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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 29 de agosto de 2008

Blog de Jean-François Fogel

Chávez y Exxon

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Una plataforma de extracción de petróleo.

Hay que saber muy poco de lo que es Venezuela y de lo que es la historia contemporánea de América Latina para pasar por encima del discurso del presidente Hugo Chávez Frías en su programa «Aló Presidente» del domingo. Tanto en el cable de una agencia reproducido por El Nuevo Heraldo de Miami como en el artículo del diario El Universal de Caracas se ve la misma figura de un líder que habla a su país de suicidarse. No entregar petróleo crudo a EE. UU. sería para Venezuela un suicidio (representa la mitad del producto interior bruto del país).

Chávez reacciona a la noticia de las demandas en justicia del grupo americano Exxon: una congelación de activos de la empresa petrolera estatal PDVSA empezó en varios países. El estado venezolano tiene una enorme indemnización pendiente con Exxon desde las nacionalizaciones del año pasado y Exxon «congela» activos para asegurar el pago. Siempre ha dicho Chávez que va a pagar. Ahora, los gringos le pasan la cuenta.

Ahora no es cualquier momento sino unos meses después de la derrota del chavismo en el referéndum sobre la construcción del socialismo. Y tampoco Exxon es cualquier empresa: representa el 2% del capital invertido a través de la bolsa de Nueva York y se llamaba Esso cuando las relaciones entre la revolución castrista y Washington se fueron al carajo. Es decir, que la empresa tiene peso y una historia de pelea con vecinos del sur. Estamos en un momento de definición de la historia con un presidente acorralado y un poder económico gringo que ahoga un poder político latino. Adivinando lo que tenía que ocurrir, Michael Shifter, el vice-presidente del Inter-American Dialogue, publicó en inglés, hace unos días, un excelente artículo sobre los primeros síntomas del agotamiento de la influencia de Chávez en América Latina. Hay que leerlo para entender el eco internacional de lo que se pone en marcha. Cuidado: es un momento de suma tensión, de gran peligro, pero el llamamiento de Chávez al suicidio económico de su país puede ser, tal como lo escribe Shifter, la renuncia del continente al camino abierto por el líder bolivariano con la plata del petróleo.

Recuerdo que existe en el archivo del New York Times un artículo fenomenal sobre PDVSA y sus dificultades. Lectura ineludible para entender las dificultades de la empresa.

[Publicado el 11/2/2008 a las 11:01]

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Sagan

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Françoise Sagan.

Basta preguntar al motor de búsqueda Google de España cuáles son los libros de Sagan para entrar en el espacio. Carl Sagan, el pionero americano de la conquista del cielo, sale con sus promesas de conquista de planetas y su dominio del hombre sobre el vacío. Hace años (Google todavía no existía) el contenido con apellido Sagan tenía como nombre Françoise. Sagan era la novelista francesa que entró como una estrella en el mundo de la literatura con un cuento triste, realista, lleno de matices y emociones íntimas: Buenos días, tristeza.

El libro se publicó en 1954, Sagan tenía 19 años y hablaba del placer y de las trampas del amor con tanta madurez y talento que François Mauriac no dudó en su espanto en inventar la definición famosa de la escritora: "un charmant petit monstre" que se traduce muy mal por "un delicioso monstruito". La verdad es que no había manera de describir la amargura feliz de este nuevo talento. Sagan sabía lo que el amor lleva de sufrimiento ineludible. Su novela se relee muy bien, hoy, y basta para entender la fenomenal fama de su autora en Francia. En seguida, Sagan se exportó al mundo entero aunque los libros siguientes nunca llegaron a tener el mismo impacto. Sagan no era la revelación de una jovencita sino la marca de una producción continua de novelas cuya música suave y triste era eso: la misma música en obras distintas aunque muy parecidas. Con el paso del tiempo, sólo los franceses siguieron leyendo unos 30 libros que no son malos y tampoco excepcionales. Sagan, hasta su muerte hace tres años, fue la amiga que había que escuchar, cada año y medio, contando el amor y el desamor en la vida de los acomodados.

/upload/fotos/blogs_entradas/mariedominique_lelivre_med.jpgAhora parece que la historia no es tan superficial. Los franceses echan de menos a Sagan. Tres años es un purgatorio muy cortito para un escritor: ya tenemos a Sagan en todas partes. Rodaje de películas, nueva adaptación de su obra de teatro, reimpresión de textos, números especiales. Sobre todo, dos libros, muy distintos, cuentan la historia de Sagan (tan famosa que no necesitaba nombre): Un amour de Sagan de Annick Geille, una editora que fue a la vez amante de la novelista y de Bernard Franck, un crítico literario, ex-amante de Sagan, y Sagan à toute allure, una biografía de Marie-Dominique Lelièvre. La biografía es una revelación. A toute allure tiene un doble sentido: hace referencia a la velocidad de la vida de la novelista como a su porte en la vida. Con Sagan (que aguantó en su carne y sus huesos terribles accidentes de tráfico) había mucha velocidad, mezclada con alcohol, fiestas, cigarrillos y drogas de todo tipo. Pero había también un porte espontáneo, casual, directo que se parecía a la imagen de una felicidad moderna. Sobre todo, es lo que se aprende en el último libro, había un afán de cariño. El cariño de hombres en la vida pública, el cariño de mujeres en una vida más secreta. Descubrir que nuestro patito feo (Sagan no era hermosa) fue amante de Ava Gardner es algo deslumbrante. Era una niña envuelta en el éxito que se mantuvo como niña a lo largo de su vida. Como lo decía ella: "je suis un accident qui dure" (Soy un accidente duradero). Es una buena definición de una novelista que permanece entre los franceses.

[Publicado el 07/2/2008 a las 14:50]

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Chile en seis palabras

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La última novela de Carlos Franz, Almuerzo de vampiros (Alfaguara, España) se dedica a la "nostalgia de un tiempo miserable": la vida en Chile bajo la dictadura del general Pinochet. Inspirándose en el famoso "con Franco se vivía mejor", el novelista chileno vuelve a un momento de la historia chilena que no era mejor sino más intenso. Franz me interesa desde la lectura de EL lugar donde estuvo el Paraíso. El texto se parece mucho a una obra de Graham Greene. No en su escritura sino en una cierta manera de ver el mundo, sabiendo cómo el amor y el poder pueden dañar a los hombres. Nada que ver con la historia de estos vampiros que no son vampiros sino clientes de "Le Flaubert", un salón de té muy civilizado de Santiago de Chile, con una terraza en la calle y un patio asombrado por atrás. "Le Flaubert" sirve una cocina chilena afrancesada a políticos, artistas, periodistas y hasta banqueros exiliados y hedonistas. En este caso, los clientes son dos, en búsqueda de un profesor "desaparecido".

En Chile, en el Chile de Pinochet, no es igual haber desaparecido que haberse fugado. Aquí está el secreto íntimo de una obra que machaca los sueños de la juventud. "La madurez es la muerte de la sensibilidad a manos de la experiencia", explica Franz, entregando el fruto amargo de la vida ya pasada. A pesar de vivir en Madrid, el novelista se mantiene tan chileno que a lo largo de su novela entrega un diccionario de palabras clave que, a mi parecer, conforman un maravilloso diccionario de la idiosincrasia chilena. Aquí van unos extractos que pintan a Chile en seis palabras:

Creerse la muerte: "en Chile, el más vanidoso, el que ha llegado a la cumbre del éxito, se "cree la muerte"; lo mejor se considera "la muerte."

Talla: "en todo el idioma, ‘tallar' significa cortar... Y que por extensión, una talla sea una ‘medida'... en el dialecto de Chile -que sólo los chilenos no saben que lo hablan- ‘talla es sinónimo de broma'. O sea nuestra medida es la broma."

Pajero: "expresión tan corriente... que ya casi no se usa en su acepción de masturbador. Ahora todos, menos el diccionario, lo dicen del sonador."

Mandar a la cresta: "lo que en otros sitios es lo máximo y lo más alto... en Chile es irse a la mierda."

Fome: carente de interés, falto de gracia y de vida. No exactamente aburrido sino letárgico.

Pico: "... la palabra más escrita en los muros (y retretes) de Chile... El pico se llama así porque habla más alto y convence más que la boca, en este país."

[Publicado el 06/2/2008 a las 11:45]

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Les anglais

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50 razones para odiar a los franceses.

Cada país tiene su pesadilla. En el caso de los franceses, que tantas guerras tuvieron con los alemanes, es un error creer que su obsesión es mirar hacia el este con hostilidad. Los alemanes son los enemigos de siempre, pero el blanco del odio sigue siendo "les anglais" (los ingleses) detrás de la Mancha. Ya se sabe que un preservativo en Francia se dice capote anglaise y en Inglaterra french letter. Inglaterra y Francia no son países vecinos sino vecinos apartados por la Historia, los perjuicios y una relación continua e incómoda. Con el precio relativamente bajo de la vivienda en Francia, los ingleses empezaron a comprar casas hace ya más de 20 años y tenemos que aguantar las consecuencias literarias: unos libros de "testimonios" denunciados hoy en un blog del sitio del diario inglés The Guardian. Todo lo que se dice, incluyendo la acumulación de títulos extraños: C'est la folie, La vie en rose, An englishman in la campagne, es cierto. Sí, existen estos libros.

/upload/fotos/blogs_entradas/a_year_in_provence_med.jpgLa verdad es que se trata de una literatura clasista (adjetivo que hace una clara referencia a la lucha de clases): memorias de propietarios hablando de la vida de los indígenas alrededor de su finca. Ni un etnólogo se atrevería a escribir como lo hizo Peter Mayle en A year in Provence (en castellano está e ediciones Omega, en Madrid). Fue el principio de un caudal de estereotipos de mal gusto alimentando libros vergonzantes. Hasta uno que se llamaba A year in the merde (prefiero prescindir de la traducción) y otro que ofrecía nada menos que 50 razones para odiar a los franceses.

Hay un problema, claro, entre los franceses y los ingleses. Fue el tema de una pregunta en el sitio de Yahoo pero no veo un alimento literario. Me parece más bien que es mejor limitarse a leer Anglomanía (Anagrama), un excelente libro del holandés Ian Buruma sobre la fascinación de Europa con Inglaterra. Explica una cosa sencilla: todo empezó con Voltaire. El filósofo francés fue un anglófilo y desde entonces, a pesar de lo que dicen los estereotipos, se mantiene en Francia el interés por el corte inglés. Detrás del odio hay una mutua fascinación de uno por el otro.

[Publicado el 05/2/2008 a las 20:15]

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Cuba - Venezuela

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Hugo Chávez saluda al llegar al palacio de Miraflores.

Saber de periodismo es saber que hay artículos y artículos. Artículos que difunden un paquete entregado por fuentes para su publicación y artículos, al contrario, que suponen enfrentarse con varias fuentes en su intento de imponer una sola versión de una historia. El artículo "Cuando Fidel pidió ayuda a Aznar", publicado por Juan Jesús Aznarez en el diario El País del domingo pasado es un artículo de verdad. Para los periodistas que conocen Cuba, no falta nada: el desorden y la improvisación en el Palacio de la Revolución; la manera muy cubana de mezclar una postura orgullosa y de pedir ayuda sin vergüenza alguna; el talento para la amnesia cuando no se necesita al que ayuda; la mediocridad activa de Felipe Pérez Roque.

De manera fascinante este artículo cuenta, desde La Habana, la historia del golpe contra Chávez el 11 de abril de 2002 en Caracas. El susto tremendo, la renuncia (pues hubo renuncia) del comandante de la revolución bolivariana y la doble intervención del ejército venezolano: quitó al comandante del poder antes de ponerle de nuevo. En estos momentos de tensión, era tal el desconcierto en La Habana que se llegó al extremo de pedir ayuda a una presidente español de derecha, pensando en una salida de Chávez parecida a la de Fulgencio Batista en otra época. Cómo pasan los días...

Hay que pensar mucho en esta historia. Confirma lo que sabe cualquier persona que tiene informaciones sobre Cuba: el gobierno de La Habana necesita a Chávez, a su petróleo, a la puerta de salida que corresponde a las "misiones" para muchos médicos o entrenadores cubanos. Pero, como contrapartida, hay un gran desprecio cubano hacia Chávez. A los dirigentes cubanos les parece vulgar, insoportable este oficial con su afán de protagonismo y su actitud de "nuevo rico" del petróleo. Como víctima de un golpe militar, el chileno Salvador Allende era perfecto para Cuba. Su muerte, en su época, ayudaba a demostrar la imposibilidad de un gobierno de izquierda de imponerse por las armas. Entonces, los cubanos no hicieron nada para salvar a Pinochet (no creo tampoco en la tesis de que los cubanos llegaron a favorecer su muerte). En el caso de Chávez era al contrario: había que salvar al hombre como mero caso humanitario, derrotado, no importaba: la trayectoria de Chávez no dice más que el despilfarro de la renta del petróleo. Hay que guardar este artículo: es un momento de la historia, pero es también una profecía. Basta esperar. El comandante ya no tiene quién apueste por su papel a largo plazo.

(Hablando de artículos que son artículos, hay que leer, en inglés, el artículo de John Carlin en The Observer sobre los vínculos entre las Farc y Chávez y el papel del narcotráfico. Poco a poco, se va a entender lo que pasa en esta zona del mundo).

[Publicado el 04/2/2008 a las 12:02]

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Tapas

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Ilustración de Fernando Vicente.

Es una paradoja: cuando se venden libros en Internet como nunca las tapas de los libros parece ser la cosa más importante del mundo. Acabo de leer un post en el blog dedicado la falta de explicación del fenómeno. La nota de Nielsen merece un vistazo: dice que ahora más del diez por ciento de la población mundial hizo por lo menos una compra en línea y que lo libros son los productos más comprados. En ciertos países de Europa, la mitad de los usuarios de Internet ya compraron libros en línea. Se trata de una tendencia de fondo cuya consecuencia se nota en las calles de las grandes ciudades: desaparición de librerías y cambio potente de la oferta de libros en las librerías que consiguen sobrevivir.

Lo de las tapas de los libros es más sorprendente. Puedo entender la necesidad de dar un rostro a los libros electrónicos. Pero en varios casos de acumulación de imágenes por aficionados a Flickr lo que se ve es un ejercicio de nostalgia por recuperar la tapa original de libros que nos emocionaron en el pasado o, en otros casos, se trata de un mero deseo de acumular buenas creaciones gráficas.

La pregunta es obvia ¿con una imagen se mejora la venta de un libro en línea? No tengo la respuesta, pero acabo de leer (en francés, pero basta mirar las imágenes para entender) un estudio sobre el movimiento del ojo frente a una página de resultados de Google. La mancha que va del amarillo al rojo corresponde a las partes más miradas en la página. Como siempre se nota que el ojo se ubica en la parte superior y a la izquierda de la pantalla. Pero vemos que la mera presencia de una pequeña imagen en la lista de los resultados modifica todo el comportamiento: el ojo se mueve hacia la derecha y busca en varios niveles de la pantalla en lugar de mantenerse en la parte superior.

En los últimos días de 2007 hice un post sobre un concurso para elegir la mejor tapa de libros en inglés. Se me escapó notar la fiebre simultánea por el lector por comprar un Kindle en Amazon como regalo de fin de año. Ahora Kindle queda fuera de alcance para casi todos los lectores (por ser vendido meramente en EE UU y por tener tanta demanda que no hay manera de satisfacerla). Pero la fiebre de las tapas sigue. Como escribe Marshall McLuhan «vamos hacia adelante mirando en el retrovisor». En este caso, caminamos hacia el libro electrónico mirando las tapas de los libros de papel y cartón.

[Publicado el 31/1/2008 a las 12:00]

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La soledad de América Latina

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Gabriel García Márquez recoge en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura.

Hace 25 años, al recibir el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, Gabriel García Márquez pronunció un discurso titulado La soledad de América Latina. "La violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia, dijo Gabo, son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento (...) Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida." Al releer el discurso, se nota que pertenece claramente a la corriente intelectual de la dependencia: América Latina en esta visión vive en la periferia de un mundo rico que le quita mucho. Pero más allá de la explicación histórica y económica de América Latina se notaba esta idea de un continente condenado a la soledad.

Al hacer ahora su balance de la historia del continente, el periodista inglés Michael Reid, en Forgotten Continent: The Battle for Latin America's Soul (Yale University Press), vuelve al tema de la soledad. América Latina, dice, "no es lo suficiente pobre para dar lástima, y no es lo suficiente peligroso para provocar cálculos estratégicos y tampoco crece con la velocidad suficiente para animar a las juntas directivas de las empresas. Solo es al nivel cultural que se siente la presencia de América Latina en el mundo. Sus músicas, bailes, películas, novelas y pinturas figuran en la cultura que se difunde en EE. UU. y Europa."

/upload/fotos/blogs_entradas/bolivar_med.jpgEl último capítulo del libro de Reid se titula "La soledad de América Latina". Es un llamamiento a reconocer los progresos del continente. En los últimos 20 años se solucionaron muchos problemas económicos o mejoraron su solución de manera importante: inflación, desigualdad, aislamiento, falta de infraestructura, etc. Hace dos generaciones, la mayoría del continente vivía en un estado casi feudal. Ya no es el caso. Existe el peligro de negar este progreso, de seguir mirando al continente utilizando la vieja visión, la de un Bolívar viviendo sus últimas semanas en su laberinto. Reid cita como ejemplo la famosa carta de Simón Bolívar al general Juan José Flores, el primer presidente de Ecuador (9 de noviembre de 1830):

"1. La América es ingobernable para nosotros;

2. El que sirve una revolución ara en el mar;

3. La única cosa que se puede hacer en América es emigrar;

4. Este país caerá infaliblemente en las manos de la multitud desenfrenada para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles de todos colores y razas;

5. Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos;

6. Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caso primitivo, éste sería el último periodo de la América."

Ahora, opina Reid, existe una batalla por el alma de América Latina. Hay que decidir si el continente se reconoce en la visión negra de su pasado, en un mundo donde nada parece posible, es decir, si uno tiene que ser "bolivariano", o si, al contrario, es mejor reconocer el éxito lento de la apertura económica y de la democracia. "Las naciones, como los hombres, no tiene alas; hacen sus viajes a pie, paso por paso" dice Juan Bautista Alberdi, el liberal argentino citado por Reid. De esto se trata: aceptar el progreso demasiado lento, pero real, del continente, en lugar de tirarse en otro supuesto cambio acelerado en nombre de un pesimismo histórico que ya no tiene razón de ser.

[Publicado el 25/1/2008 a las 11:56]

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De la democracia en América Latina

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Mapa de América Latina.

Entre las tareas asumidas por el periodista inglés Michael Reid al escribir Forgotten Continent: The Battle for Latin America's Soul (Yale University Press) se encuentra algo incómodo, algo que provocará aplastantes polémicas: definir la calidad de la democracia país por país. El periodista lo hace, apoyándose en los trabajos de politólogos que no pueden esconder la necesaria subjetividad, en el momento de establecer una clasificación en tres categorías.

1. Países con democracias consolidadas.

Sólo hay dos países, pequeños países, que pertenecen plenamente a esta categoría según Reid: Uruguay y Costa-Rica. Tienen una historia democrática de más de un siglo, no mantuvieron una parte importante de su población fuera del desarrollo económico y, lo que suaviza la solución de los problemas, tienen una cierta unidad etnográfica. En el libro clásico del politólogo Robert Dahl (On democracy) sólo hay un país de América Latina en la lista de las 22 "viejas democracias": Costa-Rica. El continente tiene todavía mucho camino que recorrer si quiere una vida democrática.

Chile y Colombia son posibles opciones para la primera categoría, según Reid, que sólo admite a Chile a pesar de la cortita historia de su pleno retorno a la democracia (un proceso que se terminó, dice, durante la última presidencia de Ricardo Lagos). Colombia, por sus guerrillas y la escasa presencia del estado en grandes partes de su territorio no puede esgrimir su vida parlamentaria para presentarse como una democracia consolidada y se queda fuera.

2. Países caminando hacia la consolidación de su democracia.

Entonces, Colombia está en la segunda categoría, con Argentina, Brasil, México, República Dominicana y Perú. Son países que van consolidando sus instituciones democráticas, les falta historia, continuidad. La presencia de Argentina se debe, más allá de la violencia, a la politización de su justicia y de su administración pública. Argentina es un país que pasó de la primera categoría a la segunda a lo largo del siglo XX.

En esta misma categoría de países que van para mejor, Reid añade, a regañadientes, Paraguay, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Viven procesos de recuperación, sí, pero son todavía muy verdes.

3. Países donde la democracia es inestable o amenazada.

Venezuela, Ecuador, Bolivia y Guatemala configuran esta última categoría. Los tres primeros países figuran entre los alumnos malos de la democracia, no tanto por las opciones "populistas" de su gobierno sino por el caos de su vida reciente (cambios repetidos de presidente, papel de la expresión violenta en la calle, golpes de estado fracasados, etc.).

A pesar de todo Reid es optimista, nota el progreso de la vida democrática y sobre todo la desaparición del clásico movimiento de péndulo entre democracia y dictadura. En muchos países los ejércitos perdieron su "derecho de veto" sobre la vida política lo que favoreció la aparición, en los últimos veinte años, de una izquierda más social-demócrata, más pragmática. Las elecciones parecen también más limpias, más abiertas. En muchos casos, una descentralización favoreció la vida democrática. Desaparece por fin "la caricatura de una pequeña élite blanca gobernando a masas mulatas o negras". Es un fenómeno amplio, que abarca la vida de todo el continente, resumido por Reid en una frase: "son las sociedades de América Latina y no sólo sus sistemas políticos, que se pusieron más democráticas".

[Publicado el 24/1/2008 a las 12:03]

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Los modelos imposibles

Unos de los aspectos fascinantes del libro de Michael Reid Forgotten Continent: The Battle for Latin America's Soul (Yale University Press) es la convivencia poco común entre experiencias distintas de América Latina. Existen libros sobre la revolución bolivariana de Chávez en Venezuela, a su favor o en su contra; existen también libros sobre el papel de Pinochet en Chile, a su favor o en su contra; pero hay pocos libros que abarcan en una sola mirada un continente completo. No me gusta el uso del término "populismo", que tiene algo de polémico, a veces insultante, pero Reid no duda en utilizarlo para describir el movimiento en su paisaje económico-político al hablar de un "reto populista" y de una "respuesta reformista". ¿Al final existe un modelo posible, algo que se pueda copiar con una probabilidad razonable de éxito? No, dice Reid al estudiar los cuatro mosqueteros del cambio.

/upload/fotos/blogs_entradas/chvez1_med.jpg1. Venezuela.

Para Reid, se trata de un accidente histórico, el encuentro entre un golpista fracasado y la cotización altísima del petróleo. El régimen político producido por esta experiencia se apoya en tres pilares: el ejército (Venezuela, si uno mira a la lista de sus responsables, es ahora un régimen militar), el programa de televisión Aló presidente (Chávez no puede mantenerse en el poder sin hablar de manera continua son sus seguidores) y por último el apoyo cubano (las misiones de salud o de deportes cubanas han sido capaces de cambiar la realidad social en los barrios pobres, lo que Chávez no conseguía a pesar de sus recursos financieros).

Venezuela es un caso aparte: un hombre, una materia prima muy cotizada. Desaparece el hombre o el precio fuerte y no se hablará más de la revolución bolivariana. Se nota claramente una opinión negativa sobre Chávez: "La democracia corre un peligro más grande [escribe el periodista inglés] que en cualquier otro país" (lo bueno del libro es que se puede leer a pesar de la derrota de Chávez en el referéndum que ocurrió después de cerrar el manuscrito: el libro confirma lo que suele ocurrir tarde o temprano).

2. Chile.

El modelo económico (economía abierta, fuerte ahorro, inversión potente, manejo ortodoxo de los parámetros financieros por un banco central independiente) es eficiente, confiable y tiene futuro. Dentro de diez años, dice Reid, no tendrá sentido para Chile compararse con otros países de América Latina. Tendrá que medirse frente a Europa. Pero tampoco es un modelo: falta un esquema de transición. El "milagro chileno" fue implementado con una violencia tremenda por un régimen militar que obligó a una sociedad aguantar momentos imposibles (hasta 30% de la población perdió su empleo en los momentos más difíciles). Un país puede soñar ser Chile pero no se sabe cómo uno llega a ser Chile.

3. Brasil.

Tampoco se trata de un modelo. Es sobre todo la manera de curar una enfermedad crónica: la hiperinflación. Reid muestra muy bien cómo el gran éxito de Enrique Cardoso fue el plan "real", la creación de una moneda que reconstruye la confianza de la población en el sistema financiero. Después, se hizo muy poco. Pero al mejorar la salud de la economía fue posible para el estado financiar la canasta familiar, verdadero sistema de redistribución hacia los más pobres. Además, por la estructura federal del país y por la presencia ineludible de la corrupción Brasil sigue siendo un caso aparte, inalcanzable para otros países.

4. México.

Ni hablar de un modelo. Es un esquema violento, trastornado, hermético de salida de un régimen de partido único (el PRI) para implementar una vida democrática mínima. Un mejoramiento de la vida pública que trae un poco de fluidez en un país todavía dominado por monopolios económicos y grandes familias. México quizás será un modelo si consigue crear una relación eficiente entre los poderes ejecutivos y legislativos.

En conclusión, no existe, según Michael Reid, un modelo económico que valga remotamente para todos en América Latina. Pero de manera global el continente va para mejor a pesar de la insoportable desigualdad. Esto tiene que ver con dos motivos históricos: una mala distribución de la tierra y una discriminación (que no se dice pero que se cumple diariamente) hacia las poblaciones indígenas. Ahora bien si no hay modelos, ¿dónde está el mejoramiento? Mañana hablaré de política.

[Publicado el 23/1/2008 a las 12:33]

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Los libros del fallo

El libro de Michael Reid Forgotten Continent: The Battle for Latin America's Soul (Yale University Press) plantea la clásica pregunta sobre la velocidad del desarrollo en América del Norte y del Sur. ¿Cómo se explica el lento crecimiento del Sur con relación al Norte? La respuesta viene en tres teorías que se pueden resumir en cinco libros dice Reid. Y tiene toda la razón. El fallo histórico de América Latina se explica citando a cinco libros. Son los libros del fallo, los que buscan explicar echándole la culpa a factores específicos:/upload/fotos/blogs_entradas/ariel1_med.jpg

1. Ariel (1900) de José Enrique Rodó.

¿Quién se acuerda de cómo este libro de un periodista uruguayo provocó la aparición del arielismo, una corriente de pensamiento nuevo? Era a la vez la visión de la democracia como sistema ineludible y del rechazo del materialismo vulgar de la democracia de EE.UU. Dos años después de la pérdida de sus últimas colonias por España se notaba un cierto cariño por el viejo poder colonial. En el momento de aceptar una América Latina independiente por completo, Rodo pedía la "regeneración" de la democracia ofreciendo a la derecha una agenda anti-liberal y conservadora. Su visión es la de América Latina víctima de su herencia colonial.

2. Dependencia y desarrollo (1969) de Fernando Enrique Cardoso y Enzo Falleto.

El futuro presidente de Brasil y un universitario chileno ofrecieron con este pequeño libro una visión concreta de la dependencia en el desarrollo. Era una manera de rechazar la visión del desarrollo como una serie de etapas al demostrar que los países industrializados conseguían sus éxitos a través de los fallos de los países del tercer mundo. En esta teoría, que se utiliza todavía, el mundo tiene un centro y una periferia, y la periferia tiene limitaciones en su posibilidad de expansión. Es la visión de América Latina como víctima de su dependencia./upload/fotos/blogs_entradas/las_venas_abiertas_de_amrica_med.jpg

3. Las venas abiertas de América Latina (1971) de Eduardo Galeano.

Una gran obra literaria, construida en torno al fragmento. Eduardo Galeano, un uruguayo, difunde a través de una serie de anécdotas históricas, una ilustración total, sin matices, de lo que dice Desarrollo y dependencia. No existe otra obra de un político o de un universitario que haya hecho tanto por configurar la visión de América Latina. Citación: "Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. El modo de producción y la estructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo. A cada cual se le ha asignado una función, siempre en beneficio del desarrollo de la metrópoli extranjera de turno, y se ha hecho infinita la cadena de las dependencias sucesivas, que tiene mucho más de dos eslabones, y que por cierto también comprende, dentro de América Latina, la opresión de los países pequeños por sus vecinos mayores". Es la visión de América Latina como víctima histórica del capitalismo predador.

4. El otro sendero (1986) de Hernando de Soto.

Al descubrir y medir la importancia de la economía informal, el economista peruano echa la culpa del difícil desarrollo del continente a las instituciones políticas y económicas que atan el libre flujo de la sociedad. A pesar de inspirar varios experimentos, de Soto no consiguió demostrar el alcance de su idea. Es la visión de América Latina como víctima de sus propias cadenas institucionales./upload/fotos/blogs_entradas/the_new_world_of_the_gothic_fox_med.jpg

5. The new world of the gothic Fox (1994) de Claudio Veliz.

A pesar de ser el fundador del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Claudio Veliz es una persona que se mueve antes de todo en el mundo académico anglo-sajón. En este libro, publicado en inglés, y que ha tenido poca resonancia en América Latina, da una forma académica a su tesis continua que es una adaptación de la idea del filósofo Isaiah Berlin. El zorro sabe mucha cosas, nota Berlin, al revés del erizo que sólo sabe una cosa. Es lo que explica el desarrollo diferente de América del Norte (descentralizada, flexible, múltiple como el saber del zorro) y América del Sur (centralista, monolítica, con una sociedad poco flexible y una jerarquía dura). Es la explicación cultural del retraso de América Latina en su desarrollo. Es la visión de América Latina como víctima de un centralismo rígido.

[Publicado el 22/1/2008 a las 11:39]

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Biografía

Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).

Enlaces

Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)

 

Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".

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