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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 20 de agosto de 2008

Blog de Clara Sánchez

La moda del agua (2)

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Cuanto más escasea el líquido elemento más se pone de moda. ¿Qué me dices de los spas? Ahora la gente sale del trabajo y en lugar de citarse en una cafetería con los amigos como antaño se va a un balneario o a unos baños árabes en pleno Madrid. El lema sería algo así como diviértete hidratándote. Mientras, nos avergüenzan las imágenes de personas que tienen que recorrer kilómetros para recoger un cubo de agua o que se la beben turbia. Estamos regresando lentamente al agua, pero quizá un poco tarde porque hemos perdido el vínculo que unía a los antiguos a los mares y los ríos no sólo de manera utilitaria, sino también sagrada. Estaban representados por dioses, náyades y nereidas. De alguna manera sabían, muchísimo antes de que se comprobara científicamente, que estamos hechos de agua, y por eso alguien podía llegar a llorar tanto que formara un lago. Cosas, (maravillosas por cierto), de la mitología. Ahora el matiz religioso queda restringido a las botellitas de agua milagrosa de Lourdes, por las que hay que pagar como por toda agua embotellada, cada día en envases más de diseño. Antes, los imponentes señores del agua no cobraban. Eran el viejo Nereo o Poseidón con su tridente o Tritón con su gran caracola. Leo mientras escribo estas líneas que hay intentos de devolverle al agua su misterio de un modo que tal vez nos parezca algo extravagante. Es el caso del japonés Masaru Emoto, que se ha dedicado a cristalizarla y  fotografiarla tras someterla al estímulo de la música o de palabras afectuosas, en cuyo caso surgen cristales espléndidos. En el caso contrario, cuando se la rodea de negatividad ni siquiera cristaliza. Después de esto no tengo más remedio que levantarme a beberme un vaso de este extraño líquido que, como nos enseñaban en la escuela, carece de sabor, color y olor, pero antes de llevármelo a los labios lo contemplo con el mejor de mis pensamientos.

[Publicado el 23/5/2008 a las 07:00]

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La moda del agua (1)

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Psicosis

Un día a los médicos les dio por recomendarnos que bebiésemos dos litros de agua diarios, y hemos seguido la recomendación con tanto rigor que ahora vamos  por la calle con el móvil en una mano y una botella de agua en la otra, lo que ya es pasarse porque una cosa es beber agua y otra es no parar de beber. Y no sólo esto, sino que veo con preocupación que en fiestas y salidas nocturnas algunos han sustituido el alcohol por agua coloreada, lo que hace bajar las reservas del Canal. Menos mal que los borrachos de mi barrio equilibran la balanza, están tan unidos a sus superlatas de cerveza (esas que miden medio metro de altas) que no es de temer que se pasen al grifo.

El planeta se está secando y se nos pide que no despilfarremos el agua. Que  llenemos la cisterna por la mitad, que no la dejemos correr a lo tonto. Que en lugar de imitar las series norteamericanas en que a los personajes les encanta meterse en baños de espuma rodeados de tétricas velas encendidas a punto de que se les aparezca un espíritu, nos duchemos cerrando el grifo en la pausa del enjabonamiento. Se podría decir que el primero en señalar el peligro de derrochar agua fue Hitchcock, porque en el fondo a Norman Bates en Psicosis lo que le irrita de verdad es que la huésped se ensimisme debajo de la ducha, ¿cuántos litros se fueron por el desagüe antes de que él interviniese?.  

[Publicado el 22/5/2008 a las 07:00]

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Corrupción

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Dos policías nacionales conducen a Ginés Jiménez.

De pronto, en Madrid nos hemos quedado boquiabiertos, resulta que un pueblo de esta comunidad, de nombre Coslada, ha estado viviendo bajo la bota del Jefe de la Policía Local, de nombre Ginés Jiménez, durante 22 años. ¡22 años nada menos! Durante este tiempo han pasado por su Ayuntamiento cuatro alcaldes de distinto signo político (IU, PSOE, PP) que "no han podido con él". ¿Cómo es posible? ¿La estructura interna de la policía, las leyes, los mecanismos de control del abuso de poder han fallado? ¿no son suficientes? Ahora el perfil psicológico que se va trazando de este individuo parece el de un psicópata. Pero ¿la personalidad de un solo sujeto por autoritario, corrupto y matón que sea puede saltarse a cuatro alcaldes y el estado de derecho? La impresión que se lleva el ciudadano es que es bastante fácil montar una mafia y, sobre todo, que resista, que se haga crónica.

Que si es megalómano, duro, tribal, tenaz, peleón, que si se considera invencible. No es el único con estas características, adornan a gentes de las más diversas esferas sociales, que por cierto suelen ejercer un gran atractivo sobre las masas que a veces llegan a asumir que esos personajes han venido al mundo para imponerse sobre los demás. Es problema (el carácter no se puede controlar) no es ser Ginés, sino que se le consienta ejercer de tal ¡durante 20 años!

[Publicado el 21/5/2008 a las 07:00]

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La mala educación

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Ayer me referí a las cosas que me gustan de Madrid y me dejé en el tintero mencionar una que me repatea: la mala educación y grosería que inundan sus calles. Lo siento pero es así. No es que me considere la quintaesencia del refinamiento, pero aún me deja muda la brusquedad y mala baba de algunas contestaciones y comentarios, y digo muda porque a veces sales a la calle con buen talante o con un talante normal, pensando en tus cosas, y de pronto te encuentras con esas palabras desabridas, que te dejan sin reaccionar unos segundos, hasta que decides no digo nada y me voy como una atontolinada o me encaro y saco a la verdulera que llevo dentro.

Es una ciudad donde cuesta trabajo dar las gracias por cualquier cosa, sujetar la puerta del metro para que entre el que viene detrás, donde automáticamente no nos levantamos para cederle el sitio a una embarazada, un anciano o alguien con problemas, donde la sonrisa se la reserva uno para mejor ocasión, donde si nos rozamos o tropezamos con alguien no pedimos disculpas, como mucho decimos algo a regañadientes, donde somos de una impaciencia con el coche que da asco. De acuerdo que debajo de las buenas maneras todos somos más o menos iguales, pero las maneras pueden servir para no amargarnos innecesariamente y para suavizar el comportamiento en el día a día y así poder centrarnos en asuntos más importantes. Lo bueno que tenemos es que no somos susceptibles con las críticas.

[Publicado el 20/5/2008 a las 07:00]

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Chulapos y chulapas

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La impresión que uno tiene cuando llega a una ciudad tan enmarañada como Madrid es impagable. Privilegios del turista. Esa primera visión será todo lo superficial e incompleta que se quiera, pero la sensación de novedad y sobre todo de extrañeza es algo así como el acento y musicalidad de un idioma que no conocemos. ¿Cómo sonará mi lengua en los oídos de un francés o un ruso? Jamás podré saberlo, no puedo alejarme tanto de ella como para compararla con otra, no soy capaz de escucharla con neutralidad. Pues algo parecido nos sucede con el lugar en que trabajamos, dormimos, nos alegramos, entristecemos y a veces hasta nos enamoramos. Llega un momento en que lo consideramos nuestra segunda piel. Quizá por eso una pregunta que sale sola en cuanto tenemos delante a un extranjero que nos visita, desde actores famosos a seres anónimos mapa en mano, es qué le parece la ciudad. Aparte de que a uno le agrade oír que su segunda piel no es un asco, la pregunta encierra una auténtica curiosidad por descubrir algo más que se nos escapa, algo que, como la carta robada de E.A. Poe, de tan visto ya no lo veamos.

Según lo que me dicen por ahí fuera, lo más conocido es el Museo del Prado y pisándole los talones, si no por delante, algo tan vago como la noche de Madrid, de hecho hay gente que aún se acuerda de la movida de los ochenta y que viene a hacer tesis doctorales sobre aquel espejismo cogido por los pelos. Ya no es como hace unos años, pero que Madrid haya sido capaz de exportar y encontrar sus señas de identidad en algo tan cósmico como la noche y en algo tan normal como la diversión y las copas supone un gran talento de la gente del pueblo, que es la que está llenando de farra sus calles. Madrid, a falta de unas Fallas o de unos Sanfermines, exporta calle. En las postales turísticas, aparte de las dedicadas a la Puerta de Alcalá o la Biblioteca Nacional, tendría que aparecer como reclamo gente con un vaso en la mano apiñada en la puerta de un bar. Sin embargo, últimamente queremos más, queremos tener tradiciones más arraigadas y antiguas que la Movida o el botellón y hemos mirado hacia nuestro pasado.

Y nos hemos dado cuenta de que la identidad de Madrid no está en lo señorial, en la monumentalidad, ni en grandes tradiciones, sino en lo popular, en la gente, de nuevo en la calle. Lo popular es lo que la hace distinta, le da gracia y ese toque altanero (a veces antipático, todo hay que decirlo), que hace que un madrileño pueda ser pobre pero no humilde ni modesto, que se hable de las praderas (como si fuesen inmensas) de un río que se puede desocupar y llenar como una bañera. Y es el caso que para hacerles crecer raíces a los madrileños y que nos sintamos aún más de aquí, se haya tenido que recurrir a las fiestas populares, a las verbenas, que se hayan desempolvado los trajes de chulapa y chulapo, las manolas, los chispas, el chotis, el organillo, el mantón de manila, el azucarillo y el aguardiente y que se trate por todos los medios de que castizo no sea sinónimo de añejo. /upload/fotos/blogs_entradas/el_chotis_med.jpgA mí lo que más me gusta es que nada es grandilocuente ni solemne en estas fiestas, no hay grandes símbolos, ni grandes palabras, ni elevados sentimientos, ni mucho menos ideales, todo es cotidiano y difícilmente sencillo como el chotis, un baile concentrado al máximo en un ladrillo. Un baile íntimo, de pareja, nada de saltos ni levantar la pierna, nada de coros y danzas. El chotis y la verbena van encaminados a alegrar una tarde, nada más, a ser posible con "una morena y una rubia, hijas del pueblo de Madrid", van dirigidos a la sensación del momento, a pasarlo bien. Por cierto que el chotis vino de fuera y se quedó como muchos de los que estamos aquí porque Madrid está montado sobre el mestizaje. Muchos barrios los crearon los inmigrantes que vinieron en los cincuenta y sesenta buscando trabajo de otras regiones del país, y ahora me encuentro a mis vecinitas chinas y rumanas vestidas de madrileñas.

Los trajes, por cierto, tienen un precio bastante asequible y no pueden ser más sencillos, trajes de calle, creíbles, ponibles, que el uso auténtico que se le dio en su día ha sellado, nada de aparatosos peinados, ni peinetas, ni sayas, digamos que no es el típico traje típico. Y, como remate, el patrón de Madrid era un simple labrador, San Isidro. Y el mismo símbolo del oso y el madroño no encierra ninguna megalomanía, el oso no está atacando, ni mostrando fuerza, ni poder sino comiendo pacíficamente de un madroño, que es un árbol pequeño, un arbusto.  

Artículo publicado en: El País, 19 de mayo de 2008.

[Publicado el 19/5/2008 a las 10:30]

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El Día Internacional de la Fibromialgia

Como nos ha recordado un blogger, anteayer, día 12 de mayo, se celebró el Día Internacional de la Fibromialgia y Fatiga Crónica. ¿En qué consiste esta enfermedad? ¿qué se siente? Parece que destroza la vida silenciosamente y que los afectados caen en la más terrible incomprensión. Se trata de una de esas dolencias difíciles de diagnosticar y sobre todo difíciles de aceptar clínicamente porque no se ajusta a unos patrones convencionales. Lo que es seguro es que quienes la padecen sufren con pocas armas para hacerse oír.

/upload/fotos/blogs_entradas/fibromialgia_la_verdad_desnuda_med.jpgPor fortuna, para acercarnos a esta dolencia, ha aparecido el magnífico libro firmado por Víctor Claudín y el Dr. Ferrán J. García-Fructuoso, Fibromialgia, la verdad desnuda, publicado por La Esfera de los libros, que recoge testimonios de enfermos de fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y sensibilidad química múltiple. Este estudio sobre el dolor desde distintas voces reclama nuestra atención, nuestra sensibilidad hacia el padecimiento ajeno y a que dejemos de mirarnos el ombligo. Lourdes Farreras nos dice: "El dolor empezó a pasearse por mi cuerpo". A.M: "Cada vez más cansada, sin fuerzas, sin energía". M.F.: "Algo dentro de mí se acomodaba donde le daba la gana". Montse Campisto: "Tenía muchas ganas de vivir, y se me han ido". Leonor Guillem: "Diecisiete años perdidos". Isabel Torres: "Es necesario que la sociedad nos comprenda un poco más"....

La lucha de estas personas desde el ámbito médico, familiar, laboral o judicial merece que leamos este libro y que las conozcamos.

[Publicado el 14/5/2008 a las 07:00]

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Novela del futuro

Siguiendo con lo de ayer, la desaparición de la novela es muy fácil de imaginar, y digo la novela como podría ser cualquier otra cosa, a mí no me quita el sueño, con todo lo bueno que ya se ha escrito tengo alimento para algún tiempo. Lo que ocurre es que somos capaces de imaginar muy poco, sólo lo que nos dicta nuestra experiencia pasada creando los llamados "recuerdos del futuro", que no dejan de ser únicamente una posibilidad. Pero a largo plazo no tenemos ni la más mínima idea de lo que sucederá, de hasta dónde llegará la tecnología y nuestras necesidades. Lo que hoy por hoy resulta más o menos seguro es que hasta que no desaparezcan las ganas que aún tenemos de contar lo que nos ha ocurrido, o de que nos lo cuente otro, la ficción seguirá vigente. ¿En qué forma?, ésta es la gran pregunta, que se contestará sola, nada más hay que darle tiempo. Pero sin aventurarme a adivinar, pondría la mano en el fuego de que no serán novelas por el móvil ni por Internet, sino una forma de narrar muy unida y determinada por su soporte físico que aún está por inventarse.

/upload/fotos/blogs_entradas/del_tiempo_y_el_ro_med.jpgMientras tanto, hasta que llegue el futuro os recomiendo la novela Del tiempo y el río (no es una novedad, hay que buscarla), un novelón al puro estilo de los grandes narradores del siglo XX, del norteamericano Thomas Wolfe (1900-1938), que no hay que confundir con Tom Wolfe, el autor mencionado ayer.

Abro al azar y leo: "Durante aquel octubre final -el último que pasaría en su casa- esperaba día tras día, con angustiosa y febril esperanza, una carta mágica. Era una de esas cartas maravillosas que aguardan los jóvenes -una carta que deberá traerle de la noche a la mañana la fortuna, la fama y el triunfo-, pero que no llegan jamás".  Y así son las cosas, todos esperamos una llamada, un correo, una palabra que no llega.

[Publicado el 13/5/2008 a las 09:54]

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La dichosa novela

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Tom Wolfe firmando libros en la Feria del Libro de Buenos Aires.

El periodista y novelista Tom Wolfe ha dicho hace unos días en Buenos Aires que la novela tiene los días contados. No es nada original, es un comentario muy extendido porque es algo fácil de suponer: la gente no compra libros, luego el libro es una especie a extinguir como el lince ibérico. De estos, los primeros que desaparecerán serán los menos útiles como novelas, libros de poesía, obras de teatro, y quedarán los de consulta, quizá también las novelas históricas y las biografías, y finalmente ninguno porque en realidad los que están llegando a su fin son los lectores.

Para qué engañarse, al hecho de leer para aprender siempre se le ha llamado "estudiar" y al leer a secas "entretenerse", y ahora estamos tan entretenidos, estamos todos tan activos cuidando de nuestro cuerpo, entrando en Internet, mandando mensajes por el móvil, grabando nuestra realidad, yendo de aquí para allá y enredándonos en amoríos, que no tenemos tiempo para entretenernos más. La televisión tampoco es un peligro, ya no se ve la televisión, se prefiere la radio que deja libertad de movimientos. Las parejas en cuanto empiezan a aburrirse (que es el momento en que se comienza a ir a cine todas las semanas, a ponerse hasta arriba en los restaurantes y a leer) rompen. Y tener que rehacer la vida de nuevo implica no tener tiempo para nada. En resumidas cuentas, que salvo los cuentos de la infancia y los libros de aventuras de la adolescencia (en dura competencia con los videojuegos) uno se puede pasar la vida sin leer y sin tener tiempo ni siquiera para pensar en ello.

[Publicado el 12/5/2008 a las 10:03]

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Musas

Leo la noticia de que ha muerto Joan Hunter Dunn, una bella mujer pelirroja que inspiró al poeta John Beltjeman uno de sus más celebrados poemas, A Subaltern's Love Song. Joan fue una musa en toda la extensión de la palabra, una de esas personas anónimas que se cuelan en la mente de los artistas como un rayo de luz para iluminarles por dentro, alguien que despierta sus sentidos, un ser puesto en este mundo para que otro ser pueda ver y sentir a través de él lo que de otra manera no existiría.

Desde aquellas ninfas llamadas Calíope o Clío, los pintores, poetas, músicos... han necesitado musas, sin musa no se era nada, era algo así como un requisito del artista. Pero ¿quién habla hoy de su musa? Y cuando se habla no parece muy creíble, resulta forzado, generalmente huele a recompensa a la novia, a la esposa que ha estado aguantando las manías de su artista. Y es que las musas tradicionalmente han sido femeninas, quizá por eso desde que se han rebelado y exigido algo más concreto que inmortalizarse en un poema o en un cuadro han ido desapareciendo.

[Publicado el 09/5/2008 a las 12:33]

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Yoani Sánchez

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Yoani Sánchez con su ordenador.

Ayer por la tarde se entregaban los premios de periodismo Ortega y Gasset en el Círculo de Bellas Artes. Para llegar había que abrirse paso entre los manifestantes de la enseñanza pública, a quienes les sobran motivos para estar hartos de las condiciones en que tienen que realizar su trabajo. Parte de la Gran Vía estaba cortada con la consiguiente presencia policial a dos palmos de la terraza de la cafetería del Círculo donde la gente seguía tomándose su café sin inmutarse en medio del ruido de la protesta.

El acto estaba lleno, hasta los topes como siempre, pero faltaba Yoani Sánchez, una de las premiadas. Premiada por un blog que escribe desde Cuba y que atrae a lectores de todo el planeta y con el que ejerce lo que ella llama con talento y acierto "periodismo ciudadano". Yoani es ejemplo de que la sociedad busca e inventa recursos (como Internet) para poder expresarse y que su voz llegue lejos. Y cuando no sea Internet será otra cosa. Yoani no pudo venir porque no le dieron permiso de salida. A ver cómo justifican esto los intelectuales que quieren subrayar su izquierdismo jaleando un régimen que impide la libertad de movimientos de sus ciudadanos. Yo hace muchos años que me hice la siguiente pregunta: ¿me gustaría vivir en las condiciones en que viven los cubanos, me iría a vivir a Cuba como uno más, sin privilegios? No, pues entonces no quieras para los demás lo que no quieras para ti. Y todo lo demás es mentira, pura pose.

[Publicado el 08/5/2008 a las 10:30]

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Foto autor

Biografía

Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).

 

Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...

Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.

 

Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).

 

Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".

Bibliografía

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Presentimientos (2008). Alfaguara, España

Un millón de luces (2004). Alfaguara, España

Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)

El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España

Desde el mirador (1996). Alfaguara, España

El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)

No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)

Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)

Enlaces

www.clarasanchez.com

 

Artículo en ABC sobre la autora.

 

Reseña de su nuevo libro en El cultural.

 

Entrevista en la revista Anika entre libros

 

Entrevista en El Semanal Digital

 

Comentario del libro en elmundo.es/blogs

 

Los pasadizos de Clara Sánchez por Jesús Marchamalo

 

Reseña de Presentimientos El Comercio (Perú)

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