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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 7 de septiembre de 2008

Blog de Javier Rioyo

LIBRERÍAS

En NYC hay algunas de las mejores librerías del mundo. También para los buscadores de ediciones raras, perdidas, descatalogadas o primeras. Lo malo, no es ya que casi todo esté en inglés, sino que los precios están, generalmente, en su valor de mercado. No siempre, no en todas. Siempre hay lugares para la ganga, premio para el buscador o despiste del librero. Eduardo Lago encontró la primera edición de su/mi querido Alfau de Locos. La edición de Nueva York, en inglés, Locos. A comedy of gestures. Esa misma edición que subyugó a la fascinante Mary McCarthy y que hizo que la escritora se enamorara de España por ese libro. Esa edición, mítica, y firmada por su autor, Lago la encontró por tres dólares.

También cuenta un profesor, y poeta, español y desde hace décadas de NY, Hilario Barrero, sus encuentros casuales con libros muy queridos, muy buscados a precios de auténtico saldo. No es lo común. No es fácil en las más conocidas, muy profesionales, de viejo en Nueva York. Ni en casi ningún lugar del mundo. Sólo queda la esperanza de los “rastros”, eso sí, hay que madrugar para ganar las búsquedas de Andrés Trapiello y Juan Manuel Bonet. Aún así, el citado Hilario Barredo tiene un libro, una diario, publicado por los asturianos de “Libros del Pexe”, donde se dan muy buenas direcciones de librerías de viejo en NYC.

El día antes de mi regreso volví por una conocida librería española de Manhattan. La última grande, la última con un fondo interesante. Más de una vez en esa librería de la calle Catorce, “Lectorum”, he comprado perdidas ediciones españolas. Y otros muchos libros de los que escriben en mi idioma, no importa desde qué país. Una buena librería que estaba a punto de cumplir cincuenta años. Digo estaba a punto porque ya nunca lo hará. Si nadie lo impide el día 28 de este mes cerrará la librería de referencia para los lectores en español de NY. La muerte de ese paisaje es un síntoma. No importa la literatura, que era lo que importaba más en “Lectorum”. Importan los libros y esos se compran en cualquier lado. Ahora es cuando más español se habla en Estados Unidos, pensaba que era cuando más de leía. No debe ser así. O no leen, o lo que leen lo encuentran en otras superficies. Las clásicas librerías, también están teniendo problemas.

La tristeza del cierre de “Lectorum”, se compensa con la reapertura de una de las librerías míticas madrileñas, “Fuentetaja”. Después de vivir un largo letargo en su calle de San Bernardo, después de dar síntomas de pasar a otra vida, peor por inexistente, ha sido capaz de renacer de sus cenizas, del polvo de sus libros. Serán polvo, más polvo enamorado. Me alegro del renacimiento de una librería de referencia. No fue mi librería preferida pero siempre fue una alegría su existencia. La tengo más asociada a tiempos de búsqueda de libros prohibidos. Quizá fue aquella su gran época. Después, al menos para mí, hubo otras librerías que me fueron, me son más cercanas. A cada uno sus librerías. Yo tengo tres de cabecera. “Visor”, la muy querida de Chus Visor. La de su hermano Miguel, la primera de tantas cosas, “Antonio Machado”, con el amigo Miguel Hernández a pie de estanterías. Y la de Antonio Méndez, que tan cerca de casa, tan cálida y tan viva está. Que sigan. Y, ¡viva Fuentetaja! Otro día hablamos de las librerías de viejo madrileñas. Esa es otra historia. O de las librerías en otros lugares de nuestro pequeño mundo.

[Publicado el 26/9/2007 a las 10:53]

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Comentarios (4)

  • Lo importante es que pierde el español en NY con el cierre de la mítica librería y todo lo que ello encierra.

    Comentado por: rolando gabrielli el 28/9/2007 a las 07:17

  • Rioyo, reconocerás una cosa, sólo una cosa bastante evidente:
    Que el Glez escribe mucho mejor que tú. Bueno, corrigiendo, él es escritor (guste más, menos o nada ahora no importa) y tú no.
    Por otra parte, el que se mete en pleitos de esta naturaleza con quien es completamente libre (y tú, Rioyo, desde luego, no lo eres) acaba perdiendo.
    Salud.

    Comentado por: collins el 27/9/2007 a las 19:56

  • Estaré en Madrid desde el 8 de octubre. Agradeceré adelante el blog sobre sus favoritas entre las de viejo, si es que lo tiene en agenda, para perderme unas horas, o días, por ellas. Gracias.

    Comentado por: Curiosa el 26/9/2007 a las 22:15

  • Le copio con mucho gusto por si le interesa a más gente, pero recuerdo que ya don Félix había recomendado el libro como imprescindible para la supervivencia.)

    SE LLAMA GROSSMAN
    Hace exactamente un año publiqué en estas páginas una columna con el título de Vuelve Grossman. Había aparecido en castellano Un escritor en guerra (Crítica), el ensayo de Antony Beevor y Luba Vinogradova a partir de las crónicas periodísticas de Vassili Grossman durante la Segunda Guerra Mundial. Era una buena noticia y tal vbez esta nueva edición podría servir para recordar que Grossman todavía era aquí casi un desconocido: su obra maestra, Vida y destino, había sido traducida del francés en 1985 y ya había sido descatalogada. Casi ignorada en su momento, no existía ningún ejemplar en ninguna de las bibliotecas universitarias catalanas. Al día siguiiente de este artículo, Dolors Lamarca, directora de la Biblioteca de Catalunya, me informaba de que intentaría resolver esa anomalíay, muy poco después, me comunicaba que acababa de registrar un ejemplar en la principal biblioteca pública catalana.Gestos como estos honran a nuestras instituciones. Aquella misma semana Joan Tarrida y Joan Riambau, de Círculo de Lectores-Galaxia Gutenberg, me comentaban que llevaban varios años tras sus derechos de edición y que por fin, ya podían confirmar que habían encargado una nueva traducción directa del original ruso y a partir de la edición íntegra de 1989.
    ahora Vida y destino, en una espléndida traducción de Marta Rebón, ha llegado a las librerías, y ésta es una noticia tan trascendental que no puede pasar desapercibida. Por una razón, sobre todo: porque Vida y destino es una de las más grandes novelas del siglo XX. Su escenario central es Stalingrado y su accion, desarrollada a través de más de mil páginas y con la compañía de unos doscientos personajes, recorre el invierno de 1942-43, desde las primeras nieblas de otoño hasta la llegada silenciosa de la primavera. Desde el cerco de las tropas nazis a la ciudad del Volga hasta la inesperada contraofensiva de las tropas soviéticas que detendrán el avance en el Este del ejército alemán. Pero hay más, porque Vida y destino entra en los campos de concentración y exterminio alemanes y, al otro ladfo del Volga, en los campos de internamiento soviéticos, así como en la temible Lubianka, sede de la KGB. Ninguna novela del siglo XX ha penetrado, con tanta lucidez en el corazón del horror de los dos totalitarismos más siniestros de nuestro tiempo, el nacionalsocialismo alemán y el estalinismo soviético. Ninguna otra, como Vida y destino, ha consegido singularizar el sufrimiento y, a la vez, la piedad por sus víctimas. Ninguna otra ha conseguido una tan aguda comprensión del acontecimiento esencial del siglo XX. Ninguna ha llegado tan lejos. eso la convierte en imprescindible, en esencial, en obligatoria. Una lectura estremecedora capaz de cambiar una vida, que no puede dejar indemne a ninguno de sus lectores.
    La semana pasada, en la presentación en Madrid de esta edición, Antonio Muñoz Molina dibujó una metáfora de altísimo valor especulativo: es como si, de golpe, descubriéramos que había otra montaña tan alta como el Everest, pero de la que casi nadie sabe nada. Es, añadió, como si hubiéramos tenido siempre Las Meninas ante la vista pero casi ni las hubiéramos mirado. Ahora no tenemos excusa. Vida y destino está por fin aquí y es difícil mirar hacia otro lado. No se la pierdan. Vale la pena comprar dos ejemplares: uno para leerlo. Y otro para encerrarlo en una caja de seguridad por si les roban en casa. Con los triempos que corren, nunca se sabe...


    Comentado por: Lucïa Angélica Folino el 26/9/2007 a las 18:02

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Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

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