El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 29 de agosto de 2008
La mala educación

Ayer me referí a las cosas que me gustan de Madrid y me dejé en el tintero mencionar una que me repatea: la mala educación y grosería que inundan sus calles. Lo siento pero es así. No es que me considere la quintaesencia del refinamiento, pero aún me deja muda la brusquedad y mala baba de algunas contestaciones y comentarios, y digo muda porque a veces sales a la calle con buen talante o con un talante normal, pensando en tus cosas, y de pronto te encuentras con esas palabras desabridas, que te dejan sin reaccionar unos segundos, hasta que decides no digo nada y me voy como una atontolinada o me encaro y saco a la verdulera que llevo dentro.
Es una ciudad donde cuesta trabajo dar las gracias por cualquier cosa, sujetar la puerta del metro para que entre el que viene detrás, donde automáticamente no nos levantamos para cederle el sitio a una embarazada, un anciano o alguien con problemas, donde la sonrisa se la reserva uno para mejor ocasión, donde si nos rozamos o tropezamos con alguien no pedimos disculpas, como mucho decimos algo a regañadientes, donde somos de una impaciencia con el coche que da asco. De acuerdo que debajo de las buenas maneras todos somos más o menos iguales, pero las maneras pueden servir para no amargarnos innecesariamente y para suavizar el comportamiento en el día a día y así poder centrarnos en asuntos más importantes. Lo bueno que tenemos es que no somos susceptibles con las críticas.
[Publicado el 20/5/2008 a las 07:00]
Sin educación, esto sería peor que la selva.
Ella nos preserva, nos protege e incluso nos hace mejores.
¡Vivan los buenos modales!
Comentado por: ártabro el 19/6/2008 a las 05:01
Estoy muy de acuerdo contigo.Cada dia sufrimos la mala educación de muchisima gente. Lo peor es ver lo que hacen los crios delante de los padres, y estos no se inmutan.
Salud
Comentado por: Francisco López el 21/5/2008 a las 12:44
Críos de pie sobre los asientos del metro, y sus padres pasando olímpicamente del tema, como si la cosa no fuera con ellos. ¿Qué clase de ejemplo están dando a sus hijos? Repugnante. Cada día me siento más orgulloso de la educación que dieron mis progenitores.
Comentado por: The Fisher King el 21/5/2008 a las 02:50
La pérdida de educación se ha puesto al día, no solamente en los sitios públicos, también en los lugares de trabajo, en el ascensor de tu casa....
Eusebio
Comentado por: Eusebio el 20/5/2008 a las 18:45
Jacinto en su pétalo es la flor en esta historia,inserta en una época rabiosamente individualista, antropófaga, insolidaria...qué diría un inmigrante de estos rituales del Manual de Carreño, en medio de las patadas catalanas sobre el rostro de una jovencita que iba muy bien sentada en el tren?
Comentado por: rolando gabrielli el 20/5/2008 a las 16:32
La mala educación se ha instaurado en nuestra sociedad, no se escapa ningún segmento de la población. Ser educado es casi la excepción ahora mismo. Espero que sea una moda pasajera y se vuelva a "lo de antes"; Y estoy de acuerdo con, tan importante es el fondo como la forma. Saludos.
Comentado por: ex-alumna el 20/5/2008 a las 13:57
Pero en Madrid como en cualquier parte... Los insultos están a la orden del día, y la poca educación, la falta de sensibilidad, etc. Madrid es de locos, a lo mejor porque es una ciudad grande y hay más prisas, más tráfico, más intensidad, pero las pocas veces que he ido me he asfixiado demasiado... Me he sentido pequeño, y me he contagiado de las prisas en el metro, de los insultos en la m30 y demás. Hay más posibilidades de conseguir trabajo, pero no cambiaría mi Andalucía por nada.
=)
Comentado por: Cristian el 20/5/2008 a las 13:49
Yo como voy siempre con mi coche a todos los sitios no tengo que soportar las incomodidades que ustedes comentan. Sigan mi ejemplo.
Jacinto
Comentado por: Jacinto el 20/5/2008 a las 12:47
Yo como voy siempre con mi coche a todos los sitios no tengo que soportar las incomodidades que ustedes comentan. Sigan mi ejemplo.
Jacinto
Comentado por: Jacinto el 20/5/2008 a las 12:46
Ahora se ha puesto de moda entre la gente joven como yo lo de poner música pero en lugar de en los cascos para que sea uno mismo el que la escuche , en el móvil en forma de altavoz. Así todos los pasajeros del autobús o tren tienen que aguantar el reguetón o la última de Chenoa.
Como ha dicho María también me repatea la gente que fuma en los lugares públicos. En concreto , en Atocha , muchos de los fumadores se esconden detrás del hueco que dejan las escaleras mecánicas para fumar como si fueran cucarachas huyendo de la luz.
Fran.
Comentado por: Fran el 20/5/2008 a las 10:53
Se olvidan ustedes de los dichososs móviles y de las conversaciones que nos obligan a oír en las salas de espera de los hospitales, en las colas de los aeropuertos, en el tren, en todos los puñeteros sitios...y además ¡cómo tienenen tanto pudor y cosas tan importantes que decir...!
Felipe
Comentado por: Felipe el 20/5/2008 a las 10:19
A mí una de las cosas que más me molesta es que no se respete la prohibición de fumar en los sitios públicos y nadie se encargue de decirles que están incumpliendo una norma y que están perjudicando la salud de los demás.
María
Comentado por: María el 20/5/2008 a las 10:16
Tiene usted razón, señora mía, gran parte de la gente ha perdido la educación y ya nadie se levanta cuando entra un anciano cen el metro, ni se acomodan mejor en los bancos de las marquesinas de los autobuses ni respetan las colas en los sitios públicos...en fin, la selva...
Pedro
Comentado por: Pedro el 20/5/2008 a las 10:13
Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).
Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...
Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.
Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).
Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".

Presentimientos (2008). Alfaguara, España
Un millón de luces (2004). Alfaguara, España
Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)
El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España
Desde el mirador (1996). Alfaguara, España
El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)
No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)
Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)
Artículo en ABC sobre la autora.
Reseña de su nuevo libro en El cultural.
Entrevista en la revista Anika entre libros
Entrevista en El Semanal Digital
Comentario del libro en elmundo.es/blogs
Los pasadizos de Clara Sánchez por Jesús Marchamalo
Reseña de Presentimientos El Comercio (Perú)
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Con el debido respeto y con toda...
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