El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 22 de agosto de 2008
BUÑUEL ESPECTADOR
Estoy muy cerca de uno de los lugares en que a Buñuel le gustaba refugiarse. Muy cerca de su refugio gallego. Muy cerca de esa casa de su amigo José Luis Barros, el mayor seductor que hemos conocido, el médico ilustrado, el inolvidable amigo de tantos españoles que merecen la pena. Aquí venía Buñuel para escribir, pero sobre todo para beber, comer, charlar y alargar las bromas entre vinos, ginebras y populares comidas. Se hablaba del misterio y de la vida. De sus contradicciones. Muy poco de cine. Prefería hablar seriamente en broma. Lo que dijo en sus películas, en sus escritos, sigue siendo tan válido, tan liberador que, estoy de acuerdo con mi desconocida amiga Enea, nos sirve para los complejos caminos de la vida. Una aventura más complicada que el Camino de Santiago, una vía no precisamente láctea.
Desde aquí, por mi lento correo en Internet, veo que los amigos de Calanda vuelven a programar las películas que le hubiera gustado ver al espectador Buñuel. Es un pequeño festival durante unos días de agosto, entre el 18 y el 25, en el pueblo ahora silencioso, caluroso y apacible de ese lugar de Teruel donde nació un genio que creció libre, provocadoramente libre. No estoy tan seguro que las películas, al menos no todas, que se programan fueran de su agrado. No era un gran cinéfilo. Lo fue en su juventud. Después dejó de ver casi todo el cine contemporáneo. Por no querer, no quiso salir en una película de Woody Allen, porque no conocía su cine. Allen sustituyó la parición de Buñuel por la de Marshall McLuhan, no es lo mismo, pero tenía gracia la presencia del estructuralista en aquella cola para una película de Bergman o algo así.
De Buñuel sabemos sus primeros gustos clásicos por la programación del Cine Club madrileño que durante un tiempo codirigió, en compañía del fascista y vanguardista, Ernesto Gimenez Caballero. Después dejó pocas pistas sobre sus películas preferidas. Le gustaba Fellini. También le gustó la de los “conejos” de su alumno Saura, se refería a La caza. Le gustaron muchas del cine negro. De algunos otros europeos, de aquellos contemporáneos suyos que ya sólo existen en nuestras filmotecas.
No le gustarían muchas de las que se programen en Calanda. Pero cualquier excusa en buena para escaparse a su pueblo. Para ver el museo que le han dedicado. Para visitar las que fueron sus casas. Su campo. El lugar de tantos veranos. Donde fue niño y libre. Donde conoció insectos, milagros, mujeres, hombres y otros animales.
[Publicado el 08/8/2007 a las 13:15]
Comentado por: HjV el 09/8/2007 a las 07:04
Comentado por: maleas el 09/8/2007 a las 00:53
¿De verdad no sabe nada acerca de la pata de la Mesa del rey godo Enea?.
A ver si Rioyo sabe algo y lo quiere contar.
Con respecto al desmelene,hay un momento para todo y de la misma forma que en ocasiones se debe callar hay otras que son oportunas para hablar.
Disculpe,empiezo a hablar como el antizaratustra.
Comentado por: maleas el 09/8/2007 a las 00:52
bueno no se enfade maleas, pero es que me gusta la historia, sí se algo de esa mesa, recuerde que antes lo empredaban ( es que ahora no encuentro la palabra) lo daban de prenda pagada a retornar ( usureros) y lo último que se empeñaba era la mesa... para poder escribir era importante... como la famosa mesa de la Constitución suya de los años 7 y uno más no? o la espada del Cid que se disputan...
bueno... un descanso que el mar no me deja nunca pensar y eso es bueno
Enea
Comentado por: Enea el 08/8/2007 a las 23:24
vi una vez la mesa de Marx y él, sentado y apartado ( esa foto además salió en el diario El País), una mesa sin cajones, una tabla poco gruesa, cuatro patas en exceso separadas... pero bien... era su mesa, loc urioso de la foto es que no estaba albergada, estaba separada de los muebles posibles inexistentes... y pensé... qué persona Marx que intentó entender porqué el diablo, o arcangel malo, tiene cola y cuernos un animal en potencia, claro que el otro alado ni se entera con tanto rezo... bello son los pensamientos
Enea
Comentado por: Enea el 08/8/2007 a las 23:17
pues... debo pensarlo
seguro que cuando termine el verano y regrese el tiempo de las hojas que albergan el sonido de la ventana abierta, seguro... que Clarina seguirá en mi mesa
bello, todo su texto y maleas cuando no se peina
Enea
Comentado por: Enea el 08/8/2007 a las 23:13
Donde dice piedra lease mesa.
Enea ¿sabes algo acerca de la mesa del rey godo?.
Se retibuira informacion consistente.
Comentado por: maleas el 08/8/2007 a las 21:56
qué diver es su texto: muchas de las que le gustaría, ver, no creo que le gustasen tantas, seguramente no le gustaría ninguna.
oh!.
me encanta Bu, leí un libro que hacia escritura sobre su vida, no recuerdo de quien ahora. comentaba ese autor las reuniones que hacia en su casa y lo que me impactó es que decía que era muy celoso hasta llegar a encerrar a su mujer en un armario para que no la vieran sus amigos( ponía armario, porque lo releí esa frase porque me parecía imposible), no sé si será cierto, pero....
eso no perturba mi fascinación por sus películas, total no le conocí....
Enea
Comentado por: Enea el 08/8/2007 a las 20:54
Si Piel, el yogui dice:"Quien domina su lengua domina el mundo".
Buñuel no solia callar.Su amigo Max Aúb le apodó Monstruo,coincidieron los dos en España en el 68 y asi salio el año.
Hay un suceso en su biografia,el viaje a Toledo que hizo en compañia de otros dos monstruos,Federico Garcia y Salvador Dalí,tras la pista de la pata de la piedra del rey godo,que creo que fué una jornada particular en la vida de un hombre del que creo que todos sus dias fueron particulares,por que ni calló no se arrodilló nunca.Pagó el precio que eso puede conllevar,fué excomulgado por Pio XII,el mismo que calló ante los nazis y el Monstruo se resarció dirigiendole una carta al ponticife que posiblemente no fue leida por su destinatario,no tengo constancia al menos,él se lo perdio, cargada de ironia y humildad.
Lo dicho,un Monstruo que desde luego,no lo dude Javier, no dedicaria mucha atención al cine contemporaneo.Pena que creo que no escribió sus memorias.
Comentado por: maleas el 08/8/2007 a las 17:13
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
22/8/2008 01:34
buenas noches y que descanse,don...
Publicado por: angelita
22/8/2008 00:26
Publicado por: qué gracia
21/8/2008 23:56
y esta para dormir... buenas...
Publicado por: oe
21/8/2008 23:46
y esta me hace enloqueceeer ...
Publicado por: eo
21/8/2008 23:37
Publicado por: oe
21/8/2008 23:29
Publicado por: para el señor
21/8/2008 23:29
Publicado por: oe
21/8/2008 23:23
vamos oe vamos, toca el piano y...
Publicado por: música
21/8/2008 23:19
Publicado por: oe
21/8/2008 23:14
Publicado por: el colacao
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