El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 12 de marzo de 2010

 Blog de Sergio Ramírez

II. El sueño americano bajo tierra

imagen descriptiva

En Hermano, me estoy muriendo,  Edwidge Danticat tiene dos padres, Mira, el que se va a Nueva York y se gana la vida como chofer de taxi, y Joseph, el tío, pastor bautista, a cuyo lado se queda en Haití antes de emigrar por fin a Estados Unidos.  Los dos, Joseph y Mira, son personajes igualmente entrañables, en sus vidas azarosas, y en sus muertes.

Pero también Edwidge tiene dos patrias, Haití, marginal y empobrecido, sometido a dictaduras, de Papa Doc Duvalier y sus tonton macutes,  a su hijo Baby Doc aprendiz de brujo y tan cruel como su padre, y a golpes de estado, intervenciones militares; y los Estados Unidos que desprecia a sus inmigrantes haitianos atrapados en las férreas redes de los impedimentos migratorios, como lo prueba este relato marcado precisamente por la tragedia de la muerte del tío Joseph, víctima de la inhumana burocracia en un centro de detención de extranjeros en Miami.

Edwidge, como tantos otros inmigrantes, debe soportar en su vida la dualidad de la doble pertenencia, fantasmas que la llaman de uno y otro lado, y la única manera de exorcizarlos es escribiéndolos. Su patria al fin y al cabo, vendrá a ser su familia, la patria doble de sus dos padres, enterrados uno junto al otro en un cementerio de Brooklyn, durmiendo para siempre el sueño americano.

[Publicado el 02/1/2009 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [0 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

I. Corazón partido

Cierro mi año 2008 hablándoles de un libro que por supuesto recomiendo leer, Brother, I´m dying (Hermano, me estoy muriendo), de la escritora haitiana de nueva generación Edwidge Danticat (1969). Nacida en Haití, e inmigrante a Estados Unidos a los 12 años,  su lengua literaria es el inglés, como en el caso del dominicano Junot Diaz, y del peruano Daniel Alarcón, de quienes hablé a su tiempo en este mismo espacio, cuando me preguntaba si la nueva novela latinoamericana, y del Caribe, se estaba escribiendo ya en inglés.

/upload/fotos/blogs_entradas/brother_im_dying_med.jpgSe trata de un libro de memorias, de una autobiografía si se quiere, que puede leerse como una novela, y es allí, en la tensión narrativa, y en la transformación de personas de la vida real, dos hermanos comunes y corrientes, su padre y su tío, en personajes que parecieran compuestos desde la ficción, donde reside su primera virtud. Edwidge, como hacen los buenos escritores, consigue poner en singular el plural de las vidas anónimas, y transforman unos acontecimientos simples, en extraordinarios.

Porque parece simple que en América Latina una niña como ella pase su infancia al lado de su tío Joseph en Puerto Príncipe mientras su padre Mira debe emigrar forzadamente a Nueva York en busca de mejores horizontes, el hecho que es punto de partida de la narración. Pero la infancia nunca es simple. Sobre todo cuando transcurre con el corazón partido.

[Publicado el 30/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [2 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

III. El destino ciego

¿Es legítima o no la participación creativa del lector? Lo es. Leer un texto literario es ya un acto creativo, algo que Julio Cortázar llamaba el papel del "lector hembra". Y el padre de Cortázar, ya sabemos, fue Borges. Pero hoy se va aún más allá respecto a Borges.

/upload/fotos/blogs_entradas/borges_ramirez_med.jpgEn un artículo de principios de este año en The New York Times, titulado "Borges y el futuro predecible", Noam Cohen alega que el autor de Historia de la eternidad es el padre del intertexto, y el hombre que descubrió Internet en su cabeza, antes de que ésta se hiciera realidad. Cohen cita a autores contemporáneos, como Humberto Eco, que respaldan esta afirmación, o Perla Sassón-Henry, quien en su libro Borges 2.0: del texto a los mundos virtuales, analiza la conexión entre los medios electrónicos "descentralizados" como YouTube, los blogs y la Wikipedia, con los cuentos de Borges en los que el lector es un participante activo; lo llama "alguien del mundo antiguo con una visión futurista". Y un libro de ensayos publicado este año por la Universidad de Bucknell sobre el mismo tema, se llama precisamente Cy-Borges.

No hay duda que Borges imaginó las enciclopedias infinitas y las librerías infinitas, que se parecen a Google y a la Wikipedia, e imaginó a los seres de memoria infinita, como Funes el memorioso. Nunca puso los dedos sobre el teclado de una computadora, ni movió un ratón debajo de su mano, pero todo estaba ya en su mente, dispuesta precisamente a la idea de lo infinito, y de lo asombroso.
No creo, sin embargo, que hubiera dejado que alguien interviniera en cambiar el destino de sus personajes. El destino ciego, en manos de un escritor ciego capaz de tocar el universo, no podía quedar sujeto a las votaciones.

[Publicado el 29/12/2008 a las 12:28]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

II. La tiranía personal del escritor

Las novelas que se resuelven por medio de una votación democrática, como es el caso de la wovel, o "redonovela", me recuerdan a las de Charles Dickens, que se publicaban por entregas en los periódicos y en las revistas, como solía hacerse en el siglo XIX, en cuerpos especiales, de donde viene el término folletín, o folletón.

/upload/fotos/blogs_entradas/charles_dickens_1_med.jpgCuando El almacén de antigüedades se publicó semanalmente entre 1840 y 1841, en Master Humphrey´s Clock, una revista propiedad del mismo Dickens,  todo el mundo quería saber qué iba a ocurrir con la dulce y desdichada Little Nell Trent, víctima de las maldades del enano Daniel Quilp. Dickens habría de recibir entonces centenares de cartas de los lectores para que salvara a la niña, a punto de sucumbir ante la muerte. Lo meditó. Y en sus paseos solitarios junto al Támesis, decidió que debía morir. Sabía que los finales felices, son los más fáciles en la literatura, aunque contenten más al lector.

Por tanto, Dickens, despreciando la voluntad de la mayoría, ejerció su tiranía de escritor, y no por esto perdió lectores. Multitudes se agolpaban en los muelles de Nueva York para esperar el buque que llegaba de Inglaterra con los paquetes de periódicos donde venían los cuadernos con los capítulos de sus novelas, y la gente arrebataba los ejemplares, para leerlos en el mismo muelle.

A ver qué dicen ustedes: ¿Democracia, o tiranía?

[Publicado el 26/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [6 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

I. Novelas democráticas

imagen descriptiva

El tiempo en que el lector puede intervenir en una novela, y modificarla, ha llegado ya. Y el asunto es democrático, porque se decide a través de una votación. Se trata de la wovel o web novel, la novela de la web, que si queremos traducir el término al español, sería algo así como "redonovela", la novela de la red. De acuerdo con la información del sitio Underland Press, es así como el asunto funciona:

Cada semana,  el autor coloca un fragmento de su novela en el sitio, un fragmento que debe ser lo suficientemente largo para que a trama de su contenido logre interesar al lector, y lo suficientemente corto para que alguien pueda leerlo en su cubículo de trabajo sin despertar sospechas de distracción en sus tareas. Al final, el autor debe dejar abiertas interrogantes tales como: ¿mata la heroína a su amante porque la ha traicionado, o se arrepiente a última hora? ¿Agarrarán los zombis al soldado de fortuna que huye de ellos en medio de la selva?

Los días lunes se abre la votación sobre el texto, y los votos se reciben hasta el día miércoles. El autor tiene jueves y viernes para cerrar el fragmento de acuerdo a la decisión mayoritaria de los lectores, y el lunes el texto ya debidamente completado aparece en el sitio. Cuando el relato haya llegado a su final, habrá sido modificado a cada paso por la opinión de los lectores expresada a través de sus votos.

[Publicado el 23/12/2008 a las 10:15]

[Enlace permanente] [Imprimir] [3 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

IV. Los paquetes mágicos

Arroz, frijoles, aceite de cocinar, ya dijimos. Los paquetes llevan también azúcar, salsa de tomate, algunos cereales, otros pasta. La noticia de la prodigalidad de la pareja gobernante, que entrega los paquetes detrás de la barrera, cunde. Las filas avanzan lentamente, los remojados que llegaron de primeros, y que ya se orean, alcanzan por fin su premio. Pero las novedades que llegan a los que aguardan atrás, y más atrás, son desesperantes. ¿Alcanzará para todos?

/upload/fotos/blogs_entradas/los_paquetes_med.jpgEmpiezan los gritos, los reclamos, los empujones, el desorden. Los antimotines se alertan. Otras vez regresan las ambulancias a recoger a las víctimas de sofocación, hipotensión, hipoglucemia, insuficiencia respiratoria. Muchos se creen ya sin "gorra". Furia y desesperación.  Ya no hay filas ordenadas, sino un amotinamiento general. Los vidrios del primer piso del Palacio de los Pueblos saltan el añicos. ¿Llegar hasta el altar donde la pareja reparte pacientemente los paquetes a cada demandante? La tarea parece ahora lejana e imposible, y los robocops  vestidos de oscuro, cascos y petos y escudos, vigilan atentos, bastón en mano. Si no hay docilidad, no habrá "alimentos para el pueblo".

Un lustrador de calzado que se gana la vida ejerciendo su trabajo en el Parque Central, vecino al Palacio de los Pueblos, dice: "estos juegan con el hambre del pueblo, yo por eso compro mi arrocito en la venta de mi barrio, aunque para eso tenga que trabajar todo el santo día,  y  así no vengo a hacer fila aquí, para que me asareen".

Asarear, en nicaragüense, quiere decir avergonzar, humillar. Tomen nota. 

[Publicado el 22/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

III. Las mangueras providenciales

imagen descriptiva

Las mangueras de las cisternas son puestas en acción, y la lluvia de agua comienza a caer sobre la multitud que espera por su "gorra" este 7 de diciembre, día de la Gritería, la fiesta tradicional donde la regla es dar, y recibir. El oficial del Cuerpo de Bomberos adscrito al Ministerio de Gobernación que ha acudido al mando de las cisternas encargadas de "refrescar" a los miles que esperan por su paquete de alimentos, explica que se trata de "una técnica común que se usa en caso de desordenes masivos. Nosotros tiramos agua para bajar la temperatura que había en el ambiente".

Es la misma técnica que se usa con el ganado expuesto a pleno sol cuando espera ser pesado antes de los remates. Se le rocía con abundante agua, y también se le provee de raciones de sal para que no pierda peso en la balanza.

El agua providencial de las mangueras cayó sobre los adultos, y sobre los niños, que, empapados de pies a cabeza, siguieron esperando. ¿Qué otro remedio que esperar? Lo que iba a repartirse era comida, lo que falta cada día en las casuchas de cartón y latas viejas adonde las familias debían regresar.

Por fin, a las 7 de la noche, la pareja presidencial apareció detrás de las barreras custodiadas por guardaespaldas y policías antimotines vestidos como para las guerra de las galaxias,  con viseras y escudos, para iniciar la ceremonia del reparto en nombre de la Virgen María, elevada en su trono de nubes de papier maché, sobre el lujoso altar mandado a construir por el gobierno de la familia Ortega.  

[Publicado el 19/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [1 comentario] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

II. Agua para los sedientos

imagen descriptiva

Acudieron a la repartición organizada frente al Palacio de los Pueblos, los menesterosos de los barrios marginales en su mayor parte, porque ansiaban recibir la anunciada "gorra" de alimentos básicos que sólo pueden comprar tras una difícil rebusca de cada día, hurgando en los basureros para separar envases plásticos o de vidrio, o chatarra que poder vender, ofreciendo en los semáforos toda suerte de mercancías bajo el rigor del sol, aún agua en bolsas plásticas, o animalitos del monte que huyen de los pavorosos despales, carretoneros de acarreo que arrean los tiros de escuálidos caballos por las calles de la capital.

Acudieron en masa, e hicieron fila desde el mediodía, aún cuando la repartición anunciada no empezaría sino a las siete de la noche Largas filas, ansiosa la gente, familias enteras, madres con sus niños de pecho, las horas avanzando, y el sol pegando duro, las filas cada vez más nutridas, más largas. Calor, sed, sudor. Inquietud, desesperación.  Desmayos. Las ambulancias entran a través de las vallas de policías antimotines para llevarse a los desvanecidos.

Pero a alguien se le ocurre una idea mejor: hay que llamar a los bomberos para que traigan sus cisternas, y rociar con las mangueras a quienes esperan por los paquetes que van a ser repartidos. Hay que refrescarlos. 

[Publicado el 18/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [7 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

I. Una fiesta para regalar

imagen descriptiva

La Inmaculada Concepción por Francisco de Zurbarán.

La fiesta de la Purísima que se celebra a partir de las 6 de la tarde del 7 de diciembre cada año en Nicaragua, fue creada por los padres franciscanos en la ciudad de León en la primera mitad del siglo XIX, y con el tiempo se extendió as todo el país. Es la celebración religiosa que mejor encarna la tradición popular nicaragüense, y tiene un acento solidario, cada vez más extraño en estos tiempos de exaltación del egoísmo. Es una fiesta de dar. De repartir, y recibir. La gente entra a las casas donde se han levantado altares con la imagen de la Virgen, al grito de "¿quién causa tanta alegría?, y el grito de júbilo es respondido por otro: "¡La Concepción de María!". Y los participantes en esa romería reciben de los dueños de la casa frutas y golosinas, lo que se llama "la gorra". Cuando la jornada de visitas a los altares termina a medianoche, los más afortunadas han llenado sacos enteros con todo lo que han recibido de regalo.

Este año la Gritería fue como todos los años, sólo que "la gorra" disminuida por la pobreza y las dificultades económicas, no por la voluntad de regalar. Pero también se agregó a la fiesta de la Purísima el matrimonio Ortega, que convocó a los habitantes de Managua a presentarse frente al Palacio Presidencial, rebautizados por ellos dos como "Palacio de los Pueblos", para recibir su gorra: un paquete con arroz, frijoles, aceite de cocinar...ya les cuento lo que pasó. 

[Publicado el 17/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [3 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

IV. La voz y la lengua de un país están en juego

imagen descriptiva

Caos en Managua.

También se halla en la lista de los sometidos a represión, porque el poder trata de silenciarnos, el periodista Carlos Fernando Chamorro, que denuncia con firmeza en su programa de televisión los actos de corrupción amparados en el poder. Víctima de un linchamiento judicial, le echaron encima a unos fiscales que descerrajaron las puertas de sus oficinas, las tomaron por asalto, y se llevaron secuestrados archivadores y computadoras, y no terminan de decidir qué clase de delitos van a inventarle para someterlo a juicio.

/upload/fotos/blogs_entradas/carlos_martnez_rivas_med.jpgHan empezado con un prólogo, sé, lo dije, que seguirán con mis libros, al menos si nadie los detiene. Triste amenaza la de cortarle la lengua a un escritor, en un país de escritores, donde siempre ha reinado con majestad la poesía. Y al querer cortarme la lengua a mí, se la cortan de paso a Carlos Martínez Rivas, que iba a ser conocido, por fin, por miles de miles de lectores en España.

No es sólo mi voz, ni mi lengua, ni son sólo mis libros, sin embargo Es la voz y la lengua del país la que está en juego. Está en juego si Nicaragua será en adelante un país silencioso, de ciudadanos sometidos al miedo, o si será un país democrático, donde todo el mundo pueda expresarse, decir lo que quiere, en público y en privado, escribir sin miedo, salir a las calles a protestar sin temor a palos y pedradas. Un país donde el voto de los ciudadanos sea contado con transparencia, o un país donde la regla sean los fraudes electorales.

"Ningún gobierno puede arrogarse la potestad de vetar o prohibir la palabra de un escritor, y un acto semejante no puede calificarse sino de totalitario", dice el manifiesto donde se condena esta afrenta a la libertad y a la literatura, encabezado con las firmas de Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Fernando Savater, Carlos Monsivais, Tomás Eloy Martínez y Juan Gelman. Y librarnos del totalitarismo sólo será posible defendiendo la lengua del filo del cuchillo.

Voy a defender mi palabra con las palabras. La mía, y la palabra de los demás.  

[Publicado el 16/12/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [2 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Foto autor

Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006),  El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007) y El cielo llora por mí (2009). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/

Bibliografía

El cielo llora por mí

© 2005 | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres