Y efectivamente, cientos de miles de ciudadanos se lanzaron a la calle para pregonar, con bocinazos, gritos, agitación de banderas y declaraciones explícitas de estado de ánimo el sentimiento de fiesta que les embargaba, o debería embargarles. No pude dejar de evocar la escena en París a la que en el texto anterior me refería. No pude dejar de preguntarme si esa necesidad de repetirse compulsivamente que se había ganado correspondía a algún sentimiento profundo de que la fortuna había reparado en uno. Pensé una vez más que, así como la virtud real no se predica sino que se practica, la declaración a bombo y platillo de las razones que se tienen para celebrar no suele ser característica de los seres (más bien silenciosos y hasta tímidos) cuyo interior es realmente una fiesta.
[Publicado el 01/7/2009 a las 09:51]
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[Publicado el 01/7/2009 a las 09:50]
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Los que hacen del enriquecimiento del lenguaje la causa final de sus acciones son de alguna manera redentores de nuestra condición; en ellos recaería la misión de reconciliarnos con nuestra naturaleza, mediante el recurso de mostrar su fertilidad y su grandeza. Pues, como ya he señalado en múltiples ocasiones, a diferencia de los discursos teoréticos sobre la singularidad del lenguaje humano, sobre la imposibilidad de reducirlo a un mero código, y sobre su capacidad de infinita renovación, narradores y poetas tienen la ventaja de la praxis. No se limitan a predicar las virtudes del lenguaje, sino que las muestran, convirtiendo así en evidencia la conveniencia de ponerse a su servicio: conveniencia, en suma, de intentar reconciliarnos con lo que constituye el rasgo fundamental de nuestra especie.
[Publicado el 29/6/2009 a las 18:33]
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Por ello mismo me impresionó leer en el diario El País estas tremendas frases del escritor Lobo Antunes: "Un anciano me dijo en el hospital que no estamos preparados para morir, sino para vivir... Por ello creo que la literatura es la única manera de vencer al tiempo, sólo el arte puede vencer a la muerte"
Obviamente, no se trata de que Lobo Antunes, se halla vuelto de repente religioso, loco (postulando un mundo humano paralelo al que ha surgido de la evolución), o simplemente cobarde (negándose a asumir su finitud). Se trata simplemente de que Lobo Antunes no ha caído en el nihilismo: ha tenido la suerte de no dejar de sentirse atravesado por la radical singularidad de nuestro código; la suerte de continuar sintiendo (como lo hace todo niño aun no pervertido por una educación corrupta) la capacidad de las palabras para relativizar (en absoluto negar) el peso de todo aquello de lo que -gracias precisamente a las palabras- somos testigos. "Pensé durante mi tratamiento que en honor a esa gente hay que dejar testimonio del paso del tiempo y de la vida" dice el escritor evocando a aquellos que- sin llegar a superar la enfermedad- compartieron con él un tiempo de hospital.
[Publicado el 26/6/2009 a las 10:08]
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Como dar legitimidad a la frase “en el principio está el verbo”
El problema reside tan sólo en una cuestión terminológica. Basta con precisar que mediante el término hombre se designa aquello que surge como resultado de que en la historia de los códigos de señales propios de lo que fue el ancestro del hombre, uno de ellos se transformó en esa negación del mero estatuto de código que constituye el lenguaje, basta con reservar el término hombre a la etapa posterior a las modificaciones genéticas y cerebrales que dieron lugar al lenguaje para que todo equívoco desaparezca.
[Publicado el 23/6/2009 a las 11:38]
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"-Yo he pasado la mano por la cara a Dios, ¡yo le he ganado la cara a Dios¡
-¿Por qué dice eso?
-Porque los médicos y políticos católicos de este país querían ver morir a mi hija Erine.
Sí: ellos preferían que muriese esta niña maravillosa a que muriese un grupito de células sin cara ni ojos en una probeta"
Lo que precede es transcripción literal del diálogo entre un periodista barcelonés y una mujer que engendró con la intención de curar a una hija anterior de una leucemia. A una alusión del periodista respecto a los que consideran que la selección genética de embriones compatibles con vistas a salvar vidas es contraria a principios éticos, responde: "¿Y es menos ético engendrar a un bebé para salvar la vida de su hermano que engendrarlo para darle un compañero de juegos...o como reconciliación tras una pelea de pareja?"
Pocas veces hay ocasión de leer en un periódico palabras más concluyentes...y estremecedoras.
[Publicado el 17/6/2009 a las 10:59]
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Conjunto no enumerable de metáforas
El hombre resulta de una subversión ontológica (sólo comparable a la que supuso la vida) consistente en que un instrumento de comunicación entre miembros de una determinada especie de primates dejó en lo esencial de funcionar al servicio de exigencias exteriores, dejó en suma de ser mero instrumento. Corolario de ello es que, para el lenguaje humano, designar puede constituir como máximo un subordinado punto de arranque.
El lenguaje se muestra entonces como prodigioso encadenamiento de expedientes que sólo al lenguaje sirven, metáforas de ningún modo atadas por exigencias de operatividad o de descripción. De ahí que al conjunto de frutos de tales expedientes no pueda atribuírsele cardinalidad finita y ni siquiera pueda ser ordenado numeralmente. Pues aunque el número de átomos de la naturaleza (y por ende el monto de partículas realmente elementales) sea finito, como el rebelarse del código implica no subordinarse a ese conjunto, la eclosión de frases nunca antes forjadas no está acotada por tal finitud del registro natural. Mas tampoco cabe (entre otras razones porque el distorsionado código no respeta principio alguno que pudiera sustentar una ordenada sucesión) equiparar el fluir de las metáforas a la generatividad infinita de números naturales. El código sólo podría alcanzar a realizarse como infinitud no enumerable del conjunto de las frases susceptibles de ser forjadas. El hecho mismo de que tal infinitud no pueda darse en acto garantiza que quedará siempre una frase por forjar, y en consecuencia que para el narrador o el poeta hay siempre un espacio abierto.
Que por su rebelión el antiguo código ya no dependa de las posibilidades del orden natural tiene como consecuencia la trágica desnaturalización que, para el puro animal que un tiempo fuimos, supone el ser vehículo de palabra. La naturaleza misma viene a ser inscrita en el orden del verbo, viene en consecuencia a convertirse en una idea; viene sobre todo a ser esa idea de la que el código que ha dejado de ser tal tiende a alejarse. El llanto como el goce, de los que la palabra parece alimentarse, son ya efectos de la palabra misma, que aspira literalmente a la pureza. De ello he intentado aquí dar cuenta adoptando como hilo conductor de la reflexión la Recherche proustiana, texto emblemático de la lucha del hombre por reconciliarse con su naturaleza profunda por la vía de la fertilización del lenguaje.
[Publicado el 15/6/2009 a las 09:35]
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Un relato oscuro en apariencia
Por momentos, el lector de la Recherche parece seguir tan sólo el devenir de las palabras, al igual que (según la parábola de la metempsicosis en la que el Narrador se complace), tras la apariencia fenoménica de los árboles o las rocas, el Narrador sigue las peripecias de las almas que en ellas han encontrado ocasión de revivir.
[Publicado el 12/6/2009 a las 09:54]
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La lógica que sólo el lenguaje impone
La poesía de Mallarmé responde a la segunda vertiente a la que ayer me refería. Desde el arranque se hace perceptible que la claridad u objetividad no es la finalidad. Es más, penetrar en L'après midi d'un faune y desde luego de Jamais un coup de dés...supone una suerte de ascesis en la que el espíritu renunciar a la clara y distinta intelección, no para sumergirse en la tiniebla o en el sin sentido, sino para mejor penetra en la lógica que sólo el lenguaje impone. Es así cierto que la aparente "oscuridad" de tantos poemas expresa tan sólo la perdida de vigencia de la frecuencia de luz a la, que en su ordinaria aplicación, la inteligencia se halla habituada. Y como se trata efectivamente de otra frecuencia pero no de otro sustancia, en ocasiones hay interferencia, como muestra la casi imposibilidad de seguir la lógica del poema sin que la inteligencia analítica intente reducirlo. La diferencia de lógicas se hace incompatibilidad y en la lectura o audición el espíritu parece combatir consigo mismo. Pues bien:
Más allá del lazo psicológico entre personajes, vínculos entre paisajes o situaciones o incluso entre personajes y paisajes, habría en la Recherche, vínculos de signo a signo, lazos entre las palabras deslizamientos que remiten tan sólo a la palabra misma. El peso de este aspecto se ha visto a veces emblemáticamente reflejado, siguiendo la pauta de Gilles Deleuze, en el lazo "signe- cygne", representado por Swann. El hecho de que haya que remitir al significado probaría que no se trata tan sólo del expediente fónico, sino de despliegue de todas las potencias del lenguaje. Se puede sin duda intentar un paralelismo entre Proust y Mallarmé en el hecho de que también en este último el signo juega un papel, pero esto parece relativamente aleatorio. La Recherche convierte ya de entrada a los personajes y peripecias en pretexto para la luz que los ilumina. Pero también aquí subyace una segunda frecuencia en la que los protagonistas y las cosas pierden incluso su configuración aparente, su condición de alimento para la luz misma.
[Publicado el 10/6/2009 a las 10:13]
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[Publicado el 08/6/2009 a las 11:04]
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Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
03/7/2009 18:09
Publicado por: Nadia
02/7/2009 09:47
Estoy de acuerdo con su tesis y...
Publicado por: Concepción Julia
01/7/2009 10:42
Estamos hechos de necesidades...
Publicado por: Clara
30/6/2009 11:29
Publicado por: dolores
29/6/2009 18:08
Publicado por: Garrick
24/6/2009 00:01
ARBOL DE LA VIDA / ARBOL DEL...
Publicado por: Francesc
18/6/2009 14:00
Estoy de acuerdo con ella, pero...
Publicado por: G
18/6/2009 06:36
Demasiado absoluto y totalizante...
Publicado por: alicia
16/6/2009 11:01
Publicado por: J de Zobeida
16/6/2009 09:12
Publicado por: disensión
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