Hasta que la enfermedad lo fue inmovilizando pero nunca dejó de contestar los mensajes electrónicos, por mano suya o por la de alguno de sus hijos, siempre fiel hasta el final al gentil deber de la correspondencia como todo un caballero antiguo, mensajes suyos en los que nunca declinó el ánimo, ni perdió el optimismo ni el entusiasmo por la vida. "Le he dicho a los médicos que quiero calidad de vida y no cantidad de vida", me escribió.
[Publicado el 10/2/2010 a las 09:00]
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Es desde entonces cuando estuvimos lado a lado de cerca y de lejos, en proyectos, complicidades, alegrías y tribulaciones como la muerte trágica de su esposa Susana, que le descalabró en tantos sentidos la vida, encontrándonos en tantas partes del mundo, en New Brunswick, o en su apartamento de la avenida Pueyrredón en Buenos Aires ya de regreso para siempre en Argentina, o en mi casa en Managua, cuando vino por una única vez en toda su vida a Nicaragua y ya no quedaban ni rastros de la revolución, compartiendo asientos en el Consejo Rector del Premio de Nuevo Periodismo Iberoamericano, en la junta directiva de la cátedra Julio Cortázar, en las sesiones anuales del Foro Iberoamericano. Largas jornadas en librerías de Madrid o Lisboa, largas sobremesas en México o en Sevilla, su voz de timbre tucumano convocando a la risa, llamadas sorpresivas desde lugares distantes, mensajes electrónicos como cartas, ahora que ya no se escriben cartas.
[Publicado el 05/2/2010 a las 09:00]
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Nunca nos vimos en mis visitas a Venezuela para los primeros años tan deslumbrantes de la revolución sandinista, cuando él dirigía el memorable Diario de Caracas, pero sabía que detrás de las preguntas que sus periodistas me hacían cuando enviaba a entrevistarme, estaba su mano de exiliado de una dictadura militar que veía en los acontecimientos de Nicaragua la esperanza de que pudiera haber por fin en el continente un cambio genuino, lejos de los moldes ideológicos, cambio que al fin, por desgracia, no se dio, y tanto que lloramos los dos sobre aquella leche derramada cada vez que nos acordábamos.
Nos conocimos en Buenos Aires en noviembre de 1988 cuando, en esa extraña escisión que me imponía mi cargo en el gobierno revolucionario, llegué para cumplir con una visita al presidente Raúl Alfonsín, y a la vez para estar presente en el lanzamiento de mi novela Castigo Divino, publicada también por Sudamericana, y que Tomás presentó una noche en el Centro Cultural Belgrano, con público del mundo político, las madres de la Plaza de Mayo a la cabeza, y del mundo literario, clara consecuencia de la propia dualidad de mis oficios.
[Publicado el 03/2/2010 a las 09:00]
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III. La palabra soberanía se borra por sí misma
El gobierno no ha podido siquiera, en estas condiciones trágicas, ejercer el control del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, en manos ahora de Estados Unidos, ya no se diga ejercer el control de la ayuda humanitaria. A los 8 mil soldados de la MINUSTAH se han agregado ya 10 mil más de Estados Unidos, que se quedarán cuanto sea necesario, según declaraciones de la Casa Blanca. Para Washington, además, les emigraciones masivas desde Haití son consideradas un problema de su propia seguridad nacional, y buscará evitar que se den nuevas avalanchas de expatriados hacia su territorio.
Lo peor falta aún por venir, con millones de hambrientos, sin electricidad ni agua potable, sin viviendas, sin hospitales ni escuelas. Los reflectores fijados hoy sobre Haití se apagarán necesariamente, y las cámaras de televisión se irán reclamadas por otros asuntos sensacionales en el mundo. Toda ayuda humanitaria es temporal, y llegará un momento en que para los países que han acudido en auxilio de Haití se acabará la situación de emergencia. Pero el país seguirá impotente, inválido, destruido, y sin posibilidad ninguna de subsistir por sus propios medios. Ésta es una tragedia aún mayor, la del olvido.
Es entonces cuando habrá que escuchar a Haití, esa tierra doliente y sombría.
[Publicado el 29/1/2010 a las 09:00]
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Los problemas políticos crónicos, las contradicciones entre líderes de facciones, las penurias y las carencias, la falta de recursos, habían hecho que el estado no pudiera enfrentar los graves problemas de seguridad nacional, y dejara los asuntos de orden público en manos de una policía internacional al mando de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), a cargo de lidiar con el narcotráfico, con las pandillas juveniles violentas y con los secuestros, tres grandes males del país. Ahora el jefe de esa misión, el diplomático tunecino Hédi Annabi, con el que me entrevisté largamente en su despacho del quinto piso del Hotel Christopher, su cuartel general, ha muerto al derrumbarse el edificio entre cuyas ruinas quedaron atrapados decenas más de miembros de la MINUSTAH. Sus palabras, al terminar la entrevista cuando le pregunto por el fin de la misión que encabeza, fueron, como consigno en mi reportaje: "habrá que irse, pero irse para no regresar".
Es decir, irse cuando el gobierno del presidente René Préval hubiera conseguido los elementos de estabilidad suficientes, cuando existiese un nivel aceptable de consolidación de las instituciones, del funcionamiento pacífico del parlamento, cuando el sistema judicial dejara de ser el remedo que es, cuando el estado pudiera asumir las funciones policíacas, aún el control de las cárceles. Todo esto estaba previsto a ser revisado en el año 2011. ¿Y ahora?
[Publicado el 27/1/2010 a las 09:00]
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Cuando en marzo del año pasado el avión se alejaba de Puerto Príncipe para poner proa hacia el mar Caribe iluminado por los fuegos de la mañana, sentí, no sin melancolía, que dejaba atrás un territorio de sombras y desesperanza. Había pasado a lo largo de una semana empeñado en preparar un reportaje bajo encargo del diario El País de Madrid y Médicos sin Fronteras, dentro de la serie Testigos del Horror, y horror había encontrado suficiente al recorrer las calles desbordadas de gente en convivencia con las cloacas y los mares de basura, al visitar los mercados y los puestos callejeros de alimentos donde se venden tortas de lodo aderezadas con sal y margarina, y que es un alimento corriente de los más pobres entre los pobres en Haití, al visitar las escuelas derruidas por la vejez, los hospitales hacinados y mal equipados, las clínicas de MSF sembradas en medio de la miseria desolada donde los médicos y enfermeras hacían esfuerzos sobrehumanos por procurar salud a miles de visitantes cada día.
Hoy, tras la tragedia inconmensurable del terremoto pienso en Haití en medio de sus carencias, ya damnificado de antemano por décadas de injusticia y de pobreza, de dictaduras, la última de ellas la de la familia Duvalier, y de violencia, de corrupción, de anarquía, de golpes de estado, de proyectos mesiánicos, de intervenciones militares.
[Publicado el 20/1/2010 a las 12:45]
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Los controles del Servicio Secreto, férreamente tejidos alrededor del presidente de Estados Unidos, resultaron quebrantados de tal manera por la aventurada pareja de buscadores de fama, que el hecho sumió en el bochorno a los responsables de la seguridad personal de Obama y de su entorno. Los Salahi, muy campantes y airosos, hicieron fila para saludar al presidente, se fotografiaron con él, alternaron con los demás invitados a su gusto, y cenaron y bailaron toda la noche.
Ahora, famosos gracias a su osadía, están dispuestos a dejarse entrevistar por los más reputados programas de televisión, siempre que las paguen las gruesas sumas que ellos piden, claro está; han contratado una jefa de relaciones públicas, cobran aún por dejarse fotografiar, y no sería extraño ver pronto en el mercado sus productos personales, un sarí que haga moda, por ejemplo, camisetas, aretes, osos de peluche y tazas para el café, y, por supuesto, el consabido libro en el que cuenten cómo prepararon el golpe de su entrada triunfal a la Casa Blanca, burlando a todo el mundo.
El fugaz momento que la fama depara a los mortales, del que hablaba Andy Warhol, para disfrutarlo mientras dure.
[Publicado el 08/1/2010 a las 09:00]
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Como la fama da también poder político independiente, Jenny Sanford tiene ya su propia candidata a gobernadora de Carolina del Norte, Nikki Haley, para suceder en el cargo al marido, golpeado en su imagen por la crisis de infidelidad, y bajo acusación por diversos cargos de corrupción; y nada descarta que ella misma se lance en persecución de algún puesto público en el futuro.
Y he aquí otro ejemplo, quizás mejor. En el otro extremo del espectro de asuntos explotables para el mercado, está el caso de una pareja de arribistas consumados, Tareq y Michaele Salahi, de Virginia, condueños y herederos de una vinatería quebrada, perseguidos ferozmente por sus acreedores a través de acciones judiciales y metidos en deudas morosas hasta con el peluquero de Michaele. Su fama viene de que ambos se las arreglaron para colarse entre los cuatrocientos invitados oficiales a la fiesta de gala que el presidente Obama y su esposa Michelle ofrecían en la Casa Blanca en honor del Primer Ministro de la India, Manmohan Singh.
Tareq se vistió de etiqueta y Michaele, para hacer mérito a la ocasión, con un sarí típico de la India, y no tuvieron dificultades en traspasar las barreras de seguridad impuestas por el Servicio Secreto para controlar la entrada de los asistentes a los actos en la Casa Blanca, controles que suelen ser generalmente severos.
[Publicado el 30/12/2009 a las 09:00]
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Jenny, la esposa traicionada, se creó pronto una imagen de mujer sufrida, capaz de llevar con estoicismo y dignidad la afrenta, y ahora sus memorias relacionadas con la infidelidad del marido serán publicadas en Nueva York por la editorial Ballentine, que las anuncia como un ejemplo notable de "el asunto universal de mantener la integridad personal y el sentido de sí misma durante tiempos de dificultad".
La víctima ha sido declarada, además, como una de las diez personalidades más fascinantes de Estados Unidos en el programa de Barbara Walters en la cadena ABC, quien ya la ha entrevistado, y ahora Jenny registra su nombre como marca para vender ropa de moda, camisetas, gorras y tazas. La fama a todo trapo.
[Publicado el 23/12/2009 a las 09:00]
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El primero es el caso de Jenny Sanford, esposa del gobernador republicano de Carolina del Sur, Mark Sanford, aspirante a candidato presidencial y epítome del político conservador en un estado en donde, por años, el reinado de los asuntos públicos ha pertenecido a los hombres blancos protestantes, los WASPs (white anglo-saxon protestant).
Jenny fue el motor de las campañas de su marido, su manager tras bastidores, su primer ministro virtual, y el glamoroso poder detrás del trono. Hasta que estalló la tormenta marital que puso a la pareja en las portadas de las revistas y los diarios y en las pantallas de televisión y de Internet.
[Publicado el 18/12/2009 a las 09:00]
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Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007) y El cielo llora por mí (2009). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
18/3/2010 01:49
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Publicado por: rfael techera
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Publicado por: gpe.gomez
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apocalipsis 13 18 la bestia y...
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15/3/2010 13:06
quisiera saber lo q es sonbras...
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14/3/2010 21:34
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Ruego hacer caso omiso anterior...
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11/3/2010 05:13
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11/3/2010 02:23
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Sinceramente no se trata de un...
Publicado por: Sr Lobo
07/3/2010 15:37
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