El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
Queridos heterónimos

Eugenio Montejo.
Muchas veces me gustan tanto o más los heterónimos que los verdaderos
autores. Es posible que los verdaderos sean los inventados. Y me gustan
muchos escritores que usaron, y algunos que siguen usando, un heterónimo
porque, entre otras cosas, les permite ser otros. Y muchas veces mejores,
más divertidos, más sarcásticos, menos severos -o más moralistas, que de
todo hay- que sus creadores.
Conocía algún libro del venezolano Eugenio Montejo. Lo conocía como poeta
aunque sabía de otros libros suyos. Ahora llega un delicioso, inteligente y
mixto libro de Montejo, y de su heterónimo llamado Blas Coll. El libro,
publicado en Pre-Textos, se llama El cuaderno de Blas Coll y dos colígrafos
de Puerto Malo.
En los cuadernos de Blas Coll se encuentran muchas reflexiones metafísicas,
lingüísticas y poéticas. Y siempre se encuentra la razón irónica. Por
ejemplo:
"Seguir llamando «caballero» a alguien que nunca ha montado un caballo,
constituye un exabrupto de flagrante inexactitud. Por esa razón nunca entro
en los baños públicos cuya puerta señala tal letrero, aun cuando de tiempo
sienta necesidad de visitar los retretes".
No sólo de las reflexiones de Coll se alimenta el libro. También hay poemas.
Y una especie de homenaje ramoniano, de greguerías de nuevo cuño:
"Un pájaro que tomase conciencia, en medio de su canto, de lo que
verdaderamente hace, ya no sería un pájaro sino un Mozart"
¿Supo Mozart que era Mozart?...Pudo intuirlo, pero ni ser Mozart en su
tiempo aseguraba que te pudieran escuchar, representar, aplaudir o pagar
tanto como al exitoso, el valenciano europeo, Martín i Soler. Envidiado
entonces por Mozart. Después olvidado por todos, por casi todos. Y rescatado
felizmente hace pocos años gracias a que Mozart recogió un tema de Martín i
Soler en "Don Giovanni".
¿Sabe Montejo que es Montejo? Quizá lo sepa y espero que le guste. No es, no
será, el vendedor llamado Ken Follet, pero no estaría mal que algunos, al
menos unos miles se enteren de que existe. Otro día hablamos de Follet.
Hoy seguimos, y terminamos, con Montejo:
"Cuando muevo un peón en el tablero, a quien estoy defendiendo es a mi Rey".
Me voy, que estoy de dieta...no quiero dejar al Municipio, ni al Estado, el
coste de una estatua tan voluminosa..yahoo.com.mx/
[Publicado el 10/1/2008 a las 11:08]
"Las letras son de Dios,
el alfabeto es nuestro".
Blas Coll
Quedamos en la orfandad:
Nos dejó el Maestro Eugenio Montejo: Nuestro Eugenio Montejo se marchó como anduvo entre nosotros: silencioso, sin estruendos, sin aspavientos. Maestro insigne, predicó con su obra y vida. Estudioso y escultor de la palabra. Venezuela, América, el mundo sintió esta voz que dibujó un horizonte definitivo en la poesía venezolana y latinoamericana. Se nos va un árbol de los fundamentales: "Si vuelvo alguna vez/ será por el canto de los pájaros. No por los árboles que han de partir conmigo/ o irán después a visitarme en el otoño,/ ni por los ríos que bajo tierra/ siguen hablándonos por sus voces más nítidas./ Si al fin regreso corpóreo o incorpóreo, / levitando en mi mismo/ aunque ya nada logre oir desde la ausencia,/ sé que mi voz se hallará al lado de sus coros/ y volveré, si he de volver, por ellos;/ lo que fue vida en mí no cesará de celebrarse,/ habitaré el más inocente de sus cantos" Inscribió su huella en la literatura universal de una forma tranquila, serena. Nos deja una proposición que se paseó desde la poesía hasta la narrativa incluso. La crítica artística también era parte de su preocupación. Amén de la dedicación a la difusión de la poesía en los diferentes Talleres dictados por el poeta, recordamos entre otros su Taller azul. El país que amaba y le amó le rinde hoy tributo. El sentimiento de orfandad es natural para todos los que seguimos al escritor.Se van con él sus amigos inolvidables: Su inseparable Blas Coll, Sergio Sandoval, Tomás Linden, Eduardo Polo, Lino Cervantes entre muchos que quedaron boceteados. En su poemario Paritura de la Cigarra leíamos ya una despedida metafóricamente ubicando a la cigarra=poeta “Está alumbrando ahora desde una estrella, lejos,/ está dormida fuera de su música,/ soñando que podemos cantar lo que cantaba,/ ella y su verde silencio compacto,/ ella y el grito que inventa su quimera,/ lo que canta en nosotros desde su ceniza.” Versos sencillos y con la profundidad del que se sabe firme, pero de paso. Igual que en el poemario anterior Adiós al Siglo XX Veamos estos versos: "Cruzo la calle Marx, la calle Freud; ando por una orilla de este siglo, /despacio insomne, caviloso/espía ad honorem de algún reino gótico, / recogiendo vocales caídas,/pequeños guijarros/ tatuados de rumor infinito. La línea de Mondrian frente a mis ojos/ va cortando la noche en sombras rectas/ ahora que ya no cae más soledad/en las paredes de vidrio/ Cruzo la calle Mao, la calle Stalin; miro el instante donde muere un milenio/ y otro despunta su terrestre dominio/ Mi siglo vertical y lleno de teorías./ Mi siglo con sus guerras y posguerras/ y su tambor de Hitler allá lejos,/entre sangre y abismo/ Prosigo entre las piedras de los viejos suburbios/ por un trago, por un poco de jazz, / contemplando los dioses que duermen disueltos/en el serrín de los bares, /mientras descifro sus nombres al paso/ y sigo mi camino." Despedimos al poeta ayer en su Valencia querida y sentida, despedimos al poeta recordando sus versos del poema Caracas "Tan altos son sus edificios/ que ya no ve nada de mi infancia" Le ofrecimos nuestro adiós momentáneo hasta cuando nos corresponda hacernos compañía en la tertulia de los árboles. María del Rosario Chacón Ortega. Maracay, 07 de junio 2008
Comentado por: María el Rosario el 21/6/2008 a las 23:40
Habeis engañado a una pobre chica argentina y me habeis intentado engañar a mi, durante meses, durante años. Por que se supone, por que dicen..pero todo eso es pura mentira. Podeis engañar a los demás pero a mi no me podeis engañar...
Vosotros no creeis en nada, y además no respetais nada. Ningún zapatero, ni ningun cantaautor, va quitarme mi dignidad...
Ya he perdido otro trabajo, y también el comienzo de una bonita relación..a eso es a lo que jugais...a no dejarme en paz.
Mierda sois, mierda sereis y en mierda os convertireis....
Comentado por: Alex Rojo el 11/1/2008 a las 14:53
No hay nada que un nombre haga reconocer. Un nombre es sólo un nombre. Un nombre de persona, un nombre de país, etc. pueden provocar una sonrisa o aburrir. ¡Pero no hay que echarle la culpa al nombre o a la falta de nombre! ¿Qué se quiere conocer? ¿El nombre o la sustancia que hay detrás? ¡Qué seguridad más frágil es la identificación con un nombre! Las personas cambian y los nombres no. Pensad sólo en eso.
Quien se aferra a los nombres tiene una seguridad basada en lo estable. Pero no hay nada estable. Los más 'estables' son auténticas bombas de relojería. La gente que mata o que da la lata por ideas necesita nombres para sentir que su vida tiene sentido. Luego cambian, reniegan, buscan otros errores: otros nombres.
Los nombres son nubes. Eso es todo.
Pensad en un escritor que os guste. ¿Os gusta acaso porque se llame Pepito Arnáldez o Torcuato Bálsez o por lo que escribe? ¿Os gustaría menos si de repente firmara como Jacinto Anastásiez, que no os interesa nada? ¿Y si decidieran cambiar de nombre entre ellos? Algunos dirían que el mundo está muy mal, que ya nada es lo que era, que es una tomadura de pelo.
La vida es una tomadura de pelo, y la muerte ríe con el rotulador para poner el nombre en la lápida. Incluso allí nos dejaría decidir el nombrecito a poner.
La muerte es parte de la vida.
'Hacerse un nombre': este es el problema. Hay gente que funciona así porque no le funciona su amor propio.
Dicho sea de paso, conocí a un Hermenegildo, ya difunto.
Comentado por: el que elijo ahora el 11/1/2008 a las 03:25
...atrevernos a hacer algo que no reconoceríamos con nuestro nombre...
Comentado por: Valentina
creo que el problema está en que le dais demasiada importancia a vuestro nombre. El nombre propio es anónimo también. E incluso es el más extraño de los anónimos, el menos conocido, el que tapa (con la menos atractiva de las pruebas: la costumbre) algo que se trata de conocer con los heterónimos. No se entienden los heterónimos: hay gente que cree que son una falta de responsabilidad, cuando en realidad yo los veo como cojer al toro por los cuernos. Un toro que de otro modo nos sería imposoble torear: nosotros mismos. Para torear ese toro hay que verlo desde la justa distancia: la que nos hace verlo en perspectiva. Hay gente que lo hace sin heterónimos. Pero son sin duda gente sabia que se burla de su nombre, que le da a su nombre la importancia que tiene: un accidente y nada más.
Comentado por: Sirve cualquiera mientras uno sea uno mismo. el 11/1/2008 a las 02:48
Comentado por: Alex Rojo el 11/1/2008 a las 00:26
"Y me gustan
muchos escritores que usaron, y algunos que siguen usando, un heterónimo
porque, entre otras cosas, les permite ser otros. Y muchas veces mejores,
más divertidos, más sarcásticos, menos severos -o más moralistas, que de
todo hay- que sus creadores."
En una obra de E. Mendoza, un personaje le decía a otro que se cambiaría por él, aunque sabía que eso era una tontería "porque las cosas son como son y a nadie le gusta su vida"
Le respondía el otro: "Sí, y es la única que necesariamente ha de vivir"
Lo sabemos. Podríamos intentar cambiar, pero no es fácil, o no estamos seguros, no nos atrevemos...nos parece más fácil atribuirle nuestro hechos a otro yo.Seguimos con la seguridad de la vida asentada y la posibilidad de probar cosas nuevas. Poder vivir de otra forma durante un tiempo, expresaros de otra forma, atrevernos a hacer algo que no reconoceríamos con nuestro nombre...
En este blog, en todo Internet también pasa, ¿acaso alguien sabe quien se esconde detrás de tantos "nicks"?
"Es posible que los verdaderos sean los inventados." Yo también creo que es posible, porque también nos definimos por aquello que aspiramos a ser.
Comentado por: Valentina el 11/1/2008 a las 00:06
Comentado por: Alex Rojo el 10/1/2008 a las 22:41
Comentado por: Alvaro (no Campos sino Garrocha) el 10/1/2008 a las 16:07
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
20/8/2008 22:46
Lo digo o no lo digooooooo No,...
Publicado por: la noche es nuestra
20/8/2008 22:45
Publicado por: eo
20/8/2008 22:39
Phoenix+yo= la noche es nuestra....
Publicado por: el cartero
20/8/2008 22:29
Publicado por: eo
20/8/2008 22:27
gilipollas lento+fumarse un...
Publicado por: el cartero@yahoo.es
20/8/2008 22:26
ET, es una charla, simplemente....
Publicado por: eo
20/8/2008 22:21
Publicado por: Una ET en Euskadi
20/8/2008 22:18
Publicado por: eo
20/8/2008 22:16
Publicado por: el cartero
20/8/2008 22:11
Publicado por: el cartero
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