19:40
Se empieza uno tiñendo el pelo y acaba irreconocible, nariz, pómulos, orejas, estiramientos, etc. A mí un verano se me ocurrió eharme henna en el pelo y se puso de todos los colores, cobrizo, amarillento, entrecano, rubio pajizo y otros colores indefinibles, llegue a la conslusión de que el color natural, gris-canoso, era el ideal. Así que entiendo al sr. Rioyo, aunque no me importa que los hombres se tiñan, algunos me hacen gracia. Los que más me gustan son los que usan peluquín, esos son inimitables.
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 26/7/2007 a las 18:32
Creia que clasico era sinónimo de de vigente,perdurable,el residuo valioso del paso del tiempo y ahora me entero de que es eqivalente a anticuado,caduco,pasado de moda o como dicen los finos cultos,obsoleto.¡Que cosas mas curiosas deparan estos tiempos!.
Comentado por: maleas el 26/7/2007 a las 18:17
Lou reed se tiñe . la vida es dura :
http://www.20minutos.es/data/img/2006/06/02/450717.jpg
http://www.cubbymovie.com/Lou%20ReedBig.jpg
Comentado por: albert pla el 26/7/2007 a las 14:26
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
28/8/2008 00:51
Publicado por: el cartero
28/8/2008 00:41
Publicado por: escarola
28/8/2008 00:24
Publicado por: el cartero
27/8/2008 20:39
Sr. Cartero, que se le acumula...
Publicado por: escarola
27/8/2008 09:38
Publicado por: oe
26/8/2008 18:04
Publicado por: sin itinerario
26/8/2008 17:37
Nos fornos do pan, con lume...
Publicado por: escarola
26/8/2008 16:36
Publicado por: Enea
26/8/2008 15:32
Publicado por: los percebes
26/8/2008 15:14
Publicado por: Enea
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres